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El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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flor

1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

El espíritu y lo animal. La base animal para las inevitabilidades humanas. Reconfigurando la dualidad material/espiritual (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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parque

[En este texto tenemos en cuenta o utilizamos, entre otras cosas, El libro de Urantia, Seth y Jeshua o Jesús. Al libro de Urantia lo llamamos ELU; utilizamos lo que se llama “traducción europea” de ese libro (ver urantia.org), y los números que a veces hay en este texto remiten a las partes de ese libro donde se habla de lo que estamos tratando. Por ejemplo el número 42:12.14 remite al párrafo 14 del apartado 12 del documento 42 de ELU.
(Si se quiere ver un texto anterior, en esta web, sobre ELU, y que sea relevante o anticipe un poco lo que aquí decimos, ver este.)]

Este texto a continuación es para tratar sobre la separación entre lo “material” y lo “espiritual”*.

Diciéndolo rápidamente, esa es una separación muy profunda, pero que hay que entender muy bien, pues “lo material” no es simplemente “una cosa tonta” y lo “espiritual” simplemente “una cosa inteligente y maravillosa”.

Para mí es muy instructivo situar esta cuestión en torno a los animales, en torno a “lo animal”… debido a que de cierta manera “materializamos” o “desespiritualizamos” demasiado a los animales (o, por decirlo de otra manera, “los materializamos mal”).

Y para situar la cuestión ahí podemos hablar simplemente de esa sensación de “dolor” que nos puede producir la visión de los animales cuando se matan entre sí para comerse.

Una revelación, como ELU, nos da una herramienta para saber dónde radica realmente la diferencia entre el mundo animal y el humano.

Esa diferencia tiene que ver con la dimensión de lo invisible, la del espíritu… de la cual podemos decir -como se dice desde siempre, en las revelaciones en un planeta como este…- que de hecho es la realidad creadora o arquitecta.

En nuestro mundo humano… ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza, y que tiene que ver con lo invisible, lo inmaterial?

Son los conceptos, pero por ejemplo unos conceptos que son muy prácticos, por así decirlo, como la valentía o el altruismo.

Parece claro que estos conceptos pueden tener una base animal, y quizá muchas personas a bote pronto pensaríamos que la valentía que vemos en los animales es simplemente la misma valentía que la que expresamos los humanos, y que el “altruismo animal” es en esencia igual que el humano… ya que por ejemplo una madre animal se comporta de forma “altruista” con sus cachorritos –si empleamos ese adjetivo, “altruista”, de forma flexible, claro.

En nuestra atmósfera cultural, que es a menudo tan extremadamente “laica”… no queremos saber nada sobre “el espíritu”, así que para empezar quizá de entrada mucha gente piense cómo acabamos de expresar arriba, con lo que acabamos de decir sobre la valentía, el altruismo, etc.

Y las revelaciones sirven en parte para ayudar a intuir y a “sentir” dónde radica la diferencia.

Así que haremos todo esto utilizando la revelación, es decir, “con mucho avanzado” ya en cuanto a las definiciones mínimas que necesitamos para hablar de “espíritu”.

Mucha gente no solemos contemplar a los animales “con el espíritu”, es decir, y por decirlo para empezar de manera sencilla… en tanto que son una manifestación neutral de un “impulso” o una serie de impulsos puros, “inocentes”.

De este “impulso animal”… ¿qué podemos decir? Constatamos claramente que de alguna manera controla los cuerpos, es decir, controla lo material de los cuerpos… y lo llamamos “instinto”. Leer el resto de esta entrada »

La presencia del Origen… y ser deidad (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

El texto, para escuchar, en audio:
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hojas de haya, fotografía

Haya

1. La presencia del Origen
2. “Ser deidad”
– Notas

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1. La presencia del Origen

Antes de empezar, hay que decir que viene bien o es incluso necesario leer, antes de este texto (aparte de conocer un poco los libros citados), el siguiente texto de esta misma web, que a mí me sirve mucho: «Estamos en circuito».

Empecemos:
En El libro de Urantia, ELU, se pone nombre a la presencia directa del Origen, del primer origen, la Fuente-Centro Primera… en nuestra mente.

Dice el libro (34:5.6) que los “fragmentos” en los que de alguna manera se hace presente ese Origen, son individualizaciones concretas de la realidad prepersonal del Padre (los llama “Ajustadores del Pensamiento”).

Que sean individualizaciones o fragmentaciones NO quiere decir que se hayan diferenciado de una manera que realmente podamos comprender ahora.

De hecho, no comprendemos casi nada de las fragmentaciones o individualizaciones, o “génesis”, que se dan en nuestro mundo físico (en realidad, ni siquiera tenemos el vocabulario).

El proceso por el que algo se hace “un individuo” siempre guarda trazas o “memoria” del campo (que puede ser “invisible”, o que generalmente lo es) donde ha sucedido tal proceso.

Por otra parte, el estatus de los Ajustadores debe depender de que el Padre creo que es el absoluto de la personalidad, y creo que está liberado de tener que ser la personalidad absoluta (en el Hijo, gracias al Hijo Eterno).

Esa liberación es la que le debe permitir, a su vez, al Padre, darse eternamente… y otorgar a su vez más libertad (o “amor”, a nosotros).

Y esa libertad parece que es dada, en el caso de este tipo de fragmentos (pues hay más tipos)… bajo la forma de hacernos posible la divinidad… bajo la forma de esa capacidad de convertirnos en divinos.

Por tanto, tendríamos que hacer algún resumen (y dar analogías) que permitan “saborear” en alguna medida lo que conlleva la presencia de un absoluto así en nuestra mente, pues esos fragmentos son fragmentos de uno de los absolutos.

Y la definición de que son algo así como “surtidores” de divinidad potencial… parece ser una buena candidata para empezar.

Y fijémonos en algo esencial en lo arriba comentado.

Lo esencial es ese gesto por el cual, a la vez que el Padre “recibe” libertad… y es en sí una Libertad y un Amor (gracias a su Dar, realizado en el Hijo)… gracias a eso… puede seguir y seguir dando y dando –es decir, recibe y es constantemente esa libertad, gracias a un “darse absoluto” inicial. Leer el resto de esta entrada »

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

Algunas claves para leer El libro de Urantia: La “dimensión semilla”, o la consciencia reunida, unificada — supraconsciencia, consciencia crística…   Leave a comment

Texto para escuchar, en formato audio:
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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia y Seth, es este: «Estamos en circuito».)

Las transmisiones, libros, etc., que se dan desde nuestra unidad interior (revelaciones, canalizaciones, etc.), nos avisan o nos informan de que seguramente necesitemos dejar atrás todo tipo de vocabulario “antiguo”… todo lo que nos haga resonar interiormente de una manera tal que no dejamos espacio a lo nuevo, y no podemos por tanto sostenerlo y vivirlo.

Conceptos como el de “Trinidad” es por ejemplo una de esas cosas frente a las que nos alertan algunas revelaciones.

Y sin embargo, este concepto es ampliamente comentado en revelaciones como El libro de Urantia (abreviado, ELU), que a su modo también es algo “muy nuevo”, o portador de algo que a mucha gente le va a abrir mucho “espacio mental”.

Las Cartas de Cristo, por ejemplo, nos alertaban sobre estos conceptos viejos, o “viejunos”, como el de la Trinidad.

Sin embargo ahí mismo, en esas Cartas (por ejemplo en la Carta 5) podemos sentir una intuición que nos lleva a una de las claves para “entender” y ver de forma renovada lo que significan cosas como la Trinidad… y todo lo que hay al principio de ELU –es decir, todos estos conceptos, aparentemente viejos, que hay por ejemplo en ELU… y que, a veces, leídos así, en palabras tradicionales… puede que “no nos entren” en la cabeza-corazón.

En esa carta 5 vemos que “lo espiritual” tiene que ver con la dimensión de los impulsos.

¿Y si de cierta manera, nosotros, fuéramos esencialmente “impulso”? ¿Y si en general los impulsos fueran “inteligentes”?

Pero… claro, es que eso nos da miedo, pues esas cosas, los impulsos, parecen ser “invisibles”, inexistentes.

Da quizá miedo ser “solo impulso”, ser por ejemplo “inteligencia-y-amor” en equilibrio…

Entonces… ¿y si todos fuéramos, en realidad, como… como una…… semilla?

Los impulsos que hay en una semilla estarían ahí dentro, dentro de lo que ella es en esencia… están como recogidos ahí, están ahí como en equilibrio (aunque no estén físicamente ahí).

Y luego, si se dan las condiciones, esos impulsos invisibles de la semilla son lo que permite que tenga lugar esa danza que llamamos “mundo físico”… esa danza de la materia física.

Esa materia se convierte entonces en “lo que ve” y “lo que vive” un individuo que de cierta forma desarrolla o individualiza un mundo (es decir, que se individúa constantemente de forma única, individualizando un mundo) –que desarrolla tal mundo-perspectiva en torno a sí mismo, un mundo que además comparte.

Y nosotros, sin embargo, por esa aparente invisibilidad de la dimensión semilla-impulsos… parece que entendemos esa dimensión o esas dimensiones como algo menos real que estos duros cuerpos que vemos y que vivimos en esta dimensión física, donde todo es tan aparentemente sólido.

Es quizá como que no concebimos que, algo que no está “realizado”, es decir, que no está materializado en algo “real” (físico), pueda ser inteligente o más inteligente. Pero de cierto modo eso es lo que pasa, y por eso es que se necesita la “fe” en estas dimensiones donde venimos a hacer algo así como… un desdoble –a desdoblarnos.

Y pese a esa invisibilidad…, entonces, las revelaciones nos dirían… desde el inicio de los tiempos… que… sin impulsos… sin lo invisible… no habría nada.

Y la pregunta es obvia:

¿Y si ahora, en realidad, todo lo que ocurre es que, en estas informaciones o libros sobre espiritualidad, religión, etc…. que siempre se dan y se darán en las tierras o en los sistemas de realidad que puedan recibirlos… que siempre se dan aquí, pues vivimos en mundos que contienen “seres inteligentes” (es decir, seres que pueden re-conocer a su Origen dentro de esta dimensión de expresión, donde estamos)… y si todo lo que ocurre, pues, es que se nos revela que, lo mismo que pasa con la semilla de una planta, también pasa de cierto modo con “los universos”…?

Los universos tienen sus “semillas”… donde de cierto modo están aglutinados esos “poderosos impulsos de actividad inteligente y amorosa” que, de alguna manera, contienen toda posibilidad para que luego se den estas manifestaciones locales… donde nosotros podamos individualizarnos aquí, expresarnos aquí… “a placer”… con nuestra “semilla de consciencia” invisible… –o nuestra “parte del pastel”, o “parte de la semilla-única”.

Es decir, expresando la pregunta más brevemente: ¿Y si sucede que sin Padre, Madre y Espíritu, no hay nada?

Pero… ¿qué es eso… eso de Padre, Madre, Espíritu…?

Bien, en esa Carta 5 se nos revela algo esencial sobre el impulso “Padre” y el impulso “Madre”, que de cierto modo serían la semilla de todas las semillas –esas semillas que nosotros de cierta forma también somos:

Padre es, por decirlo de alguna manera:
“QUIERO salir y crear… expresar; soy poderosa y pura actividad infinitamente inteligente, amor infinitamente inteligente”…
Pero cuidado, este impulso –invisible para nosotros– tendría su validez infinita y su inteligencia infinita (y eternas), en tanto que solo ese mero QUIERO… esa VOLUNTAD.
Este impulso de VOLUNTAD-INTELIGENTE sería una Fuente eterna, un Origen eterno –por ejemplo origen de todo lo que nosotros entendemos como más “único” o fundamental (la personalidad por ejemplo).
Madre es:
“QUIERO dar forma individual a ese impulso de la infinita actividad inteligente del Padre… Quiero cuidar y modelar amorosamente y de forma concreta ese impulso del Padre… quiero por tanto expresar así, para siempre, la infinita gloria del Padre Inteligente”.
Y nuevamente este impulso de PROPÓSITO-AMOROSO tiene toda una validez, toda una dimensión, en sí mismo.
Y para distinguir este “QUIERO” de la Madre del “QUIERO” del Padre, lo podemos llamar PROPÓSITO, en vez de VOLUNTAD (y así tenemos el vocabulario empleado en la carta 5, por cierto).

Y se nos dice que estos Padre-Madre están siempre en equilibrio. Por mucho que nosotros despleguemos de cierto modo nuestras semillitas de consciencia, que dependen de esa Semilla Original… la dimensión de “Consciencia Universal” está ahí, en equilibrio. Y es contactable, es decir, nos puede “salvar”.

Es decir, podemos SER, en las tierras manifestadas, los IMPULSOS en equilibrio. Eso es lo que se llama “consciencia crística”, o “supraconsciencia”, etc.

Entonces, seguimos: Lógicamente, el hecho de llamar “Padre” y “Madre” a estas cosas nos puede despistar.

Y ahora es muy sencillo hacer todas las equivalencias o traducciones que se requieran desde el vocabulario de ELU.

El Padre Universal es el Padre-Voluntad, El Hijo Eterno es la Madre-Propósito… (en ELU al Hijo Eterno se lo llama de hecho también Hijo-Madre).

¿Y qué hay de aquel Espíritu que completa la tradicional “Trinidad”?

El Espíritu (Infinito) es originado también ahí, por esos impulsos, lógicamente. De cierta forma, como dice ELU, el Espíritu Infinito, la “tercera persona de la Deidad”, es el Actor Conjunto… es lo que facilita la expresión conjunta de los impulsos primigenios, para toda la eternidad… es lo que permite que se dé ese plan divino de la Semilla de semillas

Los Espíritus del Espíritu Infinito darán y son en sí mismos las herramientas “prácticas” con las que se puede expresar la Voluntad y el Propósito “divinos”.

Y nosotros, como “mente-consciente”, estamos de cierta forma sumergidos en –pulsando, mecidos o acunados por– estos Espíritus del Espíritu Infinito, para hacer con ellos la obra de expresar nuestra parte de la semilla, de la singularidad… pues nosotros en esencia, en espíritu, al final también somos “solo” impulsos en eterno equilibrio (somos “espíritu eterno”).

Luego, en ELU, tenemos un esbozo que describe todo ese plan de expresión que surge lógicamente a partir de las Primeras Fuentes, de la dimensión-semilla de los impulsos primigenios.

Ese plan va particularizando la expresión mediante los Espíritus del Espíritu Infinito, que ayudan a las particularizaciones de VOLUNTAD-PROPÓSITO que en ELU se llaman “Hijos Creadores”. (Es decir, es como si la Semilla original (“Dios”), tuviera muchas semillas-dioses (“Hijos Creadores”)).

Estos Hijos Creadores son también, por tanto, de cierta manera, semillas puras. Surgen del Padre Universal y del Hijo-Madre Eterno, y de cierta manera se alían con un Espíritu del Espíritu Infinito para poder expresar localmente su ser… como un concepto singular o semilla de VOLUNTAD-y-PROPÓSITO.

Entonces aquí, hablando más localmente, en este aparente “afuera” o dimensión exterior… donde todos los mundos parecen tan separados entre sí… aquí… todos somos de cierto modo hijos de:
– aquellos seres, también “personales” pero digamos que “de impulso puro”… que son los Hijos Creadores… y somos hijos de…
– esos otros seres, también personales, que son los “Espíritus Creativos“, o “Ministras Divinas” (que de esas diversas maneras los llama ELU)… y que particularizan al Actor Conjunto en su obra de permitir que se despliegue el Padre-Madre.

Estamos en circuito: sobre el giro completo que está dando la humanidad en la concepción de la realidad: la pulsación de la consciencia en El libro de Urantia (continuamos con las intuiciones básicas de Seth)   Leave a comment

(Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio: Ir a descargar )

plantas

Invierno 2016 – centro de España

La semilla del texto que sigue a continuación es el descubrimiento de una aparición fundamental de la palabra “pulsación”, en El libro de Urantia (ELU), que va a dar una clave para reunir ciertas cosas. (Los números que vemos abajo son citas de ELU. Por ejemplo 117:5.7 indica el párrafo 7 del apartado 5 del documento 117.)

Entonces, la “consciencia”, como “vida”, podría ser algo que englobara muchas cosas… algo esencial e impersonal, en una especie de servicio ligado a una “experiencialización” creciente de las cosas que es fundamental en ELU gracias al concepto de Supremo, etc. (y perdón por emplear esa palabra, “experiencialización”, que ya “inventé” antes).

Esto creo que será importante a la hora de situar el “problema” de la elección y del proceso de elevación, tal y como es relatado en ELU, donde se dice que nuestra elevación tiene que ver con pasar a depender directamente de la mente cósmica (sin depender ya de los espíritus ayudantes).

Esa dependencia directa es inevitable en el nivel morontial, pero aquí es el resultado temporal de nuestra elevación.

Así que recordemos otra vez esa afirmación tan curiosa de ELU: que en último término lo material tiene su núcleo en el Paraíso (pues los ultimatones lo tienen, dice ELU):

«42:1.2 […] El ultimatón, la primera forma mensurable de energía, tiene por núcleo al Paraíso».

Podemos entonces siempre partir desde bases quizá cada vez más renovadas, si atendemos a estas cosas que parecen elementales… teniendo un poco en cuenta lo que hemos dicho por ejemplo en el anterior artículo.

Entonces, para empezar tenemos estas dos citas de ELU:

«111:1.2 […] Los yoes intelectuales tienen su origen en la mente cósmica de manera muy parecida a como las nebulosas tienen su origen en las energías cósmicas del espacio universal».
«9:5.4 […] El Creador Conjunto es el antecesor de la mente cósmica, y la mente del hombre es un circuito individualizado, una porción impersonal, de esa mente cósmica tal como es otorgada en un universo local por una Hija Creativa de la Fuente-Centro Tercera».

Con ELU entonces de alguna manera hemos de poder establecer alguna relación entre:

  • dónde “radican” los ultimatones,
  • y el hecho de que la mente es algo que está más allá del sistema de lo físico: la mente abrazaría dicho sistema físico gracias a que somos “yoes intelectuales” originados en realidad en la mente cósmica.

Entonces, el reto que parece que asumimos aquí, en este nuestro mundo de “olvido buscado” (olvido de que somos fragmento de mente cósmica “pura”)… es el de hacernos ser algo “más” que meramente “mente cósmica” –es decir, “ayudar” a que la mente cósmica asuma experiencias y crezca de esa manera.

Parece entonces que como humanos asumimos la experiencia de pasar en, o por, los siete espíritus ayudantes (esos circuitos, esas partes de la mente de la Ministra)… y todo gracias a la implantación aparente de estos circuitos en estos mundos materiales. (A esos circuitos, por cierto, quizá podríamos denominarlos “luces internas”, luces que diríamos que lo bañan todo, aunque solo puedan hacer contacto con las configuraciones energéticas “enseñables”.)

Entonces, podemos “experiencializar” ese fragmento aparente de mente cósmica que somos, gracias a que aquí hay implantado este sistema de circuitos de la Ministra… –aquí, es decir, en un mundo donde se dice que hay “vida”… esa vida que es definida en ELU como lo abrazado por uno o más de los cinco primeros espíritus ayudantes. Leer el resto de esta entrada »

Lo transicional, II (pensando el limbo con el libro de Urantia)   Leave a comment

imagen corazón en círculoEste texto complementa en parte el primero que hice: Lo transicional I, así como tiene un poco en cuenta otro texto elaborado por David Carrera, y que traje a mi blog aquí con su permiso: Almas en la frontera.

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Índice:

– Sin problemas con las supersticiones
– Papel de las revelaciones
– Muerte lenta “del espíritu”
– ¿Manipulación sana del alma?
– Terapias, nuestra identidad y los valores
– Una cuestión sobre ángeles: cuestión sobre el alma
– ¿Qué hay entonces de la personalidad?: los retenidos, y un concepto ampliado de “ayuda”
– Así que… pequeña conclusión sobre los fenómenos transicionales
– La separabilidad de la Mente
– Nuestro condicionamiento: sentidos interiores y visiones como percepción “más directa”
– Es imposible “comprendernos” como mente… además de que no nos gusta que nos toquen la identidad

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Sin problemas con las supersticiones

Para lo que más me gusta la revelación “de Urantia”, o para lo que me parece tan “útil”, es para usar su marco conceptual a fin de lograr una integración coherente de todos los “fenómenos”… pues, como sabemos, el problema no es que exista o no exista lo “raro”, las apariciones, etc. (lo que nos dio pie a veces a reforzar nuestro espíritu supersticioso), sino que el único problema es el del propósito de cualquier cosa.

Así, en este sentido, quizá a veces necesitamos jugar, con una mente receptiva, y con marcos conceptuales, y cierta “revelación personal”… para con todo ello poder hacernos a la idea de “cosas más viejas que la Tierra” –como esa fase morontial del ser… y sus mezclas posibles con esta que aquí parece “hegemónica”.

El problema con las supersticiones es el “espíritu supersticioso”… y no los fenómenos en sí… ya que la realidad supera cualquier ficción… y los fenómenos “raros” y las mezclas que deben ser experimentables, en el universo, deben ser infinitas.

Papel de las revelaciones

No hemos de dar por entendido lo que significa “la muerte”.

En realidad, con el tipo de comprensión que tenemos aquí, el “sentido común” sobre lo que significa “los que están muertos” no es claro (una vez que nuestra comprensión se ve sacudida mucho o poco por una revelación cualquiera). Leer el resto de esta entrada »