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La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

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Invitación a «La naturaleza de la psique»: La individualidad personal es antes que la sexual (o perdonando al “patriarcado”)   Leave a comment

seta

Este libro de Seth, La naturaleza de la psique, es un breve y simpático libro, aparentemente fácil de leer, que como siempre contiene analogías maravillosas.

En este texto a continuación, y como mera invitación, cito y comento algunas partes para invitar a la escucha o lectura de ese texto.
(Y como siempre los audios y el libro en pdf se pueden encontrar enlazados en el índice de Seth. Por ejemplo a día de hoy de forma incompleta, pues en marzo de 2017 he completado la traducción de 9 de los 11 capítulos que lo componen.)

Los enlaces que pongo, según vamos citando algunas cosas de los diversos capítulos, son enlaces a los audios.

Y bien, la mirada psíquica, la mirada “hacia dentro”, pone inmediatamente “en problemas” a nuestro ego.

Hace saltar todas las alarmas, si es que tenemos mucho miedo.

Pues “mirar adentro” conlleva un viaje que cambia por completo el sentido de “viajar”… lo que conlleva “viajar”, pues como dice en el capítulo 1:

«… cuando viajáis hacia vuestra propia psique, todo cambia. Sois todavía el que deambula, el viajero, pero también sois el vehículo y el entorno».

Es decir, nos damos cuenta de que de alguna manera nosotros ya somos nuestro propio “OVNI”, ya somos “el OVNI de nosotros mismos” (salvo por el detalle sin importancia de que no vemos ese OVNI mental materializado en cosas muy aparatosas ni “distintas”… en “vehículos” con algún tipo de material o camuflaje físico –cosa en realidad irrelevante. Y en parte todo es como si “no nos hubiéramos merecido aún nuestro propio OVNI 🙂 … pero por mera ignorancia, no por nada “culposo” 🙂 ).

Uno de los grandes temas del libro tiene que ver con que, desde el ego, desde este ego que “tenemos” (que parece poseernos)…, juzgamos los sueños como cosas irrelevantes. (Y cuando decimos “este ego” se trata de nuestro ego más o menos “moderno”, es decir, separado ilusoriamente de ciertas raíces.)

Pero así es como Seth describe la situación que tenemos realmente; en el capítulo 2:

«Vuestra psique, cuando sueña, está despierta».

Como ya sabemos, ocurre que la “consciencia” crea la forma –como en realidad siempre nos habrían contado a los “humanos”, desde el interior de esa psique-alma…, como siempre se le habrá contado “la película” al ego humano, mientras batallábamos con nuestros “fantasmas”.

Y bien, así que una parte importante de nosotros (la más importante para muchas cosas vitales) está en realidad dentro –dentro más que fuera (ya que, como sabemos, todo afuera sería finalmente ilusorio). Leer el resto de esta entrada »

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

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chopos-sol

(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

Invitación al capítulo 21 de Conversaciones con Dios, 3 (Walsch)   Leave a comment

 

lilo

Lilo

Este capítulo final del libro 3 de Walsch es de los más interesantes y divertidos (este es el enlace del audio, y aquí está el índice de la lista de libros y audios).

Contiene la posibilidad de que nuestra mente conecte con una “intuición universal” muy gráfica, sobre el tiempo y el espacio.

Y bien,
todo lo que vemos aquí “fuera”,
es decir,
en el aspecto exterior de la Vida,

aquí,
donde ahora parecemos estar,

es decir

todos estos movimientos de giro y de revolución,
de astros, planetas…

y todos los ciclos estacionales, vivientes, etc…
todo eso…

en realidad es una unidad,
como “sabíamos”
(ya que ha salido de un solo centro de creación de “pura luz”, donde nosotros de cierto modo “estamos” anclados, realmente)

Así que, en realidad,
todo lo “variable” cíclico,
reflejaría el “movimiento interior”,
que será también de cierto modo cíclico,
y que sería un cierto “movimiento” de nuestra esencia,
que,
aunque esencialmente no cambie…
está en la “tarea” eterna
de experimentarse “crecientemente” a Sí Misma.

Claro está que esto es algo que no “vemos”,
sino algo profundo de nuestra “esencia”,
que hemos “querido”,
y que tenemos que hacer sí o sí,
ya que somos vida, somos “Dios”, es decir, el proceso de la vida, que no para…
pues queremos “representarnos” a nosotros mismos…
en “evolución”…
aunque, por otra parte,
todo ya haya sucedido…
pues,
ahí “dentro”,
dentro del “todo”…
cosas como “el tiempo” no son en absoluto lo que nos podrían parecer aquí “fuera”…

Así que todo es movimiento “simbólico”,
que resulta de las “ganas” que tenemos de “autopercibir”
nuestra esencia.

Y todo depende del hecho de que
ahí dentro
somos Unidad.

Y vemos,
aquí “fuera”,
que curiosamente tenemos un marco,
que, visto simplificadamente,
está compuesto por:

cosas,

significados,

y valores espirituales

(“valores” que dependen de,
y que en cierto modo son en sí mismos, “la relación única”…
esa relación que “envuelve” toda posibilidad de tener esas mismas cosas, significados y valores…)…

Y este marco
de cierto modo analiza (parte y reparte)
lo “central” que ya somos…
la esencia…
por partes…

Nos auto-analizamos (como Luz que abstractamente ya es “Todo”…)
nos autoanalizamos dándonos un marco…
dándonos universos…
dándonos niveles…
“por partes”…
para así representar,
jugar,
con eso que siempre seremos…

Obviamente,
no solo
experimentamos lo material,
y los significados mentales,
sino también el sentido o “aroma” de esa Relación Única que somos…
y que se “refleja” también en lo que llamamos
el ámbito de los “valores”
que siempre de alguna manera tienen que ver
con “la sensación de la relación”…
con la unicidad…

Así que
como nosotros somos de alguna manera también
un “interior que gira”,
que se revuelve para re-mirarse…
vemos pues aquí,
en el “afuera” de las ilusiones de separación…
vemos aquí…
que estamos “girando” en muchos giros y ciclos más o menos sincronizados
(ciclos que se repiten…
y partes y esferas que giran unas en torno a otras…
en todas las escalas) …
que de cierta manera
reflejarán nuestro giro interior…
el giro interior de nuestro propio interior
como Unidad Creadora,
o como Unidad de Luz,
que somos y seremos para siempre.

Milagros: ¿para qué sirven? El ejemplo didáctico de las apariciones   Leave a comment

imagen flor¿Para qué sirven los milagros?

Introducción:
Me gusta mucho lo de “enlazar mundos”, ya que el plan de salvación de la tierra (de nuestra mente) no mira religiones, razas, etc… y en todos lados hay demostraciones “didácticas”, llamadas a la unión…, y efectos de esta misma unión que ya somos dentro.
 
Los milagros nos enseñan cosas simples a tener en cuenta, demuestran algunas cosas que son claves para el nuevo modo de ver el mundo que asumiremos en esta nueva era, en este tiempo en que nos vamos a ir viendo a nosotros mismos como Luz, y desde la Luz, por así decirlo (como amor).
 
Así que el texto es para hablar de lo importantes que pueden ser los milagros a la hora de dejar de vernos como lo que creemos que somos… y así invitarnos a pasar a ser lo que somos, y expresarlo.
 
Trata pues sobre esto, sobre que somos haces de luz… y, a la vez, también somos “universos privados”.
 
Y a la vez que todo eso, y englobándolo: somos un solo Espíritu.
 
Por eso es entonces que los maestros ascendidos (las apariciones de Maria son el ejemplo quizá más famoso y constante)… y los que están practicando «ser Luz en modo “ángel”»… etc… por eso es que ellos… decía… pueden modificar (con nuestro permiso espiritual) nuestras mentes, para ver versiones de universo totalmente diferentes de las versiones que ven las personas que tenemos al lado.
 
Porque somos en el fondo, todos, algún tipo de haz de luz, saliendo del mismo “Océano” de Luz.
 
Y es que… como ya sabíamos… nos estamos haciendo a la idea de aquello tan raro: que, en realidad, nunca nunca vemos con los ojos físicos, en el fondo.
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Podemos entender los milagros como un instrumento práctico de enseñanza.

Con los más extraordinarios, podemos hacernos una idea de lo que realmente somos.

Hablando de lo que ocurre en un caso así de milagro, tendremos imágenes que apuntan hacia la nueva era de Unidad que estamos creando -y que nos ayudan a confiar en ella.

Así pues, los milagros nos sirven como ayuda para esbozar esas “imágenes”, para invitarnos a hacernos a la idea de nuestro verdadero ser, de nuestro Yo verdadero en la unidad.

Antes de hablar de ellos, demos una imagen previa sobre lo que somos, pues los milagros nos ayudarán a “creernos” precisamente esa imagen, nos ayudarán a confiar en que realmente somos ese ser que dejará entrever la siguiente imagen que vamos a dar.

Ese ser que vamos a aceptar como nuestro ser, el yo verdadero, el Yo en unidad, lo llamaríamos “ser creador”.

Y la imagen también nos ayudará a tener confianza en que “somos creadores”.

Es como si fuéramos un inmenso haz o foco de “luz”, que constantemente obra en nosotros (y como nosotros mismos).

Y está obrando obviamente el aparente “milagro” de “ver universo” -aunque este “milagro” constante no es al que nos referiremos abajo.

Entonces, es como si el haz de luz que somos se acostumbrara finalmente a habitar y a manejar un cuerpo, para poder interaccionar en el ámbito de otros cuerpos, con otros de esos haces de luz que también han “reducido” su vibración para poder interaccionar entre sí, como cuerpos.

Creyéndonos “solo cuerpos”, por tanto, y sintiéndolo… hacemos una operación extraña, que nos confunde en el fondo, pues nos olvidamos del constante y creativo proceso de “génesis”, de generación desde la luz que “también” somos, y que siempre se está dando (que siempre lo estamos siendo, ese proceso, esa génesis).

A esos haces de luz que somos, lógicamente, también los podemos llamar “espíritu”. Leer el resto de esta entrada »

¿Cómo ponerse de parte de todo el mundo (y en concreto de los niños) para poder expresar unidad?   Leave a comment

imagen flor[¿Cómo ponerse de parte de todo el mundo (y en concreto de los niños) para poder expresar unidad en todas las relaciones (y así poder creérnosla con todo nuestro “cuerpo-mente-alma” 🙂 )?]

Sabemos ya que, de cierto modo, esa es nuestra única tarea en este mundo:

ponernos a Nosotros Mismos en las relaciones… colocarNos… colocar “Ser”… colocar en ellas algo auténtico de nosotros mismos… siendo quienes realmente somos…
… colocándonos de parte o de lado de todos, en cada relación…
… para elegir re-crearnos en todas las relaciones como nuestro Verdadero Yo… (pues somos literalmente relación; en espíritu ya somos relación, relación ya “realizada” con todo… pero que venimos a sentir como real aquí, al mundo de lo relativo).

Así que hemos venido a poner ese Yo o Ser en todas las relaciones… para expresar nuestro: “estar ya realizados en espíritu como una sola relación”.

Es decir, aquí hemos venido a “ser en unidad y relación” (como dice un lema de Un curso de amor)…, hemos venido a aceptar ser un Yo que acepta que, si existimos, es porque ya desde siempre somos Vida, vida plena… pues fuimos “creados” como Vida… Vida en unidad y relación con todo.

Recordemos por ejemplo que en el curso de milagros, este “ponerse de lado de todos” era expresado con el lema de:

“no ver propósitos o intereses realmente diferentes en nadie”…

… es decir, no querer sentir que REALMENTE los demás tienen DIFERENTES intereses… diferentes propósitos…
… pues el propósito o significado profundo y real de toda cosa es, como “sabemos”, uno solo:
…”el amor”…

… el propósito o significado del “amor”…

… la “energía” más allá de todas las energías… la energía que ya abraza e integra todo, sin nuestra intervención “consciente” ni nuestro esfuerzo… que ya lo trasciende todo… y que en el fondo todos somos… en unidad. Leer el resto de esta entrada »

La educación y la Unidad: cosas elementales y ejemplo práctico para inspirar cualquier reunión libre o proyecto de “taller” colaborativo horizontal: el Círculo de Relevancia   Leave a comment

imagen flor[Obviedades prácticas sobre la Educación y la Unidad: un ejemplo de nuestras reuniones del futuro 🙂 … no solo “educativas”, cuando nuestro único enfoque sea:
reconciliar,
– re-crear,
– reunificar
]

¿Cómo enseñamos unidad? ¿Cómo dirigirnos hacia la mayor expresión posible en por ejemplo “la educación”?

Todo es lo mismo, cualquier cosa que hablemos sobre “enseñar” y “aprender” en un ámbito (educación) nos vale para la vida diaria… y viceversa (ya sabíamos, por el mismo mensaje esencial del curso de milagros y de otras “espiritualidades”, que lo que se enseña se aprende… y, de una manera muy elemental solo podemos aprender o bien “separación”, o bien “unión”).

El esquema de “la educación” a la vieja usanza sabemos que era algo como esto:
– yo tengo conocimiento
– vosotros no,
– vosotros lo recibís de mí,
– ahora lo tenéis.

Ese esquema, como se ve, no se enfoca en “valores”, sino en “conocimientos”.

Es decir, no se enfoca en la unidad de la relación que ya somos.

Y con la palabra “valores” no queremos dar a entender algo “moral”… relativo a la capacidad de juzgar…, sino que son cualidades de la relación, de la única relación en la unidad de amor que ya somos dentro de todos a la vez.., pues somos UNO y en unidad con todo en el universo.

Esas “cualidades de relación” son lo que nos sirve para enfocar cualquier cosa en nuestra vida: ¿qué queremos realmente enseñar y aprender en cualquier situación, sea esta o no una “clase” en un aula?

Solo podemos enseñar lo que ya somos realmente, y en el fondo eso es “amor” –unidad y relación.

Todo el mundo sabe que lo que queda como recuerdo del colegio y de los profesores no es tanto “el conocimiento”, sino un ejemplo y una resonancia con “valores esenciales”…, con un cierto re-despertar de nuestro SER… que se suscita en las clases o con el trato con los compañeros de clase… bajo el paraguas de una “actuación sabia”, de una actuación que eduque en lo que YA SABEMOS, YA TENEMOS, Y YA SOMOS: un ser que vale infinito por sí solo; un ser que, sin tener que hacer nada… ya es infinitamente valioso… y que solo necesita si acaso que se le facilite algo su propio despliegue natural… para poder desplegar su SER en este mundo donde hemos venido a experimentar la mejor versión que podamos… en unidad con todos… sirviéndonos a nosotros mismos a la vez que a todos y al todo (al Cosmos) a la vez… en un Dar que es a la vez un Recibir gozoso… en el proceso que la Vida ES.
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