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Conexión de Luz literal entre Tierra y Cielo | Mensaje de Jeshua a través de Jayem. Octubre 2018, Polonia   Leave a comment

[botón de escucha directa del texto de la transmisión que se encuentra abajo:

(enlace al audio)]

foto-flor

¡Hola!
Este audio enlazado arriba, y el texto que se encuentra aquí abajo, es un mensaje reciente, o transmisión, de Jeshua (Yeshua, Cristo, Jesús*)… a través de Jayem.

(Enlace a la carpeta que contiene este y otros audios (ver subcarpeta llamada Otras-transmisiones ) : enlace).

Aquí, entre otras cosas, la Voz de Cristo nos invita una vez más a la sencilla práctica de ser literales “puentes” de Luz, entre Cielo y Tierra, con todo el cuerpo-mente… para lo cual es muy importante la Tierra, para muchos de nosotros.

Al final también hace referencia a Helen, es decir, a la transmisora del curso de milagros… al recordarnos que todo esto va simplemente del significado real de la frase “Cielo y Tierra pasarán”… que no significa más que ellos se harán un solo estado, fundidos… ambos… Tierra y Cielo… en un solo estado (Amor).

(* además de todos esos nombres, al Cristo también lo podemos llamar “Hijo Creador”… que es el que nos toca en este universo, digamos que… como “hermano importante”… en la configuración de estos dramas que llamamos mundo 🙂 ).
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Traduzco y grabo, pues, en audio, la mayor parte del mensaje (ver enlace arriba… y abajo el texto).

Contiene toda la primera parte… con el meollo de la cuestión, y dejo solo unos pocos párrafos finales de esta transmisión para otra ocasión (para lo que será la segunda parte de este audio y audio-texto):

«Aquí tenemos una transmisión que Jeshua dio en Polonia, bastante profunda y poderosa. Nos da una práctica concreta (y si queremos saber lo que está detrás y es previo a la forma… no serán las ideas metafísicas las que lo revelen… ¡sino la práctica en la Luz!).
¡Disfrutad!

Jayem canaliza a Jeshua en Varsovia, Polonia. 2 de octubre, 2018.

¡Ahora, comenzamos!

Efectivamente, saludos para vosotros, mis preciados y antiguos amigos. Y sí, saludos a vosotros, que habéis atravesado todo tiempo y todo mundo para reuniros, no por accidennte, sino por un antiguo plan… y comenzar la restauración y el regreso del Alma misma de la humanidad a manos de Cristo.

Vosotros realmente estábais conmigo, en el antiguo comienzo, desde antes de que el tiempo existiera… y juntos concebimos el tiempo para descubrir todas las posibilidades de nuestro propio poder creativo.

Nunca ha habido separación, salvo dentro del aspecto perceptor de la Mente, y ello, para que podamos experimentar pérdida, fragmentación, aislamiento, alienación. Y a partir de estas cosas produjimos miedo, que instantáneamente hizo surgir la culpa. Aquí es donde realmente comienza el viaje de la separación… un viaje fuera del Reino del Cielo.

Todos y cada uno de vosotros ha conocido muchos viajes, muchos mundos, muchos matices de culpa y de miedo. Y no obstante, os digo, todo ello fue planeado; no fue una equivocación ni un error. Pero os habéis percibido de forma tan intensa como siendo creadores de error… que comenzasteis a creer que vuestra existencia misma es un error. Y cuando eso tiene lugar, se establece la separación.

Una vez ella en su lugar, se da efectivamente una experiencia de la pérdida, y de todo lo que proviene de ella: un mundo irreal, que se ve impulsado continuamente a encontrar aquello que satisfaga la aterradora ausencia del Amor, para llenar el hambre de la pérdida.

Y así, el santo Hijo de Dios ha olvidado al Padre. Y, no obstante, y de mil maneras, os susurra suavemente, mientras atravesáis una y otra vez el tiempo… el susurro de vuestro conocimiento de que lo irreal no puede ser Real.

Me habéis oído decir, o describiros, que una Voz calmada, que no es la vuestra, os susurra, os recuerda, os recuerda, os recuerda…: no temáis, continuad. Pues, de hecho, conforme habéis llegado a probar los efectos de la separación, también al mismo tiempo habéis concebido el deseo de transformar lo irreal en lo Real.

En todo momento de irrealidad, habéis sido movidos por un deseo de Realidad. Y en este profundo proceso energético, ya estábais implicados en la encarnación del Cristo, aunque no lo reconociérais, si es que tenéis a bien admitirlo ahora.

Y eso comenzó precisamente en el campo de todo lo que era irreal, y que estaba lleno de sueños de terror y de pérdida, de fragmentación, de aislamiento, de alienación, de auto-odio proyectado como odio a los demás… reducido a la única capacidad de consciencia que es posible tener en la separación, cuando todos los demás se ven reducidos a ser solo un objeto del que hay que tratar de extraer lo que te devuelva la Vida.

Pero justo en ese mismo momento, estábais construyendo el deseo, mediante vuestro anhelo… de transformar lo irreal en lo Real. Fue la experiencia misma de la separacion lo que construía el deseo de regresar. Pero, en verdad, aunque os la creyérais muchas veces, atrapados, como estábais, en una esfera de percepción que solo podía ver de una manera… ese regreso a Casa tenía que significar abandonar todo aquello que se odia y teme. Pero, en Realidad, así estábais plantando las semillas, estableciendo los caminos, con los que la Luz del Cielo puede descender a la Tierra y de hecho descenderá.

Sois el Cristo. Yo soy el Cristo. Compartimos esa Única Mente, y nunca hemos dejado de crear a partir de ella. Y al establecer un mundo irreal, y la experiencia directa de la pérdida de la plenitud… hemos estado descubriendo y estamos descubriendo que todo poder, bajo el Cielo y en la Tierra, sigue dentro de nosotros, mediante el traer el Cielo a la Tierra. Por lo tanto, nunca habéis fracasado, en ningún momento, de ninguna manera.

Pues la experiencia misma de un fracaso reconocido, suscita un dolor que ayuda a crear el deseo. Y esa energía del deseo es a través de lo cual la Luz puede descender desde lo Real hacia lo irreal, transformándolo en lo Real mismo. ¿Y qué puede ser esto sino Amor?

Y así, he comentado con vosotros cómo es que los lugares más santos de la Tierra están allá donde un antiguo odio se ha convertido en un amor presente… y donde lo irreal se ha vuelto Real, encarnado en la forma, concreta, específica… conocida y experimentada directamente… y donde habéis contemplado vuestro propio poder Crístico.

Mmm. Mientras este proceso ha continuado, dando literalmente nacimiento al tiempo… moviéndose a través del tiempo, transformándolo… ha habido una aceleración de la energía del regreso.

Todos y cada uno de vosotros habéis conocido una experiencia –en lo que llamáis encarnación… en varias vidas… en la Vida ocurriendo en el tiempo–, en la que habéis sentido que no había ninguna esperanza, que ni vosotros ni el mundo podría nunca transformar lo irreal en lo Real. ¿Conocéis esta experiencia?

Fue justo en esos momentos de vuestro mayor anhelo, y a veces en vuestra experiencia más profunda de desamparo… cuando las semillas del deseo, que están ahí entrelazadas… se veían también avivadas.

El poder estaba creciendo dentro de vosotros. Y gradualmente, todos y cada uno de vosotros, habéis llegado a conocer y a sentir que algo se está avivando… que algo se acelera en lo que llamamos “mi viaje”, y por ahora, está bien llamarlo así. Aunque vuestro viaje es el viaje de todos… y el de todos ellos, el vuestro. Mmm. Vosotros sois pues los constructores del deseo del Cristo y de su encarnación en vosotros y en todos los Seres, para que el mundo que surja llegue a reflejar el Cielo y se establezca en la Tierra lo que ya es en el Cielo.

Pues hay una dimensión, un lugar, donde continuáis, donde permanecéis y residís… en Unidad con Dios, en Unidad con toda la creación, en Unidad con el viaje de todo hermano y hermana. Mmm. Ese hilo de conexión no puede ser roto.

Y en este día, y en esta hora, hay de hecho una aceleración, una penetración de Luz que llega a lo que llamáis la matrix de la humanidad, y ahora os lo estoy diciendo de forma muy literal… sí, está ocurriendo ahora mientras os hablo, mientras vuestros hermanos y hermanas… los que no parecen estar en esta dimensión… ya están uniéndose al deseo, al que habéis construído vosotros… de amar, de crear el camino por el cual llegue a descender a la Tierra una mayor afluencia de Luz, para así golpear a la matrix compartida de la humanidad, y enviar ondas de Luz a todas las Mentes, a todos los Corazones y a todos los Seres de este plano. Está ocurriendo ahora. Por lo tanto, abrid vuestro ser y recibidlo.

Mmm. De este modo, podemos ser perfectamente precisos si decimos que nace una nueva era, una nueva fase en la venida del Cielo a la Tierra. Por todo vuestro planeta, en esta hora, justo ahora con vosotros… hay seres tocados por la Luz, que producen visión de plenitud… de un final para las barreras, de un final para el miedo. Están experimentando Paz conforme desciende a través de la matrix de sus propios cuerpos y mentes… algunos de forma más consciente que otros, algunos intensamente aturdidos… otros riendo, y algunos, conociendo.

Si tenéis a bien admitirlo, así es, justo aquí y ahora… todos los seres actualmente encarnados sobre el plano terrestre están compartiendo la experiencia de nuestra unión. Pues es en la unión de este encuentro para lo que he enviado una invitación a todos y cada uno de vosotros a venir, y no simplemente para estar pasivamente conmigo, sino para uniros conmigo en la creación de ese vórtice que es capaz de recibir la Luz. Pues allá donde dos o más están reunidos en la vibración y en la atmósfera de la Realidad de Cristo, allá, Cristo desciende, para iluminar la oscuridad.

Ajá. No dudéis, pues, de vuestra importancia. Pues habéis recibido la invitación, y habéis venido. Y en este momento hay muchos Seres a vuestro alrededor. Los llamaríais “Seres de Luz”, aunque ellos suelen ver esto con humor, pues… hacéis como si vosotros no fuérais uno… y entonces ellos se preguntan cómo es que podrían ver en vosotros eso que vosotros veis en ellos, siendo ellos conscientes de ello, y vosotros no.

Sois el Ser de Luz. Sois tal como vuestro Padre os creó para ser, y lo seguís siendo eternamente. Todos y cada uno de vosotros… que estáis actualmente encarnados en esta Tierra, no estáis aquí por equivocación… en este momento, en este mundo… tal como está ahora… conforme se ve sacudido desde su núcleo. Pues cuál será su núcleo… sino, primero… un deseo de lo irreal… y luego, el deseo creciente de lo Real. El mundo solo puede ser un efecto de vuestro deseo de crear.

Abrid ahora el portal del Corazón; permitid que el Corazón se relaje, miradlo con vuestro ojo interno, y permitid que se abran sus compuertas. Ahora, mirad hacia arriba desde el Corazón, por encima del cuerpo. Hay una Luz que desciende, ahora; dejad que se acerque más y más, sentid cómo penetra a través de lo que llamáis la coronilla, y desciende al Corazón. Y ahora, sabiendo que sois el poder por el cual todas las cosas llegan a suceder… con el ojo interno, en el conocimiento de ese poder… ved y permitid que esa Luz explote hacia fuera en todas direcciones, desde vuestro Corazón. Sed testigos, dentro, con el ojo interno, de cómo toca a otros Seres que nunca habéis visto… mientras… juntos, ahora, aceleramos el descenso de esta explosión de Luz hacia la matrix misma de la propia humanidad.

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Nota para la lección de agosto de La vía del corazón   1 comment

Repasemos algo de la parte para agosto de La vía del corazón (lección 8: audio, texto).

En el fondo en el fondo, nunca experimentamos “cosas” ni “gente”;
todo son redes de relaciones.

La relación es “antes”.

Y la gente vivimos o somos como zombis,
zombis con respecto a esa realidad
(a la realidad “creadora” de la relación,
pues toda relación es creadora,
“crea” los términos que están relacionados por ella… que parecen relacionarse “exteriormente”).

Así que solo experimentamos efectos “de nosotros mismos”,
del inmenso ser creador que somos,
solo experimentamos/vivimos,
aquellos pensamientos/ideas que alguna vez nuestra Mente tiró…
tiró para producir ondas…
más y más ondas…
dentro del inmenso estaque de “consciencia” que somos como “creadores”…

Pues no hay nadie “fuera” imponiéndonos nada.

Esas “tiradas” crearon/crean/crearán las posibilidades que vivimos o vemos,
y Dios, o Vida, es, como sabemos, el nombre del proceso eterno que también somos,
y que nos “sirve” para darnos el servicio de todas esas posibilidades…
el servicio de que todas esas tiradas tengan “juego”.

Siempre somos nosotros quienes decimos “hagan juego”, y quienes tiramos todo.

Y dependiendo de nuestras reacciones -o de si reaccionamos- seguiremos tirando el mismo tipo de energías-pensamiento…

Y, como siempre, el mensaje…
para esta nueva era que estamos anclando o que vamos a anclar más y más explícitamente
(perdiéndole el miedo a ser espacio, sin tener por qué morir físicamente)…
el mensaje que hemos de lanzar si queremos llegar adonde decimos que queremos llegar…:

«Soy el único que elige los efectos que experimento. Yo y solo yo interpreto todas las relaciones o experiencias neutrales. Yo y solo yo le doy el valor a los objetos, a las cosas, a los pensamientos y a los sistemas de creencias. Yo, y solo yo, soy quien literalmente crea mi experiencia, momento a momento».

El miedo al deseo mueve y alimenta la ilusión   2 comments

espiga de carrizo

Espiga de carrizo. Licencia CC.by-sa.2.0

De esto va nuestra lección de abril, la 4ª, en La vía del corazón: deseo.

El “ego” es lo que protege el miedo en nuestra mente… a veces gritando…:

“¡no mires ahí!”…

Como si realmente pudiéramos ser dañados…

Así que el ego es en sí mismo todo ese tipo de mensajes que hemos aceptado… Es esa voz que surgió una vez en el jardín de la consciencia (como decía la lección 2…), y para que con ella nos identificáramos con nuestras creaciones… y por tanto hiciéramos que nuestro infinito valor dependiera de “las cosas perecederas”.

Así que esas voces, esas interpretaciones… nos impiden ser naturales, y nos llevan por la normalidad inercial y más o menos perversa, del tipo que sea… la normalidad de un mundo de locos humanos que creen que algo, aparte del amor, puede ser real.

Y así, normalizados, todos más o menos vamos siguiendo los patrones, por los ríos de la vida… más o menos automáticamente.

Y, como sabemos, en el fondo casi da igual lo que hagamos… pues si hablamos de “patrones” solo nos referimos al modo en que hacemos lo que hacemos.

¿Lo hacemos “por necesidad”, es decir, para reforzar la profunda creencia de que realmente hay algo “necesario”, u “obligatorio”?

¿Ni siquiera queremos darnos cuenta de nuestros motivos?

Si ni queremos darnos cuenta de nuestras motivaciones, entonces seguramente estaremos reforzando la profunda creencia que dice cosas de este estilo:

  • “algo me puede venir de fuera”,
  • “algo me puede venir, obligar, desde fuera de mí, hacia dentro”…
  • así que “hago esto porque tengo que hacerlo”… etc.

¿Queremos abrirnos entonces a preguntarnos el “para qué” con todo, como decía Un curso de milagros?

¿Estamos siquiera dispuestos a preguntarnos honestamente qué es lo que queremos, y sentirlo sin miedo?

Como sabemos, la verdadera espiritualidad no va más que de esto, de recuperar cierta inocencia.

Se trata pues de una especie de camino de vuelta atrás, purificando el deseo de todo resentimiento… purificándolo de esa especie de venganza que parece que normalmente tiñe o motiva nuestras acciones… y que está ahí como escondida, dentro… compañera de la amargura… como motivo-base para fundamentar lo que hacemos o pensamos.

Y no olvidemos que esa venganza, resentimiento o amargura… a veces se esconde detrás de una cara bonita y sonriente. El curso de milagros la llamaba… “la cara de inocencia”.

Y entonces, paradójicamente, y como también sabemos… en este movimiento “hacia atrás”, todo se recrea… y nos hacemos nuevos… como dicen tan a menudo muchos cristianos.

Nuevos… para siempre nuevos, paradójicamente para siempre nuevos… y el universo que literalmente somos (y cada uno como una versión completa, pues recordemos que cuando “morimos” es ilusorio pensar que “queda” algo, que “dejamos algo atrás”)… el universo… decíamos… el universo se permite mostrarnos y manifestar lo que de cierto modo es nuevo (nuestro ser, que es un Todo en el Todo Eterno del Amor… y que siempre es nuevo… que se refleja de nuevo como tal).

Así que entonces, como sabéis, el “ego espiritual” parece que en gran medida se alimenta de proteger el miedo al deseo.

Claro, como todo “ego”, el “ego espiritual” protege algún tipo de miedo, y en este caso parece que particularmente lo hace o lo hacemos con el miedo a algunos deseos.

Siempre ese era el movimiento o el tono del ego en general: hacer que algo sea muy especial, en el sentido egoico de “especial”…

Hacer por ejemplo del sexo algo muy especial… enfrentándose así a “los otros egos”, los que, por la vía de las “perversiones” machaconas… hacen del sexo también  algo “muy especial”, pero digamos que de forma opuesta a los egos espirituales que simplemente protegen el miedo al deseo.

Y todo es, como siempre, para diferenciarnos unos de otros al modo “separación”… y así poder crear más y más experiencia de separación… pues, como sabemos, somos creadores a partir de lo que pensamos, hacemos y decimos…, y mientras tanto y siempre… todos seguimos y seguiremos para siempre siendo la misma Mente, la misma Consciencia (“Cristo”, en nuestra tradición). Leer el resto de esta entrada »

La civilización y la caca (II)   5 comments

mariquita en invierno

Hace un par de meses, esta mariquita en invierno, por el centro de España. Licencia CC.by-sa.2.0

[Aviso: algunas de las palabras empleadas en este artículo no suenan tan mal en mi país como quizá suenen en otros países de lengua hispana que no son el mío, España.
Aunque ahora, ahora que estamos todos más mezclados en el mundo, todos los hispanos de todas las regiones… quizá vayamos poco a poco a ir aceptando todos los usos, particularidades, etc.
]

La lección 2 de la vía del corazón, nos invitaba, en febrero, a llevar “consciencia” a cada cosa, a cada acto que hemos automatizado en la vida.

Esa consciencia va entre comillas porque es una “consciencia” que podríamos llamar “adorante”, frente a la consciencia usual, de la mera percepción.

En esa “consciencia” o adoración, se trata de permitirnos sentir unidad en cada cosa… sentir “Dios” (o lo que es lo mismo: “Vida”).

Pongamos un ejemplo. Pongamos que nuestro hábito o nuestro trabajo consistiera en matar gente (verdugo).

Si trabajamos en eso, es quizá difícil que pudiéramos lidiar con las sensaciones que nos vendrían a la mente cuando “lleváramos consciencia” a esos actos de “matar gente”.

Y así, al no poder seguir “trabajando” como verdugos, matando gente de forma automática tal y como solíamos hacer… así… cabe ciertamente la posibilidad de que dejáramos atrás ese “hábito”, ese trabajo… y nos rebeláramos contra aquel “yo” antiguo, nuestro “yo” del pasado, el “yo” que eligió esa profesión, en una elección donde diríamos que se dejó influir, como casi siempre, por la consciencia colectiva (sistemas de ideas, sistemas sociales, etc.).

Pues siempre en alguna medida nos dejamos influir,  “inadvertidamente”, por ideas y propósitos que, a menudo, no hemos “hecho nuestros”… es decir, que no nos hemos realmente responsabilizado por ellos, de todo corazón.

Y eso nos termina pasando con cada cosa que “hacemos”. Y en el fondo todas las cosas tienen algo “parecido” al ejemplo del verdugo (ya que no hay grados o niveles en las ilusiones, todo es la misma cosa).

Ya hice algún comentario (aquí) donde empezábamos a comentar y a sentir algo sobre los propósitos o las ideas que hay en torno al famoso acto de “hacer caca”.

Cuando hacemos caca, nuestra humanidad está (diríamos) en un cierto nivel de “desconexión” de la consciencia adorante, un nivel donde hemos automatizado un acto donde nos desentendemos socialmente (mecánicamente) de la caca.

Pero… mientras… la caca es literalmente una “joya”, es decir, es pura vida para muchos microorganismos del suelo y para las plantas (de hecho la caca está repleta de seres vivos).

La caca es un regalo, dentro de la relación que podemos llamar “ecosistema Tierra”, y que es en sí mismo también un regalo (si lo miramos con “Consciencia” más allá de la consciencia).

(Y con esto no estamos haciendo ninguna valoración. Es simplemente “un hecho” en el modo en que hemos construido nuestra realidad física como Mente que sueña universos físicos… y que, con estos universos, se da instrumentos para poder “adorar a Dios” a través de sus creaciones.)

Y bien, este es nuestro universo. Lo hemos creado de cierto modo Nosotros, como seres de luz que tienen poder creativo gracias a ser eso mismo, “seres de luz” (es decir, “hijos” de algo no físico)… y unidos además, todos, con múltiples “espíritus” que ahora desconocemos por completo… pero que son nuestros “hermanos”… en infinidad de “dimensiones”.

Hemos creado este universo en el poder creativo que somos en unidad…, como luz divina creada por el Padre-Amor de toda Luz. Leer el resto de esta entrada »

«La celebración» (comentario de la Lección 2 de Jeshua en “La vía del corazón”)   Leave a comment

imagen corazón en círculoLa vía del corazón, 2.
Comentario sobre la celebración

Hace poco salía el tema de que para aprender no hay que sufrir.
Como vemos, todo el asunto aquí es que el ego parece entender que cambiar algo es sufrir, que cambiar algo va a suponer sufrimiento.
Y de ahí que la Lección 2 comente todo eso sobre los hábitos, para que de cierta forma podamos dejar pasar el miedo, dejarlo salir… para que entendamos qué cosas nos pueden facilitar el sentir y el dejar salir y dejar pasar el miedo que sostiene nuestras vidas -el miedo que mantiene “viva” nuestra identidad separada.

Así que las cosas significan lo que queramos que signifiquen.

Este parece el mayor regalo… tiene que ver con nuestra libertad, la libertad que es amor. Y amor es lo original, el ser que Dios creó, Vida.

Esta es nuestra libertad, como seres viviendo en un universo físico de consciencia.

Y en esa pantalla que es la consciencia, donde proyectamos nuestros pensamientos, SOMOS CONSCIENTES DE QUE SOMOS CONSCIENTES (es decir, somos “superconscientes”, tal y como habréis visto que lo llaman algunos).

Entonces, decía la Lección 1:

«La locura, que experimentas como tu dolor y SUFRIMIENTO, tus búsquedas y tus dramas, solamente procede de la elección errónea de volverte alguien que está IDENTIFICADO con lo que surge en el campo de tu consciencia, de tu discernimiento. Tú, por tanto, pierdes la perspicacia de la inocencia. Pues, de hecho, todos los acontecimientos son perfectamente NEUTRALES, y eres LIBRE de verlos de la manera que quieras».

Fijaos cómo, desde la lección 1, estamos añadiendo más y más cosas -en esta y en las siguientes lecciones muchas más- sobre el “drama” de la identificación: ese drama de ser, de cierta manera, los actores de nuestro propia crucifixión, pero como sin enterarnos.

Así que el sufrimiento es siempre una interpretación de acontecimientos neutrales.

Cosa esta que aún no se puede decir en general en público, pero que, a poder ser, sí “deberíamos” CELEBRAR, gozosamente:

– con quien pudiéramos… en meditación (como las que sugeríamos en enero), para unirnos en el espacio de la inocencia, que nosotros no hemos inventado…

– y en privado…

… reuniéndonos con la pura Vida original dentro, con Dios dentro… y por tanto con todo y con todos nuestros hermanos dentro… con todas las mentes que han soñado universos y que los van a soñar durante infinitas eternidades. Leer el resto de esta entrada »

«Aceptar responsabilidad por lo que se siente» (comentario de la Lección 2 de Jeshua en “La vía del corazón”)   Leave a comment

imagen corazón en círculoLa vía del corazón, 2. Comentario sobre la identificación y la responsabilidad por los sentimientos (algo sobre la crianza)

Quiero poner un ejemplo muy sencillo sobre nuestra fábrica constante de tiempo, sobre cómo fabricamos tiempo… dándonos tiempo para “escuchar la voz del ego”.

Por así decirlo, quiero bajar “a tierra” o ayudarnos a concretar un poco más eso tan elemental que trata la lección 2 sobre “habernos identificado” con el mundo.

Para empezar, en la Lección 1 ya utilizábamos aquella palabra mágica, “identificación”, frente a la neutralidad o “impersonalidad” sagrada… de los acontecimientos:

«La locura, que experimentas como tu dolor y sufrimiento, tus búsquedas y tus dramas, solamente procede de la elección errónea de volverte alguien que está identificado con lo que surge en el campo de tu consciencia, de tu discernimiento.»

El ejemplo que sacaré ahora es entre niños y adultos.

Y NO es una invitación a “cambiar el mundo”, a “tener más sensibilidad” con solo algo concreto… con cosas como “la educación”.

Saco este ejemplo ahora para hablar de nuestra propia sensibilidad en general, sobre cómo la machacamos con el tema de la “identificación”.

Eso queda ejemplificado en una forma de relación que da igual en el fondo si se da entre niños y adultos… o entre solo adultos.

También es para hablar de las “memorias a sanar”… y esas cosas de que de cierto modo “el pasado importa”, aunque no exista… y solo como “una oportunidad más” (claro).

Este es un breve diálogo extremo entre una madre y su hija.

Aunque todos lo hemos vivido… es muy heavy, muy duro, aunque muy usual en este mundo.

Así que no lo leáis si no queréis que vuestra sensibilidad quede profundamente herida 🙂 (es decir, vuelta a herir, aunque vuestro Ser no es dañado 🙂 )… ya que se trata de una escena que contiene un nivel alto de “violencia” 🙂 (está sacada de un libro de crianza):

Niña: Mami, estoy cansada.
Madre: No puedes estar cansada, acabas de dormir la siesta.
N: ¡Pero estoy cansada!
M: No estás cansada, solo tienes un poco de sueño. Vamos a vestirte.
N: (sollozando) ¡No! ¡Estoy cansada! Leer el resto de esta entrada »

Una invitación al capítulo de febrero de La vía del corazón (Jayem – Jeshua)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[- Para los textos completos ver este índice]
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Empezamos con la siguiente lección de La vía del corazón, la de febrero.

La Lección 2 contiene varias ideas prácticas (aunque quizá ya estáis como cansadas de esto que parecen “ejercicios”… quizá estemos cansados o sintamos un poco que no nos hacen falta ya este tipo de cosas…).

Son como “ejercicios” para sacarnos de nuestra muy esforzada disciplina de “no estar en el ahora” — el ahora “más allá del tiempo”.

Estamos de cierta manera muy disciplinados en “el ego”, en el tiempo… y en no vivir “maravillados” a cada instante.

Así que nada, aquí nos invita más o menos a eso… y antes de que en la siguiente lección, que digamos es más potencialmente “tormentosa”, nos salgan quizá más “cosas a perdonar”.

Luego, esta lección 2 tiene una sección de preguntas que quizá es la más “poderosa” en cuanto a lo que implica sobre nuestro proceso de abrir nuestra “mentalidad”, deshacernos de prejuicios, etc.

Trata del tema de los ayunos (ayunos de comida, de horarios, de palabras, de hábitos, etc.).

Y trata de María, es decir, de los sentimientos y palabras (trances, etc.) que se transmiten bajo ese nombre desde ese “espíritu en unión” (“desencarnado”) que de alguna manera vivió, o que tiene que ver con lo que nuestra Mente unificada vivió, en el papel de “madre de Jesús”.

María es como si estuviera, entre otras cosas, encargada de “dulcificar” el tema de la religión cristiana, y a todos nuestros hermanitos que están en ese mundo. Leer el resto de esta entrada »