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Identificarse para protegerse de lo que nos lanzan mentalmente “los demás”: el acto mediante el que conseguimos “no ser nosotros mismos”, y con el que nos provocamos muchas enfermedades   1 comment

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seta

Hay un par de curiosas sesiones breves de Seth (52 y 53), donde apenas puede hablar a través de Jane, y se tiene que despedir muy pronto, pues Jane tiene un intenso dolor en el cuello (para leerlas en formato texto, ir al índice de Seth donde está enlazado también el pdf).

Seth, en la sesión 52, termina dando algunas pinceladas más sobre los modos y los motivos por los que nos provocamos a nosotros mismos las enfermedades.

Al final, Seth tiene la oportunidad de contar, en esa sesión (y curiosamente lo cuenta a través del mismo subconsciente -el de Jane- que en ese momento se está provocando esa dolencia… 🙂 )… tiene la oportunidad de contar… algunas de las razones por las que es ella misma quien se provoca la dolencia.

Lo que cuenta Seth tiene que ver al final con cómo sucede que, en la vida, “conseguimos” no ser nosotros mismos… es decir, tiene que ver con cómo “usamos” a los demás para no ser nosotros mismos… mientras vamos viviendo la vida sin querer “sanarlo” todo.

En este caso, el dolor de cuello de Jane le sirve a ella para identificarse “de forma subconsciente” con su madre, con quien tiene cierta relación conflictiva.

Es decir, para facilitar esa identificación con su madre, Jane utiliza un dolor de cuello que la sintoniza con su madre, pues esta había estado postrada en cama muchos años y con dolores parecidos.

Una vez que Jane se identifica así con su madre (usando entre otras cosas ese dolor)… una vez que se identifica “mágicamente” así… puede entonces evitar (o eso cree, eso creemos todos cuando lo hacemos)… puede evitar… las proyecciones que percibe que su madre “dispara” contra ella, pues efectivamente la madre de Jane acusaba a su hija, a Jane, de ser la causa de su artritis, desde el parto (cosa que le reprochó de hecho en alguna ocasión).

Así que en vez de responsabilizarnos del dolor y de las proyecciones, nos identificamos con el otro para ponernos en su lugar (por ejemplo en su lugar de “enfermo”), y así intentar evitar las proyecciones que vienen de él, que nos lanza… pues una vez que en nuestra imaginación “somos el otro” (por ejemplo gracias a ese dolor de cuello), entonces parece que ya no nos van a poder llegar las “flechas” que salen de ese otro ser que nos odia, o que nos acusa… etc.

Así es que nos intentamos librar mágicamente de las flechas o las proyecciones que ese “otro” nos lanza.

Pero al final, como vemos, lo único que conseguimos así es no ser nosotros mismos. Leer el resto de esta entrada »

Simplemente un exceso de “dar por hecho el mundo” para negar la individuación como proceso (invitación a la sesión 23 de Seth)   Leave a comment

Este artículo leído (en formato audio):
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seta

¿Quién ve cuando miramos?

¿Solo uno mismo?

¿Acaso nosotros no estábamos también ahí, cuando aún no veíamos como ahora, es decir, de bebés… cuando solo veríamos sombras y claroscuros… y además por ejemplo solo oiríamos en función del contraste con ese bajo continuo uterino… ese ruido de fondo que debimos experimentar con los oídos en el útero?

Y entonces, ese yo interior que también estaba ahí, cuando crecíamos… ¿no estará también ahora aquí, delante de nuestras narices?

Ya sabemos que la mitad de todo nuestro “problema humano” tiene que ver con cierto tipo de libertad de la consciencia…
con esa libertad que depende de llamar “consciencia” o “mente consciente” solamente a lo que resulta de la maduración del cerebro.

Llega el cerebro,
se individualiza…
y ale,
nuestra consciencia se queda con su tesoro, tira a la basura todo lo demás,
y dice:
“ahora, ahora somos conscientes”,
somos adultos, maduros…
ahora entendemos,
ahora somos… “nosotros mismos”.

Y en gran medida sucede todo lo contrario.

Ese nosotros mismos es ya el dividido, separando mente y “corazón” (es decir, separando la mente del yo interno… ese yo interno que está “pegado al alma”… a ese alma que está “creada” por Todo Lo Que Es… por “Dios”).

Sucede todo lo contrario, decíamos,
pues es entonces cuando comienza el viaje de la mayor ilusión o engaño posible,
en esa adolescencia de tan patente “inconsciencia” o ignorancia…
–aunque por otra parte quizá diríamos que una ignorancia tan fantásticamente ilusoria y “disfrutable”…–…
y que, además, como ya sabemos, es una adolescencia que en nuestro mundo se prolonga por lo menos hasta los 50 años de edad –de un adulto “normal”.

Así que a partir de ahí, con ello,
ya hemos puesto los cimientos a todo “problema”, a todo problema “posterior”…
ya que todos los problemas humanos radican meramente en la actitud mental de…:
“¡primero resultados!”…
en vez de…:
primero proceso“.

En eso consiste esta especie de “sobrevaloración” del mundo. Leer el resto de esta entrada »

Invitación al capítulo 9 de «El Dios del Mañana» (Walsch)   Leave a comment

 

lilo

Rosal silvestre

(Este es el enlace del audio de este capítulo, y aquí está el índice con la lista de libros y audios de Walsch.)

Este audio nos sirve como complemento de aquello que comentábamos aquí, con tantos detalles jugosos, a partir del libro de Urantia:

que “lo humano” es inseparable de la capacidad “primitiva” de crearnos un entorno ilusorio… es inseparable de eso que termina dando lo que llamamos “superstición”.

Lo humano es inseparable de poder fabricar “ilusiones”. Es decir, que nuestros logros y nuestra evolución en la ilusión física, son inseparables de esa “capacidad”.

Y luego, eso que es “lo humano”, lo intrínsecamente “evolutivo”, termina llenándose de lo “divino”, revelado.

Como vimos, esto es algo que nos permite abrir la intuición acerca del hecho de que, el “Dios” o la Unidad que somos… puede irse “auto-analizando” por partes… gracias a lo físico…

Entonces, lógicamente, ese impulso primero, el de lo evolutivo-humano que se fabrica ilusiones…, es “verdad”, en tanto que abre la puerta a que la verdad entre (entendiendo que la “verdad”, en uno de sus aspectos, es meramente el “proceso” de esa apertura).

Y la fertilidad de ese impulso primero, “supersticioso”, depende de que es cierto que “existe” Algo Que No Se Ve con los ojos físicos, pero que, sin lo cual, nada es posible.

Y solo sucede que ese “Algo” es demasiado grande para una “conciencia” que acaba de surgir al siguiente “nivel” de auto-consciencia.

He aquí unas citas de ese capítulo:

«- Así que es cierto, ¿no? Toda nuestra cultura ha emergido de nuestras religiones, de una forma u otra.

> Desde luego, y esto es del todo natural, pues las religiones tienen que ver con lo que la gente cree más fervientemente, y lo que creéis es lo que determina vuestro comportamiento. Determina lo que queréis y lo que no queréis, lo que buscáis y no buscáis, lo que elegís y lo que no elegís, lo que salváis y lo que destruís –lo determina todo.

»- Incluso determinará si ahora nos salvamos o nos destruimos a nosotros mismos.

> Exactamente.
> Y por tanto, desde luego que vuestra cultura emerge de vuestras creencias. Y esas creencias, una vez que se convierten en doctrina religiosa, pretenden instruiros, a través de las personas religiosas, no solo sobre lo que los humanos deberían querer y desear, sino sobre lo que Dios quiere y desea. Y esto repercute de muchas e importantes maneras en el modo en que la sociedad se crea a sí misma.

«- En cualquier ámbito donde se vean involucrados los asuntos morales, la ley pretenderá funcionar como un fiel reflejo de las visiones religiosas que la sociedad tenga sobre la cuestión.

> Y así es como vuestras culturas emergen de vuestras creencias.
> Las ideas que la humanidad se hace sobre sí misma provienen de las ideas que la humanidad se hace sobre Dios y sobre la Vida –y estas ideas provienen de los proveedores más poderosos de ideas: las religiones.
> Incluso hoy, en un tiempo en que la sociedad está quejándose de la influencia de otros proveedores, como las películas, la televisión, los videojuegos… la religión sigue erigiéndose como la única proveedora estable que puede añadir algún peso de supuesta autoridad moral a sus mensajes».

« > Entonces, los humanos creen que tienen el deber de no desafiar a Dios. Los humanos creen que no deben desafiar lo que ellos creen. Esta creencia es quizá, y por encima de todo, aquella en la que más confían los humanos: no desafiar lo que creen.

– ¿Sabes qué? Los humanos creen que deben creer lo que ellos creen, incluso si lo que creen es increíble.

> Bien dicho. Y este es el credo de muchas personas: lo que creas, no lo desafíes –y persigue a quienquiera que lo haga.

– Entonces, ¿no ha llegado ya el momento de declarar que el emperador está desnudo?»

Invitación al capítulo 21 de Conversaciones con Dios, 3 (Walsch)   Leave a comment

 

lilo

Lilo

Este capítulo final del libro 3 de Walsch es de los más interesantes y divertidos (este es el enlace del audio, y aquí está el índice de la lista de libros y audios).

Contiene la posibilidad de que nuestra mente conecte con una “intuición universal” muy gráfica, sobre el tiempo y el espacio.

Y bien,
todo lo que vemos aquí “fuera”,
es decir,
en el aspecto exterior de la Vida,

aquí,
donde ahora parecemos estar,

es decir

todos estos movimientos de giro y de revolución,
de astros, planetas…

y todos los ciclos estacionales, vivientes, etc…
todo eso…

en realidad es una unidad,
como “sabíamos”
(ya que ha salido de un solo centro de creación de “pura luz”, donde nosotros de cierto modo “estamos” anclados, realmente)

Así que, en realidad,
todo lo “variable” cíclico,
reflejaría el “movimiento interior”,
que será también de cierto modo cíclico,
y que sería un cierto “movimiento” de nuestra esencia,
que,
aunque esencialmente no cambie…
está en la “tarea” eterna
de experimentarse “crecientemente” a Sí Misma.

Claro está que esto es algo que no “vemos”,
sino algo profundo de nuestra “esencia”,
que hemos “querido”,
y que tenemos que hacer sí o sí,
ya que somos vida, somos “Dios”, es decir, el proceso de la vida, que no para…
pues queremos “representarnos” a nosotros mismos…
en “evolución”…
aunque, por otra parte,
todo ya haya sucedido…
pues,
ahí “dentro”,
dentro del “todo”…
cosas como “el tiempo” no son en absoluto lo que nos podrían parecer aquí “fuera”…

Así que todo es movimiento “simbólico”,
que resulta de las “ganas” que tenemos de “autopercibir”
nuestra esencia.

Y todo depende del hecho de que
ahí dentro
somos Unidad.

Y vemos,
aquí “fuera”,
que curiosamente tenemos un marco,
que, visto simplificadamente,
está compuesto por:

cosas,

significados,

y valores espirituales

(“valores” que dependen de,
y que en cierto modo son en sí mismos, “la relación única”…
esa relación que “envuelve” toda posibilidad de tener esas mismas cosas, significados y valores…)…

Y este marco
de cierto modo analiza (parte y reparte)
lo “central” que ya somos…
la esencia…
por partes…

Nos auto-analizamos (como Luz que abstractamente ya es “Todo”…)
nos autoanalizamos dándonos un marco…
dándonos universos…
dándonos niveles…
“por partes”…
para así representar,
jugar,
con eso que siempre seremos…

Obviamente,
no solo
experimentamos lo material,
y los significados mentales,
sino también el sentido o “aroma” de esa Relación Única que somos…
y que se “refleja” también en lo que llamamos
el ámbito de los “valores”
que siempre de alguna manera tienen que ver
con “la sensación de la relación”…
con la unicidad…

Así que
como nosotros somos de alguna manera también
un “interior que gira”,
que se revuelve para re-mirarse…
vemos pues aquí,
en el “afuera” de las ilusiones de separación…
vemos aquí…
que estamos “girando” en muchos giros y ciclos más o menos sincronizados
(ciclos que se repiten…
y partes y esferas que giran unas en torno a otras…
en todas las escalas) …
que de cierta manera
reflejarán nuestro giro interior…
el giro interior de nuestro propio interior
como Unidad Creadora,
o como Unidad de Luz,
que somos y seremos para siempre.

Nota para la lección de agosto de La vía del corazón   1 comment

Repasemos algo de la parte para agosto de La vía del corazón (lección 8: audio, texto).

En el fondo en el fondo, nunca experimentamos “cosas” ni “gente”;
todo son redes de relaciones.

La relación es “antes”.

Y la gente vivimos o somos como zombis,
zombis con respecto a esa realidad
(a la realidad “creadora” de la relación,
pues toda relación es creadora,
“crea” los términos que están relacionados por ella… que parecen relacionarse “exteriormente”).

Así que solo experimentamos efectos “de nosotros mismos”,
del inmenso ser creador que somos,
solo experimentamos/vivimos,
aquellos pensamientos/ideas que alguna vez nuestra Mente tiró…
tiró para producir ondas…
más y más ondas…
dentro del inmenso estaque de “consciencia” que somos como “creadores”…

Pues no hay nadie “fuera” imponiéndonos nada.

Esas “tiradas” crearon/crean/crearán las posibilidades que vivimos o vemos,
y Dios, o Vida, es, como sabemos, el nombre del proceso eterno que también somos,
y que nos “sirve” para darnos el servicio de todas esas posibilidades…
el servicio de que todas esas tiradas tengan “juego”.

Siempre somos nosotros quienes decimos “hagan juego”, y quienes tiramos todo.

Y dependiendo de nuestras reacciones -o de si reaccionamos- seguiremos tirando el mismo tipo de energías-pensamiento…

Y, como siempre, el mensaje…
para esta nueva era que estamos anclando o que vamos a anclar más y más explícitamente
(perdiéndole el miedo a ser espacio, sin tener por qué morir físicamente)…
el mensaje que hemos de lanzar si queremos llegar adonde decimos que queremos llegar…:

«Soy el único que elige los efectos que experimento. Yo y solo yo interpreto todas las relaciones o experiencias neutrales. Yo y solo yo le doy el valor a los objetos, a las cosas, a los pensamientos y a los sistemas de creencias. Yo, y solo yo, soy quien literalmente crea mi experiencia, momento a momento».

El miedo al deseo mueve y alimenta la ilusión   2 comments

espiga de carrizo

Espiga de carrizo. Licencia CC.by-sa.2.0

De esto va nuestra lección de abril, la 4ª, en La vía del corazón: deseo.

El “ego” es lo que protege el miedo en nuestra mente… a veces gritando…:

“¡no mires ahí!”…

Como si realmente pudiéramos ser dañados…

Así que el ego es en sí mismo todo ese tipo de mensajes que hemos aceptado… Es esa voz que surgió una vez en el jardín de la consciencia (como decía la lección 2…), y para que con ella nos identificáramos con nuestras creaciones… y por tanto hiciéramos que nuestro infinito valor dependiera de “las cosas perecederas”.

Así que esas voces, esas interpretaciones… nos impiden ser naturales, y nos llevan por la normalidad inercial y más o menos perversa, del tipo que sea… la normalidad de un mundo de locos humanos que creen que algo, aparte del amor, puede ser real.

Y así, normalizados, todos más o menos vamos siguiendo los patrones, por los ríos de la vida… más o menos automáticamente.

Y, como sabemos, en el fondo casi da igual lo que hagamos… pues si hablamos de “patrones” solo nos referimos al modo en que hacemos lo que hacemos.

¿Lo hacemos “por necesidad”, es decir, para reforzar la profunda creencia de que realmente hay algo “necesario”, u “obligatorio”?

¿Ni siquiera queremos darnos cuenta de nuestros motivos?

Si ni queremos darnos cuenta de nuestras motivaciones, entonces seguramente estaremos reforzando la profunda creencia que dice cosas de este estilo:

  • “algo me puede venir de fuera”,
  • “algo me puede venir, obligar, desde fuera de mí, hacia dentro”…
  • así que “hago esto porque tengo que hacerlo”… etc.

¿Queremos abrirnos entonces a preguntarnos el “para qué” con todo, como decía Un curso de milagros?

¿Estamos siquiera dispuestos a preguntarnos honestamente qué es lo que queremos, y sentirlo sin miedo?

Como sabemos, la verdadera espiritualidad no va más que de esto, de recuperar cierta inocencia.

Se trata pues de una especie de camino de vuelta atrás, purificando el deseo de todo resentimiento… purificándolo de esa especie de venganza que parece que normalmente tiñe o motiva nuestras acciones… y que está ahí como escondida, dentro… compañera de la amargura… como motivo-base para fundamentar lo que hacemos o pensamos.

Y no olvidemos que esa venganza, resentimiento o amargura… a veces se esconde detrás de una cara bonita y sonriente. El curso de milagros la llamaba… “la cara de inocencia”.

Y entonces, paradójicamente, y como también sabemos… en este movimiento “hacia atrás”, todo se recrea… y nos hacemos nuevos… como dicen tan a menudo muchos cristianos.

Nuevos… para siempre nuevos, paradójicamente para siempre nuevos… y el universo que literalmente somos (y cada uno como una versión completa, pues recordemos que cuando “morimos” es ilusorio pensar que “queda” algo, que “dejamos algo atrás”)… el universo… decíamos… el universo se permite mostrarnos y manifestar lo que de cierto modo es nuevo (nuestro ser, que es un Todo en el Todo Eterno del Amor… y que siempre es nuevo… que se refleja de nuevo como tal).

Así que entonces, como sabéis, el “ego espiritual” parece que en gran medida se alimenta de proteger el miedo al deseo.

Claro, como todo “ego”, el “ego espiritual” protege algún tipo de miedo, y en este caso parece que particularmente lo hace o lo hacemos con el miedo a algunos deseos.

Siempre ese era el movimiento o el tono del ego en general: hacer que algo sea muy especial, en el sentido egoico de “especial”…

Hacer por ejemplo del sexo algo muy especial… enfrentándose así a “los otros egos”, los que, por la vía de las “perversiones” machaconas… hacen del sexo también  algo “muy especial”, pero digamos que de forma opuesta a los egos espirituales que simplemente protegen el miedo al deseo.

Y todo es, como siempre, para diferenciarnos unos de otros al modo “separación”… y así poder crear más y más experiencia de separación… pues, como sabemos, somos creadores a partir de lo que pensamos, hacemos y decimos…, y mientras tanto y siempre… todos seguimos y seguiremos para siempre siendo la misma Mente, la misma Consciencia (“Cristo”, en nuestra tradición). Leer el resto de esta entrada »

El diseño del mundo… y los frutos secos mojados   Leave a comment

isla-de-las-flores

Ilha das Flores. Paulo Valdivieso. Licencia CC.by-sa.2.0

Es curioso lo bien que está hecho el mundo,

las plantas dan miles de tipos de frutos…
y cuanto más se las quiere, mejores son…

Qué de sabores, indescriptibles…

…y los frutos están destinados a eso, a ser comidos, para que así las semillas se esparzan.

Los frutos están además vivos, a menudo millones de células vivas… rodeando las semillas.

Así que las plantas ofrecen vida para nuestro cuerpo, directamente…, para que nos unamos en una especie de comunión “sagrada”, de Luz, con la vida de las plantas.

Y mientras, los humanos seguimos o estábamos celebrando el drama, las energías del drama 🙂 …

… en vez de adorar a nuestro Creador a través de gozar las creaciones, los planetas, que creamos con su poder… todos los Hijos de Dios.

Es un diseño tan maravilloso…

Las plantas se “benefician” de los animales, y les regalan cosas…

… y estos les regalan su amor al estar tan interesados en comérselas…

… y así sin saberlo esparcen las semillas… es decir, los “ovarios” fecundados de las plantas.

Pues como sabíamos… todo es sexo aquí.

Y luego qué ricos… 🙂 … los animales rumiantes se dedican a peinar los prados…
peinan la Tierra y le hacen la permanente…
…dejando unas praderas que da gusto… (pese a las garrapatas).

Otro de los trucos que han tenido que pasar tantos años para que re-descubramos quizá, mucha gente…
es que los frutos secos no hay por qué comerlos secos…
pero, como se llaman así, “secos”…
y como no hay mucha tradición de comer “frutos secos” de muchas maneras…
pues nada…
ahí, como tontos, comiendo secos los frutos secos 😛 .

Parece ser que nos perdíamos todo un mundo de sabores y texturas… los frutos secos mojados 🙂

Así que, como vemos, el truco del mundo es el sexo, las semillas (las de las plantas, las nuestras…)…
sexo
SEXO
…ya que todo es sexo,
como nos recordaba La vía del corazón, en la lección 1.

Las plantas están haciendo su acto sexual a través nuestro,
¡y ni nos damos cuenta!

Somos su intimidad.

Y luego… como somos espíritu, los animales “están para comerse” 🙂 … “estamos para comernos” unos a otros… nos amamos tanto… digestiva y sexualmente… 🙂

… y es que como en espíritu ya somos eso… ese “todo”:

ese Todo Lo Que Es…
donde ya estamos todos así como “dentro” de todos… todos dentro de todos…
“comidos” y bien comidos, entre nosotros…
…digestión universal…
… todos con todos…
… en eterno crecimiento descongestionante… tan “digestivo”…
… de la Relación Santa, Sagrada, Inmaculada.

Así que nada, la muerte…
la muerte es una de las expresiones más “poéticas” del amor…
aunque a veces tan melodramáticas…

Qué curioso que solo el amor sea real…
aparte de que simplemente nos toca serlo y así, con ello, ser felices…
qué curioso… que todo exprese nada más que eso, que amor…

…en una sola relación muy digestiva…

el “Misterio” que somos,

eternamente,
adentro.