Archivo para la etiqueta ‘locura

Las madres como “fábrica” de machistas y de potenciales maltratadores y asesinos (más sobre las dolorosas consecuencias tragicómicas de no haber implantado el “carnet amoroso de padre-madre” :) )   4 comments

[Este texto para su escucha, en formato audio (en este botón y en el enlace):
Ir a descargar ]

parque

Dicen que muchas mujeres siguen educando a los hijos de forma machista.

¿Qué quiere decir “machismo”?

En realidad quizá sea más preciso decir que las mujeres (y los hombres) educan a los hijos de forma demencial, loca.

Literalmente mucha gente hoy cría a los niños potenciando la posibilidad de una literal locura de las personas, una literal enfermedad.

¿Por qué?

Se cría a los niños año tras año lanzándoles mensajes contradictorios. Y creo que el machismo, o los potenciales asesinos y maltratadores, son uno de los resultados más espectaculares que derivan de tal práctica “educativa”.

¿Qué es eso de “mensajes contradictorios”?

En realidad es un tema muy célebre en psicología, y es tan tragicómicamente divertido… que es una pena que no hayamos tratado más sobre ello en clases sobre psicología básica en la escuela elemental 🙂 .

Este proceso, el de ofuscar a las mentes infantiles con “mensajes contradictorios”, se llama doble vínculo (double-bind).

Es un proceso que queda ejemplificado en tres sencillos puntos, y que en seguida ponemos; el ejemplo es relativo al tema del “machismo”, y en él concretamos y ampliamos el sencillo esquema que aparece en el artículo que acabo de enlazar sobre el doble vínculo. Primero ponemos el esquema sin desarrollar, y luego con algunos pocos comentarios:

  1. El niño varón tiene que hacer tareas domésticas, debe hacerlas.
  2. En realidad, y a la vez, no tiene que hacerlas, no debe hacerlas.
  3. No se pueden hacer comentarios sobre lo absurdo de la situación –sobre esta contradicción.

Y desarrollándolo un poco más:

  1. El niño varón debería hacer tareas domésticas, o hacer más tareas.
    La madre quizá siente profundamente que lo lógico es eso.
    Y quizá hasta a veces se lo exprese al niño… y por tanto quizá el niño tiene claro, al menos a ratos, que sí, que tiene que hacer las tareas –aunque es muy importante tener claro que con los niños no hace falta que las cosas se expresen explícitamente, pues en realidad lo captan todo.
    Y además es bueno quizá tener en cuenta que a la mayoría de los niños les gusta mucho participar y sentirse queridos –es decir, sentir que ayudan.
  2. Por otro lado había y hay, en ciertos entornos, unas creencias muy claras que dicen que un niño pequeño varón no debe hacer ese tipo de tareas –o bien casi ninguna tarea–, lo que entra en conflicto con el primer punto.
    El entorno de las madres a veces actúa de forma muy visible, pues puede incluso que convivan con los abuelos, es decir, con sus propias madres y padres, reforzando las ideas distorsionadoras de muchas abuelas y abuelos.
  3. Además, y aquí está lo más pasmoso… no se pueden hacer comentarios sobre lo absurda o lo incomprensible que es la situación.

Este bloqueo, por llamarlo de alguna manera… el del punto 3… es muy chocante. Leer el resto de esta entrada »

La espiritualidad, la locura, la ciencia y la iluminación: ¿qué valor tiene lo espiritual y la locura para “el saber”, para “la ciencia”, el “conocimiento”?   Leave a comment

imagen corazón en círculoEs célebre esta unidad de ciencia y espiritualidad, esta unidad que, digamos, es como se suele invocar (a modo de colofón o guinda) aquel tema que podríamos caracterizar más tímidamente como el de la intrincación entre “intuición” y “conocimiento”.

Y esto es algo muy comentado.

Y no nos referimos a los resultados más o menos catastróficos que ambos devenires humanos —en general: “mente” y “corazón”— tienen y han tenido debido a su viaje en común pero en desarticulación… en una especie de auto-presentación que nuestra mente humana en unidad se ha hecho ante sí misma…, presentando esa desarticulación galopante entre mente y corazón, debida a la simple creencia en la separación (a la creencia en lo que en realidad ya está hasta “demostrado científicamente” que es una mentira).

Enfocaremos un rasgo de esta unidad o reunión, como hacíamos a cuento del Quijote, es decir, teniendo en cuenta:

— el indicio que nos dan las visiones de locura, típicas de la locura, como por ejemplo en ese caso prototípico del Quijote,

— y de la “inocencia” de un Sancho que se permite hablar calmadamente con don Quijote —es decir, sin meterle rápidamente entre los barrotes de alguna de esas categorías estúpidas a las que aún hoy estamos tan habituados: “loco”, etc.

Tenemos esa re-unión entre:

— el saber, ese saber digamos más separado, o más “separatista”, de eso que se ha llamado modernamente “conocimiento”…,

— y “lo espiritual”, que se enfoca en un cierto “dejarse hacer”, en cierto fluir desde el interior… en una especie de permiso cósmico que damos interiormente, permiso ante la unidad y la relación… y que hace así posible precisamente el descubrimiento interior y transformativo de esa misma unidad y esa misma relación, pero en nosotros, dentro —y eso es la célebre “beatitud”, como lo llamaban algunos…, o la “iluminación”, etc.

Esa beatitud es el resultado final, por así decirlo, clásicamente, de la ascensión por la escalera de la sabiduría, llamando “sabiduría” a la integración de mente y corazón, pero cuando se permite que sea este último quien “dirija” nuestra vida.

Así que:

— descubrimos nuestro verdadero ser —nos autoconocemos cuidándonos en ese proceso de autoconocimiento que apunta a ese ser,

— gracias al permiso que damos; es decir, gracias a la “fe”, en sentido amplio, ya que “fe” es también ese permiso interior que en realidad le pertenece a todo el mundo (y es por tanto más bien casi siempre una “fe” laica, o abiertamente atea).

Es decir, lo queramos o no, nos reuniremos con nuestro verdadero creador, “padre” cósmico —o si se quiere llamar “madre”—, que siempre fue precisamente aquel tan aparentemente abstracto Amor, amor universal, cósmico (Dios) (y todo lo demás es mero juego, ilusión mental sin consecuencias y que se da en base a jugar con las “reglas” de la separación ilusoria). Leer el resto de esta entrada »

Sancho y Quijote, o la innecesaria necesidad de unir dos “verdades” universales: inocencia y locura   Leave a comment

imagen corazón en círculo

La vía “mística” del Quijote, apuntes

Ni para bien ni para mal, sino todo lo contrario, se van hilando entre sí —o van acordándose— varias de las pequeñas certezas a las que la vida nos dirige.

En ese movimiento nos da por volver a mirar atrás a ver qué diríamos ahora de las cosas, con esta nuestra nueva “consciencia” incipiente*.

¿Qué cosas? Cosas que nos han ido llamando aquí y allá, pequeñas catas realizadas en la filosofía, que hace tiempo nos dirigieron —con escalofríos— hacia la simple verdad que nos cuenta Yeshua (“Cristo”) en el pistoletazo de salida de lo que es su Segunda Venida (Venida que vamos a ir siendo nosotros), Yeshua… en una de las vías espirituales hoy más celebradas.

A veces he soñado con repasar amenamente el texto de Cervantes, El Quijote, paso a paso… explicándomelo esotéricamente —quizá incluso sin leer todo lo escrito que sin duda habrá sobre el tema…, toda esa cábala que existirá sin duda sobre Don Quijote de La Mancha.

Normalmente hemos convertido el presente, y nuestra percepción de este mundo, en un infierno más o menos palpable (mucha falta de paz, innecesaria).

Y el Quijote curiosamente nos cuenta una historia que es lo que un día todos vamos a hacer sanamente: soñar dentro de este sueño, que es el mundo. Como “sabemos” que nos dice por ejemplo Yeshua, solo nos “salvaremos” -de esta prisión de la percepción falsa- soñando otra cosa.

Entonces,

La locura tiene una verdad.

La inocencia otra verdad. Aunque solo hay una verdad.

Hay una perspectiva loca de la verdad.

Esa perspectiva loca es el límite que podemos llamar “mentira”, “lo falso”.

La Mentira es pues nada más que el límite de las perspectivas de la verdad.

La locura es vista como “no-ser”. ¿Y quién la ve así? La presuntuosa “realidad”.

La gente, a esos “muy separados” que son los locos…, a los que alucinan…, los sentimos, muy profundamente, como “no-seres”, como no-siendo, como pertenecientes al No-Ser.

Es como si representaran, con todas las consecuencias, la “verdad” que todos hemos venido a creernos en un grado u otro: «la separación es real».

Para venir aquí, a este dantesco infierno, todo hijo de vecino cree, con más o menos inversión de su corazón, que es un ente separado.

Pero, como los locos y sus mentes son igual de reales que las nuestras (y nunca estuvieron, ni sus mentes ni las nuestras, en el cerebro, ni tampoco separadas de nada)… resulta que hay una experiencia de cierta forma real. Leer el resto de esta entrada »

La familia, esa enfermedad venérea (interludio)   2 comments

imagen corazón en círculo

Todo es nuestra creación, cosas como la familia lo son.

Haremos aquí como Yeshua en el curso de milagros, que no se corta un pelo a la hora de poner este mundo en su lugar —llamándole, tan graciosamente, “matadero” y otras lindezas por el estilo, para que así quizá podamos afrontar el miedo y el auto-ataque desde el cual venimos a hiperpoblar estas locuras… a fabricarlas, en el cinema universal, con nuestras decisiones.

Y es que quizá no viene mal a veces jugar a ensayar “juicios drásticos”, y dramáticos… para quizá así terminar de sacar de nuestro interior, de sacar a la luz… nuestros miedos, nuestro auto-ataque (la célebre, universal, e insi-Diosa culpa).

De cierta manera nuestras creaciones parten del miedo, y de cierta forma estamos depurando ese simple hecho.

Así, en tanto que institución, “la familia” es el foco de infección de la enfermedad que llamamos la “vida”, la “existencia”.

¡Y qué serios nos podemos llegar a poner sobre estas cosas, sobre “la vida”…, “la existencia”…, cuando en realidad solo son enfermedades…, y que solamente deberían provocarnos una sana risa!

No solo serios, sino que debe haber como billones de hojas de papel escritas sobre “el tema”… 🙂

La vida es tan enfermiza…, ya que normalmente vivimos en creencias, es decir, en lo falso.

¿Creencias?

Sí, creemos básicamente que “la vida” nos viene de afuera, de lo que vemos. Creemos que es necesario sufrir… que alguien nos puede dañar… todo eso.

Entonces sí, ahí las tenemos… a las creencias, en vez de la “Certeza creadora”.

Vivimos así por defecto, es nuestro inconsciente partir aparentemente de cero… de nuevo desde cero… es el inicio de todo aquí en este mundo-juego.

Y ello está muy reforzado por la mera forma biológica en que venimos: esos cuerpos tan desvalidos… y, ¡oh, plan divino! para colmo, y en el colmo de los colmos de “lo humano”… tan doblemente desvalidos: natural y socialmente inanes.

Aunque ahí tenemos… en este sistema… configurada nuestra apertura a una infinita posibilidad, claro está.

Así que volviendo a nuestro ensayo de juicios… manufacturamos todo este engendro familiar para hacernos creer eso relativo al “afuera”…, y creer así que todo esto es de lo más natural.

Pero, por un lado, todo es sencillamente grotesco: cuerpos saliendo de cuerpos… con esa infinidad de dramas… “criminales”… en la inconsciencia de este mundo de encuentros caóticos, de planificaciones dementes, de promesas tristes, de condenas en vida, de muertos en vida, de tristeza programada…, de mierda.

Digamos que el nuestro sería un estado “poco evolucionado”…, si queremos verlo así… pero digamos que es un estado “necesario” 🙂 …, como todo lo es y lo fue siempre. Y es que todas las posibilidades habrán sido necesarias en esta infinidad de universos y de sistemas de realidad que se habrán creado desde “el error original”, y para que el Amor que somos pueda experimentarse desde fuera, re-conocerse…, descubrirse queriendo ser lo que es.

Así que siempre vivimos en el mejor de los mundos posibles. Y, si no lo aceptamos o no aceptamos eso…, pues peor para nosotros, ya que entonces lo recrearemos una y otra vez… en los consabidos y absurdos “ciclos del alma”… pues nada se cambia “desde fuera”.

Este mundo es nuestra creación de cabo a rabo… pues no dejamos de ser nunca una unidad creadora, mental, proyectiva, colosal… uno a uno… conteniendo cada uno el universo… y muchos más sistemas.

Es una unidad entre nosotros, en tanto que esas mentes proyectoras del cinema universal… y es una unidad en unidad perfecta con el célebre personaje “Dios”, el Amor…, la sustancia cohesiva creativo central…, tan iluminadora ella 🙂 … lo real, la condición de lo eterno que somos… el ser sin tiempo creador increado… la negatividad y la positividad del todo de todo… el Ser.

A esta unidad nuestra, digamos que creadora subsidiaria de un sistema de realidad llamado “universo”… la podemos ver como separada, o como indirectamente separada de aquel célebre “Dios”… de “la Unidad de unidades”… de esa Unidad de plena libertad que llamamos “Dios” y que tan nerviosísimos nos pone solo el nombrarla —ya que se trata de sencillamente la posibilidad siempre presente aquí, en el sueño, de abandonar para siempre ideas como la de sufrimiento… y ser así literalmente guiados en todo aquí, en la vida normal, en felicidad plena constante, independiente de lo que pase, sin miedo a cambiar… pues ya todo ocurrirá en plena consciencia de ser creadores… en “beatitud” (y “gratis”…, y ya…, y libremente… vivir en milagros).

Eso tan inefable que llamamos “creador” nunca estuvo separado de nosotros… entonces es de hecho un fenómeno muy raro hablar de “Dios”… con lo peligroso que suele ser eso de “hablar”… y si es ocurre que Dios es lo menos separado del mundo —y más si encima está dentro dentro…, como está.

Así que de cierta manera ahí tenemos Eso, La Cosa quiquiricosa, Dios, que nos “acompaña” desde siempre en la creación de todos estos mundos…, y nos guste o no.

Pero claro está que Eso, La Cosa, no tiene “la culpa” de nada… ya que realmente nunca ha habido “culpa”, “sufrimiento” —pues todas esas ideas y sentimientos habrán sido o habrán partido de interpretaciones.

Entonces las familias son el dato, la base: separación:
— estos personajes del mundo (hijos) merecen amor incondicional…
— y esos otros pues va a ser que no tanto…

Es decir, que a este hijo mío, a esta mi hija… sí que le perdonaría todo, claro… como por ejemplo el que vaya por ahí “matando gente”. Pero ¡ay!, a otros no sé no sé qué haría 🙂 … (qué haría yo si me matan por ejemplo justo a mi hija 🙂 ).

El programa “mamá-papá” parece fundamental para enlentecer el amor que somos y así crear nuestro campo de distorsiones, de errores relativos a sobrevivir, miedo, proteger, comparar, sustituir… —esas condiciones programáticas tan célebremente usadas y divulgadas magistralmente por Hamer, Alejandra Casado… etc.

Pero claro, todo plan, todo programa potencialmente choca muy poderosamente con el amor…, ya que este, al ser libertad, también es plena invitación al poder, a devenir, a descubrir.

Aunque, ay, también es invitación a durar-cuidar :).

¿Pero desde el miedo… o desde la libertad? ¿Desde dónde “cuidamos”?

Así que, como “padres”, supongo que siempre hemos creído, más o menos conscientemente, que el amor tiene que ver con la necesidad.

Y esto normalmente lo habremos re-aprendido (es decir, reactualizado, pues lo traemos de cierta forma en la mente y sus creencias)…, lo hemos aprendido muy bien en ese foco de infecciones que se llamaba “familia”.

Los hijos vienen entonces a cerrar la gran ecuación adulta entre amor y necesidad… vienen a ser grandes símbolos para el auto-ataque… grandes excusas simbólicas también para la tristeza… pues cualquier miembro de cualquier pareja, hombre o mujer, quizá habrá pensado alguna vez de la siguiente manera… aunque no lo hiciera muy explícitamente:

— «¿Ves, ves como el amor era igual a necesidad…, ves como es igual que con nuestros respectivos padres o antepasados?  ¿Lo ves ahora que nos tenemos que responsabilizar de nuestros hijos y quedar aquí, muy pegados, “juntos”, traspasando o reforzando nuestras tristezas por eso mismo: “porque tenemos hijos”…, lo ves ya claramente?»

— «Oh sí, está clarísimo» 🙂 …

Y sí, ¡claro que está claro clarísimo!… porque el universo parte de ese “error”…, error de distorsión del amor…, y entonces, aquí, nuestro mundo no hace otra cosa que partir de ese “dato” para, desde ahí, poder llegar a depurarlo… aprender a descubrir cómo vivir siendo milagro… cómo vivir según el milagro de Luz que realmente somos (en esa certeza de luz)…, sin miedo a nada… y no a seguir viviendo como siempre, en la creencia, en creencias sobre lo que somos (separación-miedo…, sufrimiento).

Ah, entonces… también ¡divinas familias!…, porque:
— en ellas sale sin tapujos el increíble miedo que está asociado a la creencia en que “los otros” están realmente separados de nosotros…
— y también sale a la luz el amor incondicional, que está casi reservado solo a esa esfera.

Así que ahí lo tenemos… la familia… polarizadora de polarizadores… error de errores… la familia como foco de la mayor enfermedad… y reservorio del mayor bien 🙂 .

5. La elección del amor. Los Tratados de Un curso de amor (I)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando]

Los Tratados de Un curso de amor. I. Un tratado sobre el arte del pensamiento.

Capítulo 5. La elección del amor

5.1 ¿Por qué se ha mantenido el miedo a Dios, cuando fue revelado un Dios de Amor hace tanto tiempo, tantas veces y de tantas formas que jamás podrán contarse? La única respuesta posible es porque ha permanecido el miedo al Yo, al Ser. Leer el resto de esta entrada »

Un curso de amor. 2. Lo que el amor es   Leave a comment

Ir a descargar

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando]

 

2. Lo que el amor es

2.1 Lo que el amor es no puede enseñarse. Lo que el amor es no puede aprenderse, pero puede ser reconocido. ¿Puedes acaso pasar junto al amor y no reconocer que está ahí? Por supuesto, lo haces todo el tiempo al elegir ver la ilusión en lugar de la verdad. No se te puede enseñar el amor, pero sí se te puede enseñar a ver el amor donde ya existe. Con los ojos del cuerpo no es como reconoces el amor, sino mediante la visión de Cristo, pues solo la visión de Cristo contempla el rostro de Dios. Leer el resto de esta entrada »

Afortunadamente… no existo (haciendo un poco de repaso)   Leave a comment

imagen corazón en círculo

Va una especie de pequeño resumen o índice para centrarnos y referirnos a algunas de las entradas del blog de los pasados días, que han tenido como protagonista al dictado dado a Haskell… y que animamos de nuevo a leer:

Aunque insistimos mucho —por ejemplo enfadándonos y creyendo en la causa del enfado— en que sí…, que sí existimos como separados… no es así.

Nos crucificamos a nosotros mismos “pensando“…, es decir, valorando el pasado… valorando desde el pasado, y por tanto valorando nada.

Así, nos damos la muerte, “vida” tras “vida”, en la ilusión… pensando… es decir, dejando la mente sin vigilar… y, por tanto, dejando que esos juicios (esas creencias o reglas) con los que juzgamos las experiencias del pasado… sigan creando literalmente nuestra experiencia de la realidad Ahora.

Entonces, la situación es muy increíble: el universo de cada cual fue proyectado por uno mismo precisamente para justificar la idea de “ser yo”, “ser Iván”… la idea de que estamos separados y que las diferencias son reales —y todo para poder justificar una vez más la elección que hace real la separación.

Por eso el universo es literalmente un manicomio.

Hacemos real nuestro mini-yo… ese yo que defendemos bajo cada personalidad en este mundo… para así reforzar la idea de que esa nuestra “gigantesca” mente… está realmente separada.

Es decir, primero “tuve” esa idea…, y luego proyecté otra vez más todo un universo estrictamente privado; y todo ello para sustanciarme como “yo”, como “Iván” —o bien tú como “tú”… como tu “identidad privada”, etc. (para jugar a “necesidades”… carencia… etc.).

Leer el resto de esta entrada »