Archivo para la etiqueta ‘luz

Invitación al capítulo 21 de Conversaciones con Dios, 3 (Walsch)   Leave a comment

 

lilo

Lilo

Este capítulo final del libro 3 de Walsch es de los más interesantes y divertidos (este es el enlace del audio, y aquí está el índice de la lista de libros y audios).

Contiene la posibilidad de que nuestra mente conecte con una “intuición universal” muy gráfica, sobre el tiempo y el espacio.

Y bien,
todo lo que vemos aquí “fuera”,
es decir,
en el aspecto exterior de la Vida,

aquí,
donde ahora parecemos estar,

es decir

todos estos movimientos de giro y de revolución,
de astros, planetas…

y todos los ciclos estacionales, vivientes, etc…
todo eso…

en realidad es una unidad,
como “sabíamos”
(ya que ha salido de un solo centro de creación de “pura luz”, donde nosotros de cierto modo “estamos” anclados, realmente)

Así que, en realidad,
todo lo “variable” cíclico,
reflejaría el “movimiento interior”,
que será también de cierto modo cíclico,
y que sería un cierto “movimiento” de nuestra esencia,
que,
aunque esencialmente no cambie…
está en la “tarea” eterna
de experimentarse “crecientemente” a Sí Misma.

Claro está que esto es algo que no “vemos”,
sino algo profundo de nuestra “esencia”,
que hemos “querido”,
y que tenemos que hacer sí o sí,
ya que somos vida, somos “Dios”, es decir, el proceso de la vida, que no para…
pues queremos “representarnos” a nosotros mismos…
en “evolución”…
aunque, por otra parte,
todo ya haya sucedido…
pues,
ahí “dentro”,
dentro del “todo”…
cosas como “el tiempo” no son en absoluto lo que nos podrían parecer aquí “fuera”…

Así que todo es movimiento “simbólico”,
que resulta de las “ganas” que tenemos de “autopercibir”
nuestra esencia.

Y todo depende del hecho de que
ahí dentro
somos Unidad.

Y vemos,
aquí “fuera”,
que curiosamente tenemos un marco,
que, visto simplificadamente,
está compuesto por:

cosas,

significados,

y valores espirituales

(“valores” que dependen de,
y que en cierto modo son en sí mismos, “la relación única”…
esa relación que “envuelve” toda posibilidad de tener esas mismas cosas, significados y valores…)…

Y este marco
de cierto modo analiza (parte y reparte)
lo “central” que ya somos…
la esencia…
por partes…

Nos auto-analizamos (como Luz que abstractamente ya es “Todo”…)
nos autoanalizamos dándonos un marco…
dándonos universos…
dándonos niveles…
“por partes”…
para así representar,
jugar,
con eso que siempre seremos…

Obviamente,
no solo
experimentamos lo material,
y los significados mentales,
sino también el sentido o “aroma” de esa Relación Única que somos…
y que se “refleja” también en lo que llamamos
el ámbito de los “valores”
que siempre de alguna manera tienen que ver
con “la sensación de la relación”…
con la unicidad…

Así que
como nosotros somos de alguna manera también
un “interior que gira”,
que se revuelve para re-mirarse…
vemos pues aquí,
en el “afuera” de las ilusiones de separación…
vemos aquí…
que estamos “girando” en muchos giros y ciclos más o menos sincronizados
(ciclos que se repiten…
y partes y esferas que giran unas en torno a otras…
en todas las escalas) …
que de cierta manera
reflejarán nuestro giro interior…
el giro interior de nuestro propio interior
como Unidad Creadora,
o como Unidad de Luz,
que somos y seremos para siempre.

Invitación a leer uno de los documentos sobre nuestros espíritus interiores (El libro de Urantia: doc. 110)   2 comments

almendro en flor

Almendro en flor, 2016, centro de España, invierno.

(Este documento del libro de Urantia, que trata sobre nuestros espíritus, es el nº 110; y la lista con todos los capítulos en formato audio y otros enlaces se puede encontrar aquí.)

El libro de Urantia, como cualquier revelación, da algún tipo de detalle sobre el objetivo de nuestra “búsqueda”… o a veces suscita intuiciones a ser completadas por nuestros espíritus [esos espíritus que en el libro de Urantia se llaman Ajustadores, y que están destinados a ser una sola unidad con nosotros, indistinguibles… –y de los que por tanto diríamos que “son nosotros”].

De este objetivo dependen en realidad (o cuelgan de él) todos nuestros “deseos” en la Tierra, todas las preocupaciones aquí, etc…

El logro final -una cierta FUSIÓN- amplía por un lado:
– nuestras capacidades como personalidades (personalidades cuya “definición” y cuya existencia “eterna” consiste en integrar cuerpo, mente y espíritu)…
– y amplía también las “capacidades” de ese “fragmento” divino, o espíritu interior, que nos habita para de cierto modo permitirnos que podamos elegir ya “salir de toda ilusión de separación”…

Por tanto, es así como “crece” aquello que ya es pleno (“Dios”), y que solo puede extenderse, crecer.

El logro de la fusión realmente pone fin a “La Búsqueda”.

Este “logro” no tiene por qué suceder en este cuerpo, ya que, como se ha revelado desde siempre en este planeta… : “En la casa de mi Padre hay muchas mansiones [o moradas]”.

De hecho, se nos revela (y vemos patentemente) que lo normal es que no suceda aquí, en las tierras, en los planetas… pues, como confirma esta revelación, existe un tipo de muerte “en explosión de luz” que es el resultado visible de esa fusión cuando esta tiene lugar en un planeta como este.

Por eso -entre otras cosas- nos contaba Cristo-Miguel en su curso de milagros que el conocimiento pleno no es posible en esta Tierra.

Y por eso las revelaciones vienen para invitarnos a “retirar todo miedo”…, y en particular vienen con ciertos datos más concretos, como aquellos donde informan de que existen ciertas “etapas” en una cierta progresión (y recordemos que “desde Dios” ya todo ha sucedido en gran medida, y que por eso se puede esbozar algo sobre la estructura de lo que la Mente Que Sueña ya se ha inventado en tanto que camino cíclico de vuelta a la Unidad).

En esas ciertas etapas seguimos de cierto modo “progresando”… pero como personalidades -si así lo elegimos-, y en mundos más “espiritualizados”.

Así que la fusión puede ocurrir (nos la fabricamos) a veces desde aquí mismo, desde nuestro cuerpo más terrenal… y diversas tradiciones tienen registrada una especie de explosión de Luz. En la tradición budista y seguro que en muchas otras existe esto… así como se alude a ello con los “carros de fuego” bíblicos, que precisamente son los citados (ver abajo) en el libro de Urantia como ejemplo de ese tipo de “explosión de Luz” que sustituye a la muerte cuando los seres están muy “espiritualmente integrados”.

Ese “logro”, ese evento de la fusión, es pues el mayor regalo que buscamos… es pues el hecho de “fusionar” con una especie de “parte” del Dios central prepersonal…, esa parte que ya habita en todos los humanos normales -en este estado de la evolución del sueño terrestre… tal y como también se revela en este libro.

Así que, volviendo atrás:

– por el mero hecho de estar aquí, ya vemos que tenemos y que fabricamos la experiencia de “ser personales” en un mundo finito. Para eso es todo este espectáculo cósmico de estar aquí, cada mente, proyectando universo, pulsando en esa “versión exterior” de Dios (distorsión o desdoblamiento de Dios), a cada instante…

– y sucede que la “Personalidad” Infinita (la Fuente-Centro Primera), que nos dio “todo”… que nos dio todo poder creativo… no puede hacer eso de “ser personal finito” más que indirectamente a través de nosotros. Así que por tanto se nos “necesita” para que de cierta forma “Dios” pueda “verse” a Sí Mismo, pueda individuarse o personalizarse… “viéndose” o “entendiéndose” a Sí Mismo, a Sí Misma, desde este ilusorio “afuera” (el que aquí proyectamos, en la pantalla de la también ilusoria Mente Única).

Estamos pues en la experiencia de “desdoblar fuertemente” dichos potenciales que, de cierto modo, “surgen” como sombras de la divinidad (distorsiones que permiten explorar)… y que dan lugar a las “deliciosas” experiencias relativas a:

– las cosas y la materia (los cuerpos… con esas tan diversas y siempre únicas variaciones que vemos en las especies, hábitats, movimientos, relaciones…),

– la mente y sus significados…,

– lo espiritual y los “valores”… es decir, todo lo que conlleva el hecho de ser para siempre una especie de Relación Única… ya que somos para siempre seres con un solo Origen… y por tanto finalmente con una sola “Confianza”…
etc…

Así que, al final, todo esto es para ofrecerlo como “regalo” cuando la experiencia se va integrando gracias a que damos nuestro simple consentimiento.

Y ese ofrecimiento no es pues ningún “hacer”, sino el reconocimiento del -el agradecimiento por- el regalo del Valor de la Experiencia en sí misma, pura.

«Cuando un ser humano ha terminado los círculos de consecución cósmica [o “logro cósmico” podríamos decir], y además, cuando la elección final de la voluntad mortal permite al Ajustador completar la asociación entre la identidad humana y el alma morontial durante la vida física evolutiva, entonces estos enlaces consumados del alma y del Ajustador pasan independientemente a los mundos de las mansiones, y desde Uversa se emite el mandato que asegura la fusión inmediata del Ajustador y del alma morontial. Esta fusión durante la vida física consume instantáneamente el cuerpo material; los seres humanos que pudieran presenciar este espectáculo solo observarían que el mortal en vías de ser transferido desaparece «en carros de fuego». (apartado 7, documento 110)

Milagros: ¿para qué sirven? El ejemplo didáctico de las apariciones   Leave a comment

imagen flor¿Para qué sirven los milagros?

Introducción:
Me gusta mucho lo de “enlazar mundos”, ya que el plan de salvación de la tierra (de nuestra mente) no mira religiones, razas, etc… y en todos lados hay demostraciones “didácticas”, llamadas a la unión…, y efectos de esta misma unión que ya somos dentro.
 
Los milagros nos enseñan cosas simples a tener en cuenta, demuestran algunas cosas que son claves para el nuevo modo de ver el mundo que asumiremos en esta nueva era, en este tiempo en que nos vamos a ir viendo a nosotros mismos como Luz, y desde la Luz, por así decirlo (como amor).
 
Así que el texto es para hablar de lo importantes que pueden ser los milagros a la hora de dejar de vernos como lo que creemos que somos… y así invitarnos a pasar a ser lo que somos, y expresarlo.
 
Trata pues sobre esto, sobre que somos haces de luz… y, a la vez, también somos “universos privados”.
 
Y a la vez que todo eso, y englobándolo: somos un solo Espíritu.
 
Por eso es entonces que los maestros ascendidos (las apariciones de Maria son el ejemplo quizá más famoso y constante)… y los que están practicando «ser Luz en modo “ángel”»… etc… por eso es que ellos… decía… pueden modificar (con nuestro permiso espiritual) nuestras mentes, para ver versiones de universo totalmente diferentes de las versiones que ven las personas que tenemos al lado.
 
Porque somos en el fondo, todos, algún tipo de haz de luz, saliendo del mismo “Océano” de Luz.
 
Y es que… como ya sabíamos… nos estamos haciendo a la idea de aquello tan raro: que, en realidad, nunca nunca vemos con los ojos físicos, en el fondo.
___
_

Podemos entender los milagros como un instrumento práctico de enseñanza.

Con los más extraordinarios, podemos hacernos una idea de lo que realmente somos.

Hablando de lo que ocurre en un caso así de milagro, tendremos imágenes que apuntan hacia la nueva era de Unidad que estamos creando -y que nos ayudan a confiar en ella.

Así pues, los milagros nos sirven como ayuda para esbozar esas “imágenes”, para invitarnos a hacernos a la idea de nuestro verdadero ser, de nuestro Yo verdadero en la unidad.

Antes de hablar de ellos, demos una imagen previa sobre lo que somos, pues los milagros nos ayudarán a “creernos” precisamente esa imagen, nos ayudarán a confiar en que realmente somos ese ser que dejará entrever la siguiente imagen que vamos a dar.

Ese ser que vamos a aceptar como nuestro ser, el yo verdadero, el Yo en unidad, lo llamaríamos “ser creador”.

Y la imagen también nos ayudará a tener confianza en que “somos creadores”.

Es como si fuéramos un inmenso haz o foco de “luz”, que constantemente obra en nosotros (y como nosotros mismos).

Y está obrando obviamente el aparente “milagro” de “ver universo” -aunque este “milagro” constante no es al que nos referiremos abajo.

Entonces, es como si el haz de luz que somos se acostumbrara finalmente a habitar y a manejar un cuerpo, para poder interaccionar en el ámbito de otros cuerpos, con otros de esos haces de luz que también han “reducido” su vibración para poder interaccionar entre sí, como cuerpos.

Creyéndonos “solo cuerpos”, por tanto, y sintiéndolo… hacemos una operación extraña, que nos confunde en el fondo, pues nos olvidamos del constante y creativo proceso de “génesis”, de generación desde la luz que “también” somos, y que siempre se está dando (que siempre lo estamos siendo, ese proceso, esa génesis).

A esos haces de luz que somos, lógicamente, también los podemos llamar “espíritu”. Leer el resto de esta entrada »

Matriarcado, patriarcado, y superación del feminismo   Leave a comment

imagen florEsta nota sirve como comentario para acompañar o motivar la lectura del 2º capítulo de Conversaciones con Dios, 3.

Habla de:
– el matriarcado antiguo,
– el patriarcado como descripción de lo que hay (miedo representado),
– y la “superación” del feminismo.

Para recuperar el poder de cada individuo -independientemente del sexo- abemos que no nos viene bien alimentar el sistema de pensamiento de la separación: “enemigos”, culto a los opuestos, al conflicto, etc.

Sabemos que el verdadero poder viene de la unión interior.

Cuando decimos “patriarcado” estamos describiendo, observando, y no juzgando (como quien describe una patata).

Si nuestras instituciones son “patriarcales” es porque de cierto modo aún no ayudan a expresar o satisfacer las “necesidades naturales” que involucra por ejemplo ser una mujer que da a luz niños pequeños, o, simplemente, ser un niño pequeño.

Es como que las mujeres se ven encauzadas, como sin darse cuenta, a situaciones bien antinaturales, donde el hombre parece presentarse como opuesto, en varios aspectos.

Pero el “patriarcado” no es una cuestión de sexos, en el fondo, como nada lo es, pues todo es una cuestión de miedo (es decir, de amor interpretado… o sobreinterpretado, distorsionado).

Como sabemos, la crianza es muy importante para la civilización: esos primeros años de las “almas” que recién llegan a esta ilusión de formas separadas, a este cuadro de mundo… un cuadro que nos iba a servir para “expresar a Dios” (a nuestro verdadero ser).

Siendo muy importante, sin embargo, en gran medida la crianza sigue en manos de:

– parejas frustradas (que en muchos casos no quieren ni pueden transmitir sabiduría, realización, amor incondicional…),
– individuos aislados y repletos de obligaciones y “cargas”, y a menudo sin recursos (dentro de lo que ahora llamamos rimbombantemente: “familias monoparentales”),
– y en manos de Estados que no sabían lo que es la educación (que interesadamente formaban sistemas de “educación” consistentes en encerrar gente para imprimir “datos objetivos” en sus mentes).

En realidad, no es que las “instituciones patriarcales” no ayuden a expresar, sino que restringen las posibilidades de una manera “tradicional” (es decir, fundada en nada más que en: “es lo que hay”).

Hacen esa restricción al manifestar, en gran medida, el sistema de pensamiento del miedo. Y sabemos que el miedo encierra, reduce. Así son las instituciones o los sistemas en esta “vieja era” que aún estamos “superando”.

Y nuestras instituciones en el fondo solo expresan en parte lo que ocurre dentro: que no dejamos que se exprese con naturalidad ese Ser Interior, tanto de mujeres como de hombres…, a la hora de afrontar, por ejemplo, la crianza.

Lo natural (en el sentido de que en nuestra naturaleza está querer expresar paz, alegría y armonía)… lo “natural” sería delegar la crianza y sus “cargas” económicas y de trabajo educativo en redes donde los parientes biológicos puedan elegir participar en diversos grados. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana de comentarios sobre el curso de amor… y otras cosas (VI)   Leave a comment

imagen corazón en círculoAhora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.
Esta es la anterior.

Ahora, estas páginas serán más “personales”, comentaremos a veces sobre cosas muy variadas… sin seguir literalmente el curso de amor… y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para enlaces a estos textos o a los pdf enteros del curso, etc.

___
_

I.  capítulo 29
II. lógica biológica
– III. más allá de los buenos deseos
– IV. manifestar
– V. arte del pensamiento

___

I. capítulo 29

En esta entrada vimos algo sobre el cap. 28, aquí pasamos a comentar el cap. 29 (que también fue comentado un poco en esta otra).

Cuando decimos que sentimos la vida en relación y unidad, estamos refiriéndonos a esa unidad espiritual original, más allá del tiempo, a nuestro ser UNA SOLA relación YA con todos… y con todo.

Esa relación siempre está en el “presente”, es un presente, un regalo, en el presente… en el que no nos subimos, no nos montamos… para poder volar en ella a cada instante (pues preferimos inercialmente el miedo).

Así que aquí en el 29 se nos invita de nuevo a retirar nuestra atención del pasado y del futuro imaginario.

Esa unidad es pues la que sentimos por ejemplo cuando nos acordamos de aplicar el tierno recordatorio que hacía este libro en el capítulo 13, el de buscar solo el reconocimiento sutil del “otro”, de “los demás”, del espíritu del otro… en un reconocimiento que nunca contiene algo distorsionado… para ver que, realmente, somos en unidad.

Así “servicio” es lo que hacemos desde ahí, desde esa ternura del espíritu que ya desde siempre es algo “unido”, y que anhela silenciosamente que lo observemos.

El servicio es pues también prolongar el reconocimiento de esa unidad original a través de las sombras del mundo —este mundo que proyectamos para experimentar lo que no somos y que así el Origen se re-experimente sin fin a Sí Mismo desde Fuera.

Recordemos nuestro “mantra del curso”, el colofón del capítulo 32 en forma de frase que despliega el núcleo central:

solo en la relación de un aspecto de la creación con TODO el resto (a la vez, infinitamente), solo ahí… en una especie de relación “infinita”… es donde reside nuestro sentido de ser “únicos”. Y exactamente lo que decía en el 32 es esto:

«Es en la diferente relación de un aspecto de la creación con todo el resto donde existe esa diferencia que tanto aprecias como tu cualidad de ser único. Y solamente en relación eres únicamente tú. La relación es lo único que existe, pues el Amor es relación».

Esa relación es con todos, y ya es.

La idea de “servicio” que está de nuevo presentando aquí, en el cap. 29 (servicio a Dios), hay que enmarcarla en esa relación.

Nosotros ya nos conocemos, ya conocemos todo…, ya “nos” conocemos en el “nivel” del espíritu… el real creativo… y solo venimos aquí a dejarnos mecer “incondicionalmente” por ese mar de “relación sutil espiritual” que en realidad somos… frente a todas nuestras elucubraciones mentales sobre identidades, circunstancias, etc. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (V)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___
_

I.  capítulo 22
II. capítulo 23
– III. capítulo 24
– IV. ¿qué es el error?
– V. capítulo 25
– VI. capítulo 26
– VII. capítulo 27

___
_

I. capítulo 22

Vamos a recurrir a la imaginación, pero de conceptos que toquen a nuestro corazón… como ha dicho en el anterior capítulo 21.

En este capítulo 22 de cierto modo vamos a darle “vida imaginativa” a la expresión: “no hay nada fuera de ti”.

Cuando nos encontramos con algo y alguien, y resulta que además estamos interiormente “en el ego”, con el “ego” como sistema de pensamiento de la separación…, entonces somos divididos por los encuentros…, nos dejamos dividir por la idea de que aquello con lo que nos encontramos está fuera de nosotros.

Nos encontramos con otro y pensamos que aquello que tenemos en común nos deja a nosotros incompletos.

Así, creamos ocasiones donde retenemos en realidad lo que no se puede retener, ya que en el fondo no significa nada: el miedo.

Pero para que nos podamos permitir sentir que realmente no significa nada, hemos de dejarlo pasar, dejarlo atravesar.

Dice en 22.9:

«es en el pasar a través donde el significado ocurre por sí mismo.»

Nos debemos dejar atravesar por los miedos, vengan de donde vengan en apariencia… para que se puedan ir solos, en su intrínseco “no significar nada”.

Si retenemos miedos por nuestra cuenta…, por ejemplo al pensar que algo se nos puede quitar en un encuentro (donde entonces nos habremos identificado con cuerpos), etc…., entonces, estaremos dando significado a algo que en el fondo no lo tiene…, y lo estaremos conservando, el miedo… lo estaremos reteniendo, y por tanto, al final, lo tendremos alojado como resentimiento, como resentir, como remordimiento, etc., etc…., y terminará “creando” todo aquello que pensamos que en el fondo ya no queremos: los efectos del miedo, es decir, tristeza, impotencia, cansancio vital, etc. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___

_

I.  capítulo 13: la definición del “plan divino”
II. capítulo 14
– III. capítulo 14 (II): la adoración verdadera; los universos privados
– IV. capítulo 15
– V. capítulo 16
– VI. capítulo 17
– VII. capítulo 18
– VIII. capítulo 19
– IX. capítulo 20
– X. capítulo 21

___
_

Este núcleo invulnerable…
que fue creado sin límites…
… siendo ese Amor que está detrás de todo…
… y como “en medio” de todo, en este universo…
… como si fuera una Única Relación con todo…
y que permite la proyección de todo un universo…
… ese núcleo…
… quienes no tengamos un mínimo respeto por ese núcleo garante de toda una eternidad…
… podremos ver a veces este poco respeto reflejado en las vidas…
… sintiendo lo poco que reclamamos o reivindicamos nuestro poder de ser quienes realmente somos aquí… en esta pantalla-mundo…
… en esta pantalla reducida de “expresión”, la que llamamos “mundo”…
… ese mundo que está a nuestro servicio para la plena expresión del Ser Que Realmente Somos (amor en la Creación, como una sola relación santa)…
… igual que nosotros, a la vez, estamos de cierta manera al servicio de ese mundo como una recreación en la creación de lo realmente Nuevo…
sirviendo a la Creación…
a la creación interior…
… para dejar pasar a Dios a este mundo de sombras…
… para dejar pasar la mirada del Amor…
… y el verdadero Poder…
… mediante nuestra resurrección aquí.

___
_

I. capítulo 13

Llegamos al crucial broche final de esta primera etapa del curso de amor, de 13 capítulos, con aquel inspirador Preludio y la Introducción del principio.

Aunque este es un curso sin muchos ejercicios, esta especie de “test” que nos presenta en el 13 de una forma desenfadada, como siempre… este test… nos confronta enormemente, pues hay muchas personas ante los cuales no querríamos hacer este “ejercicio” en todo su detalle, con toda la tranquilidad que se requiere, y con la disposición a abrirse a algo tan amablemente sutil (aunque solo sea “en la imaginación”).

En esta etapa del curso ya hemos abordado lo más tormentoso de nuestras creencias “separatistas”… el sistema del ego… que ha sido abordado indirectamente, pues solo a partir de ahora, del cap. 14, hará un nuevo tratamiento directo del asunto del “sentirse especiales”, del “especialismo”, es decir, de nuestra separación elegida como sustitución del Amor. Como sabemos, usamos esa separación para intentar “dar cuerpo”, en estos cuerpos, a “la ilusión”, es decir, al sentido de “ser especiales” en tanto que “yoes separados” según dicte “el ego”…, un “ego” que en realidad nos quiere solos y nos quiere muertos (en la representación ilusoria de los cuerpos).

En ese abordaje indirecto hemos visto qué recursos más “divinos” 🙂 utilizábamos para nuestro autoperdón… viendo cómo en realidad asociamos el amor con el dolor… viendo qué es lo que nos hace retener un núcleo duro central… viendo lo que nos hace apartar, con toda lógica, el amor del mundo… o viendo lo que nos hace buscar miedosamente equilibrios, equidad egoica…, entre lo que damos y lo que recibimos… etc. Leer el resto de esta entrada »