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Mente, cuerpo y la memoria cósmica: nuestra huida tecnológica de la experiencia   Leave a comment

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plantasEn este texto vamos a hablar un poco sobre el uso de los aparatos para huir de la consciencia; es decir, sobre el hecho de que de cierto modo es como si huyéramos tecnológicamente (pantallas) de la existencia en la Tierra.

Y ¿de qué huimos? En parte huimos de la infinita variedad de conexiones y experiencias que permite la consciencia en un cuerpo aquí.

¿Qué es un planeta? ¿Qué es la naturaleza?

Para empezar, un planeta como este es un inmenso océano o banco de experiencias (animales, plantas)… que son en principio misteriosas para nosotros, “los humanos” –o al menos lo son para nosotros cuando nos consideramos como consciencia adulta, como comprensión humana “adulta”–.

Es decir, todos esos seres, todas esas especies que comparten este mundo… tienen y son su propia perspectiva o experiencia sobre sus propios mundos.

Por otra parte, y más fundamental, es cierto que en los animales –y por tanto en nosotros– la base de la experiencia parece estar en el miedo (un simple miedo a ser comido por otros cuerpos).

Por otra parte, el ámbito de la experiencia está más allá de las palabras y potencialmente nos une con el resto de personas y de seres… sin distinción.

Por un lado estas experiencias surgen a cada instante de una especie de Mente invisible (además de unificada). Y luego, como “nosotros” en tanto que cuerpo tenemos células, átomos… entonces esos componentes estarán de alguna manera “conectados” a esa Memoria Cósmica común que sería esa Mente… o bien “son” literalmente esa memoria en ejercicio… al igual que las demás entidades inertes o vivientes que no conforman nuestros cuerpos también están “conectadas”.

Además, la experiencia es indisociable del deseo, de la imaginación… Es decir, cuando vemos por ejemplo un ser vivo estamos viendo en gran medida una historia aparentemente temporal: La historia de cómo, sobre ese fondo de miedo, la especie se ha ido imaginando y por lo tanto proyectando sus propias mejoras, adornos, lujos…

Para empezar podríamos decir que esas “mejoras” surgen de la fuerza invisible de proyección de aquella Mente invisible… cuando se ve “inspirada” hacia el cambio –y a realizar un cambio de forma virtuosa–, estando así de cierto modo al servicio de esa energía vital que ya está sobre el planeta deseando “sobrevivir” en formas corporales.

Esa “conexión”, por cierto, es tan práctica como que por ejemplo es, mismamente, la que sentimos con los animales desde siempre… y que nos habrá servido para la domesticación, para su manejo, etc.

Es decir, una vez que la mente está metida en este mundo de cuerpos separados… en un mundo basado en el miedo (donde como ya dijimos las diferentes especies animales se buscan para comerse entre ellas… pero donde a la vez existe, dentro de muchas especies, un gran desarrollo “altruista” del cuidado de las crías… cosa que podríamos llamar “amor”… para que la especie siga viva como especie)… una vez que estamos ahí metidos… decíamos… el deseo se pone a fabricar “lujos” y comodidades… como ya comentamos arriba… y diversidad… por ejemplo en los animales.

Es decir, si los animales tienen esas capacidades y gozan de esos lujos y adornos no es porque sí sin más… sino que la mente ha tenido que imaginar-desear de alguna manera las cosas que vemos físicamente plasmadas en este mundo transitorio… y lo hace y lo ha hecho conforme al deseo y a las “necesidades” de esa energía vital, aparentemente “encarnada”, que está “soñándose” como cuerpo, y como una gran diversidad de cuerpos… en un planeta como este.

Entonces, ya hemos presentado un conjunto de aspectos fundamentales… con aquellos tres grandes “ingredientes”: Experiencia, memoria, deseo.

En ese conjunto hay lógicamente mucho sobre lo que comentar… hay mucha riqueza de interconexiones… mucha “resonancia” en muchos niveles…

Por ejemplo, “nosotros”, los “humanos”, lógicamente resonamos muy fácilmente con los animales… por ejemplo con los que hemos domesticado para trabajar o para lo que sea… –una resonancia incluso digamos intercelular, etc.–. Aunque, por cierto, no hace falta domesticarlos para resonar con la experiencia de todas las demás células que habitan en todos los demás cuerpos… pero como concepto y realidad quizá sí nos viene bien ahora… el de la domesticación… como puerta de entrada a ciertas cosas interesantes y más profundas que el mero comportamiento superficial de los cuerpos como totalidades ya hechas.

Entonces, aparte de consistir en todo un enorme campo de posibilidades para nuestro “entretenimiento”… aparte de eso… todas estas resonancias estarían en gran medida sin sentir ni explorar, y a menudo podríamos considerarlas como algo mucho más interesante o excitante que lo que tenemos con nuestros aparatos y pantallas.

¿Por qué?

De cierto modo la conexión con esa Mente trasciende el tiempo, y nos conecta potencialmente con las experiencias de todos los tipos de seres vivos que hayan vivido aquí… o que incluso vayan a hacerlo.

Y además esas conexiones nos implican en todo nuestro ser (si lo podemos decir así), pues nos implican como “mente que fabrica universo de separación”… al igual que lo fabrican a cada instante (y lo experimentan a su modo)… todas las células o partículas… y en todo tipo de cuerpo.

Así pues, esas conexiones nos implican digamos que de una forma más “completa”… es decir, en tanto que “somos” mente que, al estar enredada en un cuerpo como el nuestro… se dedica por ejemplo al “pastoreo” de células –por así decirlo, ya que las células son pequeños animales o animales básicos–… y para así poder dar a cada instante con este vertiginoso y complejo juego que es el funcionamiento continuo del cuerpo –para cuyo buen funcionamiento no tenemos que hacer nada–. Leer el resto de esta entrada »

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«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la “relación especial”, sino con los cuerpos de los que no están ahí»   Leave a comment

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flores en parque

La frase del título es quizá algo enigmática; es del curso de milagros.

Si resulta algo enigmática, lo sería porque se refiere no solo a los cuerpos, sino a los “cuerpos-concepto” o “concepto-cuerpos”.

Esa frase nos sirve como excusa para hacer una invitación a una de las sesiones de Jeshua o Jesús en comunión con Paul Tuttle.

En muchas de esas sesiones se hace una lectura lenta del curso de milagros. La transmisión a la que nos referimos es la llamada “Raj-Jesus”, y, como digo, se trata de Jeshua en comunión con Paul Tuttle. Puede verse alguna muestra de ello en esta web visitando el índice dedicado al curso de milagros, donde está por ejemplo la transcripción de la charla del 2011 de la que ahora hablaremos (30-4-2011).

Cerca de esa sesión del 30 de abril, el día 7 de mayo, Jeshua también hablaba por ejemplo sobre lo que podríamos llamar “uso irreal” de las relaciones… en cuanto a que en ellas a menudo queremos ser vagos, es decir, hablar o “ser” con vaguedad, sobre los temas… ser “nebulosos”… y por ejemplo para que:
– no salgan cosas concretas y dolores “individuales” de los demás,
– o para no concretar sobre temas sociales o socio-culturales… y así no sentir la responsabilidad que implica el hecho de que todo es Una Sola Unidad,
– o para no tener que ser espontáneos… etc.

Entonces, volviendo al día 30, al final del comentario de ese día se habla de esta frase:

«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la relación no santa [especial], sino con los cuerpos de los que no están ahí»

En general, cuando tenemos relaciones (de cualquier tipo) muy a menudo las usamos para no vivir nada real, sino para vivir “fantasías” o imágenes que tenemos sobre nosotros mismos y sobre los demás (“imágenes sombrías” o “figuras tenebrosas”).

Esas imágenes (o “cuerpos” y cuerpos-concepto) los hemos fabricado por nuestra cuenta, y están más o menos enterradas y enterrados aposta por nosotros… en el sentido de que ya no nos queremos dar cuenta de que las hemos puesto ahí… y no queremos “tocarlos”, “tocarlas”.

Pero en el fondo es con eso con lo que fabricamos relaciones sin conexiones reales.

No queremos vivir nada real y concreto… no queremos que los egos reales, la “sombra”… los problemas o los “dolores” nuestros más reales ni los de los demás… se muestren mucho… para que así nuestra imagen sobre nosotros mismos (“yo separado”) quede más o menos intacta… y no tengamos que ser muy espontáneos… no tengamos que responder demasiado de forma no premeditada.

Entonces, la cita decía que si fabricamos la relación especial, o “no-santa”, es porque queremos relacionarnos con los cuerpos de los que NO están ahí.

Y más exactamente dice que en realidad buscamos la UNIÓN con los cuerpos de los que no están ahí.

Entonces, aquel día Jeshua en comunión con Paul explicaba lo que quiere decir eso.

Habla de que el “cuerpo” es también –o es antes, y a la vez– un “concepto-historia personal”. Leer el resto de esta entrada »

La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

La bondad en El libro de Urantia y una breve reflexión sobre las criaturas intermedias   Leave a comment

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pradera y árboles

En este texto se trata de reunir algunos puntos de El libro de Urantia (ELU) donde se habla del concepto de bondad.

Los números indican el documento, el apartado y el párrafo de dicho libro. Por ejemplo: 32:2.1 es el documento 32, apartado 2 párrafo 1.

Además, como “caso práctico” especularemos muy brevemente sobre las “posesiones mentales” que eran o que son capaces de hacer por ejemplo las criaturas intermedias (unas “posesiones” que en esta era ya son solo de tipo “beneficioso”). Hay que tener en cuenta además que nosotros, en lo que podríamos llamar estado “desencarnado”, cuando hemos terminado el ciclo de reencarnaciones… nosotros… también seremos capaces de hacer, de cierta manera, ese tipo de “posesiones”, pues nuestra mente es una unidad con todas las demás.

El tipo de criatura comentado, la intermedia, lo presenta ELU y habla de él en varios documentos; es una especie de ángel pero que, por así decirlo, es más “material” que un ángel, ya que surgió en la experiencia terrestre mediante la unión mental no-sexual realizada por parejas de seres “semihumanos” o “superhumanos” cuando estaban materializados en este planeta para realizar las misiones normales de las que habla ELU y que, como misiones, está previsto que acompañen o guíen durante milenios a la consciencia humana que habita un planeta en “evolución” espiritual.

Lo que comentaremos aquí es simplemente para invitar a aportar reflexiones sobre todo ello (sobre todo acerca de la bondad), y a modo de invitación a ELU.

Para empezar, tenemos las siguientes citas básicas, donde subrayamos en negrita lo que será más importante para el comentario:

«0:1.17 La divinidad es comprensible para las criaturas como verdad, belleza y bondad. […]
» 1:7.3 El concepto de la verdad quizás podría concebirse separado de la personalidad, el concepto de la belleza puede existir sin la personalidad, pero el concepto de la bondad divina solo es comprensible en relación con la personalidad. […]
» 56:10.20 Para el hombre finito, la verdad, la belleza y la bondad abarcan la revelación completa de la realidad de la divinidad. […]
» 103:9.10 […] El hombre alcanza la belleza a través de la verdad, y por medio del amor espiritual asciende hacia la bondad. […]
» 195:7.4 Los valores paradisiacos de eternidad e infinidad, de verdad, belleza y bondad, están
escondidos dentro de los hechos de los fenómenos de los universos del tiempo y del espacio. Pero es necesario el ojo de la fe de un mortal nacido del espíritu para detectar y discernir estos valores espirituales».

La divinidad es pues una especie de relación “fundadora”. Y como dice la cita, para nosotros es comprensible como verdad, belleza y bondad.

Esas explicaciones iniciales se complementan por ejemplo con esta parte del documento 2:

«2:7.10 […] La verdad, la belleza y la bondad son realidades divinas, y a medida que el hombre asciende la escala de la vida espiritual, estas cualidades supremas del Eterno se coordinan y se unifican cada vez más en Dios, que es amor».

Y las siguientes citas también complementan las anteriores. En ellas aparece la Deidad del Supremo, que es de cierto modo lo que estamos ayudando a “crear” con nuestras aventuras de lo finito y en lo finito:

«28:6.21 Grandeza es sinónimo de divinidad. Dios es supremamente grande y bueno. La grandeza y la bondad no se pueden simplemente separar.
» 28:6.22 Ser grande es ser semejante a Dios. Y puesto que la calidad de la grandeza está totalmente determinada por el contenido de bondad, de ello se deduce que, incluso en vuestro estado humano actual, si a través de la gracia podéis volveros buenos, debido a ello os estáis volviendo grandes. Cuanto más contempléis constantemente y más persigáis insistentemente los conceptos de la bondad divina, más ciertamente creceréis en grandeza, en la verdadera magnitud de un auténtico carácter de supervivencia. […]
«117:1.1 El Supremo es la belleza de la armonía física, la verdad de los significados intelectuales y la bondad de los valores espirituales. […]
» 117:1.7 […] Dios Supremo es la verdad, la belleza y la bondad, ya que estos conceptos de la divinidad representan lo máximo que los seres finitos pueden concebir por experiencia».

La personalidad (citada en la frase del documento 1 que tenemos arriba) es lo más “sutil” o “elevado” que conocemos como humanos. Este es quizá el concepto central en ELU, y, como podemos ver convierte la bondad (divina) en un concepto muy importante.

Aquel párrafo 1:7.3 continúa así:

«Solo una persona puede amar y ser amada. Incluso la belleza y la verdad estarían separadas de la esperanza de la supervivencia si no fueran atributos de un Dios personal, de un Padre amoroso».

Entendemos esta última frase quizá así: todo lo bello y lo verdadero podría olvidarse por completo de lo que conlleva “sobrevivir”, sea lo que sea que eso conlleve… si no fueran ya los atributos de una personalidad amorosa, y en este caso infinita (y “personalidad infinita” es obviamente algo inefable para nosotros, que somos personalidades “ejerciendo” u “operando” en lo finito). Leer el resto de esta entrada »

El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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flor

1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

El espíritu y lo animal. La base animal para las inevitabilidades humanas. Reconfigurando la dualidad material/espiritual (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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parque

[En este texto tenemos en cuenta o utilizamos, entre otras cosas, El libro de Urantia, Seth y Jeshua o Jesús. Al libro de Urantia lo llamamos ELU; utilizamos lo que se llama “traducción europea” de ese libro (ver urantia.org), y los números que a veces hay en este texto remiten a las partes de ese libro donde se habla de lo que estamos tratando. Por ejemplo el número 42:12.14 remite al párrafo 14 del apartado 12 del documento 42 de ELU.
(Si se quiere ver un texto anterior, en esta web, sobre ELU, y que sea relevante o anticipe un poco lo que aquí decimos, ver este.)]

Este texto a continuación es para tratar sobre la separación entre lo “material” y lo “espiritual”*.

Diciéndolo rápidamente, esa es una separación muy profunda, pero que hay que entender muy bien, pues “lo material” no es simplemente “una cosa tonta” y lo “espiritual” simplemente “una cosa inteligente y maravillosa”.

Para mí es muy instructivo situar esta cuestión en torno a los animales, en torno a “lo animal”… debido a que de cierta manera “materializamos” o “desespiritualizamos” demasiado a los animales (o, por decirlo de otra manera, “los materializamos mal”).

Y para situar la cuestión ahí podemos hablar simplemente de esa sensación de “dolor” que nos puede producir la visión de los animales cuando se matan entre sí para comerse.

Una revelación, como ELU, nos da una herramienta para saber dónde radica realmente la diferencia entre el mundo animal y el humano.

Esa diferencia tiene que ver con la dimensión de lo invisible, la del espíritu… de la cual podemos decir -como se dice desde siempre, en las revelaciones en un planeta como este…- que de hecho es la realidad creadora o arquitecta.

En nuestro mundo humano… ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza, y que tiene que ver con lo invisible, lo inmaterial?

Son los conceptos, pero por ejemplo unos conceptos que son muy prácticos, por así decirlo, como la valentía o el altruismo.

Parece claro que estos conceptos pueden tener una base animal, y quizá muchas personas a bote pronto pensaríamos que la valentía que vemos en los animales es simplemente la misma valentía que la que expresamos los humanos, y que el “altruismo animal” es en esencia igual que el humano… ya que por ejemplo una madre animal se comporta de forma “altruista” con sus cachorritos –si empleamos ese adjetivo, “altruista”, de forma flexible, claro.

En nuestra atmósfera cultural, que es a menudo tan extremadamente “laica”… no queremos saber nada sobre “el espíritu”, así que para empezar quizá de entrada mucha gente piense cómo acabamos de expresar arriba, con lo que acabamos de decir sobre la valentía, el altruismo, etc.

Y las revelaciones sirven en parte para ayudar a intuir y a “sentir” dónde radica la diferencia.

Así que haremos todo esto utilizando la revelación, es decir, “con mucho avanzado” ya en cuanto a las definiciones mínimas que necesitamos para hablar de “espíritu”.

Mucha gente no solemos contemplar a los animales “con el espíritu”, es decir, y por decirlo para empezar de manera sencilla… en tanto que son una manifestación neutral de un “impulso” o una serie de impulsos puros, “inocentes”.

De este “impulso animal”… ¿qué podemos decir? Constatamos claramente que de alguna manera controla los cuerpos, es decir, controla lo material de los cuerpos… y lo llamamos “instinto”. Leer el resto de esta entrada »

A los niños de hoy se les enseña una parte del manifiesto de Lucifer (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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chopos-sol

Vamos a hablar muy brevemente sobre “física”, en concreto sobre lo que se dice en la siguiente cita sobre la gravedad física.

Además, siempre que surja la separación entre “lo material” y lo “espiritual” podría ser interesante acordarse de esta cita de El libro de Urantia (ELU)*:

(53:3.2) «Lucifer denunció que el Padre Universal no existía realmente, que la gravedad física y la energía espacial eran inherentes al universo»**.

Vamos a explicarnos.

Como quizá ocurre con casi toda idea, la idea de la separación total entre lo material y lo espiritual sería a veces algo “correcto” (conducente a la “verdad”)… y otras veces “incorrecto” (“luciferino”).

Ante lo que dice esa cita sobre Lucifer, podemos ver que en gran medida, mediante nuestro sistema de enseñanza, nos habríamos criado o “educado” literalmente en la “escuela luciferina”.

Por lo que entiendo que podemos comprender de esa cita, el “sistema de ideas luciferino” estaría encantado con la idea que vemos tan bien materializada en nuestro mundo: la de unos niños que aprenden y que incluso “practican” (con entretenidas ideas matemáticas), durante años… en clase de “física”… la idea “hegemónica” de que la gravedad física es algo inherente al universo (que es lo que literalmente promulgaba aquel “gobernador espiritual”, Lucifer).

Creo que esta idea de Lucifer se ve bien reflejada en nuestra definición básica de la fuerza de la gravedad (si es que se puede llamar definición), pues el “origen” de la fuerza de gravedad, tal como se da en la escuela, es el universo… y es “para” el universo (su origen está en la materia del universo, y de cierta forma es “para” la materia del universo).

Tremendo 🙂 .

Es decir, esa idea de Lucifer es un supuesto implícito en la educación de todos los niños “de bien”, en este planeta (!) 🙂 .

Lógicamente, en vista de cómo se presenta en esa cita la idea de Lucifer, quizá primero habría que saber bien, o concretar bien, o parafrasear, qué es lo que significa “inherente al universo”.

Pero creo que no andamos muy desencaminados en todo esto… aunque solo sea por el miedo que me parece haber sentido al visualizarme en el “pasado” aprendiendo el “sistema de ideas luciferino”, durante tantos años, tan “inocente” y “alegremente”… en el sistema educativo (y entono la parte del “mea culpa” 🙂 , pues parece que nadie es “inocente” 🙂 ).

Pero bueno, hay esperanza, pues como se ve, este asunto ya se empieza a “resolver” incluso desde la misma disciplina de la Física, aunque nuestro mundo pueda ser de hecho tan luciferino.

Y es que aunque solo sea por la teoría cuántica más básica… ya se hace cada vez más plausible (y parece que gracias a la entrada en juego de ese protagonista que llamamos “probabilidades”)… se hace plausible… que la materia es algo más VIRTUAL de lo que nosotros podríamos pensar –“nosotros”, que parece que salimos casi todos, cuando salimos de la escuela… como hombres y mujeres hechos y derechos, es decir, “clásicos”… y por tanto quizá más bien “luciferinos” 🙂 (y no muy “cuánticos”).

Lo que llamamos “materia” sería como una especie de “resultado virtual” a partir de esos “niveles” “anteriores” e invisibles para nosotros, y que El libro de Urantia (ELU) describe como “fuerza”, etc., usando palabras “viejas” en unos sentidos muy concretos y nuevos. Leer el resto de esta entrada »