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La materia, la mente y su pulsación conjunta. Algo sobre arquetipos. La inteligencia. Temas de un audio «Intermedio» en la serie de comentarios de El libro de Urantia   Leave a comment

Enlace al audio en ivoox

hongos

Ese extraño mundo de los hongos 🙂 …

Este texto corresponde al audio que enlazo arriba. En él hablábamos brevemente sobre estos temas (materia, mente, arquetipos, etc.), de una forma básica, según los trata El libro de Urantia, abreviado: “ELU”.

Este es el listado de los temas. Los tratamos como una simple invitación a acercarnos y a captar mejor esta revelación o incluso otras, para captar en general el sentido de las revelaciones en nuestra era.

1. Creación – destrucción en la materia, y su posible conexión con los circuitos mentales
2. Fundación puramente inteligente de los universos locales contenidos por los superuniversos
3. ¿La velocidad “interna” de la energía? ¿Espín?
4. Posible definición interna de las matemáticas, es decir, de la actividad de creación mental matemática humana (las llamadas “matemáticas”) como reencuentro (o resonancia y mezcla) entre las actividades de dos entidades surgidas de la Fuente Tercera

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1. Creación – destrucción en la materia, y su posible conexión con los circuitos mentales

En ELU se reconoce esta especie de característica íntima de lo material: una continua creación y destrucción de unidades muy básicas materiales o premateriales.
Esto parece ser algo que ya se aplica como idea matemática en la física del siglo XX (operadores matemáticos de destrucción/creación).

Dice ELU:

15:8.4 «El plan universal para mantener el equilibrio entre la materia y la energía necesita que las unidades materiales menores se construyan y se destruyan sin cesar. Los Directores del Poder Universal tienen la capacidad de condensar y detener, o de dilatar y liberar, cantidades variables de energía»

Es decir, hay una especie de pulsación continua subyacente en lo material.

Lógicamente, en seguida cabe pensar que puede haber una conexión posible con otra afirmación de ELU, cuando habla sobre nuestra mente material, que también está continuamente involucrada en otra pulsación:

117:5.7 «En la experiencia mortal, el intelecto humano reside en las pulsaciones rítmicas de los espíritus ayudantes de la mente».

Entonces tenemos de entrada algo relativamente sencillo de imaginar (muy relativamente sencillo 🙂 ).

Es esto: si se requiere tanto tiempo de estancia del Hijo Creador y de la Ministra en la sede de su universo local (y la Ministra de hecho se queda para siempre), eso quizá se deba a que se necesita una fina sintonía… “presintonizar”… por así decirlo… estos diversos fenómenos de pulsación.

Este sería nuestro “afinamiento” o sintonización de base, en este aparentemente tan gigantesco “océano de espacio”… es decir, cuando estamos en “lo físico”.

Estas esferas físicas corresponderían con el polo más “denso” de “la creación”, ya que luego tenemos formas y esferas transitorias (“morontiales”, en el vocabulario de ELU, aunque en ellas sigue habiendo materia normal)… en una ascensión interior hacia las fases espirituales de nuestro estado personal –que serían, por así decirlo, más etéreas–.

Esa sintonía en el espacio meramente “físico” sería, como vemos, una de las condiciones para que luego pueda haber seres vivos que evolucionan. También sería una condición para la evolución misma (física y físico-espiritual), es decir, una condición para la capacidad que la mente tiene de hacerse material, y poderse así hacer receptiva a la espiritualización (que es el objetivo de todo, en nuestro caso: espiritualizar la mente, el intelecto, que en estos momentos es definido como “mortal”).

Recordemos que ELU nos dice literalmente* que la fuente absoluta de la mente mortal es el Espíritu Infinito, y que literalmente somos porciones impersonales, circuitos individualizados, de la mente cósmica; y la mente cósmica deriva de ese Espíritu Infinito a través de uno de los siete Espíritus Maestros. (Coloco algunas de esas citas abajo del todo*.)

Imagino entonces que la preparación del universo local, y luego la continua actividad que realizará la Ministra en él… quizá tiene que ver con eso: con sintonizarse continuamente con los demás agentes de la Fuente-Tercera (directores del poder…). Esto quizá es una obviedad. Leer el resto de esta entrada »

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Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad. Leer el resto de esta entrada »

La paradoja de la máxima responsabilidad (píldoras para meditar Un curso de milagros)   2 comments

imagen corazón en círculo

[Podemos ir haciendo unas “píldoras” para meditar, tras meditar un poco las preciosas transmisiones que ha dado la voz de Jesús a partir del curso de milagros, a diversas personas (como Haskell)]

Con nuestra “conciencia adulta” creemos que la realidad es de una manera.

Pues bien, la realidad es justo al revés.

Y por cierto, parece que por ello Jesús a veces prefiere usar palabras como “experiencia”, en vez de “sentir”.

“Experiencia” es digamos más abstracta…, caben más cosas ahí, inconscientemente…, pues quizá la palabra “sentir” la tenemos muy asociada al cuerpo.

Cada uno tiene su mundo, su universo.

El universo sale literalmente de nuestro Ser… con todas sus historias. Lo proyectamos por entero, desde ahí, y un poco para “huir” de nuestro espíritu… tener experiencias “cómo sería si”…

El universo nunca estuvo “separado”… es reflejo (ilusorio) de nuestra actividad creadora… y está dentro de “Dios”, pues Dios somos nosotros —en esencia, pues somos a “su imagen y semejanza” (aunque sin imagen…, puro amor perfecto, pleno conocimiento… espíritu).

Somos totalmente responsables de cómo vemos todo nuestro universo…, en un bloque, a cada instante.

Si nos es difícil creerlo así…, pensemos en qué pasará cuando dejamos este cuerpo actual, si tenemos en cuenta el presupuesto esencial: nadie muere realmente*.

El universo no es “común”**. Solo es común su idea: la idea o creencia de que es posible ser y tener solamente este tipo de universo, o sistema de “realidad”; lo común es la idea que llamaremos, con el curso de milagros, “creencia increíble”.

Así que no solo ocurre que cada uno tiene su mundo… sino que cada uno ES ese mundo.

Somos esos mundos que vemos (en el sentido aún ilusorio de “ser”…, pero como primer paso).

Y los universos de cada uno son completamente distintos, pues aquí venimos a SER el pensamiento de separación, venimos a ser esa idea…, que sí que es “lo único común” aquí, en este mundo de locura —aunque esa idea no se pueda comunicar realmente, y por eso son mundos de locura.

Aquí, lo de “fuera” y lo de “dentro” por defecto quieren ser solo eso…, pero no pueden, y nunca pudieron (nunca nos han podido dejar… ni nos han querido dejar jugar realmente SOLITOS a esto: a “las formas separadas” 🙂 ).

Parece, ilusoriamente, que los universos, es decir, los efectos de albergar en cada mente la idea de la separación (efectos que son cada universo separado, particular) se pueden comunicar entre sí.

Así lo parece, porque son efectos o universos increíblemente parecidos, como universos 🙂 … pero no se pueden comunicar realmente.

Pero…: cada universo armoniza instantáneamente con el de los demás… como le cuenta tan bellamente Jesús a Haskell… aunque esto es solo una ilusión…, una grandiosa ilusión, porque nuestro origen es solo uno…, y en último término sí que es verdaderamente “grandioso”.

Si armonizamos u orquestamos todo tan “bien”… no es por otro motivo que porque en el fondo somos un solo “Hijo”, una sola creación, espíritu… más allá de toda forma… Luz (nuestra mente es una sola, “aprendiendo” a regresar… a sentirse en unidad con su Origen eterno).

Podríamos decir que como solo el amor es real y solo existe el amor… entonces solo el amor se comunica a sí mismo consigo mismo… cuando le dejamos que atraviese nuestras “ideas locas”… esas que convergen, al final, en una sola idea loca… en “la separación”… manifestada aquí en una infinidad de ideas locas particulares: en y con los universos de cada cual… y en una infinidad aún “mayor” de ideas locas (todos los cuerpos separados, las energías, etc., dentro de cada universo particular… “armonizados” instantáneamente con todo “el resto” de ingredientes para cada universo).

Lo que realmente es compartido es el Amor… es una Luz que aquí es inmediatamente distorsionada para dar lo físico y sus energías (su luz electromagnética, materia, etc.).

La Luz o Amor únicos que somos, es distorsionada por cada uno para dar así la ilusión particular de cada uno… en el proceso en que cada uno se hace un “afuera” y un “adentro”, a su manera, en cada instante —aunque, insistamos, en “armonía” con el resto de mentes proyectoras, ya que somos al final “una sola mente”.

Así que esa distorsión de la Luz… este proceso de separar “afuera” y “adentro”… se lo hace cada uno a su modo a sí mismo… y luego ocurre que estos universos… y como en realidad somos una sola unidad (“en espíritu”)… estos universos… se parecen mucho.

Este parecido podría parecernos que es “el milagro”… aunque esto no es lo “milagroso” 🙂 .

Entonces… cada cual crea su versión de la realidad ilusoria.

Cada cual es una perspectiva “completa” de una especie de “falta de amor” imaginaria “inicial”…, con la cual distorsionamos cada uno nuestro ser original.

Cada uno distorsiona a su manera la Unidad de Luz —su Ser, que es una sola relación de Luz entre todos los aspectos de la Creación verdadera—, y cada uno la distorsiona en una infinidad de pensamientos de separación, que parten de un solo pensamiento, como decíamos antes.

Así que esos pensamientos conforman o están contenidos en un único pensamiento o idea de separación: aquel célebre pensamiento o creencia increíble: la de que podemos ser lo que no somos… la de que podemos separarnos realmente de esa Luz creadora que somos…, de “Dios”… de nuestro verdadero creador… de esa Creación realmente expansiva que somos todos a la vez (los Originales) en la verdadera Unidad… en la “relación santa” o real… o sagrada… o verdadera —la única, de la Unidad real de Amor entre Originales que somos en verdad.

¿El tiempo?

Cada instante de tiempo es absolutamente independiente del anterior.

En cada instante proyectamos de nuevo todo un universo: “el nuestro”, particular.

Este contiene obviamente todos los cuerpos que “necesitemos” ver en ese momento para concordar en la ilusión, pues parece que necesitamos concordar con “todos los demás” seres para creer que somos “comunicación universal”, sin límites.

Parecemos necesitar concordar con “las demás” mentes… mentes que “necesitan” compartir ese momento con nosotros 🙂 … para así poder disimular todos juntitos aquí… y con más o menos naturalidad, con más o menos “cara de inocentes” (disimulando en torno a la naturaleza de nuestra realidad, y para que así toda esta ilusión de cuerpos separados parezca natural… para que así siga pareciendo real todo este espectáculo de cuerpos separados en el espacio… dentro de un tiempo lineal).

Nuestra mente está entonces profundamente unida al resto de las mentes, pues es al final la misma mente o unidad… aunque cada una parezca estar lanzando sus pulsos de ensoñación… y parezca estar por tanto soñando su versión de la separación, a su “medida”, a su manera.

Esto es así porque cada mente es perfectamente libre.

Fuimos creados así: perfectos en amor, y como el amor es libertad… somos perfectamente libres.

Así que la separación es UNA…, es UNA para cada uno.

Esto sería lo que nos iguala aquí, en esta locura; nos iguala el pensamiento, la idea o creencia… increíble: lo llamado “ego”.

Así, somos una sola mente —como “mente dividida” o “separada”— porque no hay dos separaciones realmente iguales, digamos… pero todas se armonizan a cada instante, desde la nada en que partieron, en una ilusión de armonía que nos sirve para si acaso reflejar nuestra verdadera armonía inicial.

Esto es lo que significará TENER y SER una sola “mente dividida”, o “separada”.

Todos somos una mente, más allá de toda medida o descripción: una mente que también aloja profundamente a Dios…, a esa nuestra verdadera Unicidad de Luz creadora… a “la Creación”… ya que nuestra mente está alojada a su vez en esa Unidad… en Dios… en esa Luz creadora que es “Dios”… más allá de toda luz física, y de toda “materia” o “energía”.

Esto es lo que verdaderamente tenemos “en común”, esa Luz que podemos ver tras cada situación en este mundo, en cada instante —haciéndolo así un instante “santo” o “sagrado”.

Así que hay un solo creador… hay una sola unidad de luz creadora: Dios, Amor, Luz.

Esta es una sola unidad… es la unidad real, albergada ahí dentro en todas nuestras mentes… mentes que están auto-absorbidas, cada una, en su modelo de “universo separado”, aunque “milagrosamente” orquestadas con el resto de “mentes dementes” 🙂 .

Dios está en todas las mentes de todos estos “seres” que somos y que parecemos estar aquí… “poblando” estos sistemas de realidad de separación… multiplicando separación, y multiplicándonos por y para la separación.

Los mundos se parecen unos a otros, pero nunca contienen en realidad exactamente lo mismo*** en cada momento… y de ahí la aparente capacidad milagrosa de nuestro ser… de nuestra mente… aunque el verdadero milagro es el propósito o la fuente por el cual cambiamos y hacia la cual vamos…, hacia la cual nos dirigimos, en nuestra mente, cuando cambiamos realmente nuestra percepción porque interpretamos dicho cambio de forma “correcta”, con mentalidad correcta: somos los soñadores conjuntos de un sueño que nunca habrá existido realmente para otra cosa que no sea ensalzar nuestro verdadero ser, en unión con la Unidad de Todo Lo Que Es… en unión con nuestro verdadero creador, con la Luz de Dios; somos perfectos como creados, como seres perfectamente libres… amorosamente creadores.

Así, cambiamos de forma más o menos inusual, la percepción… pero lo importante no es “lo inusual” o sorprendente del cambio… sino que el verdadero milagro o lo verdaderamente importante es la fuente que nutre el propósito al cual sirve nuestro “cambio”, nuestra reinterpretación.

Lo milagroso no es el cambio en sí… sino el propósito y la “fuente” de ese propósito.

Solo sería milagroso el que nuestra mente va a ir pudiendo interpretar eso que en realidad es su propio universo separado, pero teniendo en cuenta cada vez más y mejor a “Dios dentro”… es decir, interpretando así cualquier cambio de percepción como significando que:
— ella misma, la mente, es la soñadora de todo este sueño… conteniéndolo por entero… conteniendo todo este bloque de separación —y, así, nos podemos “empoderar” realmente 🙂 …
— y a la vez lo contiene y proyecta este sueño, este universo privado… meramente para poder negar la separación con respecto a su verdadero creador.

La unidad real de esa Luz que somos no está aquí, no directamente. Como sabemos, de cierto modo está “tras” las formas de la distorsión.

Por tanto, hacemos una cosa increíble con nuestra creencia increíble: proyectamos todas estas inmensidades casi de la misma manera, milimétricamente de la misma manera… mientras que en realidad todos los universos son diferentes.

Cada universo de formas es incomunicable con el del “otro”… son pulsados de golpe cada vez desde cada mente que en el fondo es una sola mente… y por tanto en esa colosal y casi perfecta armonía —pues diríamos que es como si nuestras mentes estuvieran todas de cierto modo unas dentro de otras… “holográficamente”… pues lo dicho: al final son todas la misma mente.

Así que el universo de cada cual no puede realmente comunicarse con “otra” ilusión; las ilusiones no pueden comunicarse, pues en el fondo no son nada, y lo único real es el Amor, ese amor desde el cual partieron, y partimos, ilusoriamente… todas “las mentes”… alejándonos de nuestra “originalidad” en esa Luz.

La comunicación real es el amor, un amor que realmente no se da entre las formas, pues es más bien la fuente “indirecta” de todo.

Así que aquí venimos a reconciliarnos entre nosotros mediante unas obras de “teatro” casi perfectamente orquestadas… obras que llamamos rimbombantemente “realidad”… y obras que podemos suponer que van a ir reflejando Unidad de forma cada vez más perfecta…, más “divina” —y así, tras unirnos sin miedo en la realidad más allá de las formas… vamos por tanto a poder ir reflejando esa Unicidad… la de esa verdadera realidad, con nuestro creador real… en el llamado “Cielo”.

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* Digamos entonces que, potencialmente, todo este universo que ahora vemos y que parece independiente de nosotros… puede hacer “blup” en un instante…, y podemos verlo así como “contenido” dentro de nuestro ser…, de nuestra mente… en ese “ser” o mente más amplia… esa que somos “más realmente”… esa potencial contenedora de todo lo que es… esa que proyecta toda la ilusión, y que digamos “se mete” en esta realidad virtual (la reinventa cada vez)… para crearla, recrearla, y creérsela y re-creérsela… más o menos del todo… jugando aquí con por ejemplo la ilusión del “libre albedrío” a nivel cósmico… entre las diversas líneas de probabilidad en juego.

** No podemos compartir imágenes, en realidad.
Y todos estos cuerpos y nuestros propios cuerpos no son más que imágenes en un sueño… aunque estén muy virtualmente vividas… en una especie de “realidad virtual”, donde todo se siente muy duro o blando… muy lleno o vacío… etc.

Solo podemos compartir nuestro ser verdadero, y así, lo vamos recordando (un ser que es una relación plena, “santa”… aunque cada uno conservando cierta individualidad… pero todos relacionados con todo).

*** En hipnosis parece que se ve esto; creo recordar que hay un experimento de hipnosis explicado, al principio de un célebre libro de Wilcock, donde podemos ver o interpretar cómo es que todas nuestras mentes parecen contener los mismos pensamientos que dan lugar a todos estos cuerpos y estos mundos —pero que cada uno los proyecta por su cuenta.

¿Por qué? Porque al parecer podemos acceder, en hipnosis, a esa mente profunda… y “borrar” momentáneamente el pensamiento de separación que está encargado de que proyectemos, en nuestra consciencia, un determinado cuerpo —el de otra persona, por ejemplo.

Así, entonces, podemos ser hipnotizados y por ejemplo ser los únicos que no ven un cuerpo que los demás sí ven, como en el ejemplo que daba Wilcock.

Entonces, de repente, todo nuestro universo puede ser “el mismo” aparentemente que el de “los otros” (en la ilusión)…, excepto que el nuestro no contiene la proyección del cuerpo de esa persona.

Y así, para comprobar lo curioso que es esto, su veracidad… podremos hacer o ver cosas que otros no podrían ver o hacer (en el ejemplo, el hipnotizado podía leer un papel que estaba tras el cuerpo de esa persona cuyo “pensamiento generador” él había anulado de su universo).

Así quedaría digamos “demostrado” que todos los universo son estrictamente privados. Cada uno tiene todos los pensamientos de separación en su mente (que por tanto digamos “es enorme”, y en el fondo es la misma que la de todos, pues todos contendríamos las mismas posibilidades o pensamientos para “dar cuerpo”… dar energía)… y cada uno proyecta por tanto “a su manera”…, aunque todos lo hagamos de forma tan parecida.