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«Sobre la fe». Haskell: «7 nuevos textos de Haskell-Jeshua»   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices de Haskell en esta web para encontrar los enlaces a este y otros textos de la transmisión de Haskell.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que iré completando.
– Esta transmisión, maravillosa (muy clarificadora y directa), aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló teniendo en cuenta la personalidad de Jesús –tras la muerte de Helen, la escriba de UCDM.]

Sobre la fe (Brent Haskell – Jeshua)

Saludos para vosotros hoy. Soy Jeshua. Me has preguntado sobre la fe. Y de eso vengo a hablarte hoy. La fe se menciona muy a menudo en vuestra vida. Y también se menciona mucho en Un curso de milagros. La gente en las organizaciones religiosas dice: “debes tener fe, fe en Dios, fe en muchas cosas diferentes”. Y yo te digo que tengas fe en Dios, que tengas fe en tu hermano.

Y ahora, me preguntas, ¿qué es en realidad esa fe? Y para tenerla y ejercitarla en mi vida, ¿qué debo hacer? Ah, siempre esa cuestión… ¿qué debo hacer? Cuando caminé por esta tierra hace 2000 años dije un día: “si tienes fe, aunque solo sea del tamaño de un grano de mostaza, podrás mover una montaña”. Esa afirmación parece tremenda, ¿no? Y se me atribuyen milagros: curar a los cojos, a los ciegos, calmar las tormentas, caminar sobre el agua. Y de hecho todas esas cosas sucedieron. ¿Sucedían debido a mi fe? Y la respuesta es que sí, ciertamente. Y también está ese relato donde alguien, simplemente por tocar mi vestido, se sanó. Y le dije, a ella: “tu fe te ha sanado”. Leer el resto de esta entrada »

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La importancia del hogar y sus condicionamientos: paz, confianza y amor “sabio” en relación durante los primeros años (El libro de Urantia)   Leave a comment

imagen corazón en círculoNuestra mente mortal, “naciendo” a la mirada particular de un tiempo y un espacio concretos, albergando las aventuras de un cuerpo… “vuelve” a intentar este “acrecentamiento del alma” que supone vivir estas vidas en este tipo de mundo evolutivo, para poder aprender a entregarse al espíritu, “encarnando espíritu”…, al servicio del espíritu y sus valores… entregando esa obra inmaterial de una vida iluminada por la verdad, la belleza y la bondad.

Si nos venimos a identificar con estos cuerpos desvalidos que vemos que somos de pequeños, entenderemos alguna vez el sentido; si venimos así, será por algún motivo.

Y quizá es que venimos a verificar, a corporeizar, los digamos “pre-valores” espirituales de la paz, la lealtad y la confianza, esos “valores” que nos permiten “ascender” seguros por las escalas de la verdad, la bondad, y la belleza.

En uno de los capítulos finales del libro de Urantia (enlace al PDF descargable) hay una conversación breve sobre la importancia del hogar. Es en el capítulo 177, parte 2.

Tiene lugar entre Jesús y un chico joven -Juan Marcos: Juan- que insistirá en acompañarlo todo el tiempo posible uno los últimos días de la célebre vida mortal terrestre de este maestro en Urantia.

Comento citando toda esta parte:

«En el transcurso de las conversaciones de este día con Juan Marcos, Jesús pasó bastante tiempo comparando sus experiencias de la infancia y de la adolescencia.»

Método de comparar, es decir, de usar el pasado para comparar. Ese acto de comparar, sabemos que es algo que nos sale de forma natural… y sabemos pues que, con fines no egoicos, con fines “beneficiosos para todos”, puede ser algo muy aleccionador y alentador.

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La espiritualidad, la locura, la ciencia y la iluminación: ¿qué valor tiene lo espiritual y la locura para “el saber”, para “la ciencia”, el “conocimiento”?   Leave a comment

imagen corazón en círculoEs célebre esta unidad de ciencia y espiritualidad, esta unidad que, digamos, es como se suele invocar (a modo de colofón o guinda) aquel tema que podríamos caracterizar más tímidamente como el de la intrincación entre “intuición” y “conocimiento”.

Y esto es algo muy comentado.

Y no nos referimos a los resultados más o menos catastróficos que ambos devenires humanos —en general: “mente” y “corazón”— tienen y han tenido debido a su viaje en común pero en desarticulación… en una especie de auto-presentación que nuestra mente humana en unidad se ha hecho ante sí misma…, presentando esa desarticulación galopante entre mente y corazón, debida a la simple creencia en la separación (a la creencia en lo que en realidad ya está hasta “demostrado científicamente” que es una mentira).

Enfocaremos un rasgo de esta unidad o reunión, como hacíamos a cuento del Quijote, es decir, teniendo en cuenta:

— el indicio que nos dan las visiones de locura, típicas de la locura, como por ejemplo en ese caso prototípico del Quijote,

— y de la “inocencia” de un Sancho que se permite hablar calmadamente con don Quijote —es decir, sin meterle rápidamente entre los barrotes de alguna de esas categorías estúpidas a las que aún hoy estamos tan habituados: “loco”, etc.

Tenemos esa re-unión entre:

— el saber, ese saber digamos más separado, o más “separatista”, de eso que se ha llamado modernamente “conocimiento”…,

— y “lo espiritual”, que se enfoca en un cierto “dejarse hacer”, en cierto fluir desde el interior… en una especie de permiso cósmico que damos interiormente, permiso ante la unidad y la relación… y que hace así posible precisamente el descubrimiento interior y transformativo de esa misma unidad y esa misma relación, pero en nosotros, dentro —y eso es la célebre “beatitud”, como lo llamaban algunos…, o la “iluminación”, etc.

Esa beatitud es el resultado final, por así decirlo, clásicamente, de la ascensión por la escalera de la sabiduría, llamando “sabiduría” a la integración de mente y corazón, pero cuando se permite que sea este último quien “dirija” nuestra vida.

Así que:

— descubrimos nuestro verdadero ser —nos autoconocemos cuidándonos en ese proceso de autoconocimiento que apunta a ese ser,

— gracias al permiso que damos; es decir, gracias a la “fe”, en sentido amplio, ya que “fe” es también ese permiso interior que en realidad le pertenece a todo el mundo (y es por tanto más bien casi siempre una “fe” laica, o abiertamente atea).

Es decir, lo queramos o no, nos reuniremos con nuestro verdadero creador, “padre” cósmico —o si se quiere llamar “madre”—, que siempre fue precisamente aquel tan aparentemente abstracto Amor, amor universal, cósmico (Dios) (y todo lo demás es mero juego, ilusión mental sin consecuencias y que se da en base a jugar con las “reglas” de la separación ilusoria). Leer el resto de esta entrada »

Protegido: 15. El nuevo comienzo. Los Tratados de Un curso de amor (III)   Leave a comment

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Protegido: Un curso de amor. 29. Atención   Leave a comment

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Publicado 7 mayo, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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Protegido: Un curso de amor. 23. La liberación del cuerpo   Leave a comment

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Publicado 6 mayo, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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Protegido: Un curso de amor. 19. Unicidad y dualidad   Leave a comment

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