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Invitación a «La naturaleza de la psique»: La individualidad personal es antes que la sexual (o perdonando al “patriarcado”)   Leave a comment

seta

Este libro de Seth, La naturaleza de la psique, es un breve y simpático libro, aparentemente fácil de leer, que como siempre contiene analogías maravillosas.

En este texto a continuación, y como mera invitación, cito y comento algunas partes para invitar a la escucha o lectura de ese texto.
(Y como siempre los audios y el libro en pdf se pueden encontrar enlazados en el índice de Seth. Por ejemplo a día de hoy de forma incompleta, pues en marzo de 2017 he completado la traducción de 9 de los 11 capítulos que lo componen.)

Los enlaces que pongo, según vamos citando algunas cosas de los diversos capítulos, son enlaces a los audios.

Y bien, la mirada psíquica, la mirada “hacia dentro”, pone inmediatamente “en problemas” a nuestro ego.

Hace saltar todas las alarmas, si es que tenemos mucho miedo.

Pues “mirar adentro” conlleva un viaje que cambia por completo el sentido de “viajar”… lo que conlleva “viajar”, pues como dice en el capítulo 1:

«… cuando viajáis hacia vuestra propia psique, todo cambia. Sois todavía el que deambula, el viajero, pero también sois el vehículo y el entorno».

Es decir, nos damos cuenta de que de alguna manera nosotros ya somos nuestro propio “OVNI”, ya somos “el OVNI de nosotros mismos” (salvo por el detalle sin importancia de que no vemos ese OVNI mental materializado en cosas muy aparatosas ni “distintas”… en “vehículos” con algún tipo de material o camuflaje físico –cosa en realidad irrelevante. Y en parte todo es como si “no nos hubiéramos merecido aún nuestro propio OVNI 🙂 … pero por mera ignorancia, no por nada “culposo” 🙂 ).

Uno de los grandes temas del libro tiene que ver con que, desde el ego, desde este ego que “tenemos” (que parece poseernos)…, juzgamos los sueños como cosas irrelevantes. (Y cuando decimos “este ego” se trata de nuestro ego más o menos “moderno”, es decir, separado ilusoriamente de ciertas raíces.)

Pero así es como Seth describe la situación que tenemos realmente; en el capítulo 2:

«Vuestra psique, cuando sueña, está despierta».

Como ya sabemos, ocurre que la “consciencia” crea la forma –como en realidad siempre nos habrían contado a los “humanos”, desde el interior de esa psique-alma…, como siempre se le habrá contado “la película” al ego humano, mientras batallábamos con nuestros “fantasmas”.

Y bien, así que una parte importante de nosotros (la más importante para muchas cosas vitales) está en realidad dentro –dentro más que fuera (ya que, como sabemos, todo afuera sería finalmente ilusorio). Leer el resto de esta entrada »

Gran Hermano, o la increíble espiritualidad de la televisión   Leave a comment

plantas

Otoño 2016

En este programa, Gran Hermano, como quizá sabéis, se trata de la convivencia.

En él, unos concursantes se prestan a convivir con desconocidos, sin salir de una casa durante un periodo de tiempo que será determinado en parte por cómo convivan.

Interrumpen así todos sus patrones o pautas habituales: ya no pueden ver a sus amigos ni a sus familias… ni tienen internet, ni televisión, ni por tanto redes sociales… ni sus tipos más queridos de comida, etc.

Ya por solo esa interrupción, el experimento se trata, como vemos, de un “retiro espiritual” en toda regla 🙂 , a la vieja usanza… en una especie de “monasterio” que seguro que debe hacer resonar en el “alma” de muchos de ellos muchas cosas “vividas” –cosas que de alguna manera están presentes en ese nivel “sin tiempo” que es el del alma… ese nivel que engarza diversas vidas, y no sabemos cómo –más allá del tiempo lineal.

Y así, por cierto, es lógico que los concursantes se pongan realmente de los nervios, atacados… y afloren muchos “dolores” aparentemente “irracionales” (y ya sabemos lo que son esos dolores, pero este es otro tema –es el tema de esta página web en general).

Pero no vamos a tratar sobre eso.

Aunque hay muchas cosas que se pueden comentar, quería notar solo una, muy obvia, y que me parece realmente impresionante, alucinante –o aluciflipante, como decía Bea, la simpática ganadora de la edición española de este año.

Es esta: el programa permite construir y reconstruir de muchas formas un segmento de la “vida real” del concursante que sale de la casa.

El concursante, al salir, va a tener que afrontar vídeos donde su vida se monta de forma diferente. Así, vuelve de cierto modo a “revivir” las cosas, vuelve a ver la película de su vida recién pasada, pero montada bajo otra lógica.

Su vida no se expone de forma lineal, temporal, sino que los aspectos de la vida se montan, se editan, siguiendo pautas o líneas “emocionales”… y esto es, diríamos en general, más parecido a lo que sucede por ejemplo “en los sueños”, o en cierta etapa después de “la muerte”, donde nuestro Yo más amplio campa más a sus anchas a la hora de tener su concepto sobre lo que es “vivir”… y donde parece que él, nuestro Yo más amplio, se vive a Sí Mismo como un gran y potencial editor, montador, director… e incluso productor… de películas.

Así que, tras la muerte, tras la muerte de todo ese mundo que ha sido la convivencia en la casa, el concursante se ve confrontado con una lógica diferente a la hora de presentar los acontecimientos de la vida: por ejemplo puede que vea de sopetón todos esos vídeos de su “vida real”, donde él –él solo o también con algunos otros personajes de la casa– experimentaba más o menos cierta emoción concreta de “amor”, o de “ira”, etc.

Así que el “hilo conductor” de la vida que acaba de vivir, de esa vida real durante varias semanas… ya no será el hilo del tiempo, sino otras cosas.

Y a la vez sucede otra cosa muy graciosa y “educativa”: el concursante también se ve confrontado a escuchar lo que podríamos llamar “voces de la conciencia”, es decir, personas del programa que, al salir, en el plató, quizá le digan…: “eh, pero mira lo que sentía fulanito o menganito cuando tú hacías o decías eso y lo otro de más allá”.

Y esto último nos lleva obviamente a ese otro gran aspecto de una de las etapas tras la muerte: En ese estado “no-físico”, tras la muerte, al parecer todos llegamos a sentir (en nuestras propias no-carnes) lo que sentían los demás seres en nuestras vidas… –las personas, etc.–, ya que lo real es unidad… y nuestro “Yo más amplio”, aunque no lo podamos entender, vive “en unidad”, sin dejar de ser “él mismo” (ahí “dentro” no estamos tan “desdoblados”, como sí nos ocurre aquí, en el mundo de lo relativo, donde podemos degustar de forma tan separada “las cosas”, “los significados”, “los valores”…).

Así que el programa representa un calco de una parte de lo que sucede “tras la muerte”.

El concursante “revivirá” por tanto su vida, aunque solo sea con esos vídeos… y otro aspecto muy relevante aquí es que además la revive de forma muy expuesta, pues visualiza su vida ante el público, ante cientos de miles de personas que están viendo su entrevista, pues nada más salir el concursante es entrevistado, como en una especie de “juicio”.

Y esto es importante porque de alguna manera calca, refleja, lo que “pasaría” tras la muerte, donde nos sentiremos de alguna manera abiertos, expuestos… ya que de entrada somos una sola unidad con todo el resto de la especie, la humanidad.

El concursante visualiza pues, de otra manera, algunos aspectos de la “vida real” que ha vivido en ese mundo de la casa que, por cierto, ya ha muerto. Por tanto, la persona, al salir, es como si muriera en parte, ya que realmente “muere” todo ese “mundo” de relaciones, de convivencia, que había sido creado en la casa durante por ejemplo los dos o tres meses que pueda haber pasado allí.

Así que esta persona ha entrado en una casa donde todo queda grabado, registrado en vídeo… y por tanto su “vida real” ha quedado grabada –vida “real”, más o menos real, pues obviamente es bastante más artificial que la normal, en esa especie de “retiro espiritual” que decíamos.

Y esta grabación refleja también en parte lo que pasará en nuestros “universos interiores”, donde de cierta manera todo debe ser una sola “experiencia” y una sola memoria perpetua… una memoria que de alguna manera va haciendo la digestión de sí misma, “redigiriéndose” a sí misma… y donde de alguna manera “todo se registra” y todo crece “en valor” y en unidad.

Así que, en cierta etapa tras la muerte, habría un momento donde es inevitable que revisemos la vida que hemos tenido “aquí”, en la bendita ilusión del “tiempo”.

Y entonces, en el calco que hace este programa de televisión, la “vida real” del concursante es luego montada de diversas maneras, tal y como ocurriría en esa etapa, cuando dejamos el cuerpo, en la etapa en que vivimos, “sin cuerpo” y de otra manera, esas asociaciones entre:
– lo que pensamos y creemos,
– lo que hacemos,
– y los resultados que obtenemos debido a esas creencias, pensamientos y actos…

… todo eso se vive y se “ve” más directamente, más “en unidad”… sin poder echar mano del engañoso tiempo… de ese tiempo lineal con el que nos autoengañamos aquí… al creer haber olvidado que somos nosotros quienes fabricamos todo, a partir de lo que pensamos o creemos.

Entonces sentiremos (aunque sea sin cuerpo) lo que los demás han sentido por nuestras acciones, pensamientos, etc. –ya que los demás son literalmente nosotros mismos, en unidad.

Y esa revisión debe ser muy “expuesta”, es decir, nos debemos sentir muy expuestos, “en unidad”.

Y una sensación similar de “estar expuestos” es la que sentirán los concursantes al ser entrevistados cuando vuelven de su “vida pasada” en la convivencia… cuando dejan atrás todo un mundo de relaciones.

Y ese “verse expuestos” sería un reflejo de esa misma exposición que ya somos y que todos sentiremos, “sin cuerpo”, tras la muerte… en ese “ser en unidad” que “sucede” más fácilmente tras la muerte.

Entonces, es lógico que los concursantes se vean tan afectados, que expresen que la experiencia es impresionante… pues este programa da pie a apuntar de alguna manera hacia ese asunto o ese “concepto” tan fundamental de nuestras vidas:

– el que nosotros seamos de cierta manera quienes hemos fabricado nuestras vidas (el que no haya víctimas en el fondo),

– y el que a esa fabricación subyacen “propósitos del alma” –es decir, que de alguna manera la vida es consciencia, y a su vez esta consciencia es “propósito profundo”.

Y esos propósitos tendrían que ver en parte con lo que de alguna manera, en ese “nivel del alma”, CREEMOS que tenemos que “aprender” o que sentir (pero que en el fondo iremos puliendo más allá de la mera CREENCIA hacia lo que queremos ELEGIR representar en lo físico).

Quizá en ese nivel, aunque parezca ser más “profundo”, seguimos alimentando más o menos “culpa artificial”, ya que supongo (aquí podríais darme ideas o recordatorios sobre esto), supongo que… al ver “lo que hemos hecho” en esas “vidas pasadas” que repasamos en ese estado “sin cuerpo”… al ver lo que hemos hecho o “nos han hecho”… (lo que simplemente “ha sucedido”)… al ver todo eso en esa especie de visualización más “en unidad”, más “conocedora”… tan expuesta… quizá interpretemos aún todo demasiado “corporalmente”, y por tanto “culposamente”.

Así que todos los seres son, en realidad, en el interior, unidad con nosotros… en la Mente que somos… y de alguna manera todo se regula con esa especie de “propósitos” que asumiríamos con la idea de completarnos de alguna manera… pero finalmente de completarnos en tanto “seres que quieren expresar su esencia”.

Y ese asumir propósitos, al realizarse en ese “nivel” que luego nos parece que tenemos que olvidar sí o sí, necesariamente… e ilusoriamente (en lo físico)… ese asumir propósitos… ¿qué conlleva?

En parte es necesario el olvido para que el espectáculo pueda continuar… para que la vida pueda ser asumida con espontaneidad, para que pueda sorprendernos… para que pueda darse un “aprendizaje” a partir de ahí –un aprendizaje que al final, como sabemos, consiste en recordar que “no había nada que aprender”… y sí todo que “ser”, que “expresar”… gracias a estos “vehículos del alma” que son los diversos tipos de cuerpos-universo.

Y aquí nuevamente el programa –y muchas experiencias en la vida– nos pueden dar mucho que decir… si empezamos a hablar de los reflejos de esa “necesidad de olvido”, en relación a las expectativas que puedan tener los concursantes al entrar en el concurso, es decir, en una vida que ya saben de antemano que “va a morir”.

Estamos en circuito: sobre el giro completo que está dando la humanidad en la concepción de la realidad: la pulsación de la consciencia en El libro de Urantia (continuamos con las intuiciones básicas de Seth)   Leave a comment

(Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio: Ir a descargar )

plantas

Invierno 2016 – centro de España

La semilla del texto que sigue a continuación es el descubrimiento de una aparición fundamental de la palabra “pulsación”, en El libro de Urantia (ELU), que va a dar una clave para reunir ciertas cosas. (Los números que vemos abajo son citas de ELU. Por ejemplo 117:5.7 indica el párrafo 7 del apartado 5 del documento 117.)

Entonces, la “consciencia”, como “vida”, podría ser algo que englobara muchas cosas… algo esencial e impersonal, en una especie de servicio ligado a una “experiencialización” creciente de las cosas que es fundamental en ELU gracias al concepto de Supremo, etc. (y perdón por emplear esa palabra, “experiencialización”, que ya “inventé” antes).

Esto creo que será importante a la hora de situar el “problema” de la elección y del proceso de elevación, tal y como es relatado en ELU, donde se dice que nuestra elevación tiene que ver con pasar a depender directamente de la mente cósmica (sin depender ya de los espíritus ayudantes).

Esa dependencia directa es inevitable en el nivel morontial, pero aquí es el resultado temporal de nuestra elevación.

Así que recordemos otra vez esa afirmación tan curiosa de ELU: que en último término lo material tiene su núcleo en el Paraíso (pues los ultimatones lo tienen, dice ELU):

«42:1.2 […] El ultimatón, la primera forma mensurable de energía, tiene por núcleo al Paraíso».

Podemos entonces siempre partir desde bases quizá cada vez más renovadas, si atendemos a estas cosas que parecen elementales… teniendo un poco en cuenta lo que hemos dicho por ejemplo en el anterior artículo.

Entonces, para empezar tenemos estas dos citas de ELU:

«111:1.2 […] Los yoes intelectuales tienen su origen en la mente cósmica de manera muy parecida a como las nebulosas tienen su origen en las energías cósmicas del espacio universal».
«9:5.4 […] El Creador Conjunto es el antecesor de la mente cósmica, y la mente del hombre es un circuito individualizado, una porción impersonal, de esa mente cósmica tal como es otorgada en un universo local por una Hija Creativa de la Fuente-Centro Tercera».

Con ELU entonces de alguna manera hemos de poder establecer alguna relación entre:

  • dónde “radican” los ultimatones,
  • y el hecho de que la mente es algo que está más allá del sistema de lo físico: la mente abrazaría dicho sistema físico gracias a que somos “yoes intelectuales” originados en realidad en la mente cósmica.

Entonces, el reto que parece que asumimos aquí, en este nuestro mundo de “olvido buscado” (olvido de que somos fragmento de mente cósmica “pura”)… es el de hacernos ser algo “más” que meramente “mente cósmica” –es decir, “ayudar” a que la mente cósmica asuma experiencias y crezca de esa manera.

Parece entonces que como humanos asumimos la experiencia de pasar en, o por, los siete espíritus ayudantes (esos circuitos, esas partes de la mente de la Ministra)… y todo gracias a la implantación aparente de estos circuitos en estos mundos materiales. (A esos circuitos, por cierto, quizá podríamos denominarlos “luces internas”, luces que diríamos que lo bañan todo, aunque solo puedan hacer contacto con las configuraciones energéticas “enseñables”.)

Entonces, podemos “experiencializar” ese fragmento aparente de mente cósmica que somos, gracias a que aquí hay implantado este sistema de circuitos de la Ministra… –aquí, es decir, en un mundo donde se dice que hay “vida”… esa vida que es definida en ELU como lo abrazado por uno o más de los cinco primeros espíritus ayudantes. Leer el resto de esta entrada »

Nuestro “ser original” y el nuevo tiempo sobre la Tierra, a partir de Un curso de amor (citas, etc.)   Leave a comment

imagen florRelacionarse desde nuestro “ser original” es igual a:
“ya estamos realizados” =

= “se acabó el tiempo de los intermediarios”
(el último intermediario fue lo llamado “Espíritu Santo”) =
= llega el tiempo de “vivir en unidad y relación”, compartiendo en cada relación quienes realmente somos… para poder ser quienes realmente somos.
[
para los textos del curso de amor, mirar el índice de entradas]

Lo que sigue nos puede servir para saborear hacia dónde vamos con el curso de amor (hacia apuntarnos al “nuevo tiempo” en esta Tierra… donde ocurre que, como nunca antes… 🙂 … ya no hace falta “la muerte” para experimentar nuestro yo verdadero…).

Precisamente, las palabras atribuidas a Jesús nos confirman todo el rato que, si los Maestros venían para algo (“Maestros” a los que nuestra común y bien compartida “idiotez humana” convierte a veces en “gurús”, en el sentido malo de la palabra “gurú”)… si los maestros venían “para algo” aquí…, es para ir acabando con el tiempo de los intermediarios.

En un caso, en el caso del mismo Jesús –o bien, digámoslo así: “la voz de nuestra Unidad de Amor”, que habla por Jesús–, en este caso, los dictados que da esta voz en el curso de amor, admiten que Jesús vino a traer el llamado “Espíritu Santo”, que sería “el último de los intermediarios”.

Y al final es como si alguien como Jesús, con su resurrección, ya hubiera colonizado digamos DIRECTAMENTE nuestros corazones (siendo eso mismo lo que significa tal resurrección).

De hecho, ya sabemos que eso mismo es lo que dice por ejemplo en el curso de amor, casi literalmente:

«T1:8.5 Como yo ya no sufro la separación, tú ya no necesitas sufrir la separación. A pesar de que la resurrección no devolvió la vida a la forma que una vez ocupé, me devolvió a ti en la forma del Cristo resucitado que existe en todos vosotros, trayendo así la resurrección incluso a vuestras formas. Me convertí en el Verbo hecho carne con mi resurrección en vez de con mi nacimiento.»

Solo ocurre que nosotros no queremos aceptar esa certeza, esa certeza de la falta de necesidad de “sufrir la separación”, en las formas separadas.

Como sabemos, el sufrimiento, que en el fondo es solo un problema espiritual y solo depende de la separación inventada en nuestra Mente… solo se debe, ese sufrimiento, por tanto, a nuestra adicción a la separación…, al yo separado…, y a todo lo que conlleva este en cuanto a “crear experiencia”.

Esto de “crear experiencia” es algo que “está muy bien” 🙂 …., pero lo que no hace falta es que lo hagamos identificándonos con las ilusiones.

Así que, aunque no lo reconozcamos, parece que el sufrimiento en esta Tierra ya forma parte del “pasado” (como idea)… pues de cierto modo ya estaría terminando esa “experiencia global” de vivir “con sufrimiento” entre estas ilusorias formas separadas que proyectamos. Leer el resto de esta entrada »

Un nuevo modo de vivir entre formas. Nuestro nuevo modo de vivir en el mundo. Ser seres espaciales, de “espacio que acoge”   Leave a comment

orquídeaComprendernos como espacio:
repasando
Un curso de amor, Diálogos, Día 12
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Un nuevo modo de habitar el mundo

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¿Cómo entendemos la Consciencia en acción, la consciencia de la unidad de amor (“consciencia de Cristo”) en acción?

La “espiritualidad” sabemos que sobre todo no es un asunto de meras palabras 🙂 , de meras “buenas intenciones”…, sino que apunta a otra forma real de habitar el mundo, como seres de “Consciencia”.

Para familiarizarnos con esto tenemos el curso de amor.

En él, la voz de nuestra Unidad de Amor ha ido invitando a esa especie de “consciencia universal”, en la estela del curso de milagros. Y aparte del curso de amor podemos reforzar todo esto con por ejemplo Walsch, Jayem, etc.

Ahora comentamos aquí, a placer, acerca de cómo hay una especie de “nuevo modo de habitar en el mundo”… ahora… en este “tiempo” o época que estos cursos llaman a veces “el tiempo de Cristo”.

Vamos a dar un salto en nuestro repaso del curso de amor, al ir mentalizándonos con un nuevo modo de habitar entre las formas.

Solo nuestro apego a lo impermanente hace que nos dé miedo el cambio total en nuestra relación con las formas del que aquí hablamos (un cambio que depende muy directamente del hecho de que nuestra vida es eterna, como “Vida”).

Este cambio no necesita del trance de “la muerte”, y esta posibilidad de asumir el cambio en vida hace que la vida eterna pase a ser mucho más que un concepto, como habrán reconocido en vida todos los “maestros”.

Sabemos que para alcanzar esa enorme etapa creativa que en realidad se da cuando “morimos”, ya no nos hace falta tal “morir”, sino aceptar una nueva manera de vivir entre las formas durante la vida física…, una “resurrección” ya aquí y ahora… y que depende de una aceptación en vida de ese “núcleo de amor” en nuestro ser más allá del tiempo.

Así que en esta entrada del blog aquí abajo hago un comentario de esa breve parte central del tercer libro del curso de amor (“Los Diálogos”).

En esa parte, se describe la nueva “visión” sobre nosotros mismos como seres de “consciencia”, de “espacio”, es decir, se describe de cierto modo nuestra “percepción verdadera”.

Usamos la metáfora del espacio, pero, como pasa siempre con el lenguaje y sus figuras… no nos vale… pues el lenguaje en general no vale, ya que deriva de la percepción, y nosotros “no somos percepción”, sino que la incluimos.

Somos el Ser del cual surge el universo… y el “problema” aquí es que lo somos “en Unidad”.

Y por ello se nos dan tantas y tan diferentes pistas e invitaciones, con o sin palabras, a nuestra futura aceptación de la Unidad, y para poder CREAR desde un espíritu más de transformación que de mera evolución. Leer el resto de esta entrada »

6. Las cartas de Jeshua. Capítulo 6. Jayem (y Jeshua)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G
— Este es el texto donde Jayem expone los comienzos de su aventura “con Jeshua”, y por tanto se nos familiariza bella y amenamente con su historia y con sus problemas como canal y como persona. También contiene palabras “de Jeshua” en comunión con Jayem.
— Este libro (Las cartas de Jeshua) puede servirnos como introductorio a La vía de la maestría, cuyo primer libro, La vía del corazón, ya he traducido para el blog. Este último texto, La vía del corazón, es un camino diseñado por Jeshua en comunión con Jayem para el “despertar espiritual”, en tres libros, con más o menos 12 lecciones cada uno, y que han de seguirse mes a mes de la manera indicada en las sugerencias para el estudio del propio Jeshua.]

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Las cartas de Jeshua

(un singular encuentro con Jeshua (Jesús))
Jayem

Capítulo 6

Al resistirte a servir a tu hermano,
entonces, también
te resistes a tu propia salvación.


24 de abril, 1988

Han pasado casi dos meses desde mi sesión con Jeremías, dos de los meses quizá más ajetreados de mi vida. Se presentó una oportunidad de negocio, y rápidamente me tiré en ella de cabeza. Leer el resto de esta entrada »

¿Qué es un nombre propio? ¿Qué significa la palabra “Jeshua”, “Jesús”? ¿Quiénes somos?   Leave a comment

imagen corazón en círculoLos nombres propios, es decir, el hecho de nombrarnos igual durante el tiempo… más que individualizarnos, en realidad quizá a la larga nos “desindividualiza”.

Son algo muy curioso, los nombres; digamos que quizá nos “universalizan”.

En todo tipo de situación, durante toda la vida, se nos irá llamando igual: por el nombre propio, “Juan”, “María”…

Qué curioso proceso de igualación 🙂

Da igual lo que suceda.

En cierto sentido dan igual las experiencias por las que pasemos… pues en casi todas sabremos que siempre alguien nos re-conocerá… habrá alguien que nos seguirá llamando igual, desde “fuera”, igual que siempre…: “Juan”, “María”.

Eso materializa repetidamente, fugazmente, la pura separación, la pura nada de la separación.

Alguien nos podrá separar de la experiencia al nombrarnos.

¿O bien sucede al revés, que ese nombre bien nos podría servir también… ese acto de nombrarnos desde la separación… como una garantía de que siempre nos vamos a poder “fundir”, en unidad… de que siempre nos vamos a poder hacer-uno… un solo ser “con” todas las experiencias?

No importará que desfilemos por mil diferentes tipos de “trabajos”, de situaciones, de compañías… no importará si somos “peores” o “mejores”… o si somos niños o ya viejos —en esa edad en la que a menudo ya no hay tantas excusas para no dar el permiso para que se disuelvan todas las fronteras, en su nulidad.

Entonces, si en realidad solo HAY UNO de nosotros… si solo somos UNO, la cosa puede parecer que se nos pone algo complicada 🙂

Y es que se siente muy claro que de cierto modo debemos contar con ese dato que son “nuestras” diferencias, y no meramente anularlas. Son un don, un dado, una dación…

Y a la vez nos vamos a dar cuenta, uno por uno, de que somos todas las vidas, de que somos todo ser, todo ser en cualquier tipo de “universo”. Leer el resto de esta entrada »

Publicado 16 diciembre, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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