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El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

A los niños de hoy se les enseña una parte del manifiesto de Lucifer (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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Vamos a hablar muy brevemente sobre “física”, en concreto sobre lo que se dice en la siguiente cita sobre la gravedad física.

Además, siempre que surja la separación entre “lo material” y lo “espiritual” podría ser interesante acordarse de esta cita de El libro de Urantia (ELU)*:

(53:3.2) «Lucifer denunció que el Padre Universal no existía realmente, que la gravedad física y la energía espacial eran inherentes al universo»**.

Vamos a explicarnos.

Como quizá ocurre con casi toda idea, la idea de la separación total entre lo material y lo espiritual sería a veces algo “correcto” (conducente a la “verdad”)… y otras veces “incorrecto” (“luciferino”).

Ante lo que dice esa cita sobre Lucifer, podemos ver que en gran medida, mediante nuestro sistema de enseñanza, nos habríamos criado o “educado” literalmente en la “escuela luciferina”.

Por lo que entiendo que podemos comprender de esa cita, el “sistema de ideas luciferino” estaría encantado con la idea que vemos tan bien materializada en nuestro mundo: la de unos niños que aprenden y que incluso “practican” (con entretenidas ideas matemáticas), durante años… en clase de “física”… la idea “hegemónica” de que la gravedad física es algo inherente al universo (que es lo que literalmente promulgaba aquel “gobernador espiritual”, Lucifer).

Creo que esta idea de Lucifer se ve bien reflejada en nuestra definición básica de la fuerza de la gravedad (si es que se puede llamar definición), pues el “origen” de la fuerza de gravedad, tal como se da en la escuela, es el universo… y es “para” el universo (su origen está en la materia del universo, y de cierta forma es “para” la materia del universo).

Tremendo 🙂 .

Es decir, esa idea de Lucifer es un supuesto implícito en la educación de todos los niños “de bien”, en este planeta (!) 🙂 .

Lógicamente, en vista de cómo se presenta en esa cita la idea de Lucifer, quizá primero habría que saber bien, o concretar bien, o parafrasear, qué es lo que significa “inherente al universo”.

Pero creo que no andamos muy desencaminados en todo esto… aunque solo sea por el miedo que me parece haber sentido al visualizarme en el “pasado” aprendiendo el “sistema de ideas luciferino”, durante tantos años, tan “inocente” y “alegremente”… en el sistema educativo (y entono la parte del “mea culpa” 🙂 , pues parece que nadie es “inocente” 🙂 ).

Pero bueno, hay esperanza, pues como se ve, este asunto ya se empieza a “resolver” incluso desde la misma disciplina de la Física, aunque nuestro mundo pueda ser de hecho tan luciferino.

Y es que aunque solo sea por la teoría cuántica más básica… ya se hace cada vez más plausible (y parece que gracias a la entrada en juego de ese protagonista que llamamos “probabilidades”)… se hace plausible… que la materia es algo más VIRTUAL de lo que nosotros podríamos pensar –“nosotros”, que parece que salimos casi todos, cuando salimos de la escuela… como hombres y mujeres hechos y derechos, es decir, “clásicos”… y por tanto quizá más bien “luciferinos” 🙂 (y no muy “cuánticos”).

Lo que llamamos “materia” sería como una especie de “resultado virtual” a partir de esos “niveles” “anteriores” e invisibles para nosotros, y que El libro de Urantia (ELU) describe como “fuerza”, etc., usando palabras “viejas” en unos sentidos muy concretos y nuevos. Leer el resto de esta entrada »

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

Algunas claves para leer El libro de Urantia: La “dimensión semilla”, o la consciencia reunida, unificada — supraconsciencia, consciencia crística…   Leave a comment

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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia y Seth, es este: «Estamos en circuito».)

Las transmisiones, libros, etc., que se dan desde nuestra unidad interior (revelaciones, canalizaciones, etc.), nos avisan o nos informan de que seguramente necesitemos dejar atrás todo tipo de vocabulario “antiguo”… todo lo que nos haga resonar interiormente de una manera tal que no dejamos espacio a lo nuevo, y no podemos por tanto sostenerlo y vivirlo.

Conceptos como el de “Trinidad” es por ejemplo una de esas cosas frente a las que nos alertan algunas revelaciones.

Y sin embargo, este concepto es ampliamente comentado en revelaciones como El libro de Urantia (abreviado, ELU), que a su modo también es algo “muy nuevo”, o portador de algo que a mucha gente le va a abrir mucho “espacio mental”.

Las Cartas de Cristo, por ejemplo, nos alertaban sobre estos conceptos viejos, o “viejunos”, como el de la Trinidad.

Sin embargo ahí mismo, en esas Cartas (por ejemplo en la Carta 5) podemos sentir una intuición que nos lleva a una de las claves para “entender” y ver de forma renovada lo que significan cosas como la Trinidad… y todo lo que hay al principio de ELU –es decir, todos estos conceptos, aparentemente viejos, que hay por ejemplo en ELU… y que, a veces, leídos así, en palabras tradicionales… puede que “no nos entren” en la cabeza-corazón.

En esa carta 5 vemos que “lo espiritual” tiene que ver con la dimensión de los impulsos.

¿Y si de cierta manera, nosotros, fuéramos esencialmente “impulso”? ¿Y si en general los impulsos fueran “inteligentes”?

Pero… claro, es que eso nos da miedo, pues esas cosas, los impulsos, parecen ser “invisibles”, inexistentes.

Da quizá miedo ser “solo impulso”, ser por ejemplo “inteligencia-y-amor” en equilibrio…

Entonces… ¿y si todos fuéramos, en realidad, como… como una…… semilla?

Los impulsos que hay en una semilla estarían ahí dentro, dentro de lo que ella es en esencia… están como recogidos ahí, están ahí como en equilibrio (aunque no estén físicamente ahí).

Y luego, si se dan las condiciones, esos impulsos invisibles de la semilla son lo que permite que tenga lugar esa danza que llamamos “mundo físico”… esa danza de la materia física.

Esa materia se convierte entonces en “lo que ve” y “lo que vive” un individuo que de cierta forma desarrolla o individualiza un mundo (es decir, que se individúa constantemente de forma única, individualizando un mundo) –que desarrolla tal mundo-perspectiva en torno a sí mismo, un mundo que además comparte.

Y nosotros, sin embargo, por esa aparente invisibilidad de la dimensión semilla-impulsos… parece que entendemos esa dimensión o esas dimensiones como algo menos real que estos duros cuerpos que vemos y que vivimos en esta dimensión física, donde todo es tan aparentemente sólido.

Es quizá como que no concebimos que, algo que no está “realizado”, es decir, que no está materializado en algo “real” (físico), pueda ser inteligente o más inteligente. Pero de cierto modo eso es lo que pasa, y por eso es que se necesita la “fe” en estas dimensiones donde venimos a hacer algo así como… un desdoble –a desdoblarnos.

Y pese a esa invisibilidad…, entonces, las revelaciones nos dirían… desde el inicio de los tiempos… que… sin impulsos… sin lo invisible… no habría nada.

Y la pregunta es obvia:

¿Y si ahora, en realidad, todo lo que ocurre es que, en estas informaciones o libros sobre espiritualidad, religión, etc…. que siempre se dan y se darán en las tierras o en los sistemas de realidad que puedan recibirlos… que siempre se dan aquí, pues vivimos en mundos que contienen “seres inteligentes” (es decir, seres que pueden re-conocer a su Origen dentro de esta dimensión de expresión, donde estamos)… y si todo lo que ocurre, pues, es que se nos revela que, lo mismo que pasa con la semilla de una planta, también pasa de cierto modo con “los universos”…?

Los universos tienen sus “semillas”… donde de cierto modo están aglutinados esos “poderosos impulsos de actividad inteligente y amorosa” que, de alguna manera, contienen toda posibilidad para que luego se den estas manifestaciones locales… donde nosotros podamos individualizarnos aquí, expresarnos aquí… “a placer”… con nuestra “semilla de consciencia” invisible… –o nuestra “parte del pastel”, o “parte de la semilla-única”.

Es decir, expresando la pregunta más brevemente: ¿Y si sucede que sin Padre, Madre y Espíritu, no hay nada?

Pero… ¿qué es eso… eso de Padre, Madre, Espíritu…?

Bien, en esa Carta 5 se nos revela algo esencial sobre el impulso “Padre” y el impulso “Madre”, que de cierto modo serían la semilla de todas las semillas –esas semillas que nosotros de cierta forma también somos:

Padre es, por decirlo de alguna manera:
“QUIERO salir y crear… expresar; soy poderosa y pura actividad infinitamente inteligente, amor infinitamente inteligente”…
Pero cuidado, este impulso –invisible para nosotros– tendría su validez infinita y su inteligencia infinita (y eternas), en tanto que solo ese mero QUIERO… esa VOLUNTAD.
Este impulso de VOLUNTAD-INTELIGENTE sería una Fuente eterna, un Origen eterno –por ejemplo origen de todo lo que nosotros entendemos como más “único” o fundamental (la personalidad por ejemplo).
Madre es:
“QUIERO dar forma individual a ese impulso de la infinita actividad inteligente del Padre… Quiero cuidar y modelar amorosamente y de forma concreta ese impulso del Padre… quiero por tanto expresar así, para siempre, la infinita gloria del Padre Inteligente”.
Y nuevamente este impulso de PROPÓSITO-AMOROSO tiene toda una validez, toda una dimensión, en sí mismo.
Y para distinguir este “QUIERO” de la Madre del “QUIERO” del Padre, lo podemos llamar PROPÓSITO, en vez de VOLUNTAD (y así tenemos el vocabulario empleado en la carta 5, por cierto).

Y se nos dice que estos Padre-Madre están siempre en equilibrio. Por mucho que nosotros despleguemos de cierto modo nuestras semillitas de consciencia, que dependen de esa Semilla Original… la dimensión de “Consciencia Universal” está ahí, en equilibrio. Y es contactable, es decir, nos puede “salvar”.

Es decir, podemos SER, en las tierras manifestadas, los IMPULSOS en equilibrio. Eso es lo que se llama “consciencia crística”, o “supraconsciencia”, etc.

Entonces, seguimos: Lógicamente, el hecho de llamar “Padre” y “Madre” a estas cosas nos puede despistar.

Y ahora es muy sencillo hacer todas las equivalencias o traducciones que se requieran desde el vocabulario de ELU.

El Padre Universal es el Padre-Voluntad, El Hijo Eterno es la Madre-Propósito… (en ELU al Hijo Eterno se lo llama de hecho también Hijo-Madre).

¿Y qué hay de aquel Espíritu que completa la tradicional “Trinidad”?

El Espíritu (Infinito) es originado también ahí, por esos impulsos, lógicamente. De cierta forma, como dice ELU, el Espíritu Infinito, la “tercera persona de la Deidad”, es el Actor Conjunto… es lo que facilita la expresión conjunta de los impulsos primigenios, para toda la eternidad… es lo que permite que se dé ese plan divino de la Semilla de semillas

Los Espíritus del Espíritu Infinito darán y son en sí mismos las herramientas “prácticas” con las que se puede expresar la Voluntad y el Propósito “divinos”.

Y nosotros, como “mente-consciente”, estamos de cierta forma sumergidos en –pulsando, mecidos o acunados por– estos Espíritus del Espíritu Infinito, para hacer con ellos la obra de expresar nuestra parte de la semilla, de la singularidad… pues nosotros en esencia, en espíritu, al final también somos “solo” impulsos en eterno equilibrio (somos “espíritu eterno”).

Luego, en ELU, tenemos un esbozo que describe todo ese plan de expresión que surge lógicamente a partir de las Primeras Fuentes, de la dimensión-semilla de los impulsos primigenios.

Ese plan va particularizando la expresión mediante los Espíritus del Espíritu Infinito, que ayudan a las particularizaciones de VOLUNTAD-PROPÓSITO que en ELU se llaman “Hijos Creadores”. (Es decir, es como si la Semilla original (“Dios”), tuviera muchas semillas-dioses (“Hijos Creadores”)).

Estos Hijos Creadores son también, por tanto, de cierta manera, semillas puras. Surgen del Padre Universal y del Hijo-Madre Eterno, y de cierta manera se alían con un Espíritu del Espíritu Infinito para poder expresar localmente su ser… como un concepto singular o semilla de VOLUNTAD-y-PROPÓSITO.

Entonces aquí, hablando más localmente, en este aparente “afuera” o dimensión exterior… donde todos los mundos parecen tan separados entre sí… aquí… todos somos de cierto modo hijos de:
– aquellos seres, también “personales” pero digamos que “de impulso puro”… que son los Hijos Creadores… y somos hijos de…
– esos otros seres, también personales, que son los “Espíritus Creativos“, o “Ministras Divinas” (que de esas diversas maneras los llama ELU)… y que particularizan al Actor Conjunto en su obra de permitir que se despliegue el Padre-Madre.

Lo transicional: ¿entendiendo los fantasmas y el “purgatorio”? Apariciones y la “supervivencia de segundo nivel” (un pequeño “ejercicio” de comprensión con El libro de Urantia)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Atención, este texto, muy básico, requiere conocer un poco El libro de Urantia. Este texto es un “divertimento” que tarda bastante en entrar al grano sobre el tema de las apariciones, sobre cómo “entenderlas”]

Para empezar, ante todo dejemos claro lo esencial: sabemos que lo que de cierto modo “se conserva” es el amor

Se conserva lo que tiene que ver con el amor…, todo lo que nos ayude a unirnos con el amor en estas vidas o sueños terrestres… en tanto que somos literalmente ese “amor abstracto”… un ser personal de amor-luz creadora… no creado por nosotros… en un amor que es relación… una relación con todo lo real.

Y ahora, al grano.

En la tan interesante revelación llamada El libro de Urantia (LU) se dan una serie de “datos”, es decir, se exponen los datos de una manera muy concreta… y que solo parece estar ahí, en LU.

Este libro es de cierta forma una especie de enciclopedia, algo técnica o digamos “fría”, por ello…, excepto en la larga cuarta parte, que contiene una narración sobre la vida de Jesús.

Es pues una “enciclopedia” sobre la dinámica de esa relación global en la cual todo estaría dividido, en apariencia, a partir de un Interior o un Origen…, el llamado en este libro: la “Fuente-Centro primera”… en una especie de división en niveles hacia el interior del Uno Original… pues en realidad somos de cierta manera una sola cosa con todo.

En LU se distingue de forma muy clara por ejemplo entre cuerpo, mente, alma y espíritu… más una quinta cosa, que es una especie de clave resbaladiza: la personalidad.

Esta “personalidad” es como un factor integrador… y que no tiene que ver con el concepto usual de “personalidad”.

Nuestro cometido aquí, en planetas como este, en los evolutivos…, nuestro cometido aquí, como mente personal con un cuerpo, es, de cierto modo, repersonalizarnos “en Dios”, “elevarnos”, reconocernos como espíritu, pero muy concretamente en todos, con todos.

Esta es la actitud que LU llama “adoración” (y que es en general a lo que se invita en cualquier “camino espiritual”).

En la adoración nos reconocemos como Filiación del Padre espiritual (y reconocemos al resto, sin excepciones). Nos reconocemos como descendencia “de Luz”… y no tanto como “hijos” del mundo material.

La adoración sería esa especie de “actitud” con la cual, a través de nuestro “ego”, mediante nuestro cuerpo…, hacemos de canales para que el “Uno” mire y se busque aquí…, como espíritu sin mancha, pero concreto y diverso a su manera –pues todos, como espíritu, somos una relación única con todos, como deja claro Un curso de amor (cosa esta que, “traducida” también al curso de milagros, rezaría así: solo hay una relación, una relación “santa”).

En el terreno del “espíritu”, LU establece así el nombre de ciertas cosas (y lo más a menudo lo hace usando nombres muy tradicionales):

El espíritu Ajustador:
dice que estamos habitados, dentro de nuestra mente, por algo llamado “Ajustador”.
LU lo describe como “fragmento del Padre”.
Sería un fragmento directamente de la Fuente-Centro Primera…, y que de cierto modo quiere personalizarse aquí a través nuestro (lo llama “pre-personal”).
Para conseguir personalizarse, nos guía (de cierta manera nos anhela y lo anhelamos), constantemente.
Y nos guía digamos que a la manera “del Padre”, de la primera persona de la Trinidad… que es el Padre de nuestra personalidad (ese factor integrador)… que es el dador de nuestra personalidad.
Así que esa personalidad, más o menos conscientemente, busca aquí dejar que Dios Padre se repersonalice; es decir, que de cierto modo buscamos repersonalizarnos  “en Unidad de Amor”, “en el espíritu”, gracias a “hacer la voluntad de Dios”, siguiendo la guía del Ajustador.

– para la anterior “tarea” de dicho Ajustador, nosotros, y quizá básicamente a través de él, podemos “hacer uso” de todo lo que viene de la segunda y tercera personas de la Trinidad.
Esto está así dicho rápido y mal, pues tal “uso” sería “inconsciente”… y depende de un cuidado de cierto modo ya establecido en una especie de plan o estructura.
Por ejemplo, en una cascada enorme de creaciones que parten de la segunda persona de la Trinidad… llegaríamos hasta nuestro Creador, un espíritu que nos creó en tanto que “seres de luz” que somos.
En estas dos personas quedarían englobadas multitud de “personalidades” que no “encarnan” como nosotros, en estos mundos evolutivos… y que tienen multitud de cometidos, de perspectivas, y de “mundos” posibles.
Por tanto en este apartado metemos casi todo lo demás: todo lo que “salió” como personalidad desde la Fuente-Centro Primera.
El Ajustador, y las demás potencias que están de cierta forma al servicio nuestro y de aquel… tienen el cometido de (si nos dejamos) ayudar a la elevación. Tienen el cometido de ayudar a que se eleve nuestro aspecto más material…, es decir, de ayudar a nuestra “conciencia material”… a “elevarse”.
Y tal proceso, si así lo elegimos, finalmente acaba con nuestra fusión con el Ajustador (que no se suele dar en este tipo de sueños o tierras como la que ahora parecemos poblar).
Es decir, termina dando lo que LU llamada “supervivencia de la personalidad”. Leer el resto de esta entrada »

4. La herencia de la vida eterna. Los Tratados de Un curso de amor (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elegimos publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. IV. Un tratado sobre lo nuevo

Capítulo 4. La herencia de la vida eterna

4.1 En tu mundo ves por todos lados el patrón de la vida eterna. Donde hay un patrón, un arquetipo de vida eterna, hay vida eterna. Los medios y el fin son uno, la causa y el efecto son lo mismo.
Leer el resto de esta entrada »

Los milagros (I). Haskell en comunión con Jeshua. «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   Leave a comment

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[Podéis mirar en la página de índices de este autor para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc. —con por ejemplo la traducción completa de lo que estamos retocando aquí con ayuda del texto en inglés, etc.

Esta transmisión maravillosa aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.

El siguiente capítulo sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 337 a 343 del libro de ejercicios de Un curso de milagros (UCDM), según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado.]

Milagros I [lecciones 337 a 343]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua. Vengo hoy
a seguir contigo mi conversación sobre
Un curso de milagros.

Hemos titulado todo esto Un curso de milagros.
Hasta ahora hemos hablado de muchas cosas,
pero todavía no directamente de los milagros.
En tu Libro de ejercicios, quizá estés leyendo la sección que se titula
“¿Qué es un milagro?”.
Así que ahora te hablaré de los milagros,
aunque aparentemente con mucho retraso. Leer el resto de esta entrada »