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El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

El aborto: ¿por qué es tan problemático?   Leave a comment

imagen flores

Leyendo la revelación de Walsch sobre la muerte, es decir, sobre la vida eterna («En casa con Dios», que llamaremos ECCD), creo que podemos dar más pistas aún sobre el porqué de la intensidad dramática de todo lo que vivimos y sentimos con el aborto, e incluso quizá en general con muchas de las muertes tempranas.

Podemos con esto intuir más cosas sobre por qué todo esto provoca tal desazón…, aparte de por lo obvio de lo dramático y “sensible-corporal” que puede ser esto en sí (el extirpado de un hijo).

Mucha atención por favor con lo que diremos a continuación, que es el meollo del asunto, y que es en gran medida una de las claves del mensaje de ECCD (sobre nuestra total libertad a la hora de “aceptar nuestra muerte”):

Nuestras “almas” pueden elegir volver a vivir en el mismo cuerpo, aunque este haya parecido morir en la realidad recién pasada. Es decir, estas almas volverían a vivir en ese mismo cuerpo en una realidad paralela que se actualiza inmediatamente tras decidir volver a vivir.

Hay que recordar que el universo surge de nosotros, que no está “fuera de nosotros”, y que por tanto “nosotros” somos algo que no podemos comprender, sino solo ser: “Mente”…, y además “Mente” en una “Unidad de amor” menos comprensible aún… pero vivible y recordable aquí, en nuestro estado mental de separación… que todavía es el usual.

Como sabemos, gracias a esa Unidad de amor, existe toda posible creación, y en concreto estas distorsiones físicas más o menos “bellas” en las que vivimos ahora…, y donde jugamos aún a “ser miedo” para experimentar el Amor desde “fuera”.

Es decir, nuestras personalidades, si no están satisfechas o completas, vuelven tal y como estaban antes de “morir” su cuerpo a una realidad planetaria equivalente y al “mismo cuerpo” (en una tierra paralela, en una historia paralela)…, es decir, vuelven tal y como fueron concebidas materialmente en una historia personal material (breve o larga).

Esto ocurre una vez que visitamos las 3 etapas de la muerte, al final de estas etapas… en ese “mundo sin tiempo”, o más allá del tiempo… que parece ser nuestra Realidad Mental, la que inmediatamente “sigue” a nuestro habitar en lo físico como almas que viven intensamente la ilusión de “ser básicamente un cuerpo”.

Es decir, la muerte no es obligatoria, uno puede morir, en la condición que sea, y ocurrirá que, si no está satisfecho o no se siente “completo”…, entonces su personalidad elegirá “volver” a alguna realidad paralela donde poder realizar sus planes (es decir, podrá volver a hacer surgir de Sí Misma esa realidad, y con el acuerdo de Unidad con las demás almas que estén soñando esto por ahí, y con todos los agentes espirituales involucrados en ese “mecanismo”…).

Regresamos por tanto a una realidad paralela, donde seguiríamos en ese mismo cuerpo tal cual estaba antes de morir.

Y, claro está, este regreso lo haríamos hasta conseguir cierto estado de satisfacción o compleción, de acuerdo con Nosotros Mismos en el nivel del alma… de acuerdo a lo que hemos venido a realizar y constatar a “lo físico”, en tanto que se trata esencialmente de un “darnos cuenta de Quien Realmente Somos”. Leer el resto de esta entrada »

El sexo y el individuo tal como los ve Seth: sus sorprendentes y claras afirmaciones en «The Nature of the Psyche»: la segunda pubertad (a la vejez ¡bombos posibles!). El origen de las guerras. Y otras maravillas   3 comments

Nadapa Rabari, por Meanest Indian, en Flickr

«…todo individuo sufre siempre que su identidad esté definida principalmente como una cuestión de orientación sexual» (Seth en «The Nature of the Psyche», p.83)

«Comienzas a programar la actividad sexual cuando la separas del amor y la dedicación. Es entonces muy fácil, para la iglesia o el estado, reclamar y atraer tus ya descentrados amor y fidelidad, dejándote con la expresión de una sexualidad despojada de sus más profundos significados.» (p. 87)

«La llamada guerra de sexos se origina en las divisiones artificiales que has establecido en la naturaleza del yo. La realidad de la psique está más allá de tales malentendidos. Su lenguaje original por lo normal se te escapa. Está íntimamente conectado con lo que puede ser denominado, en términos generales, el lenguaje del amor.» (p. 90)

Nuestra individualidad es de cierto modo esencialmente eterna y multidimensional, y está abierta a toda “metamorfosis” psíquica y física; precede a cualquier identificación con por ejemplo el sexo de nuestro cuerpo, ese “vehículo físico” para el “alma humana” (‘alma’ viene a ser el viejo nombre para algo muy de moda: “individualidad multidimensional de cierto modo eterna”).

Por norma, confundimos tal individualidad —que es algo del todo abierto, en realidad— con el proceso de identificación, físico y psicológico, al que estamos aparentemente sometidos dentro de esta tan concreta pero también enorme y liosa red de enredos histórico-culturales y biológicos.

Antes que personas-con-una-determinada-biología, somos “mentes” multidimensionales que, de cierto modo, están aprendiendo a reconocerse como tales, lo cual supone una liberación (y la libertad no es un lujo, es naturalmente una expresión del amor).

Tal liberación es posible prácticamente seas quien seas, hagas lo que hagas, dentro de unos límites lógicos relativos a tu paz mental (lo cual, por cierto, se expresaría “místicamente” por ejemplo con esta frase: todos somos Hijos de Dios, por igual).

Pero esta liberación conlleva un miedo atroz, aunque sea fácil decir cómo se puede alcanzar. ¿Cómo? Dejando que se eliminen en nosotros todos los conflictos que nos acosan, “interiormente”, mirándolos y afrontándolos honestamente, sin luchar contra nosotros mismos, pero sin miedo.

No queremos liberarnos, no por defecto, y por mucho que pensemos que sí de forma demasiado ingenua.

Estos conflictos son por ejemplo las confusiones que cultivamos por albergar creencias que no queremos mirar, o creencias y juicios contradictorios sobre nosotros y la realidad. Estas confusiones tienen consecuencias en todos los niveles, provocando “problemas” individuales o colectivos, culturales o biológicos.

Este tipo de observaciones sobre la libertad natural de la mente, que acabamos de hacer, tiene como siempre el potencial de “salvarnos” de todo conflicto.

Índice: 

– «The Nature of the Psyche»: pubertad real en la vejez
– ¿Por qué las guerras? La respuesta concreta de Seth en el nivel cultural y biológico: separación entre “sexo” y “amor”
– Libertad psicológica

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«The Nature of the Psyche»: pubertad real en la vejez

En el texto con ese título [“NP”], Seth vuelve a contar o a recordarnos, entre los años 1975 y 1977, cosas quizá aún inauditas o que se tienen poco presentes. Así, tras la seria introducción de arriba, y antes de volver a algo aparentemente más serio, hablemos de alguna de ellas.

Antes recordemos que Seth habla bastante de vejez en otros libros, y de una manera muy práctica que nos alerta sobre hasta qué punto somos “salvajes” en concreto en cómo nos comportamos con el fenómeno de la vejez. Es decir, al nosotros en general huir de la consciencia, de la mente, al desconocer en este paradigma social la importancia de los fenómenos de consciencia que por ejemplo se dan de forma natural en la vejez, podemos por ejemplo atiborrar a medicamentos a los ancianos, entorpeciendo con ello al parecer, fenómenos de auto-cuidado que están programados en la interacción mente-cuerpo… a menudo… o, al final, una natural y suave “salida” de la consciencia de nuestro cuerpo, la salida del cuerpo.

Dice en este otro libro Seth que tenemos a nuestra disposición, en la vejez, como seres biológicos, una segunda pubertad (!). Ésta no es solo figurada, sino que conlleva a veces una nueva fertilidad en mujeres y hombres, e, incluso, más raramente, cambios de sexo naturales (!). Esto lo dice literalmente por ejemplo en la pág. 66 de NP: «…a quite legitimate second puberty is possible, in which the male’s seed is youthfully strong and vital, and the woman’s womb is pliable and able to bear.»

Obviamente en general no “necesitamos”, y menos hoy en día en esta civilización, tener niños a esas edades (‘all you need is love‘), pero, si reconocemos entre otras cosas que todos tenemos esa posibilidad latente, podremos ir accediendo más fácilmente a otro sistema de creencias sobre la vejez, que es lo que queremos (en general otros sistemas de creencias básicas sobre la realidad y nosotros en ella).

Queremos cambiar o poder modular las creencias sobre la realidad, cosa que implica por cierto también cambios físicos en la “antena” que llamamos cuerpo: en los patrones o vías neuronales que arrastramos (por tanto con una cierta remodelación cerebral, tal y como podríamos llamarla).

Y queremos esto con el fin de ampliar nuestra percepción, pues tales cambios en los sistemas de creencias están naturalmente sometidos al propósito de una tal ampliación o liberación (si nos “dejamos llevar” lo suficiente por el movimiento de nuestra alma).

El vehículo biológico humano es capaz de vivir cosas insospechadas y aún no exploradas por “la ciencia”, pues ésta, y en general nosotros en nuestras vidas, siempre proyecta y proyectamos un sistema de creencias enormemente limitado sobre el mundo, y buscamos así, en éste, la confirmación de tal sistema, nada más (sistema basado más o menos inconscientemente por ejemplo en la “creencia en la escasez”).

Ya antes de este libro, de NP, —que desgraciadamente creo que aún no aparece traducido en español, así como gran parte de los otros— Seth nos ha alertado, aparte del hecho de que en general no comprendemos nada, sobre que no comprendemos la experiencia de los ancianos, con su natural ampliación de la percepción o consciencia. Éstos tampoco la comprenderían en general, dando pie por ello a muchos conflictos o al arrastre inercial de conflictos.

En un nivel, esta incomprensión se debe obviamente al tipo de cultura que aceptaron y que aceptamos todos por el mero hecho de “venir” aquí, a este sistema de probabilidades donde estamos aprendiendo nuestras lecciones, tan extrañas lecciones (que en general son lecciones de “perdón” del mundo y sus seres, según diríamos con UCDM en la mano).

¿Por qué las guerras? La respuesta concreta de Seth en el nivel cultural y biológico: separación entre “sexo” y “amor”

El problema de este mundo es un problema de creencias a un nivel muy básico, pues como sabemos, muy abstractamente, el problema es “la separación”, la creencia en la separación. Esto lo podéis trabajar dentro del simple pero precioso “nivel” místico-individual-íntimo con por ejemplo Un Curso de milagros.

¿Por qué comentamos esto tan abstracto sobre la separación? Por las referencias a la ‘separación’ y la ‘división’ que podéis ver en el párrafo que traduzco abajo —de Seth, en NP.

Las guerras humanas podemos enlazarlas con el sexo de una manera muy clara según Seth, para así intentar hablar sobre “causas” en este nivel mundano cultural-biológico —aunque es obvio que ya están enlazadas con el sexo si vemos cuál de los sexos las impulsa normalmente en este momento.

Veremos por qué dice Seth que se trata obviamente de un asunto cultural, es decir, depende de cómo percibimos el sexo, es decir, de qué creemos sobre él, armados de nuestras distorsiones culturales que proyectamos para recoger de la realidad la confirmación de nuestras creencias. Leer el resto de esta entrada »

Seth no es una «canalización» cualquiera: ¿por qué motivos muy prácticos leer a Seth?   Leave a comment

Elderly Woman, Morocco por United Nations Photo, en Flickr

En primer lugar, mucha gente que se dedica al “crecimiento personal”, a la psicología transpersonal, etc., etc., han leído a Seth, al parecer. Aunque luego, a veces, puede parecer que se reniega de Seth o bien, directamente, estas cosas estén incluso como “mal vistas”. E incluso a veces se habrá renegado de toda “canalización”, tras haber “sufrido” el efecto de “ampliación de la percepción”, que, por fuerza, muchas canalizaciones afortunadamente nos causan.

Esta “paradoja” ocurre en cualquier campo, no tiene por qué ser solo sobre esto; normalmente “la verdad” (como proceso por el cual nos cambian el ego, el terreno de juego, las coordenadas)… la verdad nos provoca cierto rechazo… aunque ya haya pasado por nosotros (en tanto proceso, insisto) con su efecto “fertilizador”, con su mella o huella renovadora de nuestras coordenadas.

La huella que hacemos que en nosotros deje “la verdad” en tanto proceso es, a veces, digamos, algo así como “reaccionaria”, en el sentido de que a menudo se reacciona, reaccionamos, simplemente contra aquello que de todas maneras ya se ha incorporado en nosotros (contra lo que uno incorporó, hizo parte de sí mismo; luego por ejemplo se puede rechazar con: “nada, son tonterías”, etc.).

Al “evolucionar” a veces nos creemos de cierto modo “superiores” a lo que nos ayudó a evolucionar (como por ejemplo pueda ser este material de Seth, que por ejemplo habla muy claro sobre creencias y experiencia…).

Pero una cosa es superar algo, y otra olvidarse del paso que constituyó para nosotros, renovador (y así, si no nos olvidamos, por ejemplo podremos hablar de ello con normalidad, sin “emociones inmaduras” que nos pueden impedir sin ir más lejos “recomendarlo” cuando nos apetezca, si es que sentimos su posible utilidad).

La estrategia que tiene Seth para contar las cosas es genial, es muy liberadora (le hace ver al individuo que en realidad tiene todo el poder)… es simple, directa, muy “humana”. No es de extrañar que no vean con buenos ojos este discurso tan liberador muchos de los que hoy se postulan como “maestros espirituales” o como sanadores —quienes acumulen alrededor suyo cierta cantidad de alumnos espirituales*.

Así que animo aquí un poco más a Seth, por si apetece algún día leer algo…, pues en su material está “todo”…, está todo comentado o englobado. “Todo” aspecto de la consciencia (el universo es mente, consciencia, todo dentro de él lo sería)… todo aspecto está contado o enmarcado con mucha “honestidad”, reconociendo por ejemplo que no podemos entender realmente nada aquí…, sino solo experimentar… siendo su comunicación precisamente una invitación a abrirse a ello sin miedo.

“Entender” sería, en este sentido práctico (de “segundo nivel”, diríamos con Un Curso de milagros en la mano…), sería, pues…, ampliar la consciencia-percepción…, abrirse a ser lo que ya somos de otras maneras (mente)… pues la consciencia estaría en muchos “lugares” insospechados que ni son “lugares”.

Por ejemplo, de cierto modo ya somos los “seres” o las consciencias que insuflan cierto orden y vida a nuestros cuerpos biológicos…, es decir, somos por ejemplo ya cierta orquestación de las células, etc., y ello sin enterarnos (intelectualmente no daríamos a basto, por otra parte), en este estado como estamos…, tan enfocados en lo exterior.

Seth de cierta manera complementa al Curso de milagros (UCDM), o complementa cualquier “tradición esotérica” que nos cuente lo mismo, tan simple, pero tan difícil de aceptar por “el ego”.

Y lo complementa en algún aspecto fundamental, como cuando dice Seth que nosotros fabricamos la realidad a partir del pensamiento-creencias (ver más abajo en epígrafes), aunque ello nos parezca raro.

Así que, como comprobaremos si lo miramos y si dejamos de ser unos descerebrados paseando por el mundo creyendo que realmente éste nos puede hacer algo: nuestras creencias son las que “atraen” situaciones “externas” para con ellas ser confirmadas como esos juicios que quieren ser “eternos”…, eternos juicios sobre nosotros y la realidad…, ese aparato de juicios-creencias que llevamos puesto sin quererlo mirar de frente —con UCDM diríamos que no lo queremos “mirar con el E.S.”, con “J.”.

Seth da ejemplos prácticos de tales creencias básicas… y siempre en el fondo tienen que ver con creerse que de algún modo somos indignos…, y, en general, involucran la creencia que reina hoy con ventaja: que somos esencialmente cuerpos.

Así que Seth complementa al Curso porque cuenta de muchas maneras ese aspecto básico entre los fundamentales… el de que todo aquí sería nuestra proyección. Y nos lo cuenta de una forma que hace contraste —y a veces contradicción directa— con UCDM; pero… ya dice la Voz de UCDM… que aprendemos por contrastes 🙂 :

la percepción funciona al revés de lo que cree nuestro mundo, al revés de lo que creemos sin querer revisar tales creencias… al revés de lo que cree nuestra supuesta ciencia. La percepción es esencialmente proyección, y no esencialmente pasividad receptiva; somos “creadores” (somos una mente, aunque no sepamos lo que ésta es en el fondo… pero sí podemos usarla y cobrar consciencia de ello; ese sería nuestro papel, en el nivel práctico de Seth). Y esto supongo que lo dirá mucha gente, en la tradición espiritual, ya que según Seth todas estas cosas se dijeron desde siempre en este planeta.

Así, por ello, el “único valor” de cualquier aspecto de nuestra sociedad es que es compartido (ganaron los sofistas 🙂 en este nivel práctico, en definitiva)…, ya que, en realidad, casi todo aquí tiene poco valor en tanto verdadero “conocimiento”, pues casi todo supone más y más “perderse”, malgastar tiempo, multiplicando lo exterior sin medida:

— una medicina que tanto multiplica y multiplica enfermedades… y que almacena cuerpos en hospitales para reforzar la creencia en la enfermedad… así como la cárcel lo hace con la culpa…
— una física, etc., pese a que haya intersecciones ahora posibles con otros tipos de ciencia física más realistas… en el sentido en que este universo es en realidad mental —y es una sola mente. Estos otros tipos vendrían como posibilidades en el fondo de herramientas de la consciencia… en una época en la que estamos en una cierta intersección más “fácil” con otros sistemas de realidad probables y no-probables (de aquí vemos entonces la relevancia de la astrología, por ejemplo maya).

Así, aunque todo esto no nos parezca que pueda ser así, efectivamente, así de simple… insistamos, no es sorprendente que no nos lo parezca, ya que el que no parezca posible que todo sea tan simple sería precisamente el “engaño” que nos hacemos a nosotros mismos… un engaño cuyo único valor, decíamos, es el de que es un engaño compartido (de forma similar quizá a cuando la Voz del dictado original del Curso de milagros, en la edición “Urtext”…, viene a decir que el “valor” real del sexo viene de que, en todo caso, aunque en realidad el sexo en sí no tenga valor y nos despiste mucho (por el hecho de reforzar tan a gusto la creencia de que somos cuerpos)… al menos es algo compartido 🙂 (cuando lo es 🙂 )).

Así que tenemos este engaño, para con él exteriorizar y exteriorizar… darse golpes.

Pero… ahora tenemos la “nueva era”…, la de empezar a integrar(nos), tras tanto darse golpes. Habrá otra energía global, y comenzará un largo camino donde, vete a saber, quizá tengan algo de razón esas canalizaciones que nos presentaban en el futuro como sembradores y cuidadores de mundos.

Seth dice cosas muy interesantes en relación al “segundo advenimiento”**: éste, en el nivel práctico en que habla Seth (que no es el de UCDM, que diríamos que integra, más globalmente, “metafísica” simple con la práctica… para hacer una roca más dura de pelar hacia nuestra salvación…)…, este “advenimiento”… va a ser el de la energía-personalidad del llamado San Pablo. Éste es quien peor habría llevado su actuación, o la visualización de su actuación, tras su muerte ilusoria en la ilusión de hace casi 2000 años… es decir, el que peor habría quedado consigo mismo tras su actuación “crística” en aquella época dentro de aquella representación “crística”, externa…, del drama interno y eterno que se representó…, de ese drama que constituye “lo divino” en su eterna llamada a nosotros, los seres que nos creemos perdidos sin remedio en los diversos sistemas de realidad ilusorios.

También complementa a UCDM, este Seth, al contarnos de otro modo el que solo haya “una mente”… y esas cosas…, pues él, como está en el Plan dentro del nivel de comunicador-profesor… en varios sistemas de realidad… él ve y sabe, experimenta, que todo ser tiene consciencia…, esté o no vivo.

Es curioso entonces el que la consciencia esté tan troceada y que, aún así, todo se orqueste. Es curioso que estemos “vivos” cuando seríamos “nosotros mismos”, en otro nivel o dimensión, quienes impulsaríamos la fabricación constante de los cuerpos biológicos; es todo como de risa.

Así que la consciencia, esa que creyó necesitar separarse de la Fuente, de Dios… ahí está… aparentemente repartida entre muchos de tipos de niveles, probabilidades, etc.

Todos tenemos yoes probables resonando con nosotros aparte de que resuenen todas nuestras vidas de “encarnación”.

Todos los fenómenos son a la vez, como lo vería Seth en detalle… y como ya contaban tradiciones, creo que también la Biblia, al decir cómo “ve Dios” estas cosas (más bien sería el E.S., no Dios, según el Curso… pues a Dios no le hace falta ver ninguna “locura” de separación…, y además ya puso el “freno” para que siquiera pudiéarmos elegir la cordura de la no-separación).

Es una maravilla, está “todo” “delineado” en Seth…, hace muchos años ya.

Así, en cierto modo “es una pena” que esta canalización tan práctica esté en el mismo saco (“canalizaciones”) que otras más “engoladas” o “engolantes” (aunque todo lo que ayude a la larga o a la corta a “ampliar la percepción” es, al final, algo práctico…, y cada cual se lo administre 🙂 ).

– Vejez
– Sueño, dormir
– Creencias: ¿por qué leer a Seth en general?

Vejez

¿Cuáles son en parte los motivos para que esta civilización trate como trata a los ancianos?

Son motivos “espirituales”, como todo problema lo es, en el fondo: espiritual. Lo “sociológico” toca todo de refilón, y lo “filosófico” digamos que está muy contaminado por presupuestos básicos en el ego…… es decir, está normalmente muy atiborrado de juegos del ego… con los diversos “cuentos”… y con sus detalles fragmentados y fragmentantes en una supuesta tradición que a la vez y en parte no es más que traición, una traición constante a la llamada “sabiduría” (un Sócrates por ejemplo).

Ya sabemos, por UCDM, Un Curso de milagros, que aquí todo es, por defecto, un cierto miedo… un miedo a nuestra verdadera naturaleza… pero sigamos.

¿Por qué tenemos de repente tanta exageración con “lo espiritual”?

Porque lo que vemos “fuera”, incluso lo físico-biológico, aunque no lo creamos así, aunque nos resulte increíble…… todo eso que creemos ver “fuera”… resulta ser la manifestación de creencias o pensamientos (alimentados por la potente… la muy “energética” mezcla de turno entre…: emoción-sentimiento… y teniendo a la imaginación como conductora).

A tales creencias, para remover algo en el terreno de lo práctico… “deberíamos” verlas en primer lugar como individuales…, es decir, como llamándonos a nuestra propia responsabilidad, a cada uno de nosotros… responsabilidad por tener cada uno su parte en este nivel mental, parte muy importante en un nivel que es en realidad el causal. Tales creencias son siempre compartidas (e incluso en sueños colectivos).

Esto sonará duro en una civilización que desfigura con tanta complejidad y esfuerzo cosas como la simple “metafísica” en la que se basa nuestra existencia (no nos permitimos ser simplemente felices, con una felicidad que no depende de nada exterior en realidad; esto no nos va… pues creemos que tenemos que poner mucho de nuestra parte siempre hacia el supuesto exterior, en una aparentemente eterna labor de proyección y exteriorización; pero esa época ya empieza a pasar, a ser nuestro pasado, y, de cierto modo, al parecer podemos decir que a partir de ahora nos vamos a integrar con nuestro “ser interno”, como lo llama Seth, y tanto individual como colectivamente).

Pero no podemos “salir” de aquí…, o no podemos “mejorar” esto que vemos… si no cambiamos profundamente nuestras creencias individuales, acompañados por la ayuda “terapéutica” que se quiera, por ejemplo con las diversas técnicas corporales. ¿Creencias? Sí, pues todos creemos en alguna forma de indignidad de nuestro ser… todos (y el cuerpo con sus historias ponen muy fácil creer tal cosa).

Así que esta “sanación”, esta sanación individual que consiste simplemente en atreverse a mirar en uno mismo las propias creencias…, esta sanación repercutirá de mil maneras “multidimensionales” en nuestro ser colectivo como mente que fabrica (!) este y otros “universos” (¿o si no quién creéis que está sosteniendo por ejemplo el ser biológico de todos nosotros… la “química”, la física cuántica que sea?: ¡somos nosotros mismos, en otro nivel!).

Y esas maneras de repercusión de la sanación no son algo que podamos controlar, sino que sería un proceso de sanación orquestado cósmicamente y multidimensionalmente.

Esto sería “lo importante”, lo que a veces la gente intuye sin leer nada. “Lo importante” es ser felices…, en el fondo…, realmente felices, en un cierto sentido de “abandono” positivo (la felicidad real vendría del reflejo de las leyes del Cielo, y en tales leyes por ejemplo dar es igual a recibir).

La consciencia es abarcante y se amplifica con ese movimiento natural…, y la vida está en realidad y en parte para eso mismo…, para de cierto modo expandir la consciencia.

Sin embargo, al no querer saber que la consciencia y las creencias sobre la realidad son (con su compañía “energetizante”: emociones, imaginación…)… son en realidad… “más importantes” que la manifestación física… nos condenamos a nosotros mismos a la ceguera sobre muchas cosas, entre ellas a la ceguera sobre la vejez… y por tanto hemos de tener a nuestra fatídica disposición las como siempre cómodamente fatídicas etiquetas: “senilidad”, etc.

Los ancianos supongo que no saben cómo reaccionar ante cosas que les suceden en la consciencia (en general, pues no hablamos ya de “locuras” más o menos claras, “enfermedades”…), y así, al no entender…, al tener miedo, miedo “favorecido culturalmente” (si nos ponemos un momento a hablar “como sociólogos”)… entonces… se pueden hacer un lío…, y pasan cosas raras… con lo cual sacamos el armamento de siempre, el de las etiquetas: senilidad.

Sueño, dormir

¿Y qué pasa con los ciclos de sueño? ¿Y con éstos y la infancia?

“Culturalmente” polarizamos excesivamente las fases de luz y oscuridad…, aún teniendo los medios cómodos de la luz eléctrica, etc. Así fabricamos la asociación que existe entre:
— miedo
— sueños
— noche.

Así que “culturalmente” le tenemos miedo a los sueños… a todo ese mundo. Pero dice Seth que podemos dormir más veces y menos tiempo cada vez…, siendo recomendable que una vez sea durante la noche, sí…, pero no más de 4 o 5 horas; y por cierto, ya sabemos que las horas antes del alba son “mágicas”. Leer el resto de esta entrada »