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6. El cuerpo y la elevación de la forma. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo

[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor.

Capítulo 6. El cuerpo y la elevación de la forma

6.1 A lo largo de este texto del curso has oído muchas ideas que o bien cambiaron o bien reforzaron las que ya tenías sobre ti mismo. Un curso de amor es un texto de enseñanza, y la meta de esta enseñanza se ha expuesto una y otra vez de tal manera que no olvidases el propósito del aprendizaje en el que estabas participando. Llegó un momento en que tu aprendizaje alcanzó un punto final cuando alcanzaste la meta de este curso, y eso también se te dijo. Digo esto para recordarte que el tiempo de la “enseñanza”, al igual que el del “aprendizaje”, ya tuvieron su espacio, además de sus métodos. Leer el resto de esta entrada »

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Publicado 17 julio, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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7. Un final para el aprendizaje. Los Tratados de Un curso de amor (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elegimos publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. IV. Un tratado sobre lo nuevo

7. Un final para el aprendizaje

7.1 La consciencia-de-Cristo será o bien provisional o bien prolongable dependiendo de tu capacidad de abstenerte de los juicios. Lo que es fluye del Amor y no conoce los juicios. Todo lo que tú prevés, imaginas y deseas con amor debe ser previsto, imaginado o deseado sin juicio, pues si no, será una previsión, imaginación o deseo falso. Y ‘falso’ simplemente quiere decir falso, que no concuerda con la verdad. No significa incorrecto o malo, y, en sí mismo, no merece ser juzgado. Es simplemente una alternativa que te apartará de la consciencia-de-Cristo y que no dejará que esta sea prolongable. Leer el resto de esta entrada »

20. Sufrimiento y observancia. Los Tratados de Un curso de amor (III)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. III. Un tratado sobre el yo personal

Capítulo 20. Sufrimiento y observancia

20.1 Al decir que ya no hay tiempo que perder con la ilusión, estamos diciendo que ya no servirás más al tiempo, sino que el tiempo será el que te sirva a ti. El tiempo fue desperdiciado en la ilusión, por lo que pareció poderse convertir en un amo que hacía de ti su esclavo. Ahora hay que considerar el tiempo de una nueva manera, una manera que tiene que ver con la eficacia. La ilusión tiene como fundamento una causa falsa, por lo que ninguno de sus efectos existe en la verdad. Ahora bien, cada uno de tus pensamientos y de tus acciones tendrá un efecto, y las elecciones que se encuentran ante ti serán elecciones que tendrán en cuenta dónde van a tener el mayor efecto tus pensamientos y tus acciones. Leer el resto de esta entrada »

Seth no es una «canalización» cualquiera: ¿por qué motivos muy prácticos leer a Seth?   Leave a comment

Elderly Woman, Morocco por United Nations Photo, en Flickr

En primer lugar, mucha gente que se dedica al “crecimiento personal”, a la psicología transpersonal, etc., etc., han leído a Seth, al parecer. Aunque luego, a veces, puede parecer que se reniega de Seth o bien, directamente, estas cosas estén incluso como “mal vistas”. E incluso a veces se habrá renegado de toda “canalización”, tras haber “sufrido” el efecto de “ampliación de la percepción”, que, por fuerza, muchas canalizaciones afortunadamente nos causan.

Esta “paradoja” ocurre en cualquier campo, no tiene por qué ser solo sobre esto; normalmente “la verdad” (como proceso por el cual nos cambian el ego, el terreno de juego, las coordenadas)… la verdad nos provoca cierto rechazo… aunque ya haya pasado por nosotros (en tanto proceso, insisto) con su efecto “fertilizador”, con su mella o huella renovadora de nuestras coordenadas.

La huella que hacemos que en nosotros deje “la verdad” en tanto proceso es, a veces, digamos, algo así como “reaccionaria”, en el sentido de que a menudo se reacciona, reaccionamos, simplemente contra aquello que de todas maneras ya se ha incorporado en nosotros (contra lo que uno incorporó, hizo parte de sí mismo; luego por ejemplo se puede rechazar con: “nada, son tonterías”, etc.).

Al “evolucionar” a veces nos creemos de cierto modo “superiores” a lo que nos ayudó a evolucionar (como por ejemplo pueda ser este material de Seth, que por ejemplo habla muy claro sobre creencias y experiencia…).

Pero una cosa es superar algo, y otra olvidarse del paso que constituyó para nosotros, renovador (y así, si no nos olvidamos, por ejemplo podremos hablar de ello con normalidad, sin “emociones inmaduras” que nos pueden impedir sin ir más lejos “recomendarlo” cuando nos apetezca, si es que sentimos su posible utilidad).

La estrategia que tiene Seth para contar las cosas es genial, es muy liberadora (le hace ver al individuo que en realidad tiene todo el poder)… es simple, directa, muy “humana”. No es de extrañar que no vean con buenos ojos este discurso tan liberador muchos de los que hoy se postulan como “maestros espirituales” o como sanadores —quienes acumulen alrededor suyo cierta cantidad de alumnos espirituales*.

Así que animo aquí un poco más a Seth, por si apetece algún día leer algo…, pues en su material está “todo”…, está todo comentado o englobado. “Todo” aspecto de la consciencia (el universo es mente, consciencia, todo dentro de él lo sería)… todo aspecto está contado o enmarcado con mucha “honestidad”, reconociendo por ejemplo que no podemos entender realmente nada aquí…, sino solo experimentar… siendo su comunicación precisamente una invitación a abrirse a ello sin miedo.

“Entender” sería, en este sentido práctico (de “segundo nivel”, diríamos con Un Curso de milagros en la mano…), sería, pues…, ampliar la consciencia-percepción…, abrirse a ser lo que ya somos de otras maneras (mente)… pues la consciencia estaría en muchos “lugares” insospechados que ni son “lugares”.

Por ejemplo, de cierto modo ya somos los “seres” o las consciencias que insuflan cierto orden y vida a nuestros cuerpos biológicos…, es decir, somos por ejemplo ya cierta orquestación de las células, etc., y ello sin enterarnos (intelectualmente no daríamos a basto, por otra parte), en este estado como estamos…, tan enfocados en lo exterior.

Seth de cierta manera complementa al Curso de milagros (UCDM), o complementa cualquier “tradición esotérica” que nos cuente lo mismo, tan simple, pero tan difícil de aceptar por “el ego”.

Y lo complementa en algún aspecto fundamental, como cuando dice Seth que nosotros fabricamos la realidad a partir del pensamiento-creencias (ver más abajo en epígrafes), aunque ello nos parezca raro.

Así que, como comprobaremos si lo miramos y si dejamos de ser unos descerebrados paseando por el mundo creyendo que realmente éste nos puede hacer algo: nuestras creencias son las que “atraen” situaciones “externas” para con ellas ser confirmadas como esos juicios que quieren ser “eternos”…, eternos juicios sobre nosotros y la realidad…, ese aparato de juicios-creencias que llevamos puesto sin quererlo mirar de frente —con UCDM diríamos que no lo queremos “mirar con el E.S.”, con “J.”.

Seth da ejemplos prácticos de tales creencias básicas… y siempre en el fondo tienen que ver con creerse que de algún modo somos indignos…, y, en general, involucran la creencia que reina hoy con ventaja: que somos esencialmente cuerpos.

Así que Seth complementa al Curso porque cuenta de muchas maneras ese aspecto básico entre los fundamentales… el de que todo aquí sería nuestra proyección. Y nos lo cuenta de una forma que hace contraste —y a veces contradicción directa— con UCDM; pero… ya dice la Voz de UCDM… que aprendemos por contrastes 🙂 :

la percepción funciona al revés de lo que cree nuestro mundo, al revés de lo que creemos sin querer revisar tales creencias… al revés de lo que cree nuestra supuesta ciencia. La percepción es esencialmente proyección, y no esencialmente pasividad receptiva; somos “creadores” (somos una mente, aunque no sepamos lo que ésta es en el fondo… pero sí podemos usarla y cobrar consciencia de ello; ese sería nuestro papel, en el nivel práctico de Seth). Y esto supongo que lo dirá mucha gente, en la tradición espiritual, ya que según Seth todas estas cosas se dijeron desde siempre en este planeta.

Así, por ello, el “único valor” de cualquier aspecto de nuestra sociedad es que es compartido (ganaron los sofistas 🙂 en este nivel práctico, en definitiva)…, ya que, en realidad, casi todo aquí tiene poco valor en tanto verdadero “conocimiento”, pues casi todo supone más y más “perderse”, malgastar tiempo, multiplicando lo exterior sin medida:

— una medicina que tanto multiplica y multiplica enfermedades… y que almacena cuerpos en hospitales para reforzar la creencia en la enfermedad… así como la cárcel lo hace con la culpa…
— una física, etc., pese a que haya intersecciones ahora posibles con otros tipos de ciencia física más realistas… en el sentido en que este universo es en realidad mental —y es una sola mente. Estos otros tipos vendrían como posibilidades en el fondo de herramientas de la consciencia… en una época en la que estamos en una cierta intersección más “fácil” con otros sistemas de realidad probables y no-probables (de aquí vemos entonces la relevancia de la astrología, por ejemplo maya).

Así, aunque todo esto no nos parezca que pueda ser así, efectivamente, así de simple… insistamos, no es sorprendente que no nos lo parezca, ya que el que no parezca posible que todo sea tan simple sería precisamente el “engaño” que nos hacemos a nosotros mismos… un engaño cuyo único valor, decíamos, es el de que es un engaño compartido (de forma similar quizá a cuando la Voz del dictado original del Curso de milagros, en la edición “Urtext”…, viene a decir que el “valor” real del sexo viene de que, en todo caso, aunque en realidad el sexo en sí no tenga valor y nos despiste mucho (por el hecho de reforzar tan a gusto la creencia de que somos cuerpos)… al menos es algo compartido 🙂 (cuando lo es 🙂 )).

Así que tenemos este engaño, para con él exteriorizar y exteriorizar… darse golpes.

Pero… ahora tenemos la “nueva era”…, la de empezar a integrar(nos), tras tanto darse golpes. Habrá otra energía global, y comenzará un largo camino donde, vete a saber, quizá tengan algo de razón esas canalizaciones que nos presentaban en el futuro como sembradores y cuidadores de mundos.

Seth dice cosas muy interesantes en relación al “segundo advenimiento”**: éste, en el nivel práctico en que habla Seth (que no es el de UCDM, que diríamos que integra, más globalmente, “metafísica” simple con la práctica… para hacer una roca más dura de pelar hacia nuestra salvación…)…, este “advenimiento”… va a ser el de la energía-personalidad del llamado San Pablo. Éste es quien peor habría llevado su actuación, o la visualización de su actuación, tras su muerte ilusoria en la ilusión de hace casi 2000 años… es decir, el que peor habría quedado consigo mismo tras su actuación “crística” en aquella época dentro de aquella representación “crística”, externa…, del drama interno y eterno que se representó…, de ese drama que constituye “lo divino” en su eterna llamada a nosotros, los seres que nos creemos perdidos sin remedio en los diversos sistemas de realidad ilusorios.

También complementa a UCDM, este Seth, al contarnos de otro modo el que solo haya “una mente”… y esas cosas…, pues él, como está en el Plan dentro del nivel de comunicador-profesor… en varios sistemas de realidad… él ve y sabe, experimenta, que todo ser tiene consciencia…, esté o no vivo.

Es curioso entonces el que la consciencia esté tan troceada y que, aún así, todo se orqueste. Es curioso que estemos “vivos” cuando seríamos “nosotros mismos”, en otro nivel o dimensión, quienes impulsaríamos la fabricación constante de los cuerpos biológicos; es todo como de risa.

Así que la consciencia, esa que creyó necesitar separarse de la Fuente, de Dios… ahí está… aparentemente repartida entre muchos de tipos de niveles, probabilidades, etc.

Todos tenemos yoes probables resonando con nosotros aparte de que resuenen todas nuestras vidas de “encarnación”.

Todos los fenómenos son a la vez, como lo vería Seth en detalle… y como ya contaban tradiciones, creo que también la Biblia, al decir cómo “ve Dios” estas cosas (más bien sería el E.S., no Dios, según el Curso… pues a Dios no le hace falta ver ninguna “locura” de separación…, y además ya puso el “freno” para que siquiera pudiéarmos elegir la cordura de la no-separación).

Es una maravilla, está “todo” “delineado” en Seth…, hace muchos años ya.

Así, en cierto modo “es una pena” que esta canalización tan práctica esté en el mismo saco (“canalizaciones”) que otras más “engoladas” o “engolantes” (aunque todo lo que ayude a la larga o a la corta a “ampliar la percepción” es, al final, algo práctico…, y cada cual se lo administre 🙂 ).

– Vejez
– Sueño, dormir
– Creencias: ¿por qué leer a Seth en general?

Vejez

¿Cuáles son en parte los motivos para que esta civilización trate como trata a los ancianos?

Son motivos “espirituales”, como todo problema lo es, en el fondo: espiritual. Lo “sociológico” toca todo de refilón, y lo “filosófico” digamos que está muy contaminado por presupuestos básicos en el ego…… es decir, está normalmente muy atiborrado de juegos del ego… con los diversos “cuentos”… y con sus detalles fragmentados y fragmentantes en una supuesta tradición que a la vez y en parte no es más que traición, una traición constante a la llamada “sabiduría” (un Sócrates por ejemplo).

Ya sabemos, por UCDM, Un Curso de milagros, que aquí todo es, por defecto, un cierto miedo… un miedo a nuestra verdadera naturaleza… pero sigamos.

¿Por qué tenemos de repente tanta exageración con “lo espiritual”?

Porque lo que vemos “fuera”, incluso lo físico-biológico, aunque no lo creamos así, aunque nos resulte increíble…… todo eso que creemos ver “fuera”… resulta ser la manifestación de creencias o pensamientos (alimentados por la potente… la muy “energética” mezcla de turno entre…: emoción-sentimiento… y teniendo a la imaginación como conductora).

A tales creencias, para remover algo en el terreno de lo práctico… “deberíamos” verlas en primer lugar como individuales…, es decir, como llamándonos a nuestra propia responsabilidad, a cada uno de nosotros… responsabilidad por tener cada uno su parte en este nivel mental, parte muy importante en un nivel que es en realidad el causal. Tales creencias son siempre compartidas (e incluso en sueños colectivos).

Esto sonará duro en una civilización que desfigura con tanta complejidad y esfuerzo cosas como la simple “metafísica” en la que se basa nuestra existencia (no nos permitimos ser simplemente felices, con una felicidad que no depende de nada exterior en realidad; esto no nos va… pues creemos que tenemos que poner mucho de nuestra parte siempre hacia el supuesto exterior, en una aparentemente eterna labor de proyección y exteriorización; pero esa época ya empieza a pasar, a ser nuestro pasado, y, de cierto modo, al parecer podemos decir que a partir de ahora nos vamos a integrar con nuestro “ser interno”, como lo llama Seth, y tanto individual como colectivamente).

Pero no podemos “salir” de aquí…, o no podemos “mejorar” esto que vemos… si no cambiamos profundamente nuestras creencias individuales, acompañados por la ayuda “terapéutica” que se quiera, por ejemplo con las diversas técnicas corporales. ¿Creencias? Sí, pues todos creemos en alguna forma de indignidad de nuestro ser… todos (y el cuerpo con sus historias ponen muy fácil creer tal cosa).

Así que esta “sanación”, esta sanación individual que consiste simplemente en atreverse a mirar en uno mismo las propias creencias…, esta sanación repercutirá de mil maneras “multidimensionales” en nuestro ser colectivo como mente que fabrica (!) este y otros “universos” (¿o si no quién creéis que está sosteniendo por ejemplo el ser biológico de todos nosotros… la “química”, la física cuántica que sea?: ¡somos nosotros mismos, en otro nivel!).

Y esas maneras de repercusión de la sanación no son algo que podamos controlar, sino que sería un proceso de sanación orquestado cósmicamente y multidimensionalmente.

Esto sería “lo importante”, lo que a veces la gente intuye sin leer nada. “Lo importante” es ser felices…, en el fondo…, realmente felices, en un cierto sentido de “abandono” positivo (la felicidad real vendría del reflejo de las leyes del Cielo, y en tales leyes por ejemplo dar es igual a recibir).

La consciencia es abarcante y se amplifica con ese movimiento natural…, y la vida está en realidad y en parte para eso mismo…, para de cierto modo expandir la consciencia.

Sin embargo, al no querer saber que la consciencia y las creencias sobre la realidad son (con su compañía “energetizante”: emociones, imaginación…)… son en realidad… “más importantes” que la manifestación física… nos condenamos a nosotros mismos a la ceguera sobre muchas cosas, entre ellas a la ceguera sobre la vejez… y por tanto hemos de tener a nuestra fatídica disposición las como siempre cómodamente fatídicas etiquetas: “senilidad”, etc.

Los ancianos supongo que no saben cómo reaccionar ante cosas que les suceden en la consciencia (en general, pues no hablamos ya de “locuras” más o menos claras, “enfermedades”…), y así, al no entender…, al tener miedo, miedo “favorecido culturalmente” (si nos ponemos un momento a hablar “como sociólogos”)… entonces… se pueden hacer un lío…, y pasan cosas raras… con lo cual sacamos el armamento de siempre, el de las etiquetas: senilidad.

Sueño, dormir

¿Y qué pasa con los ciclos de sueño? ¿Y con éstos y la infancia?

“Culturalmente” polarizamos excesivamente las fases de luz y oscuridad…, aún teniendo los medios cómodos de la luz eléctrica, etc. Así fabricamos la asociación que existe entre:
— miedo
— sueños
— noche.

Así que “culturalmente” le tenemos miedo a los sueños… a todo ese mundo. Pero dice Seth que podemos dormir más veces y menos tiempo cada vez…, siendo recomendable que una vez sea durante la noche, sí…, pero no más de 4 o 5 horas; y por cierto, ya sabemos que las horas antes del alba son “mágicas”. Leer el resto de esta entrada »

Prisa celestial: a nivel del mundo físico, estamos intrincados en una historia de reducción dimensional: comentando canalizaciones   1 comment

Patricia Cori canaliza un mensaje muy preciso que de ser así da sentido global a nuestra presencia ahora en la Tierra, y que encaja con esa cierta “prisa celestial” que vemos desde mediados de siglo XX manifestarse en el planeta, en la conciencia, con “canalizaciones” de todo tipo con todo tipo de datos y propuestas, como la del Curso de milagros, Seth, sirianos, etc.

Índice:
– Enlaces a textos
– Citas de Patricia Cori como introducción
– Reflexiones: regreso a las canalizaciones tras pasar y seguir un poco seriamente en el Curso de milagros
– Algunos pensamientos sobre Patricia Cori… y otras cosas

Enlaces a textos

Enlace con libros en castellano: 3 de Patricia Cori y 4 de la canalización de Seth.
– Este testimonio titulado ‘un contactado‘ coincide básicamente con lo esencial de lo que habría sido transmitido a Patricia Cori y otros.
–  Este texto sobre la base subterránea de “Dulce” complementa también lo anterior

Citas de Patricia Cori

«Os recordamos una y otra vez que, en la polaridad extrema de la conciencia terrestre, existe luz y oscuridad en todas las cosas, porque tal es la naturaleza de la polaridad. Estáis eligiendo constantemente… con cada pensamiento que emitís y con cada acción que emprendéis en vuestra vida. Recordad: sólo podéis sentiros víctimas si creéis que no tenéis poder. Podéis sufrir la pérdida de vuestro poder personal únicamente si creéis que vuestra alma os puede ser arrebatada. Y sólo tendréis miedo a la muerte si ignoráis los procesos de la evolución del alma.» (Patricia Cori. Vuelve la Atlántida, p. 82)

«Allí, en las tierras remotas de la heladora tundra de Alaska, los científicos militares están generando una potencia mortífera [el HAARP] que puede hacer estallar la ionosfera de vuestra atmósfera terrestre emitiendo lo que se mediría (en vuestra terminología) como cien mil millones de vatios de frecuencia de radio del extremo superior del espectro. En sus experimentos, desconocidos para la mayor parte de la población humana, ya están operando al 8-10% de esa fuerza colosal. Han estado incrementando activamente la carga dirigida hacia la ionosfera y ya están trabajando con más frecuencias de radio de más de ocho mil millones de vatios.» (ídem, p. 125)

«Los equipos gubernamentales estarían dispuestos a bloquear la luz del  Sol, así de grande es su deseo de refrenaros. Sus siniestras bandas de  nubes químicas están proliferando por todas partes sobre  vosotros, sobre las ciudades y las regiones urbanas donde se congregan los seres humanos. Se ha desatado una operación masiva que se extiende a la totalidad del globo y que se está llevando a cabo activamente justo encima de vuestras cabezas.» (ídem. pág. 153)

«Estableciendo [el linaje asociado con los Anunnaki] una tecnología que sea capaz de controlar y alterar cada uno de vuestros pensamientos, vuestros movimientos y vuestras palabras, creen que pueden llevar a toda la  raza [humana] a resonar con sus vibraciones inferiores. Creen que la propia Gaia puede ser arrastrada a la frecuencia nebiruana [Nebiru o Nibiru es el planeta Anunnaki, que, según lo recibido por Cori, el linaje híbrido pretende anclar en este sistema solar], atando ese planeta a la órbita del vuestro y atravesando con vosotros a través del vórtice, y están convencidos de que pueden mantener ese secreto ante vosotros hasta que hayan logrado sus objetivos… del mismo modo que suponen que, como sus antepasados anunnakis, pueden evitar que la luz de la conciencia superior penetre sus redes.
» Se equivocan.» (pág. 91 de ‘Basta de secretos, basta de mentiras’. Patricia Cori)

«Vuestro sistema solar […] se está transmutando en todos los niveles; esto es ya sencillamente incuestionable. Las radiaciones del Sol han aumentado espectacularmente; algunos cuerpos de luz de los planetas se están volviendo más explosivos; otros son más luminosos; el Universo está literalmente  zumbando con las elevadas frecuencias del alma celestial a medida que van elevándose cada vez más.» (pág. 127 de ‘Basta de secretos, basta de mentiras’. Patricia Cori)

«Entonces, iluminados por el conocimiento de que todo es eterno y que las dificultades de vuestra situación actual son tan sólo los dolores del parto de la Madre porque estáis a punto de nacer a otra realidad, miraréis esos asuntos difíciles que os hemos mostrado con el conocimiento de que pueden ser resueltos y lo serán. O serán transmutados. O serán absorbidos en el Todo-Lo-Que-Es, Siempre Fue y Siempre Será. Y vosotros pasaréis a vuestras siguientes lecciones, en ese ‘lugar’ del Universo que vuestra alma elija como su siguiente campo de entrenamiento, y también allí trabajaréis para el bien supremo —siempre buscando esa bondad que está en vuestro interior y en algún lugar, cerca o lejos, en el interior de todos los demás.» (pág. 132 de ‘Basta de secretos, basta de mentiras’. Patricia Cori)

Reflexiones: regreso a las canalizaciones tras pasar y seguir un poco seriamente en el Curso de milagros

Pensar en opuestos es menospreciarnos; estamos superando eso; no podemos seguir albergando la culpa, tal y como está, escondida profundamente en nosotros, con muy variadas excusas.

Lo “espiritual” está para volver a ser inocentes en cada presente, para purificarnos, para quitarnos interpretaciones que nos parecen muy lógicas pero que solo sirven para mantener el contenido de ataque, culpa, a nivel mental.

Si podemos ir admitiendo, cuanto antes, la atemorizante verdad de que nosotros sobre todo no somos cuerpos… y que estamos “constelados” interdimensionalmente… pulsando, como dice Seth, con toda nuestra historia de despertar… entonces mejor que mejor.

Si no estuviéramos relacionados con todo, hubiera habido separación, pero sabemos que eso es falso si seguimos las vías simples de cualquier camino espiritual bueno.

No hay separación con respecto a nuestra Fuente, a la que estamos regresando. Lo que pasa es que nos asusta mucho. Patricia Cori dice que si nos asusta tanto el perder nuestro ego (no es una pérdida real) es en parte porque recordamos también algunas experiencias de “zonas grises”, que existirían entre las grandes “densidades” de la conciencia… y que al parecer a veces visitamos de algún modo entre vida y vida ilusoria en nuestra dimensión física.

Así que siempre estaríamos “pulsando”… y el ego es nuestro enfoque constante a la misma realidad… pero que sería solo uno de los enfoques posibles; el ego sustentaría, fabricaría, esta realidad física… pero… como todo… tiene un posible “regenerarse” en la ascensión vibratoria entre grandes densidades vibratorias, que es también este universo… hacia el no-tiempo (desde nuestra unidimensionalidad temporal).

Todo repercutiría en todo… en este movimiento de ascensión, de canto a la gloria de la Fuente, de Dios… canto que es este universo, visto según el propósito que nos lleva a lo real.

Acabo de pasar una temporada en que he estado y estoy practicando el Curso de milagros… siendo un poco fanático. Esto ha estado muy bien y está muy bien; pues a veces “hay que centrarse”, ya que las “verdades fundamentales” hay que trabajarlas y trabajarlas… pues estamos muy condicionados mentalmente por años y vidas de programación —que siempre es en realidad, globalmente, “auto-programación”.

Pero… cualquier camino, como el curso, también nos sirve para escondernos… para ralentizar el despertar… pues todo es dual… aquí no hay nada “en sí”, todo dependería del propósito. El ego quisiera hacer cosas eternas para no tener que afrontar la cuestión simple del propósito… básica para la conciencia del despertar, básica por ejemplo en este Curso de milagros.

La Voz que dictó el Curso, habló a Helen de una “prisa celestial”. ¿Por qué creemos que se da tal prisa?

Simplemente porque lo de fuera refleja el ego dentro, en la mente (todo es mente en realidad, todo es conciencia despertando); y por eso mismo, y antes de “ascensiones grandes” en niveles vibratorios… y quizá por “pura lógica”… antes de eso… tendrían que darse grandes manifestaciones “ego” fuera… para poder por ejemplo reunificar conciencias a niveles más globales (sugiere la canalización de Patricia Cori que estamos enredados con cierta raza humanoide, de la que tanto se habla…); para poder pues “enseñar” y aprender la historia del despertar junto con otras razas-encarnaciones… que tienen otras idiosincrasias… en el universo… unas razas de las que siempre al parecer han tenido relación con la Tierra y con nosotros (habiéndonos de cierto modo re-moldeado tras nuestro primer trabajo de moldeo).

¡Seríamos como los perritos domados, enseñando por fin cosas más interesantes, inocentes y amorosas… a nuestros propios domadores en la sombra, tras milenios y milenios!

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La enfermedad a la luz de Hamer y ‘Un curso de milagros’   7 comments

Esquema básico de los programas en los que encaja toda enfermedad

«Lo que parece ser percepción, según tú un evento concreto y objetivo, es, en realidad, la materialización de tus propias emociones inter­nas, energía y ambiente mental.» (El material de Seth)

«Yo no soy poeta, pero, como dice Ruburt en uno de sus poemas, pensad en vuestro cerebro como una tela de araña que formáis alrededor del ser interno. Esta red os ayuda a desenvolveros en el mundo del espacio y del tiempo, y es tan tenue, precaria y delicada como una tela de araña, y está en un equilibrio igual de precario. Vosotros la formáis y luego percibís el mundo, pero vuestro punto de vista es muy reducido y el jardín que percibís muy privado. No obstante, tenéis una capacidad de percepción mucho mayor. Quiero que comprendáis la naturaleza de vuestro ser interno o alma, pues él es un punto focal de realidad del cual brotan otras realidades, y no está prisionero en el reducido encierro de los días, las semanas, los meses o incluso los siglos.» (Habla Seth II)

Índice:
— Objetivo de este texto
— A vueltas con “lo espiritual” y con Hamer
— Comentario de la sección IV del capítulo 2 de 
Un Curso de milagros: «La curación en tanto que liberación del miedo»
— A modo de conclusión

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Haber encontrado el increíble descubrimiento de Hamer  sobre la enfermedad —ocurrido en los años 1980—es algo que quizá a mucha gente le haya terminado de dirigir hacia “lo espiritual”. Quizá es esto lo que a mí en parte me pasó —por simplificar mucho esta última parte del transcurrir reciente en “la vida”.

Antes de seguir con Hamer y de seguir explicando a cuento de qué viene esto de hablar de forma tan “hortera” sobre “lo espiritual”… hablemos del objetivo principal de este comentario en esta entrada de blog que creo que estás leyendo 🙂

Objetivo de este texto

Hay una parte del cap. 2 de ‘Un curso de milagros’ (UCDM) que dice que es un error pensar que el cuerpo pueda crear. En este comentario que haremos abajo, quisiera ilustrar las frases donde se dicen tales cosas (sección IV), intentando enmarcar en ellas ejemplos concretos sacados del descubrimiento de Hamer, con sus sencillos conceptos.

Esto es realmente simple de hacer y de decir, pero requiere tener estas cosas simples muy claras, y por eso esto va a ser largo (aparte de que lo será porque soy bastante pesado 🙂 ).

Hamer descubre muy detalladamente que toda enfermedad está relacionada con conflictos concretos en el nivel mental, es decir, en el nivel de las interpretaciones de lo que parece pasarnos en ese otro gran nivel, el no-mental, el de los cuerpos —incluyendo aquí obviamente el comportamiento, etc.

Y para cumplir con el objetivo que nos importa aquí en el artículo y en general en el blog y en la vida (que es el de aplicar el resto de la vida este texto de UCDM con sus simples ideas, intentando perdonar todo y “disimular” todo lo máximo posible (¡qué simple era la verdad!))… entonces… como decíamos… para poder cumplir con ese objetivo… veremos que a grandes rasgos solo hay dos niveles (mente y cuerpo)…, tal y como lo expresa UCDM (en UCDM no se habla de otro nivel más que de esos dos: el nivel de la mente y el del comportamiento o cuerpo).

Solo ocurre algo de relevancia “para el espíritu” (es decir, para nuestra realidad inmortal) cuando el nivel mental, es decir, la mente (esa mente que aquí en cuanto poder real nuestro, en el universo-sueño, queda reducida a básicamente ser capacidad de decisión)… cuando ese nivel de la mente… se da cuenta de que puede elegir precisamente espíritu… es decir, que puede elegir nuestra realidad inmortal, “la verdadera”.

Con tal “elegir verdad” (que en realidad es un dejarse elegir)… aquí, en nuestra realidad falsa (“la tierra”)… “eligiendo verdad”… conseguimos reflejar de alguna manera aquella realidad inmortal… y deshacemos con ello todas las consecuencias de nuestras creencias falsas —las basadas en la malinterpretada idea de la separación.

Con tal reflejar conseguimos por ejemplo tener mayores sentimientos de paz… y a veces curaciones físicas… o una fuerte inspiración que puede servir de revulsivo o de renovación en los trabajos o quehaceres.

Normalmente, para nuestra realidad inmortal —esa que nos pide dulcemente desde nuestro interior que volvamos a despertar a ella…—… para ella… no son relevantes los otros dos “campos” que niegan muy directamente lo único positivo que existe (el “amor perfecto” de nuestra realidad inmortal):

— uno es el campo de nuestra “mente usual”, que está dormida eligiendo constantemente “individualidad”, eligiendo constantemente “ego”, es decir, eligiendo todo aquello que hace una mente que por defecto siempre ya se ha decidido a creer en el ego, a creerse ego… una vez que “baja” al universo. Tal
ego incluye y en sí mismo es, básicamente, una interpretación seria de la idea de la “separación” con respecto a nuestra Fuente.
Esta “interpretación seria de una idea loca” es todo un sistema de pensamiento (el del ego), que está implementado ahí delante: en cuerpos, en el cegador mundo de la forma.

— por tanto, el segundo “campo” es el relativo al nivel corporal…  al del cuerpo y su comportamiento. El propósito del cuerpo —visto desde el ego— es el de servir para implementar tal interpretación seria de una idea loca: la idea de la separación.
Y por eso, por ver este espectáculo en el que creemos “vivir”… por eso… creemos que existen cosas como la muerte y la destrucción, la degradación o el sufrimiento, la carencia, etc. aunque todo ello solo sean creencias, nuestras creencias (apoyadas, como vemos, por “todo un universo”… aunque la cantidad o la grandiosidad no tienen importancia en realidad para el espíritu).

Así, si parecen existir esos dos campos… es solo para posibilitar el despertar. Y para nuestra realidad inmortal literalmente no existen. Pero, en el nivel de nuestra práctica, obviamente creemos que existen, y debemos por tanto hacer algo con ellos (entregando la percepción).

Nuestro trabajo es pues el de despegue, trabajando precisamente la metafísica simple que nos indica que, en el nivel real, en el de nuestra realidad inmortal, estos dos campos “no existen”.

Por supuesto que una vez que creemos estar aquí “encerrados”, y que nos vemos así reducidos… es imposible negar el nivel del cuerpo (como dirá abajo parte de la sección del Curso que vamos a citar).

Obviamente el nivel del cuerpo será, además, el único medio a nuestra disposición para poder despertar. Es pues un medio de aprendizaje a la hora de despertar a nuestra verdadera realidad y para que pueda darse —en cantidad o en buenas condiciones— el único trabajo de la mente que nuestra realidad inmortal sí que espera que “terminemos” completamente algún día.  Éste es el único trabajo que sí que sería relevante para nuestra verdadera realidad como espíritu; es el trabajo que podemos simplemente comprender así: “perdonar toda percepción”, entregándosela al canal que en nuestra mente nos reúne más o menos disimuladamente con nuestra Fuente… pues realmente nosotros estaríamos y seríamos eso que UCDM llama “conocimiento”… y no seríamos ni estaríamos esto de “aquí” (el mundo de la percepción).

La siguiente es una de las citas de UCDM que comentaremos abajo. Creo que, para alguna gente que lee el Curso, esta frase puede resultar especialmente intrigante, o quizá les resulte hasta desagradable. Para mí aún lo era un poco cuando escribía esto en febrero del 2012, aunque, como vemos aquí, intentamos aclarar en este texto qué es lo que se está queriendo decir con esta frase en el curso de milagros.

«Este error [el de que el cuerpo puede crear] puede manifestarse de dos formas: se puede creer que la mente puede crear falsamente en el cuerpo, o que el cuerpo puede crear falsamente en la mente.»

A vueltas con “lo espiritual” y con Hamer

Esto, “lo espiritual”, lo podríamos caracterizar como “más abarcador”, o más simple, que la visión “egoica” que tenemos y somos todos por defecto. Dicha visión egoica nos da paso a poder siquiera “existir” en este universo, o, digamos, a poder soñar este sueño de existencia en cuerpos materiales (hay una caracterización rápida de qué significaría en último término “lo espiritual” en el principio del artículo «Cómo anclar…»).

¿Qué descubre Ryke Geerd Hamer? Descubre de una forma muy detallada que hay algo que diríamos que está como “por encima” de las enfermedades… algo que las subsume a todas… un esquema en el que todas encajan: programas, de dos fases (“bifásicos”), que albergan a todas las enfermedades (una de las fases del programa es de “estrés”, “activa”… y la segunda es de “recuperación” o más “pasiva”… y todo ello salpicado a veces con posibles crisis intermedias… y con posible confluencia de varios programas, etc.).

Antes de nada aclaremos muy bien que lo descubierto no quiere decir algo así como que…: ¡ale! ¡ya está todo curado!

En absoluto vamos por ahí.

Primero, no se trata de “curar” sin más. Curar no depende de nuestro antojo; no depende solo de nuestra voluntad en tanto que quizá seamos gente que querría ser más o menos “experta” en algún campo relativo a la “curación”… o bien una especie de super-héroe sanador.

Tampoco es por cierto nuestra pretensión, obviamente, ser expertos en “medicina”… ni en el de Hamer… ni en el de ninguna de las prácticas terapéuticas alternativas en ninguna de sus facetas… e incluso tampoco es la pretensión ser expertos en UCDM, pues lo importante de este curso de milagros es no perder el norte de la práctica, es decir, animarse constantemente a aplicarlo cada vez más en nuestra percepción… y hasta el final. En realidad la esencia del curso de milagros es básicamente el Ho’oponopono y su sencilla práctica.

La única pretensión es pues hablar un poco más sobre este asunto de la enfermedad, pero a la vez teniendo en cuenta que ésta es en realidad en último término “incomprensible”.

¿Por qué? Simplemente la enfermedad es un asunto del que llegará un día que será dejado atrás por lo que podríamos llamar nuestro ser, nuestra “capa de conciencia”. Lo dejaremos atrás, como dejaremos cualquier otra pesadilla.

La pretensión aquí es pues la de apoyar y reforzar la comprensión de algunas ideas muy simples (pues la verdad es muy simple)… en torno a la mente y la enfermedad… ya que, como quizá sabéis, todos somos mucho más responsables de nuestras enfermedades (así como en general de todo lo que se nos aparece delante —del universo)… somos todos… mucho más responsables de lo que quizá quisiéramos haber creído durante toda la vida. Y decimos “responsables”, no “culpables”, pues como se sabe el sentimiento de culpa —ese auto-ataque— es solo nuestro invento, y tiene “curación” si entregamos la mente a la verdad.

Entonces, con todo esto veremos lo simple que va a ser la verdad… y, por tanto, sentiremos inmediatamente las implicaciones que esto tiene en cómo pensamos sobre nuestro mundo… y, por tanto, en cómo pensamos que podríamos “actuar” en “nuestra civilización”.

En esta civilización, en este sueño de universo, seguramente vamos a ver pasar algunos cientos de años antes de que se generalice un salto real hacia la interiorización de eso que podríamos llamar un “nuevo paradigma” — el que trascendiera al “moderno”. Con este paradigma nuevo alcanzamos una comprensión más realista sobre la enfermedad y sobre el lugar de “la conciencia” (y la inconsciencia) en el universo y en el cuerpo.

El lugar de la conciencia o la mente en general no es nada irrelevante en el universo, pues, como hemos dicho, en último término, hay indicios que mostrarían que el universo sería nuestro propio sueño, y, según UCDM, el universo empezó precisamente con una muy atemorizada “necesidad” de la mente: la de “la conciencia de la separación”, que pasó inmediatamente a crear un nivel de cuerpos para esconder que hubo un momento en que todo era solamente una idea malinterpretada (y sigue siendo solo tal idea malinterpretada de forma aterrorizada, pero, una vez estamos metidos en el cegador mundo de la forma, nos parece más difícil ver que todo surge de una idea loca interpretada demasiado seriamente: la idea de la separación).

Así, con esto vamos hacia una comprensión simple de qué es lo que nos traemos entre manos, y ya no solo respecto a nuestros cuerpos… sino en el universo, pues vamos a ver el obvio enlace que en cierta manera existe entre:

— el descubrimiento de Hamer,

— y el fundamental no-dualismo puro que parece ser el núcleo de las corrientes espirituales más importantes.

La invitación a ese simple “no-dualismo puro”, en tanto que es un sentir que nos saca felizmente de este sueño (“despertar”)… o en tanto que es un cierto trabajo espiritual… la tenemos tanto en:
— ‘Un curso de milagros’ (UCDM), como quizá sabéis…
— así como al parecer la tenemos también “desde siempre” en por ejemplo ciertas interpretaciones fundamentales de la sabiduría tradicional de la India (p.ej. el Bhagavad Gita interpretado por Shankara).

Así pues, lo descubierto por Hamer es un puente ya indestructible y con cinco carriles de ida y cinco de vuelta entre “lo espiritual” y “la ciencia moderna”; y además, para colmo, este puente atraviesa el río que más nos duele, dejándolo atrás pero contemplándolo muy despacio.

Ese río es…… el mismísimo cuerpo, es decir, nada más y nada menos que el héroe de este sueño: el cuerpo para el cual está todo configurado… configurado para su gloria o su desprecio calculado… para su protección o su aprecio… y para algo que quizá quisiera ser una infinita y espectacular “distracción de los cinco sentidos”.

Seguramente sea debido a la existencia de tal puente que, lo que aquí tratamos, nos resulta algo disonante (y por ello Hamer fue algo reprimido en sus inicios).

Este (re)descubrimiento de Hamer básicamente disuena en una civilización que, de todas maneras, en sus aspectos “alternativos”, vemos que da pasos cada vez más grandes hacia la apertura mental a un cierto “nuevo paradigma” —aunque quizá diríamos que solo parecen ser por ahora “pasos” reprimidos.

En fin, la verdad solo puede caer por su propio peso, pues la verdad no lucha… el bien no lucha… el amor no lucha…: la verdad (bien, amor) simplemente ilumina lo que no era más que oscuridad.

Así pues, el descubrimiento de Hamer contextualiza las enfermedades en términos que se acercan a la simple metafísica del Curso de milagros, que es una metafísica que creemos “verdadera”, pues, en definitiva, todo estaría en la mente. En esta cuestión, a grandes rasgos, también han terminado coincidiendo como ya sabréis diversas visiones de muchos “físicos” (a cuento de la famosa “cuántica”; sorprendentemente se dice que el propio Einstein tenía algunos dichos en tal sentido, sobre la importancia de la conciencia como soñadora de este universo).

Y por cierto, esta “metafísica” —sin la cual al final vemos que no podremos entender nada en este mundo— la hemos contado por aquí infinidad de veces, y se empezaría a resumir parcialmente tal y como ya dijimos: “el universo es nuestro propio sueño”.

Pero, y esto es muy importante…: el hecho de hablar y entender un poco el concreto descubrimiento de Hamer sobre el carácter mental y proyectivo-programado de la enfermedad… seguramente nos ayude a algunos a hacer una transición hacia la simplicidad metafísica que “explica” el auténtico disparate que en último término sería este universo.

Así pues, todas las llamadas “enfermedades” terminan encajando en una u otra de las fases de aquellos programas (o en las crisis intermedias, pero siempre dependiendo de este esquema bifásico). Tales programas son activados por el mismo sujeto que vive un determinado conflicto en ciertas condiciones. Se activan digamos que inconscientemente… pero lo hace el propio “individuo” desde niveles profundos.

De ahí que, en último término —como ya se “sabe” por ejemplo en el mundo de las terapias “transpersonales”— quien se cura es siempre el propio paciente “a sí mismo”. Es decir, en un lenguaje digamos “transpersonal”…: se cura conectando con su “sí mismo”, con su “Ser” con mayúsculas… siendo para ello normalmente ayudado (inconscientemente) por esa misma conexión pero ahora “realizada” en otra mente (la del “sanador”).

Ese sanador quizá esté algo más acostumbrado, o bien quizá tiene mucho menos miedo que el “paciente”… en ese “momento de sanación”… a la hora de poder “conectar con ese Ser que es el único ser verdaderamente compartido”.

Así que entonces, todo ese variado conjunto de “muletas de ayuda” (“magia”) que el paciente pueda aceptar de parte del sanador como remedio “que cura”… ese conjunto… “es otro cantar”…, y es por ejemplo el de la:
— medicina oficial con sus pastillas, radiaciones, etc.,
— o la medicina alternativa con lo que sea…, etc.

Todas esas muletas sobre las que nos apoyamos para “curarnos” son meramente “magia”… pues la causa es mental.

Pero, diciendo esto, no estamos condenando a esas muletas-para-curar…, a la magia, a las pastillas, radiaciones, masajes, imposiciones de manos…, etc. Lo que simplemente ocurre es que en general todo eso es magia, y que toda magia es sencillamente algo que transitoriamente puede resultar necesario para que nuestras mentes asustadas acepten su propia curación.

Nuestras mentes se han hecho ya mucho daño a sí mismas durante la vida… y se lo hacen constantemente. Por tanto, ya están normalmente muy asustadas, y ello aunque solo sea por el hecho de creer que el universo, con toda su aparente muerte y destrucción, es real.

Así, la magia es una muleta necesaria, pero lo es solo en tanto que nos ayuda a evitar por ejemplo ese miedo que nos podría dar el comprobar de golpe que siempre todo nos lo hemos hecho nosotros a nosotros mismos; si sanáramos muy de golpe, por ejemplo, podría desatarse quizá alguna enfermedad aparentemente peor que la anterior, ya que ese miedo puede ser muy grande… ese miedo que nos podría dar el constatar de golpe algo que nos “demostrara” muy claramente, más o menos indirectamente, que todo esto simplemente era “nuestro sueño” —y el sueño de una sola mente auto-engañada en la fragmentación demente del universo de la materia.

Esto que acabamos de decir tiene que ver con lo explicado en UCDM al final de la cita que pondremos abajo.

Y bien, todo es tan sencillo como esto, como el siguiente “razonamiento” aparentemente “circular”:

la causa última de las enfermedades —por lo que interpretamos fácilmente al conocer el descubrimiento de Hamer— está en los conflictos que vive la mente (que siempre estaría, por cierto, algo intrincada o “constelada” con “mentes cercanas”: familia, etc.), y que terminan desatando estos programas, alimentados por la mente de forma inconsciente.

Es decir, “la causa es la mente” (cosa que matizaremos a la vez que ampliaremos o simplificaremos ahora aquí abajo, comentando UCDM).

Pero el asunto es circular, redundante, porque normalmente no tenemos la mente preparada para aceptar la verdad directamente, ya que si la tuviéramos… no hubiéramos enfermado —o “creído enfermar”.

Lo normal es que podamos abrirnos solo progresivamente a aceptar que la enfermedad tiene principalmente una realidad mental, así como la tiene en último término todo el universo, que sería, si lo vemos “como ego”, una especie de enfermedad de la mente: la enfermedad de la separación (una separación interpretada a la tremenda que dio pie por tanto a una creencia-miedo… y a la necesidad de proyectar tal miedo-creencia… en la proyección que es este universo).

De la enfermedad que por tanto sería este tipo de universo… de esta enfermedad… podemos salir en cuanto nos pese demasiado… y en cuanto así lo elijamos de corazón… pues es “gratis” hacerlo… y se hace en vida, “iluminándose” —y no muriendo, pues la muerte no nos “libra” de nada.

Entonces sí podemos abrirnos a querer que esta sea nuestra verdad, a comprobarla y trabajarla (es a lo que nos anima el “trabajo espiritual”)… a tener el deseo de la verdad. Pero esto no quiere decir que podamos cambiar rápidamente nuestra mente inconsciente que proyecta enfermedad… y de entrada porque, por ejemplo, en general podríamos decir que los cuerpos son co-proyectados “consensuadamente” con el resto de mentes que están aparentemente separadas de nosotros, en este universo.

Comentario de la sección IV del capítulo 2 de Un Curso de milagros: «La curación como liberación del miedo» («Healing as Release from Fear»).

Para empezar, aclarar por qué puse el título original en inglés: los traductores del título de esta fantástica sección de UCDM creo que no han querido traducir ese “as” con el que supongo que se quiere decir “La curación en tanto que liberación del miedo”… y no simplemente: “la curación y la liberación del miedo”, que es como se ha titulado esta sección en la por otra parte muy bonita traducción oficial al castellano:

«IV. La curación como liberación del miedo

» Vamos a hacer ahora hincapié en la curación. El milagro es el medio, la Expiación el principio y la curación el resultado.»

Aclaremos antes de nada algo sobre el vocabulario.

UCDM sirve para “perdonarlo todo”, incluyendo también las palabras tradicionales de “la teología”, es decir, esas palabras que fueron usadas más bien para “lucirse”, o, a veces, para ayudar a que las mentes se auto-machacaran más y más con la culpa, y que no fueron usadas por tanto para facilitar el perdón generalizado, el perdón de uno mismo… la propia “iluminación”. Leer el resto de esta entrada »

La última biodescodificación II: sobre la relación entre conflictos: conflictos en el útero y en la infancia en tanto que “malla” para el resto de conflictos. Joaquín Grau, Hamer y «Un curso de milagros»   Leave a comment

«Incluyo esta información en este capítulo sobre la religión, porque es importante que comprendáis que la ignorancia espiritual está en la base de muchos de vuestros problemas, y que, realmente, vuestras únicas limitaciones son las espirituales.» (Habla Seth II)

«Todo lo que ves, desde el momento en que sueñas que naces, hasta el momento en que sueñas que mueres, y todo lo que sueñas entre medias, es un símbolo del pensamiento de que estás separado de Dios [= la “Fuente” = “amor perfecto”].
El Cielo parece estar completamente roto en un incontrolable número de pedazos y ha sido reemplazado por su opuesto. Sin embargo, la historia del universo —pasada y futura— solo es un guión que fue escrito por el ego —el cuento compuesto y glorificado por el idiota del mundo— que representa, de todas las maneras concebibles, el acto de separación [ilusoria].» (en “La desaparición del universo“. Gary Renard. http://bit.ly/nFvhJA)
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«……el sufrimiento y la ilusión son el origen de los ciclos de nacimientos y muertes»; en el Bhagavad Gita (comentario de Shankara (o ādi śaṅkara)).
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Pretendo hablar de la unión entre lo que empiezo a ver que ha descubierto Joaquín Grau, con lo descubierto por Hamer.

Antes, un poco de contexto

El contexto desde donde hablamos es el siguiente.

Todos estamos enfermos. Esto es algo que también dice literalmente Grau, y “sabemos” que es así por lo que hemos aprendido en los materiales que estudiamos por aquí, como los del Curso. También sabemos que toda enfermedad es mental (volvamos a reproducir esa cita que teníamos en “la última biodescodificación I“, de UCDM en la L.76: «El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma»).

Todos estamos enfermos de universo; éste no es por defecto algo divinamente inteligente. El universo de la percepción, de la separación, es una especie de error de percepción, nuestro propio error, y aquí venimos a “enfermar” de ello, es decir, a manifestar o a desplegar la enésima historia cíclica de “vida” dependiente de una muerte que permite el eterno retorno de la nada que dio pie a este universo: el pensamiento de la separación y el ataque que conllevaba éste hacia nuestra verdadera naturaleza como mente global no dividida.

Algo sobre la terapia de Grau (Anatheóresis)

Diciéndolo rápidamente:

Grau lleva a los pacientes a un estado de ondas theta (no es hipnosis profunda) para una regresión en la que se pretende volver a vivir “conflictos”, cómodamente, volver a vivenciar conflictos, etc.…, y sin juzgar, sin juicios.

Como rasgo básico, dicho “no juzgar”, o no interpretar, obviamente nos parece fundamental, a la vez que el otro pilar de saber que es el paciente quien se cura; ambos son quizá rasgos compartidos con:

– la Gestalt,

– también con terapias como la de Bob Hoffman, del “amor negativo”,

– con todo lo relativo al amor en general, y que podemos llevar a cabo también por nosotros mismos en la vida, y sin necesariamente pasar por terapias o por terapias concienzudas…, es decir, en todo lo que podemos hacer más o menos explícitamente con nuestra propia “percepción” o proyección: Ho’oponopono, Un curso de milagros, etc.,

– o quizá con algunos “psicoanálisis suaves”, de los que supongo existirán infinitos tipos (sin juicios o interpretaciones)…, en el estilo de toda la gente que trabaje suavemente con ese concepto de la sombra, a lo Jung, etc. (tenemos, creo recordar, materiales básicos sobre esto por ejemplo en Laura Gutman).

Es decir, un rasgo básico en la muy bella práctica que inventó Grau, rasgo fundamental, es el de acompañar sin juzgar hacia núcleos de “conflicto”…, hacia núcleos que según parece estarían en la base de cualquier conflicto de la edad adulta (éstos en realidad lo que harían es meramente realimentar los puntos ya dados en etapas a veces muy tempranas de nuestro “desarrollo”).

Ahí, los pacientes a lo largo de los años han mostrado por ejemplo la realidad de la percepción extrauterina: que nosotros, cuando somos fetos, ya “vemos” o ya tenemos experiencias “fuera del cuerpo”. Podríamos entender quizá que tal percepción se da de forma “lógica”, pues aún no somos un “cuerpo-yo”. Esto también lo entenderíamos simplemente hablando de que es más fácil de lo que creemos el poder conectarnos con la mente dividida global que no entiende de espacio-tiempo, y así “vernos” en las situaciones o ver las situaciones que nos han concernido; y esa visión se daría un poco “a placer” a la hora de nuestra curación, “a placer” para esa instancia que también llevamos en nuestro interior y que desea con nosotros nuestra curación, y que fabrica o se dirige hacia ella, hacia nuestra curación —a poco que nos abramos a tal instancia.

Así pues, los conflictos que luego aceptaríamos, generaríamos o nos suceden y nos calan, como adultos, se acumulan y se cargan o no se cargan a partir de aquellos puntos de conflicto vividos por ejemplo en el útero materno o en la infancia (donde no podemos digerir o discernir lo que nos pasa sino más bien aceptarlo como “mapa biográfico” o topografía de conflictos personal). En realidad, como sabemos por Hamer, toda enfermedad tiene que ver con conflictos o situaciones conflictivas (incluso alergias, etc.).

Digamos por tanto que hay una “malla” intrauterina e infantil de conflictos —la llamaremos así, “malla”. Esto podría en parte y quizá solo a veces “explicar” por qué unas personas sí y otras no ponen en marcha realmente el programa relacionado con un cierto conflicto —según lo define Hamer— ante el mismo evento “exterior”: dependiendo de cómo es la integración de las “ondas adultas” (beta) con respecto a las ondas que preponderaban (theta) en el estado y estados de desarrollo en los que se configuró tal malla.

La propensión a “programar” los programas biológicos de la nueva medicina que descubre Hamer vendría dada quizá “genéticamente” por esa malla que se mostró/vivió en el útero o poco después de nacer. Leer el resto de esta entrada »