Archivo para la etiqueta ‘moralidad

La bondad en El libro de Urantia y una breve reflexión sobre las criaturas intermedias   Leave a comment

[Este texto leído… en formato audio:
Ir a descargar
]

pradera y árboles

En este texto se trata de reunir algunos puntos de El libro de Urantia (ELU) donde se habla del concepto de bondad.

Los números indican el documento, el apartado y el párrafo de dicho libro. Por ejemplo: 32:2.1 es el documento 32, apartado 2 párrafo 1.

Además, como “caso práctico” especularemos muy brevemente sobre las “posesiones mentales” que eran o que son capaces de hacer por ejemplo las criaturas intermedias (unas “posesiones” que en esta era ya son solo de tipo “beneficioso”). Hay que tener en cuenta además que nosotros, en lo que podríamos llamar estado “desencarnado”, cuando hemos terminado el ciclo de reencarnaciones… nosotros… también seremos capaces de hacer, de cierta manera, ese tipo de “posesiones”, pues nuestra mente es una unidad con todas las demás.

El tipo de criatura comentado, la intermedia, lo presenta ELU y habla de él en varios documentos; es una especie de ángel pero que, por así decirlo, es más “material” que un ángel, ya que surgió en la experiencia terrestre mediante la unión mental no-sexual realizada por parejas de seres “semihumanos” o “superhumanos” cuando estaban materializados en este planeta para realizar las misiones normales de las que habla ELU y que, como misiones, está previsto que acompañen o guíen durante milenios a la consciencia humana que habita un planeta en “evolución” espiritual.

Lo que comentaremos aquí es simplemente para invitar a aportar reflexiones sobre todo ello (sobre todo acerca de la bondad), y a modo de invitación a ELU.

Para empezar, tenemos las siguientes citas básicas, donde subrayamos en negrita lo que será más importante para el comentario:

«0:1.17 La divinidad es comprensible para las criaturas como verdad, belleza y bondad. […]
» 1:7.3 El concepto de la verdad quizás podría concebirse separado de la personalidad, el concepto de la belleza puede existir sin la personalidad, pero el concepto de la bondad divina solo es comprensible en relación con la personalidad. […]
» 56:10.20 Para el hombre finito, la verdad, la belleza y la bondad abarcan la revelación completa de la realidad de la divinidad. […]
» 103:9.10 […] El hombre alcanza la belleza a través de la verdad, y por medio del amor espiritual asciende hacia la bondad. […]
» 195:7.4 Los valores paradisiacos de eternidad e infinidad, de verdad, belleza y bondad, están
escondidos dentro de los hechos de los fenómenos de los universos del tiempo y del espacio. Pero es necesario el ojo de la fe de un mortal nacido del espíritu para detectar y discernir estos valores espirituales».

La divinidad es pues una especie de relación “fundadora”. Y como dice la cita, para nosotros es comprensible como verdad, belleza y bondad.

Esas explicaciones iniciales se complementan por ejemplo con esta parte del documento 2:

«2:7.10 […] La verdad, la belleza y la bondad son realidades divinas, y a medida que el hombre asciende la escala de la vida espiritual, estas cualidades supremas del Eterno se coordinan y se unifican cada vez más en Dios, que es amor».

Y las siguientes citas también complementan las anteriores. En ellas aparece la Deidad del Supremo, que es de cierto modo lo que estamos ayudando a “crear” con nuestras aventuras de lo finito y en lo finito:

«28:6.21 Grandeza es sinónimo de divinidad. Dios es supremamente grande y bueno. La grandeza y la bondad no se pueden simplemente separar.
» 28:6.22 Ser grande es ser semejante a Dios. Y puesto que la calidad de la grandeza está totalmente determinada por el contenido de bondad, de ello se deduce que, incluso en vuestro estado humano actual, si a través de la gracia podéis volveros buenos, debido a ello os estáis volviendo grandes. Cuanto más contempléis constantemente y más persigáis insistentemente los conceptos de la bondad divina, más ciertamente creceréis en grandeza, en la verdadera magnitud de un auténtico carácter de supervivencia. […]
«117:1.1 El Supremo es la belleza de la armonía física, la verdad de los significados intelectuales y la bondad de los valores espirituales. […]
» 117:1.7 […] Dios Supremo es la verdad, la belleza y la bondad, ya que estos conceptos de la divinidad representan lo máximo que los seres finitos pueden concebir por experiencia».

La personalidad (citada en la frase del documento 1 que tenemos arriba) es lo más “sutil” o “elevado” que conocemos como humanos. Este es quizá el concepto central en ELU, y, como podemos ver convierte la bondad (divina) en un concepto muy importante.

Aquel párrafo 1:7.3 continúa así:

«Solo una persona puede amar y ser amada. Incluso la belleza y la verdad estarían separadas de la esperanza de la supervivencia si no fueran atributos de un Dios personal, de un Padre amoroso».

Entendemos esta última frase quizá así: todo lo bello y lo verdadero podría olvidarse por completo de lo que conlleva “sobrevivir”, sea lo que sea que eso conlleve… si no fueran ya los atributos de una personalidad amorosa, y en este caso infinita (y “personalidad infinita” es obviamente algo inefable para nosotros, que somos personalidades “ejerciendo” u “operando” en lo finito). Leer el resto de esta entrada »

Invitación a los últimos capítulos de “Las nuevas revelaciones” (Walsch)   Leave a comment

 

espiga de carrizo

En este audio (cap. 20 y siguientes) empieza lo más fundamental de este libro de Walsch de hace años (en el índice está la lista de libros y audios).

En esta sociedad global donde ahora vemos que nos encontramos en un “doloroso” proceso de “simplificación”, de “soltar” (de evolución espiritual), sucede y va a suceder que:
– la Moral es sustituida por la Funcionalidad
– la Justicia es sustituida por la Adaptabilidad
– y la Propiedad por la Sostenibilidad.

Funcionalidad, adaptabilidad y sostenibilidad
son Principios Básicos de la Vida,
que en el Mundo Humano hemos distorsionado para dar con la triada de:
Moral-Justicia-Propiedad,
que son “construcciones mentales”, ideas, o creencias.

Esas construcciones mentales (moral, justicia, propiedad)
son en realidad creencias que distorsionan los principios básicos de la vida.

Con las creencias
vemos que terminamos fabricando las convenciones o instituciones sociales
con las cuales intentamos convivir,
y que intentamos cambiar infructuosamente,
dando vueltas a lo mismo,
pues, como sabemos,
no podemos cambiar realmente nada
si solo cambiamos “lo superficial”
(es decir, la forma, el resultado de nuestras creencias)

“Debemos” pues cambiar de creencias
si queremos realmente ir adonde ya hemos elegido ir:
hacia la paz, armonía, alegría y abundancia en la Tierra para todos,
en igualdad creciente de oportunidades…

O incluso “debemos”, más bien,
dejar de creer en nada,
y pasar simplemente a “ser” esa vida que somos,
que FUNCIONA gratis,
que se ADAPTA o AJUSTA gratis, haciendo ajustes adaptativos de forma “natural”…
unos ajustes que terminan dando
unas formas más y más integradas de “sostenibilidad”…
es decir, de armonía, de ritmo, de equilibrio…
y todo ello “por sistema”…
es decir,
en sistemas cósmicos de ley y orden…
que es como siempre hemos vivido y viviremos.

Así que
con las distorsiones
hemos experimentado una aguda forma de separación,
y hemos ido destruyendo el planeta
y nuestra capacidad de continuar experimentando
esta enorme intensidad emocional o perceptiva…
“maravillosa”…
que existe en toda esta variedad de vida sobre la Tierra.

Así pues, vemos que de repente
ahora
de mayores
🙂
descubrimos que todo el mundo “cree en Dios”,
en el dios del ego,
y da igual si es alguien agnóstico, creyente, ateo…
pues casi todos creíamos en un “universo hostil”,
en la escasez por principio
(cosa que derivaría de las creencias sobre el mundo de espíritus o dioses que exigían pagos, retribuciones…),
creíamos en un universo regido por principios de competencia,
en una Vida que “se venga de nosotros”…
etc.

Y en este libro,
decíamos,
el llamado “Las nuevas revelaciones”, de Walsch,
hace años se trataba sobre este tema de forma muy simple…:
sobre cómo las creencias en torno a “Dios”
o a “lo Más Grande”
afectan a “creyentes” y a no creyentes.

En estos capítulos
casi finales
empieza lo más “nuevo” y denso del libro,
cuando trata de forma muy simple sobre nuestro paradigma,
un paradigma que se puede ver que está basado en moralidad, justicia y propiedad.

Y nuestra tarea,
la que ya se está realizando y constatamos que es así…
es la de sustituir ese paradigma
por algo más “cósmicamente ajustado”.

Así que las creencias falsas sobre la vida
dan ideas o construcciones mentales (p. ej. la “moral”)
y estas ideas terminan dando
conductas disfuncionales
(pues no funcionan si lo que nos planteamos es el objetivo de
tener vidas alegres, abundantes, en paz y armonía… sobre un planeta evolutivo como este…
donde se da el divino juego de la evolución.

Y hemos visto que,
con esas creencias,
simplemente intentábamos expresar esos tres principios básicos:
funcionalidad
adaptabilidad
sostenibilidad

¿Qué es “observar”?   Leave a comment

olivo en flor

Olivo en flor, junio 2016

Bien sabemos que “individualmente”, nuestra tarea es la de no ver ninguna “miseria”…, es decir, vibrar dentro y percibir (a uno mismo y a los demás) como espíritu, desde un estado de tranquilidad real… de re-conocimiento real…

Eso es lo que vino a asentar definitivamente la intervención de Jesús y demás seres, con el tema del “reino interior”, la unidad… insistiendo en que la solución real solo podía partir de dentro de los individuos, ya que somos esencialmente seres no-físicos.

Y bien, luego, la gente, a menudo va a “seguir donde está”… pues no se trata de hacer dramas así como así (y la gente está “trabajando”…, o bien están por ejemplo haciendo de “políticos” enlazadores…, o de “abogados”, etc. etc.)… y, por tanto, la “evolución” se hace de forma lenta, y la gente iremos compartiendo mejores vibraciones de unidad… más intención de unidad… que se irá manifestando y ya lo va haciendo… en una simplificación de las formas de hablar precisamente de este concepto de “observación”, que es quizá el fundamental.

Parece entonces fundamental simplificar el tema justo a cuento de la más simple “observación”, que podríamos según el caso llamar “conciencia”, o “cuidado”, o “consideración”…, pues mucha gente ha visto lo que significa realmente el tema del “cuidado”, por ejemplo en relación al cuidado de niños: el cuidado como “observación” que permite, que “deja ser”… que libera, que realmente quiere al otro dando libertad dentro de límites aplicados sabiamente, y teniendo en cuenta profundamente al ser interior de Luz del ser que es “educado” por los padres o los tutores (pues como bien se sabe, a la vez hay que saber limitar también en los procesos donde se educa… saber poner límites con amor… pues somos seres focalizados en lo físico).

Hay pues que facilitar, e incluso encauzar (educar) para que salga “lo real”… es decir, aquello que uno siente desde la unidad, interiormente, que también es el “ser interior” del niño… ya que este es en realidad la misma Luz que nosotros…
ya que somos Luz y “Creadores”… y cada cual tiene un infinito deseo de manifestar eso a su manera y de una manera perfectamente armoniosa cuanto más “a su manera” real se haga esa manifestación.

Pues no hay nadie “intrínsecamente malvado”… como aún parece creer en gran medida nuestra “civilización” primitiva.

Todo, entonces, parece tratar sobre cómo vamos a (de forma natural, “sin querer”)… cómo vamos a “traducir” lo que parecía que había “antes”… hacia unos conceptos (prácticas) cada vez más espirituales de “observación”, donde esa observación (en común… individual… etc….) queda más y más despojada de todo juicio, de toda “negatividad” artificial… para que precisamente se pueda disolver lo que se tenga que disolver para permitirnos crear lo que sí queremos crear “con toda el alma” como nuestra experiencia (más armonía… más conocimiento y alegría en la Tierra).

Pero, para que pueda salir “la emoción retenida”…, muchas veces parece que hay que atreverse a mirar aquello que no queremos mirar… y entonces, dando esa mirada a “lo de fuera” que “no nos gusta”, si lo miramos inocentemente… como bien sabemos… estaremos a menudo en realidad atreviéndonos a mirar nuestras propias creencias (materializadas como sea… en “desigualdades físicas”… etc.).

Como el gobierno del planeta no va a ser entregado, en bloque, directamente y ya, a un “ser iluminado” (es decir, más o menos “perfectamente” conectado cósmicamente con todo el resto de inteligencias espirituales… y todo lo perfectamente conectado que pudiera estar ahora en esta tierra)… entonces, parece que vamos a ser nosotros, casi sin querer, al sanarnos desde adentro… quienes vamos a ir desplazando los significados más “juzgadores” que pueda tener ese simple concepto de “observación”…

“Observación” tendría entonces como dos grandes sentidos:

– uno es protoespiritual.
Este primero sería el sentido de “invitar a la unidad”…
de invitar a la paz…
a observar juntos lo obvio, a unirnos en la observación de lo innegable de los hechos físicos (no de su interpretación),
pues por ejemplo nadie puede negar que, si a uno le pegan una patada, sale un moratón, o “duele”… y entonces… pues casi prefiere que no suceda…
y entonces si la patada se la damos a otro, esa patada también es como que “no nos gusta a nosotros” 🙂 … por muy “inmorales” que seamos 🙂

…así pues, eso, esa “regla de oro”, se generaliza, lógicamente, ya que para eso están las sociedades más o menos civilizadas… y así, hay un modo de invitar a la unión, con motivo de ese “observar”…
que es un invitar a mirar tranquilamente juntos las “desigualdades”, las patadas…
… a verlas juntos con otros…
a ser posible sin interpretaciones… con cada vez menos “juicio” en el sentido de acusación condenatoria…
para que, quizá a la vez que nos limpiamos los juicios contra lo que hemos creado… (soltando emociones sin reforzar los resentimientos)…
… a la vez…
podamos simplemente ser inspirados para hacer “lo mejor”,
es decir, lo que se ajusta a lo nuevo, a lo que hemos elegido…
a lo que queremos cada vez más elegir…
frente al fondo de interpretaciones “antiguas” donde la unidad no cabía.

Socialmente ya se hacen cosas con eso…,
y entonces solo “falta” -como en todo- ver y querer que la inspiración llegue cada vez más y más…
…para hacerlo todo más “desde la unidad”.

Así que todo es “terapia” desde ese momento en que vamos, sí o sí, a mirar cómo “otra gente” observa las cosas… y vamos entonces a verles juzgar (condenar) eso con por ejemplo un resentido:
“no debería haber desigualdad”.

Ponte que lo dice un tal “Pepe”.

Pero, entonces… ahí estamos nosotros, para decirnos:

“mira, Pepe soy yo, es decir:
«ahí voy yo, en forma de Pepe, y Pepe dice que esa desigualdad no debería existir, y sin embargo existe.
Entonces, veo que Pepe en realidad no se une a eso que ve…, para poder elegir realmente desde la unión…».
Entonces, como digo, si vemos que el tal “Pepe” no quiere unirse a eso que ve, no quiere sentir que él es el mismo espíritu que “los buenos” (las víctimas) y que “los malos” (los victimarios)…
no quiere estar “en el mismo barco” que la gente que parece “crear” la desigualdad…
entonces… veo que Pepe se separa de “los malos”…
Y entonces, como el único problema es la separación… yo no voy a hacer lo mismo con Pepe.
Es decir, no voy a juzgar su juicio, pues él es yo.
Pepe es simplemente yo, intentando separararse, y yo me he intentado separar así muchas veces “antes” (yo he intentado “asesinar” la unión muchas veces, igual que Pepe… aunque “eliminar la unión” sea algo imposible).

– Y entonces, el otro sentido de “observar”… quizá diríamos que es el “totalmente espiritual”…
ese que hemos comentado y conocemos
(el de ver “dentro” y “fuera” “solo espíritu”… el de sentir conexión antes de hacer por hacer…
el de sentir la unidad todo el rato “bien”…, y “combinarla” todo lo perfectamente que “se pueda” con “la separación aparente”).

Pero… claro… para invitar a otros a observar, de la forma más neutra posible… pero que no sea insultante para los dolores de los demás… para invitar a mirar de otra manera aquello que aparentemente solo debería llevarnos a la desesperación…, la gente… haremos muchas cosas en torno a esa “observación” y a aquel primer gran grupo protoespiritual de significados de “observar”, “considerar”, “cuidar”… 🙂 …

Claro, es que “colectivamente” las cosas en general van despacio en la ilusión de los cuerpos…, pues literalmente no podemos decir que no existe algo que físicamente es obvio que sí “existe”
(aunque realmente “no exista”, pues “solo el amor es real”…, y realmente no haya ninguna “miseria” en el mundo, sino solo creación y creación tras creación….. donde todos “creamos” según leyes muy precisas… y desde lo que pensamos y vibramos en la profundidad intencional…. — así que sembramos aquello que queremos… en nuestra separación).

Creencias   1 comment

imagen corazón en círculo

«Ustedes creen que otra gente los aterroriza, pero la verdad es que son sus CREENCIAS las que les aterrorizan. Ellas son lo que deben cambiar si desean realizar su sueño de un mundo que viva en paz, armonía y felicidad.»
(Las nuevas revelaciones, Neale Donald Walsch)

Esta parte de esa revelación dada a Walsch es una parte más del tan presente mensaje global urgente que trata sobre nuestras creencias básicas, y que se escucha de mil maneras en la humanidad ante el inminente desastre que conlleva la mezcla de estas dos cosas:

— una mentalidad “primitiva” (con creencias poco funcionales si lo que queremos es alegría, paz y armonía),

— y una tecnología con potenciales altamente destructivos.

Y claro, esas creencias, tan poco funcionales para la paz y la alegría que supuestamente deseamos, son lo que se ha llamado en textos célebres “el sistema de pensamiento del ego” 🙂 …

Como tan bien sabemos ya 🙂 por el curso de milagros de Yeshua… la creencia “estrella” que nos lleva por la calle de la amargura es la simple y célebre creencia en la simple separación —que no es lo baladí que parece ser 🙂 .

Así que este mensaje global es muy simple. Es un gran mensaje dado desde nuestro “ser interior”, desde “la unidad”, y para la unidad que somos. O, como dice Yeshua por ahí: de Un Solo Corazón a Un Solo Corazón.

El único cambio duradero partirá de permitirse uno mismo, empezando por uno mismo, un “cambio” profundo en las creencias básicas.

Pero obviamente, para poder realizar tal cambio tenemos que creérnoslo, y si no lo vamos VIVIENDO, no lo creeremos; obviamente.

Obviamente la práctica es también muy importante. Lo es aunque de cierta manera anteceden las creencias… aunque primero estén estas y no la práctica, pues todo lo creamos desde lo que creemos, ya que lo que experimentamos es en realidad lo que creemos.

Pero claro, no se trata de una práctica alocada… pues esta suele partir del auto-ataque, de la culpa, de vernos a nosotros mismos como “no realizados”, como “carentes de algo”, como indignos.

Y esto lo expresa de nuevo Yeshua por ejemplo en el curso de amor, con un vocabulario refrescado, y muy detalladamente.

Ya sabemos que nunca se trató de simplemente “ser bueno”, pues una de las mayores fuentes de nuestras dificultades es el asunto “moral”…, con esa determinación exterior de lo que tenemos que hacer o ser… mediante creencias, precisamente.

No se trata de seguir saliendo al mundo con la sacrificada y autosuficiente mentalidad que surge de pensar cosas como…: “vamos a ver qué podemos dar”… cuando uno siente que tiene poco que recibir de “los demás”… o al sentirse uno realmente muy carente… etc.

Sabemos que se trata de “salir al mundo”… a ese mundo que nunca estuvo fuera… ciertamente capacitados para sentir ese mundo “en unidad” con nosotros… unido a nosotros… es decir, salir preparados para RECIBIR “todo de todos”… para ver que realmente todos ya nos pueden dar todo, en cada momento.

Podríamos definir “la espiritualidad”, cuando se hace explícita (pues todo el mundo es espiritual) como una preparación interior, como un prepararnos interiormente…: para dar esa APERTURA a RECIBIR… esa disposición que es, digamos, estar dispuesto a ver “todo en todos”.

¡Qué difícil parece! Qué rápido sale “el ego” a cuestionarlo todo aquí… a lógicamente poner “caras raras” ante afirmaciones tan “raras” … 🙂 .

Lo esencial, como sabe todo el mundo, es que hay que VIVIR ese cambio… para poder “creérselo” 🙂 … para poder serlo…… pero quizá a menudo ocurre que solo podemos vivirlo a la vez que vamos detectando esas creencias “dañinas”, tan abstractas ellas… pero tan bien alojadas en nosotros.

Hemos de sentir profundamente que todo esto “tan abstracto” tiene que ver con nosotros…, va hasta la médula…… ya que, de cierto modo, somos el centro de nuestro universo —como tan bien vuelve a expresar Yeshua en el curso de amor.

Entonces, sobre creencias y su cambio, tenemos muchas revelaciones.

Esencialmente ya decía Seth que esto siempre se le ha dado a “la humanidad”…, en todo tiempo y lugar —este “secreto” 🙂 .

Y lo ha tratado Yeshua de varias maneras (UCDM, UCDA, Jayem…).

Una manera muy concreta, preciosa, está en Los Tratados de Un curso de amor, de cuya traducción, que circula en internet, vamos lentamente subiendo una primera revisión al blog…, pues tenía muchos errores graves (aunque seguro que pronto habrá muchas otras versiones revisadas de la traducción al alcance de todos, de este texto que junto con el curso de milagros son dos “grandiosos”).

Como sabemos, también le han sido dadas a Neale Donald Walsch unas versiones muy prácticas y directas de esencialmente lo mismo —en sus revelaciones llamadas Conversaciones con Dios.

Estas son sintetizadas en un pequeño libro posterior, llamado Las nuevas revelaciones.

Podemos extraer esto sobre nuestro tema de ahí:

«Las Cinco Falacias Sobre la Vida que crean crisis, violencia, asesinato y guerra son:

» 1. Los seres humanos están separados unos de otros.
2. No hay suficiente de lo que los seres humanos necesitan para ser felices.
3. Para obtener aquello de lo que no hay suficiente, los seres humanos deben competir entre sí.
4. Algunos seres humanos son mejores que otros.
5. Está bien que los seres humanos resuelvan discrepancias graves creadas por las demás falacias matándose unos a otros.

» Esas Cinco Falacias Sobre la Vida, combinadas con las Cinco Falacias Sobre Dios, contribuyen a una letanía de errores que ha creado, y sigue creando hasta hoy, un mundo de profunda ira, brutal violencia, terrible pérdida, inexorable dolor e incesante terror.

» Ustedes creen que otra gente los aterroriza, pero la verdad es que son sus creencias las que los aterrorizan. Ellas son lo que deben cambiar si desean realizar su sueño de un mundo que viva en paz, armonía y felicidad.»
[Del dictado a Walsch. Las nuevas revelaciones]

 

El lenguaje de la Vida (el lenguaje de “Dios”): funcionalidad, adaptabilidad y sostenibilidad. El mal. El ciclo de la creación. Principio y proceso   Leave a comment

Portada del texto

Portada del texto “Conversaciones con Dios”

Índice:

– El lenguaje de la Vida
– El ciclo de la creación
– ¿Qué hacer? Principio y proceso
– Parte de “la solución”

____
__

El lenguaje de la Vida

Antes de seguir con el tema de la Relación, etc., vamos a reinventar de la manera más simple que podamos el modo en que hablamos (siempre extrayendo y digiriendo cosas de los textos de los que hablamos —ver columna izquierda).

Esto nos servirá para acompañar nuestra charla sobre las “cualidades de relación”, o podríamos decir “valores”…, que incubamos “bien” o “mal”, es decir, con continuidad-fidelidad…, con verdad-visibilidad…, desde la infancia (“valores” de consciencia-confianza, honestidad, responsabilidad).

Así vamos a ir teniendo un primer vocabulario guía muy básico con el que realizar por ejemplo la serie sobre la Relación, y en general para ayudarnos a eliminar las distorsiones de los conceptos en esta civilización primitiva —”primitiva” por estar basada en el principio de la separación, y sus principios derivados o compañeros (“no hay suficiente”, etc.).

Lo que vamos a hablar se comenta más o menos así en otro texto de la serie de Conversaciones con Dios (CcD), titulado “Las nuevas revelaciones”, que invitamos aquí a leer, junto con el resto (los cuatro disponibles en internet en varios idiomas).

Al parecer sería lógico imaginarse que viviremos colectivamente en la Tierra una progresiva ascensión, en cierto progreso integral, para todos los ámbitos “como uno solo” (y quien lo vaya eligiendo así). Algunos viviremos eso en el “futuro” (ilusorio) de este planeta, en alguna vida “futura”… pero siempre, parece, a partir de esta civilización actual tan primitiva.

El progreso real en unificación va a ser reflejado en “palabras”, en conceptos, que irán sustituyendo “la antigua forma de pensar” (esa que se está demoliendo hoy con ayuda de la espiritualidad en general y de lo que ésta impregna las vidas de cualquier ser, haga lo que haga).

Iremos creando “un mundo nuevo” a partir de nuestro “compartir en unidad”, en relación.

Y esto ya se va dando muy explícitamente por ejemplo a veces en la creación de pequeños grupos a nivel de cierta política alternativa, más allá de la familia o incluso de los amigos…, donde incluso, de forma graciosa, a veces tenemos que aprender la “dura lección” de “tener que” compartir con aquellos que “nos caen mal”… que no son “amigos”… o “de nuestra familia”, etc. 🙂 (aprendiendo pues a “perdonar” en contextos de fuerte exposición pública del ser).

En parte puede que estemos “destinados”, en ese futuro en paz, a organizarnos en pequeños grupos, que van subiendo de escala de forma sostenible y comunicada en lo esencial con todo y todos… hasta llegar a la escala del planeta y más allá, pasando por unas “naciones” completamente transformadas —sin ejército, etc.

La sustitución del vocabulario… sería algo así:

— lo “moral” será sustituida por la FUNCIONALIDAD (lo que nos sirve o no nos sirve, funciona o no, para poder expresar nuestra elección más “elevada”. Ahora comentamos más sobre ello)
— la justicia será sustituida progresivamente por la ADAPTABILIDAD,
— y la propiedad, por la SOSTENIBILIDAD.

El tema de lo “moral”, la visión “antigua” sobre lo moral, está siendo “disuelta” por todos los frentes.

Y esto no tiene por qué terminar con un retroceso generalizado, pues lo “moral” incluía un sentido de obligación, de deber, que…, si queremos realmente estar en paz y elevarnos…, es inútil. Nada nos sirve, a la larga, si lo realizamos obligados… con sensación de “realmente, no lo quería hacer” —o no lo quiero hacer del todo, no del todo.

“Lo moral” implica un modelo de aprendizaje para los individuos mediante unas relaciones donde, podríamos decir, no somos “auténticos”. De hecho el patrón de aprendizaje en sí, el hecho de aprender desde la creencia de que “nos falta algo”… ya contiene una importante inautenticidad de base.

Pero, la gente, podemos plenamente asimilar o asumir un sentido muy básico del “deber”, un “previo al deber”…, constatando y sintiendo durante toda la vida qué es “LO MEJOR PARA TODO/TODOS” —y esto desde la educación más temprana… en “valores” fundamentales (consciencia-confianza, honestidad, responsabilidad —sin “culpa”).

Aprenderemos a sentirnos muy directamente en conexión con “lo que es mejor para todos”, y así, no hará falta que nadie nos diga desde fuera qué es lo que “debemos” hacer, pues siempre nos resultará tan obvio como por ejemplo en el caso del burdo asesinato, ya que en este normalmente todo el mundo entiende que no es precisamente “lo mejor para todos” andar por ahí matando por matar.

Leer el resto de esta entrada »