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La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

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16. De la imagen a la presencia. Los Diálogos de Un curso de amor   1 comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para revisar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor.

Capítulo 16. De la imagen a la presencia

16.1 Las formas yermas pueden ser consideradas como formas que existían antes del comienzo del estado de devenir. Ahora estás en la fase final del estado de devenir o conversión. Ahora sabes quién eres, y por tanto ya puedes comenzar el trabajo, o la relación, de esta fase final: la fase de convertirte en quien tú eres. Esta es la fase en la que el movimiento, el ser y la expresión se unen en la recreación de la plenitud que será expresada en el Yo elevado de la forma. Leer el resto de esta entrada »

Intermedio: un poco de sentido común con algo de “filosofía práctica”, “política” y “sociología”   Leave a comment

imagen corazón en círculo

Índice:
— El materialismo del sabio
— La política
— ¿Capitalismo? ¿Qué es eso?
— ¿Cómo estamos capturados en “política”?
¿Cómo se traduce la libertad política?
— La inscripción de las relaciones
— Senectud social, senectud personal

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Hay un viejo asunto en “filosofía práctica” que se puede llamar “materialismo del sabio”, como nos cuenta por ejemplo Deleuze.

“Sabio” tiene este primer sentido: simplemente alguien que de entrada busca NO hacerse demasiado infeliz él mismo a sí mismo; es decir, busca no meterse así como así en dificultades e “infelicidades” que le resulten realmente improductivas —”improductivas” no en el sentido de producción económica, sino simplemente por hacernos más “infelices”, por hacernos menos capaces, más tristes. Leer el resto de esta entrada »

Publicado 7 julio, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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9. Dar y recibir. Los Tratados de Un curso de amor (I)   2 comments

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información y listado de entradas —también con los PDF’s completos— ver el índice, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando]

Los Tratados de Un curso de amor. I. Un tratado sobre el arte del pensamiento.

Capítulo 9. Dar y recibir

9.1 El arte del pensamiento no es posible sin un regreso al yo virgen o inalterado. La práctica del arte del pensamiento es lo que completará el regreso que comenzó mediante el trabajo de Un curso de amor. Esto provocará la unión de lo masculino y lo femenino, de la concepción y la acción, de la inspiración y la manifestación. Esto es de lo que hemos estado hablando cuando hablábamos de estar preparados para los milagros, o mentalidad milagrosa. Esto es la incondicionalidad, y es lograda mediante la atención plena. Leer el resto de esta entrada »

Confesiones de un idiota que creía en la realidad de la dualidad “izquierda/derecha”   Leave a comment

Mari Perron (Un Curso de amor) y una amiga (supongo) :)

Mari Perron y una amiga. Mari recibió el texto de Un Curso de amor.

Índice:

– El contexto de la tontería: nadie se aguanta a sí mismo
– Aceptación

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[De entrada aclaremos que las ideas (“lo importante”, pues desde las ideas creamos nuestra realidad)… las ideas de igualdad (de oportunidades)…, fraternidad…, etc., no son ni “de izquierdas” ni “de derechas”.]

Como mucha otra gente (“mal de muchos, consuelo de tontos”)… he sido idiota.

¿Por qué?

Algunos llegábamos a estar “en contra de los empresarios” [sic] (!).

Sí, hacíamos chorradas así.

El estado de “la empresa”, de la sociedad, de las relaciones que se pueden dar en general en la sociedad (lo “personal” o “impersonal” que nos moleste… la “justicia” o la “injusticia” de lo que vemos o hacemos)… ese estado… es solo reflejo de nuestro ser interno, como ya “sabemos”.

Y en realidad, dicho ser interno se está todo el rato “tirando a la basura” a sí mismo…, tal y como tiramos a la basura, por ejemplo, todo ese maravilloso “trabajo social” que hay plasmado en cualquiera de esos maravillosos botes, o preciosas botellas de cristal o de plástico… que tiramos todos los días a la basura o al “reciclaje” —en una sociedad de descuido-destrucción organizada, generalizada… en una sociedad que amaestra a “descuidadores profesionales”.

En realidad, casi nadie se aguanta a sí mismo, nadie aguanta lo que ha creado en su vida.

Recordemos que aquí hablamos “en lenguaje esotérico”…, es decir, en esa “verdad” de todos los tiempos…, en la de “El Secreto” de todos los tiempos… de ese secreto mil y una veces dicho… y que, debido a que es mil veces simple… es mil veces malentendido y malinterpretado.

Y es que no nos gusta lo simple…, es decir, no nos gusta el hacernos más naturales, porque (con razón) interpretamos muy profundamente, en nuestro sentir, que “eso supone mucha responsabilidad”.

Así que esa “verdad esotérica” de siempre —que hoy es pública quizá como nunca antes— es que somos creadores.

Y por cierto, para nuestra mente, crear es elegir.

Y nuestra mente (que engloba, abraza, nuestro cuerpo-cerebro)… y lo creamos o no… no ha parado de tomar decisiones, en general desde antes de nacer (!).

Es decir, la vida que hemos elegido, que he elegido…, es de mi creación.

¡Creo el contexto!

¿Qué contexto? Leer el resto de esta entrada »

El lenguaje de la Vida (el lenguaje de “Dios”): funcionalidad, adaptabilidad y sostenibilidad. El mal. El ciclo de la creación. Principio y proceso   Leave a comment

Portada del texto

Portada del texto “Conversaciones con Dios”

Índice:

– El lenguaje de la Vida
– El ciclo de la creación
– ¿Qué hacer? Principio y proceso
– Parte de “la solución”

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El lenguaje de la Vida

Antes de seguir con el tema de la Relación, etc., vamos a reinventar de la manera más simple que podamos el modo en que hablamos (siempre extrayendo y digiriendo cosas de los textos de los que hablamos —ver columna izquierda).

Esto nos servirá para acompañar nuestra charla sobre las “cualidades de relación”, o podríamos decir “valores”…, que incubamos “bien” o “mal”, es decir, con continuidad-fidelidad…, con verdad-visibilidad…, desde la infancia (“valores” de consciencia-confianza, honestidad, responsabilidad).

Así vamos a ir teniendo un primer vocabulario guía muy básico con el que realizar por ejemplo la serie sobre la Relación, y en general para ayudarnos a eliminar las distorsiones de los conceptos en esta civilización primitiva —”primitiva” por estar basada en el principio de la separación, y sus principios derivados o compañeros (“no hay suficiente”, etc.).

Lo que vamos a hablar se comenta más o menos así en otro texto de la serie de Conversaciones con Dios (CcD), titulado “Las nuevas revelaciones”, que invitamos aquí a leer, junto con el resto (los cuatro disponibles en internet en varios idiomas).

Al parecer sería lógico imaginarse que viviremos colectivamente en la Tierra una progresiva ascensión, en cierto progreso integral, para todos los ámbitos “como uno solo” (y quien lo vaya eligiendo así). Algunos viviremos eso en el “futuro” (ilusorio) de este planeta, en alguna vida “futura”… pero siempre, parece, a partir de esta civilización actual tan primitiva.

El progreso real en unificación va a ser reflejado en “palabras”, en conceptos, que irán sustituyendo “la antigua forma de pensar” (esa que se está demoliendo hoy con ayuda de la espiritualidad en general y de lo que ésta impregna las vidas de cualquier ser, haga lo que haga).

Iremos creando “un mundo nuevo” a partir de nuestro “compartir en unidad”, en relación.

Y esto ya se va dando muy explícitamente por ejemplo a veces en la creación de pequeños grupos a nivel de cierta política alternativa, más allá de la familia o incluso de los amigos…, donde incluso, de forma graciosa, a veces tenemos que aprender la “dura lección” de “tener que” compartir con aquellos que “nos caen mal”… que no son “amigos”… o “de nuestra familia”, etc. 🙂 (aprendiendo pues a “perdonar” en contextos de fuerte exposición pública del ser).

En parte puede que estemos “destinados”, en ese futuro en paz, a organizarnos en pequeños grupos, que van subiendo de escala de forma sostenible y comunicada en lo esencial con todo y todos… hasta llegar a la escala del planeta y más allá, pasando por unas “naciones” completamente transformadas —sin ejército, etc.

La sustitución del vocabulario… sería algo así:

— lo “moral” será sustituida por la FUNCIONALIDAD (lo que nos sirve o no nos sirve, funciona o no, para poder expresar nuestra elección más “elevada”. Ahora comentamos más sobre ello)
— la justicia será sustituida progresivamente por la ADAPTABILIDAD,
— y la propiedad, por la SOSTENIBILIDAD.

El tema de lo “moral”, la visión “antigua” sobre lo moral, está siendo “disuelta” por todos los frentes.

Y esto no tiene por qué terminar con un retroceso generalizado, pues lo “moral” incluía un sentido de obligación, de deber, que…, si queremos realmente estar en paz y elevarnos…, es inútil. Nada nos sirve, a la larga, si lo realizamos obligados… con sensación de “realmente, no lo quería hacer” —o no lo quiero hacer del todo, no del todo.

“Lo moral” implica un modelo de aprendizaje para los individuos mediante unas relaciones donde, podríamos decir, no somos “auténticos”. De hecho el patrón de aprendizaje en sí, el hecho de aprender desde la creencia de que “nos falta algo”… ya contiene una importante inautenticidad de base.

Pero, la gente, podemos plenamente asimilar o asumir un sentido muy básico del “deber”, un “previo al deber”…, constatando y sintiendo durante toda la vida qué es “LO MEJOR PARA TODO/TODOS” —y esto desde la educación más temprana… en “valores” fundamentales (consciencia-confianza, honestidad, responsabilidad —sin “culpa”).

Aprenderemos a sentirnos muy directamente en conexión con “lo que es mejor para todos”, y así, no hará falta que nadie nos diga desde fuera qué es lo que “debemos” hacer, pues siempre nos resultará tan obvio como por ejemplo en el caso del burdo asesinato, ya que en este normalmente todo el mundo entiende que no es precisamente “lo mejor para todos” andar por ahí matando por matar.

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La relación (I): “El único problema”. Sobre palabras, números y valores (cualidades de relación); el hogar…   Leave a comment

Foto de una clase sobre carne, en Cherry Valley, NY, 1915 (The instructor is Miriam Birdseye)

Clase sobre carne, en Cherry Valley, NY, 1915 (The instructor is Miriam Birdseye)

Este es en parte otra invitación a acercarse a todos esos textos que tratamos por aquí (ver columna a la izquierda), de los que vamos sacando ideas, conclusiones, aunque dichos textos son básicamente para practicarlos, no para “pensar”… y así, practicándolos… poder completar la conexión con vuestra guía interior personal (!).

Existe como sabéis un “problema” de desequilibrio mental, en nuestra civilización (con tantas palabras…, tantos números…, cierta sujeción automática y automatizante (“cibernética”))…

Pero es un problema en realidad “personal” (es decir, es “espiritual”)… y tiene que ver con el SENTIR.

Ya lo “sabemos”; ya sabemos, por “los temas espirituales”, que este “problema” solo tiene que ver con una cosa: con la “necesidad” de mirar adentro, con el miedo que nos da sentir lo que creemos ser.

También podemos echar una ojeada a este “problema” hablándolo con una nueva-vieja mirada simple sobre los “valores”.

Este es pues el texto que servirá de “introducción” a una “charla” que va a ser muy larga, espero…, en esta serie que haremos sobre la relación, sobre el “perdón de la civilización”, etc.

Índice:

— ¿Y cómo es que solo hay UN problema?
— Las palabras
— Los números
— Los valores (preparándonos para los futuros textos sobre “perdonar la civilización”)

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¿Y cómo es que solo hay UN problema?

El “problema” que tenemos por ejemplo con las palabras y los números es el mismo, tiene que ver con un desequilibrio.

Las palabras o los números, obviamente, no son “malos” en sí (no hay nada “malo en sí”).

El desequilibrio está relacionado con algo “más profundo”; podríamos decir que tiene que ver con los valores, es decir, con las cualidades de relación. De estas ni siquiera sabemos hablar, o para empezar no queremos ni hablar.

Enseguida veremos qué simple y quizá “necesario” sería el permitirnos poder hablar fácilmente de “valores”. Pero sigamos.

En cierto sentido, en todos los tipos de saberes, de haceres, de “progresos”… solo importa una sola especie de cuestión, una sola cuestión. Tiene que ver con las relaciones, con el contexto.

Vamos a exponer de forma muy mundana ese hecho: el que solo importe “una cuestión”, que solo haya un “problema”.

Y digamos ya “la solución”, que es muy simple, y que ya conocemos —pues solo podemos “sobrevivir” si la vamos conociendo.

Con “sobrevivir” queremos decir “vivir realmente” (intentaremos ensalzar “el milagro de la vida” en su aspecto más elemental), lo cual significa tomar consciencia, realmente, cada uno, de nuestra vida más allá de la supervivencia física… y así, con ello, traer “unir cielo y tierra” (en nuestra percepción primero), para que pueda siquiera continuar existiendo este tipo de vida sobre el planeta —este planeta que nos hemos prestado para nuestras proyecciones.

¿Por qué solo importa una cuestión? Porque somos uno, somos una sola entidad, por mucho que parezca que existen los pensamientos privados y que los cuerpos nos separan.

La separación no es real, por mucho que sea incluso el “asco” que esto a veces nos provoque… por ejemplo… al habernos identificado tanto con las formas externas, con los cuerpos, o los pensamientos privados.

Es decir, no hay separación real entre los individuos. La separación es una ilusión, no existe. La separación es un sentimiento falso que solo “vive” porque dejamos que infecte nuestras mentes y a partir de ahí se crea nuestra realidad (la mente es creadora, engloba, envuelve lo que no parece estar “dentro”).

Nuestras mentes están pues acosadas por ese mismo desequilibrio que está a su vez reflejado en nuestro contexto relacional (en “el hogar” por ejemplo), social, cultural… que refleja nuestro desequilibrio interior “en el pensamiento”.

Tal desequilibrio se muestra en nuestro:

  • pensar de una forma tan desmedida o desequilibrada con tantas palabras…, poniendo inconscientemente en un pedestal a las palabras, a los conceptos poco o mal asumidos por uno mismo desde el centro de su ser.
    Es decir, sometemos nuestra vida al desequilibrio al someternos a conceptos y creencias que no hemos hecho nuestras… empezando con la muy simple de la mera separación. ¿Realmente hemos pensado por nosotros mismos “la separación”? O antes… ¿es posible “pensar por nosotros mismos”?
    Tenemos la mente repleta de creencias que no hemos aprendido a sostener por nosotros mismos interiormente…, es decir, a sostener desde el centro de amor de nuestro ser…, para quizá simplemente desecharlas tras abrazarlas o englobarlas como lo que quizá fueron: pasos hacia una mayor amplitud de miras. Son creencias que hemos aprendido bajo el chantaje de por ejemplo la dependencia (infantil).
    Son palabras con las que hemos aprendido a no hacernos caso a nosotros mismos, de una forma elemental. Leer el resto de esta entrada »