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12p. La vía del corazón. Lección 12. Preguntas y respuestas. Jeshua – Jayem (sobre María Magdalena, la fragmentación ilusoria de la Luz, San Germain y las canalizaciones en general)   2 comments

En el siguiente audio está la lección y la sección de preguntas y respuestas:
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imagen corazón en círculo[- Para más información, ver el índice dedicado a este libro en esta web. En él se puede encontrar el enlace al libro completo en formato texto.]

Lección 12. Preguntas y respuestas

Pregunta: el día de tu crucifixión, se dijo que dijiste: “Padre, por qué me has abandonado”.

¿Puedes comentar más sobre ello? ¿Querrías?

Respuesta: esa es siempre justo la cuestión apropiada. Ante todo, ya le he dado ciertamente una respuesta a alguien a quien conoces. Así que te sugeriríamos con gran énfasis que simplemente la consigas, pues no fue dada para ser mantenida en privado. Ahora bien, nos gustaría modificarla diciendo que desde entonces siempre me he sentido culpable por esa declaración [risas].

Querido amigo, si no hubiera llegado a tocar cada uno de los núcleos de la humanidad y de toda experiencia que hayas conocido, sería inútil que me escucharas. Y no tendría nada que ofrecerte. Por tanto, si hubiera venido a tu mundo y, digamos, me hubiera convertido en alguien impermeable a la duda, al dolor, a la culpa, a las lágrimas, a la ira, o a lo que sea —sí, incluso a la lujuria—… de haber hecho eso, habría convertido mi relación contigo en algo sin sentido. Leer el resto de esta entrada »

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11p. La vía del corazón. Lección 11. Preguntas y respuestas. Jeshua – Jayem (preguntas sobre la caridad mal entendida y la espiritualidad; sobre los niños, las emociones y la educación emocional; sobre educar en la paz, liberación emocional)   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[- Para más información, ver el índice, de estos libros de Jayem, en esta web.
– En diciembre 2015 terminé una revisión de la traducción de este primer libro de La Vía (la primera versión la hice en 2014).
– Aunque la traducción había quedado bastante bien, ya ha sido bastante “reparada”. Aún había algunas cosas más o menos claramente mejorables en cuanto a la transmisión del significado del texto en inglés (dentro de que el objetivo es fundamentalmente transmitir el sentido lo mejor posible).
– Para ver el PDF entero actualizado ver el índice enlazado arriba (y la carpeta con todos los textos en Google-Drive que también enlazo en el índice)]

Lección 11. Preguntas y respuestas

Pregunta: me gustaría que Jeshua tratara la cuestión que me planteó alguien que no sigue nuestro camino, nuestras creencias. Esta persona decía, “el mensaje de Jeshua tiende a privatizar la espiritualidad y la acción correcta. Uno podría fácilmente olvidarse de nuestra responsabilidad por los pobres y oprimidos, o convertir esta responsabilidad, que es algo natural, en algo sobrenatural”.

Respuesta: ciertamente, querido amigo, nos manifestamos en esta hora con una gran alegría por poder hablar sobre esta cuestión. Porque ciertamente es una cuestión que ha sido planteada por muchas, muchas mentes, en muchas épocas. Pues como ves, en la mente humana, se tiene la tendencia a separar la espiritualidad en dos campos.

Siempre han existido quienes buscaron separarse a sí mismos de la cultura, de la comunidad, de la vida diaria, y corrían a sus cuevas y monasterios para poder buscar allí una relación puramente interior con Dios. Ahora bien, no tiene nada malo crear una relación puramente interior con Dios, puesto que esa es la Verdad de tu Realidad fundamental. Leer el resto de esta entrada »

10p. La vía del corazón. Lección 10. Preguntas y respuestas. Jeshua – Jayem (sobre el uso de la astrología; sobre el simbolismo de la cruz; sobre las iniciaciones)   1 comment

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(El anterior audio contiene tanto esta sección de preguntas como la lección completa.)

imagen corazón en círculo[- Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G
– En diciembre 2015 empecé una revisión de la traducción de este primer libro de La Vía (que he tardado o tardaré pocas semanas en terminar).
– Aunque la traducción había quedado bastante bien, aún había algunas cosas más o menos claramente mejorables en cuanto a la transmisión del significado del texto en inglés (dentro de que el objetivo es fundamentalmente transmitir el sentido lo mejor posible).
– Para ver el PDF entero actualizado ver el índice enlazado arriba, punto 6 (y la carpeta con todos los textos en Google-Drive que también enlazo en el índice)]

Lección 10. Preguntas y respuestas

Pregunta: ¿podrías comentar algo sobre la importancia de nuestras cartas natales y las diferentes influencias y energías que conllevan los tránsitos en astrología?

Respuesta: tal y como hemos comentado antes, es apropiado decir que el alma elige entrar en un campo de energía que tenga un cierto sabor reconocible por ella. Y ese sabor es la matriz de vibraciones que constituye el campo de energía de la creación dentro de la dimensión en que estés entrando en el momento de tu nacimiento.

Nada ocurre por accidente. Y esos niños que retrasan su nacimiento, o que lo aceleran, están simplemente intentando, por así decirlo, llegar a la “estación de tren” antes de que el tren se vaya. No quieren llegar ni demasiado tarde ni demasiado pronto, porque ya han decidido en qué “vagón” van a sentarse. ¿Y por qué? Al hacer eso, crean para sí mismos un cierto sabor, una cierta esfera de energía, una cierta matriz creativa, ciertos campos de energías que configuran las situaciones de aprendizaje dentro de su propia consciencia. Y entonces atraen las situaciones, los amigos, las relaciones que puedan expresar —tal y como lo podrías decir— la plena inundación de aquellas energías que el alma está eligiendo explorar, y con las que está eligiendo jugar, para al fin dominarlas. Leer el resto de esta entrada »

Dirección y encantamiento. La rueda del Tarot y Un Curso de milagros   Leave a comment

Mandala del Tarot; se puede colocar tridimensionalmente, pues los arcanos mayores son la verticalidad frente al movimiento horizontal giratorio del aspa de cuatro brazos que configuran los arcanos menores. Este mandala aparece en el “best-seller” de Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa: La vía del Tarot.
(Enlazado desde howlingfalcon.wordpress.com)

Otro descubrimiento y proceso de “perdón” lo podemos tener con el Tarot.

¿Cómo? Primero entendiendo qué es el “pensamiento simbólico” —de lo que hablaremos un poco ahora— en contraste con los usos más “materialistas” o “banales” que tienen normalmente las cartas de la baraja (de unas barajas que derivan de la del Tarot), o que tienen los símbolos en general (símbolos como los de la astrología, etc.).

Y también entendiendo en segundo lugar qué es lo que supone, simbólicamente hablando, que un sistema como el del Tarot estuviera casi siempre en parte “pervertido” por todo el “uso corriente”, el cual nos provocaba una cierta reacción de inmediato rechazo, a mucha gente, hasta hace poco.

Este uso, digamos más “vulgar”, es uno en el que, fácilmente, los que echaban las cartas, se han podido “aprovechar” del miedo de las personas y de necesidades egoicas como la de conocer “el futuro” —en vez de tomar decisiones bajo la guía de por ejemplo esa alegría y paz que naturalmente somos.

Pero las “víctimas” de ese negocio sabrán, son libres, y tampoco estamos para condenar nada, pues las víctimas y los “perpetradores” en cualquier cuestión están relacionados —en el fondo todos somos libres y actuamos mucho más a sabiendas de lo que nos creemos (como ya hemos hablado mucho por aquí a cuento del curso de milagros y del material de Seth en torno a las creencias).

Cualquier cosa es en realidad usada por defecto por todos nosotros como un engaño; el Tarot no iba a ser una excepción.

Por ejemplo nos engañamos con los cuerpos, creyéndonos inconscientemente “solo cuerpos”, cuando en realidad lo fundamental sería que no somos cuerpos.

Así que no podemos juzgar nada.

El Tarot, simbólicamente hablando, es una imagen en mandala de todo nuestro devenir en el mundo. Es la imagen del “devenir espiritual” que atraviesa el mundo, trascendiendo en vertical la rueda horizontal de cuatro aspas que contiene los cuatro elementos (espadas, copas, oros y bastos —aire, agua, tierra y fuego).

Nos puede acompañar en la vida como sistema ordenado para la intuición, en los momentos de vigilia, para que nos sirva de recordatorio de nuestra realidad más profunda, “simbólica”.

¿Simbólica? Sí, haciendo contraste con la realidad que usualmente ahora asociamos al periodo de vigilia, la más necesariamente “racional”, pero que también está ordenada en realidad como una “realidad” emocional-simbólica. Al “actuar” lo simbólico invocamos las diferentes e infinitas maneras en que los símbolos se llaman entre sí y tienen la capacidad de despertar “capas profundas” de nuestra psique, y en definitiva quizá de ayudar a la unificación o re-mezcla entre nuestros yoes: los yoes de los sueños… los de la vigilia —calmando o renovando así la separación ilusoria entre “oscuridad” y “luz”, esa separación que tanto exacerbamos en el devenir “objetivista” y disociado de nuestro mundo.

El Tarot se puede colocar como vemos en la fotografía y también tridimensionalmente (leer el pie de foto).

El Tarot nos sirve de espejo para nosotros mismos, pues no somos cuerpos, solo lo parece (en un grandioso truco con el que defendemos al ego sin prácticamente darnos cuenta hasta que despertamos). No somos cuerpos, y nuestra mente en realidad contiene todo el universo. Es decir, nuestra consciencia es anterior al universo, es más vieja que este “lugar” donde principalmente ahora nuestra “alma” parece venir a despertar del sueño de separación con respecto a Dios, descargando lastre.

Jodorowsky es un lector de Tarot, entre otras cosas. Él lo usa por ejemplo para empezar consultas “genealógicas”, para romper el hielo, es decir —quizá, creo— para facilitar el “trance” a veces necesario, o simplemente para entablar un pequeño o gran “diálogo” que dirija al consultante hacia sí mismo, hacia las respuestas que la persona que pide ayuda contiene en sí misma.

Como dice Jodorowsky, el Tarot es fundamentalmente una herramienta que le facilita la misma tarea que en general tiene el Tarot como símbolo global: la de hacer de espejo de nosotros mismos, ya que como dijimos, aquí todos por igual contenemos el universo por entero. En este caso es como si el lector (Jodorowsky), y el Tarot, sirvieran de espejo para las proyecciones del consultante, de la persona en busca de algo.

Buscamos pantallas y medios para verificar la unión de las consciencias en sentido amplio, es decir, de los inconscientes involucrados. En esa unión pueden aparecer cambios útiles en las mentes de “médico” y “paciente”, de lector y consultante, etc. Da igual el medio, da casi igual el tipo de práctica, de pareja o grupo sanador (no hay grados de dificultad en los milagros, como posibles cambios de percepción). Y esta búsqueda de la compenetración a un nivel profundo verificando nuestra unión mental y usándola con buen propósito ocurre en toda terapia, aunque obviamente no se diga así.

Entonces el Tarot supongo que podríamos decir que es un medio para llamar a la “descarga” de “utilidad” por parte de una mente que quiere integrarse, es decir, “sanar” en general… “uniéndose” con otra mente para ello.

Dice Camoin que el Tarot pudo ser obra de María Magdalena y su círculo; María, al parecer, tal y como “sabemos” por los materiales en torno a Un Curso de milagros, alcanzó el mismo nivel de iluminación que Jesús. Quizá podríamos decir entonces que María Magdalena se estaría “reencarnando” fuertemente en la humanidad con nuestro actual redescubrimiento del Tarot, con la bella popularización y restauración realizada por Camoin-Jodorowsky-Costa-etc., en este principio de la “nueva era”.

Del mismo modo, paralelamente a esa “reencarnación metafórica” de María en su obra, podríamos decir que Un Curso de milagros “reencarna” a Jesús. Lo hace de forma digamos “popular”, ya que populariza un mensaje simple y muy completo pero muy difícil de aceptar, y que nos pretende unir con nuestra parte inocente, interior, hacia el despertar. El mensaje es puramente no-dualista, y, así, está parcialmente en armonía con las diversas tradiciones mundiales que ya contienen desde hace mucho tiempo mensajes no-dualistas —en los núcleos profundos de las principales corrientes místico-religiosas.

El mensaje del curso es el que podríamos decir que Jesús hubiera querido transmitir idealmente en su tiempo, hace 2000 años, donde todos estábamos todavía menos habituados a hablar de “proyecciones de la mente”, de abstracción y demás (ahora, en el cine por ejemplo, y tras la canalización de Seth, se habla mucho de universos probables, o tenemos películas como Matrix…, etc.…, y en “ciencia” y filosofía se lleva hablando mucho tiempo de por ejemplo la relación observador-observado… etc.).

Es decir, Jesús popularizó este dictado interno que realizó gracias a Helen Schucman y su compañero Bill Thetford en una universidad de Nueva York, un dictado que contiene una serie de conceptos “realistas” para deshacer todo nuestro “realismo” :), es decir, toda nuestra “necesidad de concepto”, y así poder volver al “corazón”.

Este dictado del curso contiene una especie de no-teología (de anti-filosofía y en parte “anti”-teología) y es un discurso que anima a una práctica esencial: a practicar el simple regreso a Dios, al Amor que somos, que sería lo único real, en la mente, pidiendo siempre otra percepción para todo, o al menos estando dispuestos a decirnos que “hay otra percepción para esto”, en cada situación.

De ahí la importancia del “realismo” anti-mágico que es el medio en el que nos bañamos aún. Este “realismo” puede revertirse rápidamente y ser usado por completo en contra de sí mismo, para así poder ser “elevado” —puesto que si solo Dios es real, como algún día todos sentiremos, entonces resulta que todo nuestro uso del “concepto de realidad” queda movido en su misma base (como por otra parte siempre sucede parcialmente en los procesos donde nos inspiramos y conectamos con “algo más”, algo que nos arrebata más o menos).

De vuelta en vuelta

Haciendo un poco una primera mezcla entre nuestras intuiciones del curso y cosas similares… y lo que leemos en Jodorowsky… el ciclo del mandala del Tarot podríamos verlo como dirección —de dirigir o guiar— en el sentido levógiro. En el dextrógiro sería así como de encantamiento (en ese movimiento mágico-masturbatorio que es el universo, para nuestras mentes que, para seguir nutriendo la ficción de la individualidad, están siempre ansiosas por hacer real la separación).

El intelecto “es” las espadas. Y un ejemplo en este ámbito de las espadas es la creencia o “juicio” de que es posible separarse de Dios, una creencia que ahora está difractada en los universos, en todas las aparentes separaciones que vemos entre nuestros cuerpos y todos los demás que parecen poblar “el universo”.

El intelecto “dirige” lo emocional (copas/agua, el siguiente “palo” en la rueda del Tarot, en sentido levógiro). Es decir, en este ejemplo tan general que hemos puesto ahora mismo: el intelecto (creencia en la separación) dirige la fabricación de miedo —de miedo inventado por nosotros mismos, miedo a Dios, que fue el motor de este y otros “universos”.

La creencia, como cajita directora, se llena (se “encanta”) de miedo que, dentro, se difracta en millones de emociones que disimulan el hecho de tener en realidad una única causa (haber elegido la separación con respecto a la Fuente en la mente, y creer que era posible).

Quedamos pues encantados con tanto despiste, queremos quedar “eternamente” despistados en la magia de tanto encantamiento masturbatorio (pues el universo nunca salió de nuestra mente). Y así, nos “masturbamos” constantemente por ejemplo con la idea de que es posible combinar eternidad con tiempo, conservar las dos (véanse las ideas de la inmortalidad del cuerpo, etc.). Esto es lo que el curso llama “magia”. Queremos hacer eterno el miedo, mirando para otro lado ante el “hecho” demente de que no le tengamos miedo al miedo.

El círculo con dos infinitos de la mandorla que rodea una María que podría ser María Magdalena es la carta final de los arcanos, coincidente con el siglo XXI

El círculo de la mandorla “azul espiritual” contiene en sus extremos dos infinitos (bandas amarillas) y rodea a una mujer que sería, según Camoin, María Magdalena. Esta es la carta 21, la carta final de los arcanos mayores, coincidente con el siglo XXI (algo más que una coincidencia, al parecer)

Podríamos decir que el “encantamiento dextrógiro”, ese proceso de rellenado masturbatorio hacia atrás (copas > espadas > bastos > oros), por una parte no permite que nos demos cuenta de que todo viene levógiramente :), de que todo procede de una idea falsa interpretada erróneamente (la idea de la separación de Dios). Por otra parte nos da juego, y quizá es lo que en parte permite que aquí nada permanezca.

Seguimos con la rueda

Probemos a seguir con esta tentativa de ponerle nombres a los dos movimientos, de dirección y encantamiento, de esos dos movimientos en el aspa de los cuatro elementos.

Las copas —el agua, “lo emocional”— debe dirigir de cierta manera a los oros —la tierra, la corporalidad o materialidad.

¡Claro que sí!

Y la materia a su vez “encanta”, despista y vuelve a “despertar”, mundanamente hablando, con mil colores y matices, a lo emocional de las copas “rojo pasión”.

Los oros amarillos materiales de la tierra deben dirigir lo creativo-sexual de la verde exuberancia de los bastos-fuego. Y sí, lógicamente, dicha creatividad debe encajar en una materialidad limitada, ya hecha, que pueda dirigirla en sus límites. Como primer ejemplo obvio de ello: no somos creativo-sexuales de forma coherente hasta que pasa un tiempo en nuestra crianza como cuerpos físicos o bien cuerpos entrenados culturalmente, “cuerpos culturales”…, y, así, podemos sentirnos “enamorados”, inspirados, de forma más o menos “útil”, en el infierno o “prisión” que por defecto quiso ser esta rueda universal, la de los cuatro elementos de nuestra psique.

¿Y cómo a su vez los bastos-fuego —lo creativo-sexual— “encantan” a lo material-corporal? Es obvio.

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Sentir: mística material   Leave a comment

Michael Brown: autor de "el proceso de la presencia" y "la alquimia del corazón"

Michael Brown: autor de El proceso de la presencia y La alquimia del corazón

«Si odiáis el mal, debéis tener cuidado con vuestra concepción del término. El odio es restrictivo: estrecha el campo de vuestra percepción. Es realmente un cristal oscuro que ensombrece la totalidad de vuestra
experiencia. Él hace que cada vez encontréis más y más cosas que odiar, y que llevéis esos elementos
odiados a vuestra propia experiencia.» (Habla Seth II)

«No se puede comprender lo que hace vivir a las cosas si para ello se les roba primero la vida. Y así, cuando el hombre aprendió  a clasificar, calcular y diseccionar la naturaleza, se volvió insensible hacia la cualidad vital de ésta y ya no se sintió parte de ella. En gran medida el hombre renegó de su herencia, ya que el espíritu nace en la naturaleza y el alma, y por un tiempo reside en carne.
» Los pensamientos del hombre ya no parecían tener ningún efecto sobre la naturaleza porque en su mente se veía separado de ella. Así que, paradójicamente, aunque se concentró muy conscientemente, en los aspectos exteriores de la naturaleza, acabó negando los poderes conscientes de su propia mente. Se volvió ciego ante la conexión existente entre sus pensamientos y su entorno y experiencia físicos.
» La naturaleza se convirtió entonces en un adversario que debía controlar. Pero, en el fondo, sentía que estaba a merced de la naturaleza, porque al aislarse de ella también se negó la posibilidad de usar muchas de sus propias facultades.
» Fue en este momento cuando el hombre interpretó tan mal la propia naturaleza de la mente consciente, y las posteriores escuelas de psicología atribuyeron a las partes  inconscientes del ser esos poderes no reconocidos o rechazados. Ciertas funciones muy naturales de la mente consciente, por tanto, se «enterraron» y se impidió su uso normal.» (Habla Seth III)

¿Por qué es tan importante la mente en lo relativo al sentir?

Las diferentes culturas materiales de las épocas de nuestro sueño-universo influyen en qué conlleva eso que denominamos “sentir”.

Por una parte parece obvio que “el sentir” estaría en el centro de toda “cuestión”. Pongámoslo ahí, en el centro.

Y siguiendo el hilo de eso que no se ve, del sentir, podemos preguntarnos por ejemplo por las claves de cómo se dio en este mundo aquel bárbaro exterminio del “mundo indígena”, cometido por nuestra “metafísica occidental”, hipnotizada como está ella, de esa forma tan desequilibrada —dentro del equilibrio posible entre las dimensiones evolutivas de lo “mental”, lo “físico” y lo “emocional”.

Diríamos que, ante el hecho de que en nuestra “cultura” todo lo indígena podría recordarnos demasiado a nuestro Niño interior —ese que tenemos por norma tan mal integrado— entonces aquellas claves del exterminio tendrían que ver, claro, con ese mismo desequilibrio, el que atenazaría exageradamente a ese Niño interior con el “corazón roto” que todos portamos (ese que siempre tuvo que aprender a simular en vez de a Ser, en una sociedad-de-adultos increíblemente poco integradora de tales “dimensiones”).

Mente

Pero hay dos significados de mente; el primero es muy importante para nosotros, en un primer momento, a la hora de hablar de nuestra integración —es decir, de una forma digamos más “psicológica”.

El segundo es importante a la hora de hablar muy claramente de nuestra liberación o despertar del sueño.

Ambos podrían requerir (para algunos de nosotros) que los distingamos lo mejor posible, en un principio, para así a su vez poder hacer otro tipo de integración de “más alto nivel”:

1.— Un significado de “mente” es el relativo a nuestro desarrollo “psicológico” en sentido amplio de “psicológico”.

Aquí nos interesa comparar las diversas cualidades de nuestra manifestación aparente como seres vivientes; vemos que hay una especie de etapa evolutiva donde se accede preponderantemente a una dimensión mental de la existencia, al “contarnos historias”, como dice Michael Brown (La alquimia del corazón), contarnos historias sobre cosas; esto de entrada supone aceptar los medios que para ello ha dispuesto nuestro mundo adulto de turno (donde siempre en realidad “cuentan los que vencieron”, en el doble sentido de “cuentan”; o bien cuentan las víctimas; todos ellos hablan de forma “tendenciosa”, como dice Brown), y por tanto contarnos nuestra propia historia, configuradora de nuestra “misteriosa” personalidad…, y para con ello, mal que bien… huir de nosotros mismos hacia delante, en tanto que somos un atajo de emociones que han quedado sencillamente reprimidas cuando reflejamos —obviamente sin poder comprender— el mental mundo de los adultos (“represión” primordial y sucesivos actos relativos a la simulación).

“Huimos”, por tanto, tal y como lo decíamos ya en Amor negativo…: huimos partiendo desde una etapa digamos más “solo emocional”, en la etapa infantil.

2.— Otro significado de “mente” sería el fundamental, y estaría muy directamente relacionado con nuestra liberación del sueño como un “todo” (liberación o despertar del sueño).

Lo hemos tratado ya algunas veces por aquí, aunque no hemos hablado del problema de la palabra “mente” en sí.

Todo el universo es una especie de error de percepción de la mente que se cree dividida. Tal división no existe, pero para demostrárselo a sí misma y para con ello creer que atacamos a nuestro verdadero Creador o a nuestra verdadera Fuente, “tuvimos que” proyectar todo un universo (falso, de la percepción), donde venimos a hacernos los inocentes, a sufrir aparentemente, etc.

Sin embargo, solo existe el amor perfecto de esa Mente que nos creó en tanto que en realidad nosotros no estamos aquí, donde sin embargo creemos estar, en el universo físico: en cuerpos físicos contándonos historias conceptual-mentales para digerir falsamente unas vidas ilusorias basadas en la idea falsa de la separación.

No estamos separados por tanto de este último problema, tan “global”; no lo estamos en tanto que aquí nosotros holográficamente repetimos el mismo patrón de “mentes divididas”, configurando con ello —sin creer que somos autores— configurando alrededor nuestro, en el sueño de universo, un cierto patrón de manifestación “externo” de las cosas físico-mentales, patrón que rota alrededor del otro patrón interno o “malla conflictual”, intensa, vibratoria: el del contenido profundo de separación (falso).

El círculo se cierra cuando sabemos (por UCDM por ejemplo) que ese contenido profundo de separación también es una mera idea aunque en dimensiones “cósmicas”: es mente digamos que en un nivel más global.

Así pues, esta responsabilización interna —liberación o despertar— depende de esa “metafísica global” de este apartado 2. En realidad es una especie de última anti-metafísica. Ésta nos permite “comprender” rápidamente —directamente, en tanto seres mentales en el sentido 1— un cierto “cómo” fundamental acerca de nuestra liberación del universo —liberación de los apegos en tanto que somos responsables de ellos como seres que proyectamos desde nuestro centro vibracional…, responsables de cómo vivimos la experiencia programada por el Ello-ego-universo para auto-engañarnos proyectando separación.

Quizá las culturas “más integradas” (llamadas “primitivas”), y quizá por no estar, como nosotros, tan hipnotizados con lo mental y lo físico, permitirían de cierta forma que se pueda ver mejor tanto la “dimensión de integración” en 1, como la dimensión “global” de 2 (a partir de ahora usaremos esos números —1 y 2— para referirnos a la dimensión involucrada —de “integración psicológica”— en 1, y a la de “liberación global” o despertar del sueño en 2).

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