Archivo para la etiqueta ‘Jeshua

«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la “relación especial”, sino con los cuerpos de los que no están ahí»   Leave a comment

Botón para escuchar este texto:
(Ir a descargar audio)

flores en parque

La frase del título es quizá algo enigmática; es del curso de milagros.

Si resulta algo enigmática, lo sería porque se refiere no solo a los cuerpos, sino a los “cuerpos-concepto” o “concepto-cuerpos”.

Esa frase nos sirve como excusa para hacer una invitación a una de las sesiones de Jeshua o Jesús en comunión con Paul Tuttle.

En muchas de esas sesiones se hace una lectura lenta del curso de milagros. La transmisión a la que nos referimos es la llamada “Raj-Jesus”, y, como digo, se trata de Jeshua en comunión con Paul Tuttle. Puede verse alguna muestra de ello en esta web visitando el índice dedicado al curso de milagros, donde está por ejemplo la transcripción de la charla del 2011 de la que ahora hablaremos (30-4-2011).

Cerca de esa sesión del 30 de abril, el día 7 de mayo, Jeshua también hablaba por ejemplo sobre lo que podríamos llamar “uso irreal” de las relaciones… en cuanto a que en ellas a menudo queremos ser vagos, es decir, hablar o “ser” con vaguedad, sobre los temas… ser “nebulosos”… y por ejemplo para que:
– no salgan cosas concretas y dolores “individuales” de los demás,
– o para no concretar sobre temas sociales o socio-culturales… y así no sentir la responsabilidad que implica el hecho de que todo es Una Sola Unidad,
– o para no tener que ser espontáneos… etc.

Entonces, volviendo al día 30, al final del comentario de ese día se habla de esta frase:

«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la relación no santa [especial], sino con los cuerpos de los que no están ahí»

En general, cuando tenemos relaciones (de cualquier tipo) muy a menudo las usamos para no vivir nada real, sino para vivir “fantasías” o imágenes que tenemos sobre nosotros mismos y sobre los demás (“imágenes sombrías” o “figuras tenebrosas”).

Esas imágenes (o “cuerpos” y cuerpos-concepto) los hemos fabricado por nuestra cuenta, y están más o menos enterradas y enterrados aposta por nosotros… en el sentido de que ya no nos queremos dar cuenta de que las hemos puesto ahí… y no queremos “tocarlos”, “tocarlas”.

Pero en el fondo es con eso con lo que fabricamos relaciones sin conexiones reales.

No queremos vivir nada real y concreto… no queremos que los egos reales, la “sombra”… los problemas o los “dolores” nuestros más reales ni los de los demás… se muestren mucho… para que así nuestra imagen sobre nosotros mismos (“yo separado”) quede más o menos intacta… y no tengamos que ser muy espontáneos… no tengamos que responder demasiado de forma no premeditada.

Entonces, la cita decía que si fabricamos la relación especial, o “no-santa”, es porque queremos relacionarnos con los cuerpos de los que NO están ahí.

Y más exactamente dice que en realidad buscamos la UNIÓN con los cuerpos de los que no están ahí.

Entonces, aquel día Jeshua en comunión con Paul explicaba lo que quiere decir eso.

Habla de que el “cuerpo” es también –o es antes, y a la vez– un “concepto-historia personal”. Leer el resto de esta entrada »

Anuncios

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

Ir a descargar
chopos-sol

(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

Algunas claves para leer El libro de Urantia: La “dimensión semilla”, o la consciencia reunida, unificada — supraconsciencia, consciencia crística…   Leave a comment

Texto para escuchar, en formato audio:
Ir a descargar
chopos-sol

(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia y Seth, es este: «Estamos en circuito».)

Las transmisiones, libros, etc., que se dan desde nuestra unidad interior (revelaciones, canalizaciones, etc.), nos avisan o nos informan de que seguramente necesitemos dejar atrás todo tipo de vocabulario “antiguo”… todo lo que nos haga resonar interiormente de una manera tal que no dejamos espacio a lo nuevo, y no podemos por tanto sostenerlo y vivirlo.

Conceptos como el de “Trinidad” es por ejemplo una de esas cosas frente a las que nos alertan algunas revelaciones.

Y sin embargo, este concepto es ampliamente comentado en revelaciones como El libro de Urantia (abreviado, ELU), que a su modo también es algo “muy nuevo”, o portador de algo que a mucha gente le va a abrir mucho “espacio mental”.

Las Cartas de Cristo, por ejemplo, nos alertaban sobre estos conceptos viejos, o “viejunos”, como el de la Trinidad.

Sin embargo ahí mismo, en esas Cartas (por ejemplo en la Carta 5) podemos sentir una intuición que nos lleva a una de las claves para “entender” y ver de forma renovada lo que significan cosas como la Trinidad… y todo lo que hay al principio de ELU –es decir, todos estos conceptos, aparentemente viejos, que hay por ejemplo en ELU… y que, a veces, leídos así, en palabras tradicionales… puede que “no nos entren” en la cabeza-corazón.

En esa carta 5 vemos que “lo espiritual” tiene que ver con la dimensión de los impulsos.

¿Y si de cierta manera, nosotros, fuéramos esencialmente “impulso”? ¿Y si en general los impulsos fueran “inteligentes”?

Pero… claro, es que eso nos da miedo, pues esas cosas, los impulsos, parecen ser “invisibles”, inexistentes.

Da quizá miedo ser “solo impulso”, ser por ejemplo “inteligencia-y-amor” en equilibrio…

Entonces… ¿y si todos fuéramos, en realidad, como… como una…… semilla?

Los impulsos que hay en una semilla estarían ahí dentro, dentro de lo que ella es en esencia… están como recogidos ahí, están ahí como en equilibrio (aunque no estén físicamente ahí).

Y luego, si se dan las condiciones, esos impulsos invisibles de la semilla son lo que permite que tenga lugar esa danza que llamamos “mundo físico”… esa danza de la materia física.

Esa materia se convierte entonces en “lo que ve” y “lo que vive” un individuo que de cierta forma desarrolla o individualiza un mundo (es decir, que se individúa constantemente de forma única, individualizando un mundo) –que desarrolla tal mundo-perspectiva en torno a sí mismo, un mundo que además comparte.

Y nosotros, sin embargo, por esa aparente invisibilidad de la dimensión semilla-impulsos… parece que entendemos esa dimensión o esas dimensiones como algo menos real que estos duros cuerpos que vemos y que vivimos en esta dimensión física, donde todo es tan aparentemente sólido.

Es quizá como que no concebimos que, algo que no está “realizado”, es decir, que no está materializado en algo “real” (físico), pueda ser inteligente o más inteligente. Pero de cierto modo eso es lo que pasa, y por eso es que se necesita la “fe” en estas dimensiones donde venimos a hacer algo así como… un desdoble –a desdoblarnos.

Y pese a esa invisibilidad…, entonces, las revelaciones nos dirían… desde el inicio de los tiempos… que… sin impulsos… sin lo invisible… no habría nada.

Y la pregunta es obvia:

¿Y si ahora, en realidad, todo lo que ocurre es que, en estas informaciones o libros sobre espiritualidad, religión, etc…. que siempre se dan y se darán en las tierras o en los sistemas de realidad que puedan recibirlos… que siempre se dan aquí, pues vivimos en mundos que contienen “seres inteligentes” (es decir, seres que pueden re-conocer a su Origen dentro de esta dimensión de expresión, donde estamos)… y si todo lo que ocurre, pues, es que se nos revela que, lo mismo que pasa con la semilla de una planta, también pasa de cierto modo con “los universos”…?

Los universos tienen sus “semillas”… donde de cierto modo están aglutinados esos “poderosos impulsos de actividad inteligente y amorosa” que, de alguna manera, contienen toda posibilidad para que luego se den estas manifestaciones locales… donde nosotros podamos individualizarnos aquí, expresarnos aquí… “a placer”… con nuestra “semilla de consciencia” invisible… –o nuestra “parte del pastel”, o “parte de la semilla-única”.

Es decir, expresando la pregunta más brevemente: ¿Y si sucede que sin Padre, Madre y Espíritu, no hay nada?

Pero… ¿qué es eso… eso de Padre, Madre, Espíritu…?

Bien, en esa Carta 5 se nos revela algo esencial sobre el impulso “Padre” y el impulso “Madre”, que de cierto modo serían la semilla de todas las semillas –esas semillas que nosotros de cierta forma también somos:

Padre es, por decirlo de alguna manera:
“QUIERO salir y crear… expresar; soy poderosa y pura actividad infinitamente inteligente, amor infinitamente inteligente”…
Pero cuidado, este impulso –invisible para nosotros– tendría su validez infinita y su inteligencia infinita (y eternas), en tanto que solo ese mero QUIERO… esa VOLUNTAD.
Este impulso de VOLUNTAD-INTELIGENTE sería una Fuente eterna, un Origen eterno –por ejemplo origen de todo lo que nosotros entendemos como más “único” o fundamental (la personalidad por ejemplo).
Madre es:
“QUIERO dar forma individual a ese impulso de la infinita actividad inteligente del Padre… Quiero cuidar y modelar amorosamente y de forma concreta ese impulso del Padre… quiero por tanto expresar así, para siempre, la infinita gloria del Padre Inteligente”.
Y nuevamente este impulso de PROPÓSITO-AMOROSO tiene toda una validez, toda una dimensión, en sí mismo.
Y para distinguir este “QUIERO” de la Madre del “QUIERO” del Padre, lo podemos llamar PROPÓSITO, en vez de VOLUNTAD (y así tenemos el vocabulario empleado en la carta 5, por cierto).

Y se nos dice que estos Padre-Madre están siempre en equilibrio. Por mucho que nosotros despleguemos de cierto modo nuestras semillitas de consciencia, que dependen de esa Semilla Original… la dimensión de “Consciencia Universal” está ahí, en equilibrio. Y es contactable, es decir, nos puede “salvar”.

Es decir, podemos SER, en las tierras manifestadas, los IMPULSOS en equilibrio. Eso es lo que se llama “consciencia crística”, o “supraconsciencia”, etc.

Entonces, seguimos: Lógicamente, el hecho de llamar “Padre” y “Madre” a estas cosas nos puede despistar.

Y ahora es muy sencillo hacer todas las equivalencias o traducciones que se requieran desde el vocabulario de ELU.

El Padre Universal es el Padre-Voluntad, El Hijo Eterno es la Madre-Propósito… (en ELU al Hijo Eterno se lo llama de hecho también Hijo-Madre).

¿Y qué hay de aquel Espíritu que completa la tradicional “Trinidad”?

El Espíritu (Infinito) es originado también ahí, por esos impulsos, lógicamente. De cierta forma, como dice ELU, el Espíritu Infinito, la “tercera persona de la Deidad”, es el Actor Conjunto… es lo que facilita la expresión conjunta de los impulsos primigenios, para toda la eternidad… es lo que permite que se dé ese plan divino de la Semilla de semillas

Los Espíritus del Espíritu Infinito darán y son en sí mismos las herramientas “prácticas” con las que se puede expresar la Voluntad y el Propósito “divinos”.

Y nosotros, como “mente-consciente”, estamos de cierta forma sumergidos en –pulsando, mecidos o acunados por– estos Espíritus del Espíritu Infinito, para hacer con ellos la obra de expresar nuestra parte de la semilla, de la singularidad… pues nosotros en esencia, en espíritu, al final también somos “solo” impulsos en eterno equilibrio (somos “espíritu eterno”).

Luego, en ELU, tenemos un esbozo que describe todo ese plan de expresión que surge lógicamente a partir de las Primeras Fuentes, de la dimensión-semilla de los impulsos primigenios.

Ese plan va particularizando la expresión mediante los Espíritus del Espíritu Infinito, que ayudan a las particularizaciones de VOLUNTAD-PROPÓSITO que en ELU se llaman “Hijos Creadores”. (Es decir, es como si la Semilla original (“Dios”), tuviera muchas semillas-dioses (“Hijos Creadores”)).

Estos Hijos Creadores son también, por tanto, de cierta manera, semillas puras. Surgen del Padre Universal y del Hijo-Madre Eterno, y de cierta manera se alían con un Espíritu del Espíritu Infinito para poder expresar localmente su ser… como un concepto singular o semilla de VOLUNTAD-y-PROPÓSITO.

Entonces aquí, hablando más localmente, en este aparente “afuera” o dimensión exterior… donde todos los mundos parecen tan separados entre sí… aquí… todos somos de cierto modo hijos de:
– aquellos seres, también “personales” pero digamos que “de impulso puro”… que son los Hijos Creadores… y somos hijos de…
– esos otros seres, también personales, que son los “Espíritus Creativos“, o “Ministras Divinas” (que de esas diversas maneras los llama ELU)… y que particularizan al Actor Conjunto en su obra de permitir que se despliegue el Padre-Madre.

Invitación a leer uno de los documentos sobre nuestros espíritus interiores (El libro de Urantia: doc. 110)   2 comments

almendro en flor

Almendro en flor, 2016, centro de España, invierno.

(Este documento del libro de Urantia, que trata sobre nuestros espíritus, es el nº 110; y la lista con todos los capítulos en formato audio y otros enlaces se puede encontrar aquí.)

El libro de Urantia, como cualquier revelación, da algún tipo de detalle sobre el objetivo de nuestra “búsqueda”… o a veces suscita intuiciones a ser completadas por nuestros espíritus [esos espíritus que en el libro de Urantia se llaman Ajustadores, y que están destinados a ser una sola unidad con nosotros, indistinguibles… –y de los que por tanto diríamos que “son nosotros”].

De este objetivo dependen en realidad (o cuelgan de él) todos nuestros “deseos” en la Tierra, todas las preocupaciones aquí, etc…

El logro final -una cierta FUSIÓN- amplía por un lado:
– nuestras capacidades como personalidades (personalidades cuya “definición” y cuya existencia “eterna” consiste en integrar cuerpo, mente y espíritu)…
– y amplía también las “capacidades” de ese “fragmento” divino, o espíritu interior, que nos habita para de cierto modo permitirnos que podamos elegir ya “salir de toda ilusión de separación”…

Por tanto, es así como “crece” aquello que ya es pleno (“Dios”), y que solo puede extenderse, crecer.

El logro de la fusión realmente pone fin a “La Búsqueda”.

Este “logro” no tiene por qué suceder en este cuerpo, ya que, como se ha revelado desde siempre en este planeta… : “En la casa de mi Padre hay muchas mansiones [o moradas]”.

De hecho, se nos revela (y vemos patentemente) que lo normal es que no suceda aquí, en las tierras, en los planetas… pues, como confirma esta revelación, existe un tipo de muerte “en explosión de luz” que es el resultado visible de esa fusión cuando esta tiene lugar en un planeta como este.

Por eso -entre otras cosas- nos contaba Cristo-Miguel en su curso de milagros que el conocimiento pleno no es posible en esta Tierra.

Y por eso las revelaciones vienen para invitarnos a “retirar todo miedo”…, y en particular vienen con ciertos datos más concretos, como aquellos donde informan de que existen ciertas “etapas” en una cierta progresión (y recordemos que “desde Dios” ya todo ha sucedido en gran medida, y que por eso se puede esbozar algo sobre la estructura de lo que la Mente Que Sueña ya se ha inventado en tanto que camino cíclico de vuelta a la Unidad).

En esas ciertas etapas seguimos de cierto modo “progresando”… pero como personalidades -si así lo elegimos-, y en mundos más “espiritualizados”.

Así que la fusión puede ocurrir (nos la fabricamos) a veces desde aquí mismo, desde nuestro cuerpo más terrenal… y diversas tradiciones tienen registrada una especie de explosión de Luz. En la tradición budista y seguro que en muchas otras existe esto… así como se alude a ello con los “carros de fuego” bíblicos, que precisamente son los citados (ver abajo) en el libro de Urantia como ejemplo de ese tipo de “explosión de Luz” que sustituye a la muerte cuando los seres están muy “espiritualmente integrados”.

Ese “logro”, ese evento de la fusión, es pues el mayor regalo que buscamos… es pues el hecho de “fusionar” con una especie de “parte” del Dios central prepersonal…, esa parte que ya habita en todos los humanos normales -en este estado de la evolución del sueño terrestre… tal y como también se revela en este libro.

Así que, volviendo atrás:

– por el mero hecho de estar aquí, ya vemos que tenemos y que fabricamos la experiencia de “ser personales” en un mundo finito. Para eso es todo este espectáculo cósmico de estar aquí, cada mente, proyectando universo, pulsando en esa “versión exterior” de Dios (distorsión o desdoblamiento de Dios), a cada instante…

– y sucede que la “Personalidad” Infinita (la Fuente-Centro Primera), que nos dio “todo”… que nos dio todo poder creativo… no puede hacer eso de “ser personal finito” más que indirectamente a través de nosotros. Así que por tanto se nos “necesita” para que de cierta forma “Dios” pueda “verse” a Sí Mismo, pueda individuarse o personalizarse… “viéndose” o “entendiéndose” a Sí Mismo, a Sí Misma, desde este ilusorio “afuera” (el que aquí proyectamos, en la pantalla de la también ilusoria Mente Única).

Estamos pues en la experiencia de “desdoblar fuertemente” dichos potenciales que, de cierto modo, “surgen” como sombras de la divinidad (distorsiones que permiten explorar)… y que dan lugar a las “deliciosas” experiencias relativas a:

– las cosas y la materia (los cuerpos… con esas tan diversas y siempre únicas variaciones que vemos en las especies, hábitats, movimientos, relaciones…),

– la mente y sus significados…,

– lo espiritual y los “valores”… es decir, todo lo que conlleva el hecho de ser para siempre una especie de Relación Única… ya que somos para siempre seres con un solo Origen… y por tanto finalmente con una sola “Confianza”…
etc…

Así que, al final, todo esto es para ofrecerlo como “regalo” cuando la experiencia se va integrando gracias a que damos nuestro simple consentimiento.

Y ese ofrecimiento no es pues ningún “hacer”, sino el reconocimiento del -el agradecimiento por- el regalo del Valor de la Experiencia en sí misma, pura.

«Cuando un ser humano ha terminado los círculos de consecución cósmica [o “logro cósmico” podríamos decir], y además, cuando la elección final de la voluntad mortal permite al Ajustador completar la asociación entre la identidad humana y el alma morontial durante la vida física evolutiva, entonces estos enlaces consumados del alma y del Ajustador pasan independientemente a los mundos de las mansiones, y desde Uversa se emite el mandato que asegura la fusión inmediata del Ajustador y del alma morontial. Esta fusión durante la vida física consume instantáneamente el cuerpo material; los seres humanos que pudieran presenciar este espectáculo solo observarían que el mortal en vías de ser transferido desaparece «en carros de fuego». (apartado 7, documento 110)

Nota para la lección de agosto de La vía del corazón   1 comment

Repasemos algo de la parte para agosto de La vía del corazón (lección 8: audio, texto).

En el fondo en el fondo, nunca experimentamos “cosas” ni “gente”;
todo son redes de relaciones.

La relación es “antes”.

Y la gente vivimos o somos como zombis,
zombis con respecto a esa realidad
(a la realidad “creadora” de la relación,
pues toda relación es creadora,
“crea” los términos que están relacionados por ella… que parecen relacionarse “exteriormente”).

Así que solo experimentamos efectos “de nosotros mismos”,
del inmenso ser creador que somos,
solo experimentamos/vivimos,
aquellos pensamientos/ideas que alguna vez nuestra Mente tiró…
tiró para producir ondas…
más y más ondas…
dentro del inmenso estaque de “consciencia” que somos como “creadores”…

Pues no hay nadie “fuera” imponiéndonos nada.

Esas “tiradas” crearon/crean/crearán las posibilidades que vivimos o vemos,
y Dios, o Vida, es, como sabemos, el nombre del proceso eterno que también somos,
y que nos “sirve” para darnos el servicio de todas esas posibilidades…
el servicio de que todas esas tiradas tengan “juego”.

Siempre somos nosotros quienes decimos “hagan juego”, y quienes tiramos todo.

Y dependiendo de nuestras reacciones -o de si reaccionamos- seguiremos tirando el mismo tipo de energías-pensamiento…

Y, como siempre, el mensaje…
para esta nueva era que estamos anclando o que vamos a anclar más y más explícitamente
(perdiéndole el miedo a ser espacio, sin tener por qué morir físicamente)…
el mensaje que hemos de lanzar si queremos llegar adonde decimos que queremos llegar…:

«Soy el único que elige los efectos que experimento. Yo y solo yo interpreto todas las relaciones o experiencias neutrales. Yo y solo yo le doy el valor a los objetos, a las cosas, a los pensamientos y a los sistemas de creencias. Yo, y solo yo, soy quien literalmente crea mi experiencia, momento a momento».

La civilización y la caca (II)   3 comments

mariquita en invierno

Hace un par de meses, esta mariquita en invierno, por el centro de España. Licencia CC.by-sa.2.0

[Aviso: algunas de las palabras empleadas en este artículo no suenan tan mal en mi país como quizá suenen en otros países de lengua hispana que no son el mío, España.
Aunque ahora, ahora que estamos todos más mezclados en el mundo, todos los hispanos de todas las regiones… quizá vayamos poco a poco a ir aceptando todos los usos, particularidades, etc.
]

La lección 2 de la vía del corazón, nos invitaba, en febrero, a llevar “consciencia” a cada cosa, a cada acto que hemos automatizado en la vida.

Esa consciencia va entre comillas porque es una “consciencia” que podríamos llamar “adorante”, frente a la consciencia usual, de la mera percepción.

En esa “consciencia” o adoración, se trata de permitirnos sentir unidad en cada cosa… sentir “Dios” (o lo que es lo mismo: “Vida”).

Pongamos un ejemplo. Pongamos que nuestro hábito o nuestro trabajo consistiera en matar gente (verdugo).

Si trabajamos en eso, es quizá difícil que pudiéramos lidiar con las sensaciones que nos vendrían a la mente cuando “lleváramos consciencia” a esos actos de “matar gente”.

Y así, al no poder seguir “trabajando” como verdugos, matando gente de forma automática tal y como solíamos hacer… así… cabe ciertamente la posibilidad de que dejáramos atrás ese “hábito”, ese trabajo… y nos rebeláramos contra aquel “yo” antiguo, nuestro “yo” del pasado, el “yo” que eligió esa profesión, en una elección donde diríamos que se dejó influir, como casi siempre, por la consciencia colectiva (sistemas de ideas, sistemas sociales, etc.).

Pues siempre en alguna medida nos dejamos influir,  “inadvertidamente”, por ideas y propósitos que, a menudo, no hemos “hecho nuestros”… es decir, que no nos hemos realmente responsabilizado por ellos, de todo corazón.

Y eso nos termina pasando con cada cosa que “hacemos”. Y en el fondo todas las cosas tienen algo “parecido” al ejemplo del verdugo (ya que no hay grados o niveles en las ilusiones, todo es la misma cosa).

Ya hice algún comentario (aquí) donde empezábamos a comentar y a sentir algo sobre los propósitos o las ideas que hay en torno al famoso acto de “hacer caca”.

Cuando hacemos caca, nuestra humanidad está (diríamos) en un cierto nivel de “desconexión” de la consciencia adorante, un nivel donde hemos automatizado un acto donde nos desentendemos socialmente (mecánicamente) de la caca.

Pero… mientras… la caca es literalmente una “joya”, es decir, es pura vida para muchos microorganismos del suelo y para las plantas (de hecho la caca está repleta de seres vivos).

La caca es un regalo, dentro de la relación que podemos llamar “ecosistema Tierra”, y que es en sí mismo también un regalo (si lo miramos con “Consciencia” más allá de la consciencia).

(Y con esto no estamos haciendo ninguna valoración. Es simplemente “un hecho” en el modo en que hemos construido nuestra realidad física como Mente que sueña universos físicos… y que, con estos universos, se da instrumentos para poder “adorar a Dios” a través de sus creaciones.)

Y bien, este es nuestro universo. Lo hemos creado de cierto modo Nosotros, como seres de luz que tienen poder creativo gracias a ser eso mismo, “seres de luz” (es decir, “hijos” de algo no físico)… y unidos además, todos, con múltiples “espíritus” que ahora desconocemos por completo… pero que son nuestros “hermanos”… en infinidad de “dimensiones”.

Hemos creado este universo en el poder creativo que somos en unidad…, como luz divina creada por el Padre-Amor de toda Luz. Leer el resto de esta entrada »

«Sobre la muerte y el proceso de morir». Haskell: «7 nuevos textos de Haskell-Jeshua»   Leave a comment

Ir a descargar

imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices de Haskell en esta web para encontrar los enlaces a este y otros textos de la transmisión de Haskell.
– Esta transmisión, maravillosa (muy clarificadora y directa), aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló teniendo en cuenta la personalidad de Jesús –tras la muerte de Helen, la escriba de UCDM.]

Sobre la muerte y el proceso de morir

Saludos en este día. Soy Jeshua. Y hoy me gustaría hablar contigo, ya que lo has pedido, sobre aquello que llamáis “muerte”, y el proceso de morir.

Pues en este mundo, pese a ser una ilusión, esos cuerpos que tenéis parecen morir. Y en la muerte os parece –¿no es cierto?– que se cierra una puerta en cuanto al modo en que podéis experimentar esto, esta creación vuestra, este mundo de espacio y de tiempo –así como, en efecto, los mismos cuerpos de los cuales hablamos ahora.

¿No os he dicho ya antes, no os he ofrecido ya palabras que estaban destinadas a brindaros realmente paz? ¿Y no os he dicho: “no eres un cuerpo, eres libre”? ¿Y no os he dicho: “no hay nada en este mundo que pudieras necesitar”? ¿Y no os he aconsejado que no valoréis las cosas de este mundo? ¿Y no os he dicho, asimismo: “si eliges algo que no dura para siempre, entonces no tiene ningún valor”? Y, desde luego, ¿no significa eso que vuestro cuerpo no tiene ningún valor?

Y, en el tiempo cuando quizá estés entristecido, en tu humanidad, en el cuidado y la preocupación que tenéis los unos por los otros, en este mundo de cuerpos y espacio y tiempo… en el momento en que estás triste cuando alguien parece morir, eres propenso, desde luego, a preguntar: “¿cómo esas palabras pueden darnos paz? ¿Podrías hablarnos de una manera tal que la paz pudiera llegar a nosotros cuando contemplamos la muerte, ya sea la nuestra o bien la de alguno de aquellos cuya forma hemos amado tanto, durante tanto tiempo en una vida?”. Leer el resto de esta entrada »