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La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad. Leer el resto de esta entrada »

Invitación a las primeras sesiones de Seth: preparándonos para las sesiones sobre la “materia”   3 comments

seta

Ya desde el principio mismo de las sesiones de Seth es muy interesante, sobre todo a partir de la sesión 9.

Hablamos pues de las primeras sesiones de Seth, que ahora empiezo a grabar para el canal de audios (y que están como siempre enlazadas en el índice de Seth, junto con el pdf que contendrá las sesiones 1 a 42).

En ellas se dan ejemplos que van apuntando poco a poco hacia la naturaleza de la realidad en general.

Esto nos sirve por ejemplo como una especie de preparación para el tema de la “materia” –que Seth tratará en seguida, en torno a la sesión 60.

Lo esencial se expone muy pronto. Por ejemplo, entre otras cosas, veremos que la forma no es un atributo de la materia.

Este tipo de observaciones e intuiciones son algo que seguro que a muchas personas ya nos acompaña desde hace tiempo… en mi caso por ejemplo desde que encontré Un curso de milagros, y aquella “definitiva” y amena presentación que hacía Gary Renard del curso.

Y otra “observación” fundamental es tan simple como esta:
Nadie ve lo mismo
Esto es por cierto una especie de “el otro lado”, “la otra cara”… de aquel otro célebre mantra:
Somos “espíritu”.

Nadie ve lo mismo, porque “lo mismo” (que podríamos llamar “poder creativo”)… está “dentro”; no está “fuera”.

Y ese “mismo” es pues…
la esencia…
de la creación.

Como veremos dentro de muchas sesiones –y como ya vimos en UCDM–
si estamos en una habitación y pongamos que hay 3 personas y 1 perro,
entonces, hay cuatro versiones de cada uno de esos seres
(es decir que de cierto modo hay 16 “seres vivos” –y por tanto 16 versiones del “universo”).

Es decir, cada uno crea su versión, constantemente, en y con las pulsaciones mentales constantes que llamamos “universo”… (versiones “externas” que es como si fueran… diciéndolo rápidamente… constantes reflejos –versiones– del “universo interior”).

Cada cual crea por tanto, como decimos, una versión de cada ser.
Por ejemplo, no hay un solo perro en esa habitación.
De cierto modo es más “verdadero” decir…
(aunque en el fondo no haya grados)…
es más “fiel” a la verdad decir… que, materialmente hablando (expandiendo nuestro “concepto de materia”) hay cuatro perros:
– el perro que “crea” el mismo perro, a cada milisegundo, con el inmenso poder de “su” ser interno…,
– y los “tres perros” que crean las “tres personas” que de alguna manera sienten a ese perro como algo aparentemente separado de ellas, a cada instante.

Y dijimos que nuestro mantra (nadie ve lo mismo), es la otra cara de aquel otro “mantra”: Somos espíritu. Leer el resto de esta entrada »

Las plantas “pre-conocen” (es decir, tienen “alma”). Una pequeña invitación a dos conceptos de Seth en «Realidad desconocida»   Leave a comment

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liquen-cerezo

Así que las plantas tienen “pre-cognición”, “pre-sentimiento”, como ya vimos en el caso de las células –que Seth tanto utiliza como ejemplo.

En estos capítulos del segundo volumen de Realidad «desconocida» (como en este capítulo 23, que aquí invitamos a escuchar o leer) surge de nuevo el concepto de ese “esoterismo” esencial que en realidad nos da vida… que es en sí la vida… esa gran desconocida.

Sin ese aspecto tan “esotérico” (esos aspectos que Seth empieza a comentar con un poco más de detalle: la precognición en las células, las probabilidades…, etc.) no habría esta vida que ahora conocemos y “habitamos” (esta vida que, pese a los avances teóricos en física, estamos aún lejos de poder comprender más profundamente).

Entonces, ni siquiera las plantas están predestinadas, como de alguna manera viene a decir Seth en este capítulo. Y esto está ligado a que toda consciencia nace con ciertos “desencadenantes” internos. Veamos lo que dice sobre ello en este capítulo 23:

«La consciencia no elige simplemente nacer en un cierto espacio y tiempo, sino que también dota a su organismo físico por anticipado de ciertos desencadenantes internos de modo tal que responderá a esas condiciones de unas maneras sumamente individuales».

Ahora veremos el ejemplo que pone Seth, pero estos elementos desencadenantes, contenidos en la consciencia antes de que ella vuelva a nacer a nuestro querido mundo físico (a este nuestro “mundo físico de olvido”…)… diríamos que nos sirven o que los usamos para “modelar”, de cierta forma “inteligente”… y con cierto pre-conocimiento… la relación que “habrá” entre nosotros –como organismo– y el entorno físico.

Esto también (y antes) lo tienen las plantas, y por eso es que no están “predestinadas” (es decir, dicho rápidamente, que ya tienen conocimiento “antes de nacer”… que tienen “alma”).

He aquí entonces el sencillo ejemplo que usa Seth:

«Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien. Pongamos que sea una planta de tomate, y que el dueño de la casa en cuestión decide cultivar una planta desde cero. Toda la vida celular es precognitiva, hablando en vuestros términos. La semilla sabe pues que el sol viene, pongamos, del oeste, en esta habitación en particular. Y comienza a reaccionar de esa manera antes de que surja el brote.

» El brote no se limita simplemente a reaccionar a la dirección de la cual proviene el brillo del sol, sino que siente esto mucho antes, y la semilla se sensibiliza a sí misma “anticipadamente” a esas condiciones. Podría crecer hacia el este igual de bien. El desencadenante no es la dirección del sol, sino el conocimiento innato que la planta tiene de esa dirección. La planta no está predestinada a crecer hacia el oeste, por ejemplo».

Así, vemos en este ejemplo que está teniendo en cuenta el “pre-sentimiento” celular (y de la semilla por tanto), que hace que la respuesta sea en realidad sumamente individual, pues depende de un “pre-conocimiento” que la planta tiene acerca de todas las probabilidades implicadas en su vida (ya que su vivencia del tiempo es diferente, y es práctica, da la posibilidad de su vida real, y en la práctica).

Por eso empezaba diciendo Seth…: “Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien”.

Aunque obviamente la planta no se hace una idea “mundana” como la que podamos tener nosotros acerca de lo que significa “el salón de una persona”… o “una casa”… la planta sí “sabe” por anticipado dónde se está metiendo –es decir, lo sabe en lo que respecta a las condiciones que a ella le interesan a la hora de “realizarse” como planta.

Vemos pues que aquí se habla de desencadenantes internos y, por tanto, se dice que de alguna manera toda consciencia “sale” al mundo físico con algo que de cierto modo “proyecta”.

Y entonces, ¿qué tendrán que ver estos desencadenantes con el tema de los anteproyectos, ese tema que Seth empezó a tratar un poco en el primer volumen de Realidad «desconocida»?

Veamos qué se nos decía en el capítulo 11 de ese primer volumen:

«Cada especie porta, en su psique individual y de masa, los anteproyectos de esas actualidades o realidades probables. Esos anteproyectos son biológicamente válidos, es decir, que permiten que exista el conocimiento precognitivo de las células, sobre el cual se basa el comportamiento en el presente. Esto se aplica no solo individualmente, de modo que la célula sabe cuál es, por ejemplo, su futuro patrón… sino que, de la misma manera, toda una especie puede tener inconscientemente el conocimiento de su propia realización “ideal” en su entorno mundial global».

Entonces, de cierto modo parece que estos anteproyectos…:
– por un lado son como “cartas blancas”,
– pero lo son de un tipo (“especie”) determinado,
– y ellos “permiten” que de alguna manera se dé un llenado, un llenado o rellenado de tales anteproyectos (o arquetipos, podríamos decir)…
– que es un rellenado de “precogniciones”, podríamos decir… o de “cálculos probabilísticos experienciales”, “hechos” por las plantas individuales y que también incluyen la suma de esos cálculos como especie.

Es decir, tenemos por un lado a los anteproyectos o “arquetipos”.

Estos están en esa invisible “psique”, es decir, en esos “yoes interiores”, tan amplios e interconectados… que todos los seres vivos de alguna manera tenemos y somos (dando, a partir de ellos, “especies de consciencia”, internas, “invisibles”).

Y bien, en esa cita se nos dice que estos anteproyectos permiten de alguna manera que se dé ese cierto conocimiento precognitivo que las células deben emplear en todo momento para darnos la “simple” estabilidad que llamamos “vida”… esta especie de estabilidad que vivimos y que luego nosotros (como ego digamos “más externo”) podemos usar para decir…: “yo soy”, o “yo me aburro”… etc.

Y, a su vez, dice, esta especie de “presentimiento” es la base para el “comportamiento” que vemos en el presente –en el presente, suponemos, de cualquier ente vivo.

 

Gran Hermano, o la increíble espiritualidad de la televisión   Leave a comment

plantas

Otoño 2016

En este programa, Gran Hermano, como quizá sabéis, se trata de la convivencia.

En él, unos concursantes se prestan a convivir con desconocidos, sin salir de una casa durante un periodo de tiempo que será determinado en parte por cómo convivan.

Interrumpen así todos sus patrones o pautas habituales: ya no pueden ver a sus amigos ni a sus familias… ni tienen internet, ni televisión, ni por tanto redes sociales… ni sus tipos más queridos de comida, etc.

Ya por solo esa interrupción, el experimento se trata, como vemos, de un “retiro espiritual” en toda regla 🙂 , a la vieja usanza… en una especie de “monasterio” que seguro que debe hacer resonar en el “alma” de muchos de ellos muchas cosas “vividas” –cosas que de alguna manera están presentes en ese nivel “sin tiempo” que es el del alma… ese nivel que engarza diversas vidas, y no sabemos cómo –más allá del tiempo lineal.

Y así, por cierto, es lógico que los concursantes se pongan realmente de los nervios, atacados… y afloren muchos “dolores” aparentemente “irracionales” (y ya sabemos lo que son esos dolores, pero este es otro tema –es el tema de esta página web en general).

Pero no vamos a tratar sobre eso.

Aunque hay muchas cosas que se pueden comentar, quería notar solo una, muy obvia, y que me parece realmente impresionante, alucinante –o aluciflipante, como decía Bea, la simpática ganadora de la edición española de este año.

Es esta: el programa permite construir y reconstruir de muchas formas un segmento de la “vida real” del concursante que sale de la casa.

El concursante, al salir, va a tener que afrontar vídeos donde su vida se monta de forma diferente. Así, vuelve de cierto modo a “revivir” las cosas, vuelve a ver la película de su vida recién pasada, pero montada bajo otra lógica.

Su vida no se expone de forma lineal, temporal, sino que los aspectos de la vida se montan, se editan, siguiendo pautas o líneas “emocionales”… y esto es, diríamos en general, más parecido a lo que sucede por ejemplo “en los sueños”, o en cierta etapa después de “la muerte”, donde nuestro Yo más amplio campa más a sus anchas a la hora de tener su concepto sobre lo que es “vivir”… y donde parece que él, nuestro Yo más amplio, se vive a Sí Mismo como un gran y potencial editor, montador, director… e incluso productor… de películas.

Así que, tras la muerte, tras la muerte de todo ese mundo que ha sido la convivencia en la casa, el concursante se ve confrontado con una lógica diferente a la hora de presentar los acontecimientos de la vida: por ejemplo puede que vea de sopetón todos esos vídeos de su “vida real”, donde él –él solo o también con algunos otros personajes de la casa– experimentaba más o menos cierta emoción concreta de “amor”, o de “ira”, etc.

Así que el “hilo conductor” de la vida que acaba de vivir, de esa vida real durante varias semanas… ya no será el hilo del tiempo, sino otras cosas.

Y a la vez sucede otra cosa muy graciosa y “educativa”: el concursante también se ve confrontado a escuchar lo que podríamos llamar “voces de la conciencia”, es decir, personas del programa que, al salir, en el plató, quizá le digan…: “eh, pero mira lo que sentía fulanito o menganito cuando tú hacías o decías eso y lo otro de más allá”.

Y esto último nos lleva obviamente a ese otro gran aspecto de una de las etapas tras la muerte: En ese estado “no-físico”, tras la muerte, al parecer todos llegamos a sentir (en nuestras propias no-carnes) lo que sentían los demás seres en nuestras vidas… –las personas, etc.–, ya que lo real es unidad… y nuestro “Yo más amplio”, aunque no lo podamos entender, vive “en unidad”, sin dejar de ser “él mismo” (ahí “dentro” no estamos tan “desdoblados”, como sí nos ocurre aquí, en el mundo de lo relativo, donde podemos degustar de forma tan separada “las cosas”, “los significados”, “los valores”…).

Así que el programa representa un calco de una parte de lo que sucede “tras la muerte”.

El concursante “revivirá” por tanto su vida, aunque solo sea con esos vídeos… y otro aspecto muy relevante aquí es que además la revive de forma muy expuesta, pues visualiza su vida ante el público, ante cientos de miles de personas que están viendo su entrevista, pues nada más salir el concursante es entrevistado, como en una especie de “juicio”.

Y esto es importante porque de alguna manera calca, refleja, lo que “pasaría” tras la muerte, donde nos sentiremos de alguna manera abiertos, expuestos… ya que de entrada somos una sola unidad con todo el resto de la especie, la humanidad.

El concursante visualiza pues, de otra manera, algunos aspectos de la “vida real” que ha vivido en ese mundo de la casa que, por cierto, ya ha muerto. Por tanto, la persona, al salir, es como si muriera en parte, ya que realmente “muere” todo ese “mundo” de relaciones, de convivencia, que había sido creado en la casa durante por ejemplo los dos o tres meses que pueda haber pasado allí.

Así que esta persona ha entrado en una casa donde todo queda grabado, registrado en vídeo… y por tanto su “vida real” ha quedado grabada –vida “real”, más o menos real, pues obviamente es bastante más artificial que la normal, en esa especie de “retiro espiritual” que decíamos.

Y esta grabación refleja también en parte lo que pasará en nuestros “universos interiores”, donde de cierta manera todo debe ser una sola “experiencia” y una sola memoria perpetua… una memoria que de alguna manera va haciendo la digestión de sí misma, “redigiriéndose” a sí misma… y donde de alguna manera “todo se registra” y todo crece “en valor” y en unidad.

Así que, en cierta etapa tras la muerte, habría un momento donde es inevitable que revisemos la vida que hemos tenido “aquí”, en la bendita ilusión del “tiempo”.

Y entonces, en el calco que hace este programa de televisión, la “vida real” del concursante es luego montada de diversas maneras, tal y como ocurriría en esa etapa, cuando dejamos el cuerpo, en la etapa en que vivimos, “sin cuerpo” y de otra manera, esas asociaciones entre:
– lo que pensamos y creemos,
– lo que hacemos,
– y los resultados que obtenemos debido a esas creencias, pensamientos y actos…

… todo eso se vive y se “ve” más directamente, más “en unidad”… sin poder echar mano del engañoso tiempo… de ese tiempo lineal con el que nos autoengañamos aquí… al creer haber olvidado que somos nosotros quienes fabricamos todo, a partir de lo que pensamos o creemos.

Entonces sentiremos (aunque sea sin cuerpo) lo que los demás han sentido por nuestras acciones, pensamientos, etc. –ya que los demás son literalmente nosotros mismos, en unidad.

Y esa revisión debe ser muy “expuesta”, es decir, nos debemos sentir muy expuestos, “en unidad”.

Y una sensación similar de “estar expuestos” es la que sentirán los concursantes al ser entrevistados cuando vuelven de su “vida pasada” en la convivencia… cuando dejan atrás todo un mundo de relaciones.

Y ese “verse expuestos” sería un reflejo de esa misma exposición que ya somos y que todos sentiremos, “sin cuerpo”, tras la muerte… en ese “ser en unidad” que “sucede” más fácilmente tras la muerte.

Entonces, es lógico que los concursantes se vean tan afectados, que expresen que la experiencia es impresionante… pues este programa da pie a apuntar de alguna manera hacia ese asunto o ese “concepto” tan fundamental de nuestras vidas:

– el que nosotros seamos de cierta manera quienes hemos fabricado nuestras vidas (el que no haya víctimas en el fondo),

– y el que a esa fabricación subyacen “propósitos del alma” –es decir, que de alguna manera la vida es consciencia, y a su vez esta consciencia es “propósito profundo”.

Y esos propósitos tendrían que ver en parte con lo que de alguna manera, en ese “nivel del alma”, CREEMOS que tenemos que “aprender” o que sentir (pero que en el fondo iremos puliendo más allá de la mera CREENCIA hacia lo que queremos ELEGIR representar en lo físico).

Quizá en ese nivel, aunque parezca ser más “profundo”, seguimos alimentando más o menos “culpa artificial”, ya que supongo (aquí podríais darme ideas o recordatorios sobre esto), supongo que… al ver “lo que hemos hecho” en esas “vidas pasadas” que repasamos en ese estado “sin cuerpo”… al ver lo que hemos hecho o “nos han hecho”… (lo que simplemente “ha sucedido”)… al ver todo eso en esa especie de visualización más “en unidad”, más “conocedora”… tan expuesta… quizá interpretemos aún todo demasiado “corporalmente”, y por tanto “culposamente”.

Así que todos los seres son, en realidad, en el interior, unidad con nosotros… en la Mente que somos… y de alguna manera todo se regula con esa especie de “propósitos” que asumiríamos con la idea de completarnos de alguna manera… pero finalmente de completarnos en tanto “seres que quieren expresar su esencia”.

Y ese asumir propósitos, al realizarse en ese “nivel” que luego nos parece que tenemos que olvidar sí o sí, necesariamente… e ilusoriamente (en lo físico)… ese asumir propósitos… ¿qué conlleva?

En parte es necesario el olvido para que el espectáculo pueda continuar… para que la vida pueda ser asumida con espontaneidad, para que pueda sorprendernos… para que pueda darse un “aprendizaje” a partir de ahí –un aprendizaje que al final, como sabemos, consiste en recordar que “no había nada que aprender”… y sí todo que “ser”, que “expresar”… gracias a estos “vehículos del alma” que son los diversos tipos de cuerpos-universo.

Y aquí nuevamente el programa –y muchas experiencias en la vida– nos pueden dar mucho que decir… si empezamos a hablar de los reflejos de esa “necesidad de olvido”, en relación a las expectativas que puedan tener los concursantes al entrar en el concurso, es decir, en una vida que ya saben de antemano que “va a morir”.

Estamos en circuito: sobre el giro completo que está dando la humanidad en la concepción de la realidad: la pulsación de la consciencia en El libro de Urantia (continuamos con las intuiciones básicas de Seth)   Leave a comment

(Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio: Ir a descargar )

plantas

Invierno 2016 – centro de España

La semilla del texto que sigue a continuación es el descubrimiento de una aparición fundamental de la palabra “pulsación”, en El libro de Urantia (ELU), que va a dar una clave para reunir ciertas cosas. (Los números que vemos abajo son citas de ELU. Por ejemplo 117:5.7 indica el párrafo 7 del apartado 5 del documento 117.)

Entonces, la “consciencia”, como “vida”, podría ser algo que englobara muchas cosas… algo esencial e impersonal, en una especie de servicio ligado a una “experiencialización” creciente de las cosas que es fundamental en ELU gracias al concepto de Supremo, etc. (y perdón por emplear esa palabra, “experiencialización”, que ya “inventé” antes).

Esto creo que será importante a la hora de situar el “problema” de la elección y del proceso de elevación, tal y como es relatado en ELU, donde se dice que nuestra elevación tiene que ver con pasar a depender directamente de la mente cósmica (sin depender ya de los espíritus ayudantes).

Esa dependencia directa es inevitable en el nivel morontial, pero aquí es el resultado temporal de nuestra elevación.

Así que recordemos otra vez esa afirmación tan curiosa de ELU: que en último término lo material tiene su núcleo en el Paraíso (pues los ultimatones lo tienen, dice ELU):

«42:1.2 […] El ultimatón, la primera forma mensurable de energía, tiene por núcleo al Paraíso».

Podemos entonces siempre partir desde bases quizá cada vez más renovadas, si atendemos a estas cosas que parecen elementales… teniendo un poco en cuenta lo que hemos dicho por ejemplo en el anterior artículo.

Entonces, para empezar tenemos estas dos citas de ELU:

«111:1.2 […] Los yoes intelectuales tienen su origen en la mente cósmica de manera muy parecida a como las nebulosas tienen su origen en las energías cósmicas del espacio universal».
«9:5.4 […] El Creador Conjunto es el antecesor de la mente cósmica, y la mente del hombre es un circuito individualizado, una porción impersonal, de esa mente cósmica tal como es otorgada en un universo local por una Hija Creativa de la Fuente-Centro Tercera».

Con ELU entonces de alguna manera hemos de poder establecer alguna relación entre:

  • dónde “radican” los ultimatones,
  • y el hecho de que la mente es algo que está más allá del sistema de lo físico: la mente abrazaría dicho sistema físico gracias a que somos “yoes intelectuales” originados en realidad en la mente cósmica.

Entonces, el reto que parece que asumimos aquí, en este nuestro mundo de “olvido buscado” (olvido de que somos fragmento de mente cósmica “pura”)… es el de hacernos ser algo “más” que meramente “mente cósmica” –es decir, “ayudar” a que la mente cósmica asuma experiencias y crezca de esa manera.

Parece entonces que como humanos asumimos la experiencia de pasar en, o por, los siete espíritus ayudantes (esos circuitos, esas partes de la mente de la Ministra)… y todo gracias a la implantación aparente de estos circuitos en estos mundos materiales. (A esos circuitos, por cierto, quizá podríamos denominarlos “luces internas”, luces que diríamos que lo bañan todo, aunque solo puedan hacer contacto con las configuraciones energéticas “enseñables”.)

Entonces, podemos “experiencializar” ese fragmento aparente de mente cósmica que somos, gracias a que aquí hay implantado este sistema de circuitos de la Ministra… –aquí, es decir, en un mundo donde se dice que hay “vida”… esa vida que es definida en ELU como lo abrazado por uno o más de los cinco primeros espíritus ayudantes. Leer el resto de esta entrada »

Los átomos suspiran por nosotros: las unidades de consciencia y la memoria… (una invitación a algunas cosas de Seth IV y V, y de El libro de Urantia)   Leave a comment

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seta

Sabemos que no hay separaciones reales.

Vamos a recordar un poco el vocabulario de Seth* ahora:

– hay un yo/ser interior. La entidad o “alma”.

– sus “ojos” serían las mentes conscientes.

– y dentro de ellas tenemos al ego. Este “ego” es definido como aparato de enfoque o de sintonización de esa mente amplia consciente — es decir, es una parte algo más concreta o especializada de esa mente.

– La “sustancia” que maneja ese yo interior, en parte, sería algo que no podemos entender materialmente, y forma parte de ese universo interior que tiene unas características comunes a todo sistema de realidad exterior o “camuflaje” (físico, etc.).

– Seth da un primer esquema para poder hablar de esa sustancia interior. En parte estaría compuesta por “unidades básicas de consciencia” (abreviado, UC) y que luego se “desaceleran” para dar unidades electromagnéticas “más físicas”, que terminan dando lo que nosotros entendemos como partículas físicas.

– Estas unidades UC las presenta Seth muy tardíamente, son inasibles (están más allá de cualquier concepción sobre partículas o campos).

– De alguna manera, una de esas UC (aunque solo serían separables entre sí en un sentido muy extraño para nosotros, lógicamente)… una de ellas… tiene “consciencia” de lo que “hacen” (lo que “hacen encarnar”) todas las demás UC (por algo son la “sustancia de la unidad”, o “la unidad como sustancia”).

– la mente consciente comunica al ego con el ser interior. Y este yo interior actúa aunque no lo notemos conscientemente, pues ahí, “dentro”, está la vitalidad o poder creativo que nos permite usar todo este regalo gratuito de los cuerpos, el universo entero, etc.

– De alguna manera, el yo o ser interior se manejaría directamente con los anteproyectos o arquetipos para toda realidad (los “blueprints”: indestructibles pero que de cierto modo son también dinámicos).

– Por tanto, nuestras creencias “dirigen” esta obra que vemos (que en el fondo “proyectamos”), pues la mente consciente es mucho más que el ego.
Nuestras creencias “dirigen”, pues, más o menos en consonancia con la enorme “sabiduría” innata que es el yo o ser interior… que en sí mismo es ese “yo interior”, en ese universo interior donde todos estamos coordinados de otra manera como “consciencia-unidad”, y donde nos coordinamos para de alguna forma “hacer versiones” de “Dios”, versiones de Todo Lo Que Es… en esta articulación que vemos, y que, como dice El libro de Urantia, se podría describir simplemente como cosas, significados y valores.

Entrando ahora en algunas notas para acercar lo que hemos dicho a El libro de Urantia (ELU):

– Quizá esas UC formen parte de la sustancia de lo que ELU llama circuitos (circuitos espirituales, mentales, etc.). Y esas UC tienen que manejar “códigos” para a su vez manejar los “arquetipos paradisiacos”.
Y recordemos que el Paraíso es para ELU la fuente de los arquetipos, y también que es algo “más que perpetuo”… siendo el “pie” o punto de apoyo donde se apoya todo, a partir del primer “acto” creativo revelado en ELU.

Así que la clave parece estar en unir “física” y “consciencia”.

Un verdadero avance en la comprensión de la inseparabilidad entre “lo espiritual” y “lo material” parece que se puede dar (y se está dando) al unir “física” y “consciencia”.

Para empezar, quizá tendríamos que ampliar la definición de “consciencia”.

Todo sería en cierto grado “autoconsciente”. Otra cuestión sería la capacidad de expresión “hacia fuera”.

Independientemente de la capacidad de expresión, para poder “fabricar tiempo”, todo tendría que tener cierto tipo de “memoria”. Esta memoria residiría en último término en las UC (que están todas conectadas entre sí).

La energía, de alguna manera, sería toda ella “inteligente” (la inteligencia no es nuestra prerrogativa –la inteligencia tal y como la entendemos).

La idea es que todo lo material funciona en realidad con “memoria” de algún tipo.

El tiempo “es memoria”.

Y la información es básicamente no-física, y de cierto modo es pues “perpetua”.

Entonces, un átomo, gracias a esas UC no-físicas que tiene en “su interior” (gobernando desde el lado “información no física”), puede echar mano de un banco de memoria, de un cierto tipo de memoria: la memoria o el recuerdo de todas las formas físicas por las que ha pasado, por ejemplo, ese mismo átomo.

Es decir, de cierto modo los átomos vuelven a “reencarnar” un banco posible de memoria, y añaden cosas a él. Leer el resto de esta entrada »