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El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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flor

1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

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A los niños de hoy se les enseña una parte del manifiesto de Lucifer (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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Vamos a hablar muy brevemente sobre “física”, en concreto sobre lo que se dice en la siguiente cita sobre la gravedad física.

Además, siempre que surja la separación entre “lo material” y lo “espiritual” podría ser interesante acordarse de esta cita de El libro de Urantia (ELU)*:

(53:3.2) «Lucifer denunció que el Padre Universal no existía realmente, que la gravedad física y la energía espacial eran inherentes al universo»**.

Vamos a explicarnos.

Como quizá ocurre con casi toda idea, la idea de la separación total entre lo material y lo espiritual sería a veces algo “correcto” (conducente a la “verdad”)… y otras veces “incorrecto” (“luciferino”).

Ante lo que dice esa cita sobre Lucifer, podemos ver que en gran medida, mediante nuestro sistema de enseñanza, nos habríamos criado o “educado” literalmente en la “escuela luciferina”.

Por lo que entiendo que podemos comprender de esa cita, el “sistema de ideas luciferino” estaría encantado con la idea que vemos tan bien materializada en nuestro mundo: la de unos niños que aprenden y que incluso “practican” (con entretenidas ideas matemáticas), durante años… en clase de “física”… la idea “hegemónica” de que la gravedad física es algo inherente al universo (que es lo que literalmente promulgaba aquel “gobernador espiritual”, Lucifer).

Creo que esta idea de Lucifer se ve bien reflejada en nuestra definición básica de la fuerza de la gravedad (si es que se puede llamar definición), pues el “origen” de la fuerza de gravedad, tal como se da en la escuela, es el universo… y es “para” el universo (su origen está en la materia del universo, y de cierta forma es “para” la materia del universo).

Tremendo 🙂 .

Es decir, esa idea de Lucifer es un supuesto implícito en la educación de todos los niños “de bien”, en este planeta (!) 🙂 .

Lógicamente, en vista de cómo se presenta en esa cita la idea de Lucifer, quizá primero habría que saber bien, o concretar bien, o parafrasear, qué es lo que significa “inherente al universo”.

Pero creo que no andamos muy desencaminados en todo esto… aunque solo sea por el miedo que me parece haber sentido al visualizarme en el “pasado” aprendiendo el “sistema de ideas luciferino”, durante tantos años, tan “inocente” y “alegremente”… en el sistema educativo (y entono la parte del “mea culpa” 🙂 , pues parece que nadie es “inocente” 🙂 ).

Pero bueno, hay esperanza, pues como se ve, este asunto ya se empieza a “resolver” incluso desde la misma disciplina de la Física, aunque nuestro mundo pueda ser de hecho tan luciferino.

Y es que aunque solo sea por la teoría cuántica más básica… ya se hace cada vez más plausible (y parece que gracias a la entrada en juego de ese protagonista que llamamos “probabilidades”)… se hace plausible… que la materia es algo más VIRTUAL de lo que nosotros podríamos pensar –“nosotros”, que parece que salimos casi todos, cuando salimos de la escuela… como hombres y mujeres hechos y derechos, es decir, “clásicos”… y por tanto quizá más bien “luciferinos” 🙂 (y no muy “cuánticos”).

Lo que llamamos “materia” sería como una especie de “resultado virtual” a partir de esos “niveles” “anteriores” e invisibles para nosotros, y que El libro de Urantia (ELU) describe como “fuerza”, etc., usando palabras “viejas” en unos sentidos muy concretos y nuevos. Leer el resto de esta entrada »

¿Para qué sirven los mundos? Una clase elemental de espiritualidad/religión, con El libro de Urantia :)   2 comments

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(Otro artículo anterior de esta web, con “claves” sobre El libro de Urantia, es: «Dimensión semilla». Y en el índice dedicado a Urantia en este blog se pueden encontrar por ejemplo los enlaces a los audios del libro.)

Desde la primera página del capítulo 1 de El libro de Urantia (ELU) tenemos la respuesta a todas las cosas :).

¡Qué desfachatez!

Muchos de nosotros que íbamos por la vida,
dale que te pego,
paseando nuestra sufridora ignorancia… quizá por las familias,
… en esa vida familiar, y casi siempre como infantes maltratados… ya que los niños son maltratados salvajemente al menos de forma emocional (el tipo de maltrato más importante)…
… y luego más o menos como zombis paseamos por las escuelas (si hay suerte),
… los colegios (si hay más suerte),
… las universidades (si hay más “suerte” todavía… como dirían sobre todo los padres más “clásicos”… 🙂 ),
… los trabajos o empleos (que con suerte son no demasiado “sufridos” 🙂 )…
… sin embargo…
… vamos todo el rato sin poder y sin querer hablar de para qué sirven los mundos
(es decir, de “para qué estamos aquí”…)…

Y entonces, va, y resulta que un librito, en su mismísima primera página, te lo cuenta todo y te lo soluciona todo.

¡Pero si ni siquiera tiene sentido hablar de “propósito del mundo”!

¿Un propósito de todo esto? ¿Cómo?

¡Qué osadía! ¡Hablar de propósito, y de forma tan global!

¡Qué salvajes, qué sinvergüenzas son estos “ángeles”, y demás “gente” que ayuda a hacer estas revelaciones… durante toda la historia “humana”!

Pero es que así es la “espiritualidad”, o la “religión” –entendiendo que “religión” en el universo significa en el fondo lo mismo que “espiritualidad” (solo que en nuestro planeta hemos fabricado demasiadas distorsiones).

Y bien, los mundos sirven para tres cosas, solo para tres –y ahora las vemos. (Y son tres cosas que solo pueden ir en el orden dado.)

Por ejemplo, los mundos NO son para que nosotros “seamos buenos”…
… no son para “entretenerse”…
… ni para que “cuidemos a los demás”…
… ni para “disfrutar”…
… tampoco para quedarnos en la ignorancia, por ejemplo adorando la ilusión de la ignorancia…

Tachán tachán…:

Los mundos son… para… (página 1 del documento 1 de ELU):
– conocer a Dios,
– recibir el afecto divino,
– y amarle a cambio.

Y solo así es como podremos realmente “disfrutar”,
… o llegar a saber realmente qué es lo que conlleva “ser buenos”… “cuidar” a los demás… etc.

Y decíamos que el orden es muy importante.

No podemos recibir PERSONALMENTE el afecto divino si no conocemos primero a Dios. Leer el resto de esta entrada »

Simplemente un exceso de “dar por hecho el mundo” para negar la individuación como proceso (invitación a la sesión 23 de Seth)   Leave a comment

Este artículo leído (en formato audio):
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seta

¿Quién ve cuando miramos?

¿Solo uno mismo?

¿Acaso nosotros no estábamos también ahí, cuando aún no veíamos como ahora, es decir, de bebés… cuando solo veríamos sombras y claroscuros… y además por ejemplo solo oiríamos en función del contraste con ese bajo continuo uterino… ese ruido de fondo que debimos experimentar con los oídos en el útero?

Y entonces, ese yo interior que también estaba ahí, cuando crecíamos… ¿no estará también ahora aquí, delante de nuestras narices?

Ya sabemos que la mitad de todo nuestro “problema humano” tiene que ver con cierto tipo de libertad de la consciencia…
con esa libertad que depende de llamar “consciencia” o “mente consciente” solamente a lo que resulta de la maduración del cerebro.

Llega el cerebro,
se individualiza…
y ale,
nuestra consciencia se queda con su tesoro, tira a la basura todo lo demás,
y dice:
“ahora, ahora somos conscientes”,
somos adultos, maduros…
ahora entendemos,
ahora somos… “nosotros mismos”.

Y en gran medida sucede todo lo contrario.

Ese nosotros mismos es ya el dividido, separando mente y “corazón” (es decir, separando la mente del yo interno… ese yo interno que está “pegado al alma”… a ese alma que está “creada” por Todo Lo Que Es… por “Dios”).

Sucede todo lo contrario, decíamos,
pues es entonces cuando comienza el viaje de la mayor ilusión o engaño posible,
en esa adolescencia de tan patente “inconsciencia” o ignorancia…
–aunque por otra parte quizá diríamos que una ignorancia tan fantásticamente ilusoria y “disfrutable”…–…
y que, además, como ya sabemos, es una adolescencia que en nuestro mundo se prolonga por lo menos hasta los 50 años de edad –de un adulto “normal”.

Así que a partir de ahí, con ello,
ya hemos puesto los cimientos a todo “problema”, a todo problema “posterior”…
ya que todos los problemas humanos radican meramente en la actitud mental de…:
“¡primero resultados!”…
en vez de…:
primero proceso“.

En eso consiste esta especie de “sobrevaloración” del mundo. Leer el resto de esta entrada »

Invitación a las primeras sesiones de Seth: preparándonos para las sesiones sobre la “materia”   3 comments

seta

Ya desde el principio mismo de las sesiones de Seth es muy interesante, sobre todo a partir de la sesión 9.

Hablamos pues de las primeras sesiones de Seth, que ahora empiezo a grabar para el canal de audios (y que están como siempre enlazadas en el índice de Seth, junto con el pdf que contendrá las sesiones 1 a 42).

En ellas se dan ejemplos que van apuntando poco a poco hacia la naturaleza de la realidad en general.

Esto nos sirve por ejemplo como una especie de preparación para el tema de la “materia” –que Seth tratará en seguida, en torno a la sesión 60.

Lo esencial se expone muy pronto. Por ejemplo, entre otras cosas, veremos que la forma no es un atributo de la materia.

Este tipo de observaciones e intuiciones son algo que seguro que a muchas personas ya nos acompaña desde hace tiempo… en mi caso por ejemplo desde que encontré Un curso de milagros, y aquella “definitiva” y amena presentación que hacía Gary Renard del curso.

Y otra “observación” fundamental es tan simple como esta:
Nadie ve lo mismo
Esto es por cierto una especie de “el otro lado”, “la otra cara”… de aquel otro célebre mantra:
Somos “espíritu”.

Nadie ve lo mismo, porque “lo mismo” (que podríamos llamar “poder creativo”)… está “dentro”; no está “fuera”.

Y ese “mismo” es pues…
la esencia…
de la creación.

Como veremos dentro de muchas sesiones –y como ya vimos en UCDM–
si estamos en una habitación y pongamos que hay 3 personas y 1 perro,
entonces, hay cuatro versiones de cada uno de esos seres
(es decir que de cierto modo hay 16 “seres vivos” –y por tanto 16 versiones del “universo”).

Es decir, cada uno crea su versión, constantemente, en y con las pulsaciones mentales constantes que llamamos “universo”… (versiones “externas” que es como si fueran… diciéndolo rápidamente… constantes reflejos –versiones– del “universo interior”).

Cada cual crea por tanto, como decimos, una versión de cada ser.
Por ejemplo, no hay un solo perro en esa habitación.
De cierto modo es más “verdadero” decir…
(aunque en el fondo no haya grados)…
es más “fiel” a la verdad decir… que, materialmente hablando (expandiendo nuestro “concepto de materia”) hay cuatro perros:
– el perro que “crea” el mismo perro, a cada milisegundo, con el inmenso poder de “su” ser interno…,
– y los “tres perros” que crean las “tres personas” que de alguna manera sienten a ese perro como algo aparentemente separado de ellas, a cada instante.

Y dijimos que nuestro mantra (nadie ve lo mismo), es la otra cara de aquel otro “mantra”: Somos espíritu. Leer el resto de esta entrada »

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

La tragicómica sociedad humana “inteligente”: aplicar la increíble inteligencia para hacérselo pasar mal al cuerpo, a los niños, a la Tierra, etc. :) … El cachondeo macabro en estos planetas rebeldes   Leave a comment

En versión audio (este texto):
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Visto de cierta manera, ya sabemos que estamos dando una especie de espectáculo, cósmico.

Este espectáculo lo hacemos en parte para poder decidir que ya no queremos esto

Es para facilitar el poder decidir (los seres “inteligentes” de todo el cosmos, en general) que esto no es lo que nosotros somos ni queremos.

El espectáculo, despojado del drama, es muy cómico:

Esos seres tan “inteligentes” que somos, empleamos a fondo la inteligencia para competir entre nosotros por la simple comida… o por el simple techo…
… y en parte para envenenar los cuerpos, comprando cosas que en realidad no nos sientan bien, o incluso que nos envenenan lentamente…
… y con un dinero que casi nadie sabe quién lo fabrica o lo regula (y lo más gracioso quizá es que este tema parece inabordable, como si el dinero lo fabricara el Dios de los antiguos).

Como se suele decir… el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor.

Los animales no son tan “perversos” como para crear una sociedad y luego, una vez en ella, competir incluso por tener un lugar donde hacer sus necesidades (pues en las grandes ciudades, los “animales” humanos, los hombres, pero más aún si cabe las mujeres 🙂 , necesitan dinero hasta para poder hacer pipí).

Así que parece que nosotros, sin embargo, vemos como algo normal nuestras distorsiones.

¿Qué distorsiones?

En estas fases primitivas, es como que no vemos claramente el objetivo que tiene el crear sociedades humanas.

Y el objetivo es la felicidad… poder ser felices en un contacto cada vez más directo con las fuentes originales de nuestro ser, que no son materiales, pero que al final son las fuentes de una inmensa y real felicidad.

El espectáculo que damos los humanos tiene pues aspectos muy cómicos.

Es como ver a un animal que, alucinado con su nuevo juguete (y ese juguete diríamos que es nuestro “nuevo” estado de consciencia “inteligente”, donde hay más libertad de elección en cierto ámbito interior)…
… ese animal, alucinado…
… está extrañamente atormentado por no se sabe qué…
… por una especie de conflicto interno.

Es un animal, pues… que se vuelve como loco…
… y consigue ser “peor” que un animal en muchos aspectos…
… en el sentido de ser menos práctico, menos sano…
… es decir, en el sentido de emplear de una forma menos sana y placentera su propio cuerpo y al final todo “el cuerpo” de su planeta… etc.

Hemos ido, por un tiempo,
en contra de integrar y de apoyarnos en los aspectos animales, corporales, o fantasioso-imaginativos-intuitivos… etc. –para que todo ello realce nuestra vida o consciencia.

Ya sabemos que, a menudo,
en esta especie de “etapa” que ahora estamos dejando atrás en el espectáculo cósmico…
la “cultura” (“lo oficial”) se basaba en rechazar parcialmente todo eso (cuerpo, intuición…),
y por tanto –y en parte– consistía en hacernos la vida un poco más difícil,
ya que no podemos dejar de respirar,
y nuestras células no pueden dejar de estar conectadas con las células de todo el resto de especies animales, vegetales…
y con las de los cuerpos de nuestros congéneres –y de formas insospechadas.

Así que por un lado tenemos ese tipo de “daño” tan trágico-cómico,
un daño del que no podíamos ni hablar
(pues así era la vida bajo la creencia en el Dios-Vida antiguo)
–el “daño” que nos hacemos al rechazar o despreciar lo animal y el cuerpo.

Es como si hubiera un secular desprecio a lo físico.

Y sobre el cuerpo y lo físico en general se ve claro que terminamos proyectando todos nuestros conflictos. El mundo “civilizado” se basaba en parte en eso, en una especie de barbarie tecnológicamente normalizada.

Por ejemplo, hoy pasan por inocentes o incluso por “buenas” muchas prácticas que se han vuelto normales. Una es sin ir más lejos la de ingerir inmensas cantidades de alcohol, que de cierta forma es un veneno para el sistema nervioso*.

En parte, muchos individuos seguimos en una eterna adolescencia, satisfechamente “consumista”, atiborrándonos más o menos “inconscientemente” de diversos tipos de venenos… venenos más o menos “suaves”.

Estas prácticas en realidad apuntan a un “conflicto”, y a la proyección de tal conflicto “interno” contra la naturaleza –para empezar, “contra” el cuerpo.

¿Naturaleza?

La naturaleza no para de darnos su regalo… de “servirnos”, de prestarnos servicio… por así decirlo
… y nosotros no paramos de mirar para otro lado con lo que hacemos.

No cultivábamos, en los sistemas educativos por ejemplo, el espíritu de lo que podríamos llamar “adoración”, es decir, el espíritu que nos permite sentir cada vez más a nuestro origen, nuestra fuente… tras los fenómenos naturales –por ejemplo.

Sin ir más lejos, las células de nuestro cuerpo son directamente seres animales. Somos pues colonias de animales, armonizadas increíblemente para terminar dando ese individuo que somos en lo físico, con unos métodos que estamos lejos de comprender**, ya que la última palabra no la tiene la química tal como la entendemos.

Así que esas células, a nuestro servicio, están organizados para “darnos” miles de millones de posibles experiencias…
… experiencias de conexión, de unidad…
… conexión con por ejemplo otros animales,
o con la Tierra misma…
… aparte de los placeres más conocidos –como el del mero ejercicio físico, el movimiento y su consciencia… el sexo, etc.

Sucede pues algo así: amábamos enormemente el sufrimiento (como ya sabemos un poco desde el curso de milagros… pues orgullosamente mostramos o enseñamos el sufrimiento a todo el universo…, tragicómicamente 🙂 … lo amábamos como “nuestro tesooooro”…).

Así que, como humanidad, creímos durante un tiempo que “el progreso” no puede integrar lo animal-corporal y la naturaleza en general…
sino que tenía que de cierto modo machacarlo, “imponerse sobre” ello.

Seth, desde sus primeros libros, nos daba alguno de los ejemplos más obvios del “mal” que nos hacemos a nosotros mismos por seguir ciegamente nuestras inercias de la civilización… sin escuchar “al cuerpo”.

Un ejemplo importante que daba Seth es el de los patrones de nuestro sueño, nuestro modo de dormir. Estar muchas horas tumbados (más de 5) sin mover el cuerpo, es biológicamente tóxico. Además, así nuestra consciencia se “dualiza” o se “extremiza” más y más… con esos periodos tan largos y tan marcadamente separados entre sí –de vigilia y de sueño.

Otro ejemplo obvio muy cómico es el modo en que tenemos organizadas las ciudades. Las calles, a veces estrechas, son unos canales que acumulan y encauzan el polvo y la contaminación de diversos tipos (automóviles, etc.).
Y entonces, las calles, a veces muy estrechas, tienen unas aperturas (ventanas) donde viven personalidades como nosotros, que eventualmente estamos “pasando” por este cuerpo… es decir, que manejamos y canalizamos vida, con nuestra mente consciente… hacia estas increíbles “máquinas biológicas” que son los cuerpos… –esos que estamos tan lejos de comprender.

Y cada vez que pasan los coches, los autos… sube y entra el polvo removido por el paso de coches y personas… así como la contaminación… etc…
… sube y entra por las ventanas…
… de esas colmenas o casas donde acumulamos e intoxicamos lentamente a esos maravillosos cuerpos –aparte de hacerlo un poco con la comida o incluso el agua, cosas que normalmente están también algo “envenenadas”.

Además, ese tipo de acumulación de personas tan brutal nos obliga a dar un curioso tratamiento a nuestros excrementos –un tratamiento también muy “dualista”, muy “anti-unidad”.
En general no sabemos adónde van nuestras cacas… pero resulta que estas, los excrementos, la caca… son por ejemplo un abono maravilloso para las plantas.

De hecho los animales y las plantas aman literalmente la caca, con toda su alma y su corazón… y sin embargo nosotros los mezclamos con productos venenosos, como son por ejemplo muchos de los productos de limpieza para el hogar… etc.

Todo va al mismo sitio… y este parece ser otro aspecto más de aquel gesto general de “mirar para otro lado”, pues no queríamos integrar el cuerpo, la tierra, la Tierra…

Y así podemos seguir y seguir contando más paradojas trágico-cómicas de una sociedad que,
en parte para no hacer la guerra, como medida preventiva contra la simple guerra… ahora consume sin parar…

Y este tipo de cosas, el consumo y el comercio…
… pueden ser algo más civilizadas que un simple matarnos entre nosotros sin más…
… ya que el comercio es en parte la mejor manera de “apaciguarnos” y reunirnos que hemos encontrado… aunque sea “inconscientemente”… reunidos como estamos ya todos “inconscientemente”… al tener productos manufacturados en todo el mundo (sobre todo oriental).

Así que esa es nuestra mejor y más práctica manera de “relacionarnos”…
y, aunque hagamos peligrar la salud de este sistema de especies que es la Tierra…
por aquí es por donde hemos pasado
— por esta especie de “versión extrema” de “civilización”… con este consumo “irracional” (para no hacer la guerra… que “algo es algo”…) y apaciguador…
… y que trabaja y cultiva a fondo, y “muy inteligentemente”, la “in-consciencia” sistemática sobre lo que pasa en el planeta, o sobre lo que pasa con nuestras cacas, etc. etc… 🙂

Además, quitándole el lado dramático,
es muy cómico que nos organicemos para competir entre nosotros por lo más básico, acumulados por millones, en ciudades.

Aplicamos pues una enorme inteligencia… toda la inteligencia de “las herramientas de la civilización”…
… para organizarnos en ciudades muy pobladas,
y para competir por la comida y el techo,
cuando sin embargo, en esos sitios precisamente no hay de eso… no están ni la comida, nos los medios materiales para conseguirla fácilmente (tierra, etc.)… ni los materiales o el espacio para hacer casas, “techos”…

Aquí es donde vemos cómo las ideas del “materialismo” se materializan intensamente…
… vemos cómo el “materialismo” se manifiesta a fondo…
y así conseguimos darnos la oportunidad de poder morir lentamente (o de hacer disminuir la intensidad y calidad de nuestras vidas corporales)…
… morir lentamente… debido a esas ideas… a nuestras ideas “materialistas” –aunque a la vez son ideas “contra” los “cuerpos” y contra la “intuición”…

Además, como ya decíamos… nos organizamos entre otras cosas para competir por un dinero –ese que nadie sabe bien de dónde sale ni cómo se regula, como si fuera un fenómeno natural más, como el aire–… dinero… que nos permita seguir haciéndonos estas cosas entre nosotros, y a los cuerpos biológicos y terrestres.

Y todo esto sabemos que depende de que en realidad no queremos solucionar los problemas –de que amamos los problemas.

Esto de “necesitar problemas” parece ser lo normal en cierta parte de la “dimensión alma”. Esto tendría que ver con el objetivo de los universos, que en cierto modo están para proporcionarnos oportunidades… contextos para vivir la ilusión del progreso…
… donde finalmente podamos vivir nosotros, unas criaturas que pueden elegir conscientemente “ser amor-vida-Dios” (y no simplemente ser por inercia esa vida que ya son: animales con unas necesidades determinadas, en unas relaciones más o menos “fijas”).

Es decir, si el mundo fuera quizá algo más “normal”… sería un poco menos tragicómico el hecho de que tengamos “situaciones difíciles”… pues con ellas crecemos practicando cosas como el altruismo, etc. (Pues esto es lo natural en nuestra experiencia humana, y termina siendo algo así como el objetivo de los universos evolutivos.)

Pero otra cosa sería cuando nos pasamos de locos en estas tierras retorcidas…,
… en una locura que parece normalizarse en estos planetas tan confusos
… donde realmente la gente se planteaba que debía ser “anti-espiritual” (cuando en realidad la “vida” y “dios” eran sinónimos).

Así es que… en el estado en el que estamos,
(el estado en cuanto a progreso tecnológico y a descompensación de dicho progreso con respecto al “crecimiento espiritual”)…
en este estado… parece que no vamos a seguir por mucho tiempo.

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Notas:
* Como es obvio, y como se ha comentado mucho en los ámbitos “espirituales”,
la sabiduría en el empleo de estas cosas (alcohol, drogas, etc.),
en esos “ritos de paso” entre las etapas de los individuos…
por ejemplo ese momento aparentemente tan importante del paso de la juventud a la edad madura…,
todo esto que ahora sucede así como “sin sabiduría”…
… parece ser algo que se cronifica en su “modo enfermizo”…,
se hace crónico en parte para poder ser aprovechado por diversas industrias, que están más o menos aliadas con los Estados (para vender por ejemplo alcohol… o medicinas para contrarrestar efectos de diversas cosas).
** Algunos aspectos maravillosos de esto mismo se revelan en parte por Seth, cuando habla de las probabilidades y las células; ver el índice de Seth en esta web. Los últimos libros que estoy traduciendo (de Seth) son apasionantes en este sentido de intersección entre “ciencia” y “espíritu”.