Archivo para la etiqueta ‘inocencia

El sexo, la belleza y la muerte. Leyendo a Jeshua en comunión con Haskell.   Leave a comment

imagen corazón en círculoJeshua nos volvía a hablar sobre la muerte y sobre cómo la fabricamos para nosotros mismos.

De su material dictado a través de la comunión con Haskell*, comentaremos muy sencillamente  abajo una cita de un capítulo de su texto: Viaje más allá de las palabras.

Como ya sabemos, la fábrica de nuestra propia muerte estuvo siempre en nuestra mente —en nuestra propia FÁBRICA DEL SER.

¿Quién no ha sentido esa fábrica en acción?

Nuestra propia muerte la hemos fabricado, en todo momento, allá donde, inmersos por ejemplo en algún disfrute —y lo hayamos notado o no muy conscientemente— hemos AÑADIDO un “algo más” a dicho disfrute, un algo más que lo alejaba de ser INOCENTE… y solo “inocente”… —le hemos añadido un “plus”, consistente en un cierto miedo (miedo a perder, etc.).

Aunque las palabras siempre se nos quedan muy cortas, en realidad, al describir estas cosas (“miedo a perder”…)…, pues se trata de un sentimiento como siempre inefable…, creado por nosotros siempre en respuesta al puro y todavía más inefable Amor —aunque no haya grados en esto de la inefabilidad 🙂 .

Siempre hemos ido fabricando, por tanto… y con el pensamiento… fabricando reacciones… reacciones que son interpretaciones…, y que siempre provocan más y más embrollos, enredos que unen ilusoriamente el puro momento presente con todas nuestras paranoias sobre “pérdidas”, “pasados”, “futuros”, etc. (todas esas paranoias que hemos actualizado de cierto modo insertándonos en un cierto universo, un cierto sistema familiar “x”, problemas, etc.). Leer el resto de esta entrada »

Anuncios

Sancho y Quijote, o la innecesaria necesidad de unir dos “verdades” universales: inocencia y locura   Leave a comment

imagen corazón en círculo

La vía “mística” del Quijote, apuntes

Ni para bien ni para mal, sino todo lo contrario, se van hilando entre sí —o van acordándose— varias de las pequeñas certezas a las que la vida nos dirige.

En ese movimiento nos da por volver a mirar atrás a ver qué diríamos ahora de las cosas, con esta nuestra nueva “consciencia” incipiente*.

¿Qué cosas? Cosas que nos han ido llamando aquí y allá, pequeñas catas realizadas en la filosofía, que hace tiempo nos dirigieron —con escalofríos— hacia la simple verdad que nos cuenta Yeshua (“Cristo”) en el pistoletazo de salida de lo que es su Segunda Venida (Venida que vamos a ir siendo nosotros), Yeshua… en una de las vías espirituales hoy más celebradas.

A veces he soñado con repasar amenamente el texto de Cervantes, El Quijote, paso a paso… explicándomelo esotéricamente —quizá incluso sin leer todo lo escrito que sin duda habrá sobre el tema…, toda esa cábala que existirá sin duda sobre Don Quijote de La Mancha.

Normalmente hemos convertido el presente, y nuestra percepción de este mundo, en un infierno más o menos palpable (mucha falta de paz, innecesaria).

Y el Quijote curiosamente nos cuenta una historia que es lo que un día todos vamos a hacer sanamente: soñar dentro de este sueño, que es el mundo. Como “sabemos” que nos dice por ejemplo Yeshua, solo nos “salvaremos” -de esta prisión de la percepción falsa- soñando otra cosa.

Entonces,

La locura tiene una verdad.

La inocencia otra verdad. Aunque solo hay una verdad.

Hay una perspectiva loca de la verdad.

Esa perspectiva loca es el límite que podemos llamar “mentira”, “lo falso”.

La Mentira es pues nada más que el límite de las perspectivas de la verdad.

La locura es vista como “no-ser”. ¿Y quién la ve así? La presuntuosa “realidad”.

La gente, a esos “muy separados” que son los locos…, a los que alucinan…, los sentimos, muy profundamente, como “no-seres”, como no-siendo, como pertenecientes al No-Ser.

Es como si representaran, con todas las consecuencias, la “verdad” que todos hemos venido a creernos en un grado u otro: «la separación es real».

Para venir aquí, a este dantesco infierno, todo hijo de vecino cree, con más o menos inversión de su corazón, que es un ente separado.

Pero, como los locos y sus mentes son igual de reales que las nuestras (y nunca estuvieron, ni sus mentes ni las nuestras, en el cerebro, ni tampoco separadas de nada)… resulta que hay una experiencia de cierta forma real. Leer el resto de esta entrada »

1. Todos son elegidos. Los Tratados de Un curso de amor (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elegimos publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. IV. Un tratado sobre lo nuevo

Capítulo 1. Todos son elegidos

1.1 Deja que te diga qué no hará este tratado. No será predictivo. No dejará a nadie fuera. No apelará al miedo ni te dará razones para temer. No tratará sobre herramientas ni te dirá que algunos tienen las herramientas para poder lograrlo y otros no. Continuará con la mirada desde el abrazo, un abrazo y una mirada que incluye a todos. Leer el resto de esta entrada »

Un curso de amor. 28. Dar testimonio   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Capítulo 28. Dar testimonio

28.1 Tenemos que hablar sobre dar testimonio acerca de lo que has aprendido. Así como este Curso da testimonio de la verdad, del mismo modo tienen que hacerlo vuestras vidas. Pero para que esto tampoco sea distorsionado, debemos hablar de ello.

28.2 No se trata de un concurso. Dar testimonio se ha vuelto un tipo de espectáculo, y no debiera ser así. ¿Cómo entonces, te preguntarás, se puede llevar la verdad a los que aún viven en la ilusión? Leer el resto de esta entrada »

Un curso de amor. 23. La liberación del cuerpo   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver el índice de entradas, en los puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Capítulo 23. La liberación del cuerpo

23.1 El conocimiento y el amor son inseparables. Cuando constatas esto, te resulta obvio que el amor es la única sabiduría verdadera, la única comprensión, el único conocimiento auténtico. El amor es el gran maestro, y tus relaciones de amor son el medio para el aprendizaje del amor.

23.2 Las lecciones aprendidas del amor calmarán con mucho lo que reste de tus miedos acerca de la pérdida de individualidad que tú crees que acompañará la pérdida del yo separado. Pues como cada uno de vosotros ha descubierto al amar, cuanto más amas y anhelas poseer a una persona, más te das cuenta de que la persona querida no puede ser poseída. Aunque en una relación de amor se intenta lograr el mayor de los conocimientos, el cual es encontrado si hay disposición en los participantes, sin embargo, el compañero siempre transciende el conocimiento pleno. Lo que se conoce es la relación en sí. Aunque está en tu naturaleza el buscar más, también está en la naturaleza de la vida el existir en relación y llegar a ser conocida a través de la relación. Así es como el conocimiento tiene lugar. Conocer a través de la relación no es una segunda opción. La vida es así. El amor es así. Leer el resto de esta entrada »

Publicado 6 mayo, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

Etiquetado con , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Un curso de amor. 16. Lo que eliges a cambio   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Capítulo 16. Lo que eliges a cambio

16.1 La gloria que sentiste con el amor pareció proceder de una persona y no de otra. El amor no proviene de alguien de la manera en que piensas que lo hace. ¡El amor tiene un solo origen! El hecho de que esta fuente resida en el interior de cada uno no la convierte en muchas fuentes, puesto que todos tenéis también una sola fuente. Este origen común no convierte a nadie en especial, sino a todos en lo mismo.

16.2 Ahora puedes preguntarte por qué no parece ser así, y la única respuesta es porque tú no lo deseas. Percibes solo aquello que deseas, y tu deseo de ser especial te lleva a no ver la mismidad en ninguna parte, puesto que lo que es lo mismo, no puede ser especial.

Leer el resto de esta entrada »

¿Problemas con los objetivos? El único problema que tenemos con los “objetivos” (lecciones 24-26 de UCDM)   4 comments

imagen corazón en círculo

Volvamos a invitarnos, a auto-invitarnos… al curso de milagros.

Y no como ejercicio “filosófico” o “teológico”… sino como “invitación”, evocación.

Las primeras cruciales lecciones del libro de ejercicios de Un Curso de milagros contienen tres que tratan muy explícitamente de los objetivos, de nuestros intereses… de cómo percibimos el “para qué son las cosas”… el propósito —es decir, lo más elemental acerca del significado.

Hay una lección (25) que simplemente habla del “para qué son las cosas”. Dice que nos digamos que no percibimos el propósito de nada, que no sabemos cuál es el propósito o el “para qué” de nada.

Luego, una lección más allá, podemos decir que se nos da “la clave” para acabar con este asunto tan fundamental y tan engañoso de los objetivos.

¿Para qué hablamos de objetivos?

El único problema que existe con los objetivos es…

Eso… eso… ¡¿cuál es?!

En la lección 24 (No percibo lo que más me conviene – I do not perceive my own best interests), se nos invitaba a mirar la cualidad y la cantidad de objetivos que podamos tener… en la mente… en torno a situaciones vitales no resueltas… que nos provoquen mucho o algo de desasosiego.

Y, rápidamente, en la lección 26, se liquida la cuestión, divinamente 🙂

Ahí vuelve a emplear la receta que empleaba en la lección 24: un cierto auto-análisis mental… pero ahora para que podamos desplazar el enfoque, indirectamente como siempre… hacia “mirar” lo que sentimos.

Esta es para mí la frase clave, impactante:

«este pensamiento es un ataque contra mí mismo».

Esta frase hay que “entenderla” bien, lógicamente —es decir, no hay que entenderla 🙂 , sino “practicarla”, decírsela, como dice en la introducción al libro de ejercicios.

En una lectura rápida, superconfusa, egoica… uno podría entender que lo que le ataca es el hecho de que pueda suceder todo eso que se imagina como suceso desagradable en el mundo, como final posiblemente peligroso, no deseado, de una situación… en este mundo tan aparentemente infernal (donde pueden darse todos esos resultados que no deseamos para las situaciones en que nos vemos envueltos).

Así, uno sigue teniendo puesto el enfoque en el mundo (el efecto)… en vez de tenerlo en su pensamiento “sobre” el mundo (la causa).

Así creemos, entonces, que lo que más tememos es lo que nos puede pasar “fuera”.

Así, uno, una, se separa ilusoriamente de sí mismo… pues, como dice el curso…: “las ideas nunca abandonan su fuente”…, y el mundo es una idea en nuestra mente-Una (es la interpretación, demasiado seria, de una idea loca… en esa “una sola mente” que somos).

Creemos entonces temer todo eso que, al final, puede ocurrir. Y así, entonces, nos colocamos en un estado muy elemental de “víctima”, que superficialmente expresamos a menudo: “ay qué mundo tan injusto”… “ay, que podríamos quedarnos sin eso que tenemos ahora”…, “¿y esa gente qué?”…, etc.

Pero claro está que si se insiste con confianza en el simple “hacer el curso”… en el trabajo lento y confiado, pacientemente respirando con el propio curso… aprendiendo a practicar neutralmente, a contemplar y respirar sus frases… entonces terminaremos permitiendo que esa voz interior que todos tenemos “dentro” nos haga comprender, en algún momento —y obviamente no hace falta ni leer estas palabras, explicaciones… ni ninguna explicación… ni ir a ningún “profesor” o grupo, absolutamente nada (excepto quizá ver los escasos “fallos importantes” que habría en la traducción a la hora de poder comprender).

En esa frase (un ataque contra mí mismo) se ve lo esencial del curso de milagros, en acción…

Uno cree que lo que le tiene intranquilo es el posible desenlace desagradable de la situación en cuestión. Pero lo “malo” es nuestro auto-ataque, es decir, esa culpa (= auto-ataque) que queremos ver fuera, pues no queremos hacernos responsable de ese sentimiento.

Uno ve con miedo los resultados… y así “refuerza el mundo” en su “modo aprisionamiento”. Uno, por tanto, no acepta sin miedo lo que sea… uno no acepta de entrada con inocencia que en un sentido profundo “da igual” lo que pueda ocurrir en el nivel de la forma, ya que ahí no está lo esencial.

Uno, así, le otorga realidad al mundo, y a lo que “le puede le pasar a uno” en el mundo… y todo para no mirar hacia dentro… al miedo… de frente.

Uno no puede mirar inocentemente al mundo… por ejemplo aceptando con inocencia ese posible resultado no deseado (para que pueda irse, para poder soltarlo)… y así uno mira con miedo… y de cierto modo protege el miedo… pues lo achaca al “afuera”.

Creemos que el miedo no tiene que ver con nosotros… que no podemos hacer nada con él… y lo escondemos rápidamente proyectándolo. Al fin y al cabo, como dice la voz del curso, se trata de nuestra creación, y por eso, y por el esfuerzo que nos ha costado fabricar y conservar tanto miedo y tantas consecuencias de este en la forma… nos resulta difícil hacernos cargo de eso… de que es nuestra creación.

Por tanto, usamos esta misma maniobra para aceptar por enésima vez el miedo dentro en la mente, cuando en realidad, si quisiéramos dejar de sufrir y que todo el mundo pueda dejar de sufrir… tenemos que mirar de frente ese miedo para poder soltarlo, no aceptándolo más.

Es decir, usamos por enésima vez el “mundo” para aceptar el miedo dentro de la mente; y así, lo conservamos, creyendo ilusamente que lo alejamos al fantasear… al proyectarlo “fuera” sobre la pantalla del mundo, visto este como separado de nosotros.

Esta “no aceptación”, esta mirada “no inocente”… este rechazo tan profundo e ilusorio de ese miedo que nosotros mismos hemos inventado, y que creemos no poder controlar… nos sirve para reforzar este mundo en su desdicha, en su “voto por el sufrimiento”.

Lo reforzamos al proyectar ese sentimiento de miedo, ese sentimiento que sería todavía más profundo incluso que este mundo.

Y es esta receta la que parece la más adecuada para poder ir logrando cada vez una mayor confusión en la vida, y así, con ella, precisamente podremos ir experimentando tan “malamente” todos esos desenlaces “no deseados”.

Uno cree, por poner un ejemplo facilón, que es la pérdida posible de “un trabajo” lo que le desasosiega. Sin embargo, seguramente sea innegable que en este preciso instante lo que le está creando ese desasosiego es su propio proceso de pensamiento.

Pero… ¡cómo nos encanta martirizarnos, machacar el presente! 🙂 … para así atacar nuestra invulnerabilidad… una vez más… jugando otra vez a ser pequeñitos… carentes…

Y claro, el lema general de esta lección 26:

Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad

Este estado de reforzar el miedo (“inconscientemente”), contra la propia invulnerabilidad… sería el estado de casi todos… ya que estamos todo el santo día en una especie de infierno de fantasías… ahí… “inconscientemente” reciclando miedo… al proyectarlo. 

Y todo esto por habernos creído el mundo… es decir, sus leyes… el sistema de pensamiento (“ego”) que parece estar aquí implementado… pero que solo lo está por nuestro afán de albergarlo “dentro” —en ese auto-engaño tan elemental que venimos aquí a recrear.

En esta lección 26 estamos mirando de frente situaciones desasosegantes en nuestras vidas… con sus posibles desenlaces. Es decir, miramos de frente todos esos resultados que imaginamos y que no nos gustan… todos esos finales infelices o desagradables para esas situaciones algo o muy intranquilizadoras.

Pero, de repente, la práctica acaba con una simple afirmación:

«este pensamiento es un ataque contra mí mismo».

¡Ajá! Es ese pensamiento, ese “estar pensando”, lo que constituye el ataque… y nunca el mundo. Es la mente quien se ataca a sí misma, quien cree que puede atacarse… y así usa los cuerpos, en su demencia, para demostrarse lo indemostrable (su vulnerabilidad).

Una inmensa paja mental, por tanto… es esta en la cual enrolamos todo un mundo… para mayor desdicha de dicho mundo 🙂 (desdicha ilusoria 🙂 ).

Y es que como sabemos… “el mundo” nunca nos hizo nada (¡qué difícil de creer que es esto!). Como sabemos… el mundo nunca le hizo nada a nadie.

Y claro, por supuesto que es por esto por lo que se dice en el libro de ejercicios… mucho más adelante… que:

«el mundo no existe. Este es el principal pensamiento que este curso se propone enseñar»
[en la traducción oficial se decía “básico”, para traducir el inglés “central”… que podemos traducir también por “principal”, “primordial”, “central”, “fundamental”, etc.].

Si el texto del curso habla por tanto de objetivos (cosa que tampoco es que se haga mucho así de explícitamente, aunque el “propósito” sea un tema clave)… sería solo para poder mirar de nuevo hacia dentro… hacia ese miedo en el que se basa este mundo, hacia ese miedo que está tras nuestra habitual confusión, incertidumbre, duda o desconfianza (es decir: auto-ataque = culpa)… en torno a muchas de las situaciones mundanas.

Vemos pues que todas estas cosas (duda, etc.) no tienen nada que ver con “el mundo” sino con nuestra mente, y con cómo esta utiliza el mundo para reciclar su propio auto-ataque (es decir, su “culpa”)…, ya que, aunque no lo parezca, todavía muchos creemos ser la morada del “mal”, las “tinieblas”, y literalmente del “pecado” 🙂  —tal y como el curso nos sugiere… de esa forma que tiene tan “realista” de hablar 🙂 … tan directa… de hablarnos y de describirnos lo que en el fondo creemos acerca de nosotros mismos.