Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en esa página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Y, como en otros audios, hice un comentario al final del audio, tras la lectura del texto. En el comentario vemos algunas ideas importantes y a veces aclaramos algunas cosas.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
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Notas al capítulo
(Abajo van notas que refieren en parte a lo tratado en la conversación sobre el capítulo de María Magdalena y Jesús (2014):
─ 20140408 Through The Mists – With Mary & Jesus – Chapter 15
─ https://www.youtube.com/watch?v=jpEaU1r8_To )
─ Este capítulo nos lleva a vivir el intenso momento en que Fred toca el punto de recuerdo donde reconoce su vida en el estado de sueño, desde el mundo espiritual ─ahora que ya no tiene cuerpo físico y ya no «duerme»─.
─ Fred se encuentra con uno de los viejos amigos del estado de sueño, que vio recientemente, claro, y es negro. Debido a la opresión sufrida por los negros, muchos blancos están en realidad en peor condición álmica. Fred aprendió esta igualdad en estado de sueño, y la aplicó, ayudando a diversos tipos de personas mientras estaba en la Tierra.
─ Como en la Tierra vemos una vida infeliz como algo normal, no entendemos como posible el cambio.
─ La humanidad, como un todo, no está dispuesta a hacer duelo, no queremos hacer el duelo por los efectos de nuestra propia creación, y a resultas de eso, a menudo nos aferramos de manera furiosa a aquello que ahora vemos como real, y como realista; el problema es que representamos esta rabia que reprimimos, y que estamos usando para reprimir la pena que hay dentro. Y el problema con eso es que así nunca vamos a notar lo que es real, a menos que hagamos ese proceso del duelo. Por eso terminamos experimentando el resultado (más o menos catastróficos a nivel individual o colectivo) que deriva de nuestra condición, y que detonará nuestro duelo. No podemos continuar haciendo cosas desastrosas unos a otros sin darnos cuenta en algún momento que necesitamos llorar mucho eso y superarlo.
─ Todos los ciegos ─invidentes─ ven en el estado de sueño.
─ Si hay deformaciones genéticas o accidentes, esas cosas no están presentes en el cuerpo espíritu en el estado de sueño. Pero muchas de nuestras deformidades dependen de las acciones que realizamos en desarmonía con el amor (que forman parte de nuestra condición álmica), y las conservamos en el cuerpo-espíritu.
─ A menudo sucede que una persona que parezca estar bastante bien en el cuerpo físico, sin embargo tiene deformidades en el cuerpo espíritu.
─ En el capítulo nos dan advertencias y ánimo (ánimos en torno a los beneficios que conseguimos, para siempre, si tomamos decisiones buenas en la Tierra… y el beneficio de no permitirnos el desencanto, la desilusión).
─ Fred tenía pocos amigos auténticos en la vida de vigilia, pero su persistencia moral le hizo ganar buenas amistades en el estado de sueño, lo cual vemos en este capítulo.
Versión en español
CAPÍTULO XV
LA CIUDAD DE LA COMPENSACIÓN
Durante nuestra conversación habíamos estado paseando por un hermoso valle situado entre las nieblas y aquellas laderas en las que me encontré a mi llegada. Mientras escuchaba las revelaciones que mi compañero me iba haciendo, muchos y variados fueron los pensamientos que pasaron por mi mente. Uno de ellos me impresionó profundamente, y merece un lugar en este relato por la influencia que ejerció. Era más o menos así: Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 15: La ciudad de la compensación»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en esa página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Y, como en otros audios, hice un comentario al final del audio, tras la lectura del texto. En el comentario vemos algunas ideas importantes y a veces aclaramos algunas cosas.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
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Notas al capítulo
(Abajo van notas que refieren en parte a lo tratado en la conversación sobre el capítulo de María Magdalena y Jesús (2013):
─ https://www.youtube.com/watch?v=x9nQhkXzzEU
─ 20130120 Through The Mists – With Mary & Jesus – Chapter 14 )
─ Los recuerdos requieren un «punto de acceso». Podemos elegir recordar nuestras experiencias del estado de sueño, pero necesitamos «desarrollar» este punto de conexión o acceso.
─ Debido a que en estado de vigilia no nos damos cuenta de nuestra condición real de alma ─por el estado bastante oscuro que solemos tener la mayoría─, en el estado de sueño nos metemos en actividades con las que podríamos no estar de acuerdo durante el día. Y esas cosas querremos negarlas, no conocerlas. Pero es bueno que tengamos ese impacto, ese shock, cuanto antes, si queremos crecer.
─ El estado de sueño no tendría que ser malo, pero, normalmente, para muchos, prácticamente todo lo que vivimos en ese estado es malo, en el sentido de que no conduce al crecimiento.
─ Vimos en el taller sobre el estado de sueño que hay gente que, incluso, durante el estado de sueño, va a otra parte del mundo a vivir las vidas de niños, etc., es decir, a cubrirlos, como si fueran un espíritu pegado a la Tierra, medio «vampirizando» así las vidas (recordemos que hay muchos espíritus que creen todavía en la reencarnación, etc., y estas personas que aún no han muerto están haciendo cosas parecidas a las que hacen esos otros espíritus sí «muertos» y que vienen a querer reencarnar).
─ A menudo, lo único que nos impide actuar igual de mal en el estado de vigilia ─igual que en el de sueño─ es el posible juicio de nuestros conocidos o de la sociedad.
─ Todos los espíritus ─debido al cordón que une a los que todavía tienen cuerpo físico─ pueden distinguir qué espíritus están haciendo su excursión al estado de sueño (digamos, su excursión «desde» el cuerpo físico), y qué espíritus no, pues ya dejaron el cuerpo físico.
─ Recordemos que los espíritus también descansan en una especie de sueño inconsciente (y pueden soñar, en ese estado). Descansan para recuperarse del agotamiento producido por los eventos de la vida terrestre. Una vez que llegan al punto de liberar el agotamiento, la persona puede despertar a la condición que tienen como seres en el mundo espiritual, y es para muchos en ese momento cuando se dan cuenta de que están en el mundo espiritual por primera vez.
─ Hay veces, también, tras eso, en que puede que necesiten dormir de nuevo. Hay ciertas emociones que llegan, y si se sienten de nuevo agotados de procesarlas, necesitarán algo de ese estado de inconsciencia.
─ Vimos el capítulo sobre el fenómeno del sueño en este mismo libro, y que puede desatar muchas emociones en muchos que lo leamos. Muchas personas no nos sentimos descansadas cuando dormimos, ya que nuestras emociones nos afectan en ambos estados. Y tenemos terror en nuestra alma, estemos donde estemos. Así que aunque durmamos, seguimos con el terror en el alma.
─ Insomnio, y fenómenos así, tienen que ver por ejemplo con preferir no dormir de noche, para no pasar tiempo con las personas con las que coincidimos en el estado de sueño. O bien, podría haber un amante en el estado de sueño, y las personas por tanto se van a dormir a unas horas muy determinadas.
─ Tenemos desde niños algo de trauma con respecto al sueño, debido a las situaciones que suceden en el hogar, con miedos, etc, y que nos hacen tener dudas a la hora de entrar en el estado de sueño. Podríamos sentir que hay espíritus que nos rodean, y sentirlos como no confiables, o podríamos sentir como inseguro el entorno en general.
─ Si una madre pierde un hijo/a, al no estar dispuesta a sentir humildemente la pérdida, si no llora más que superficialmente por haber perdido algo, sin sentir más la causa y la responsabilidad emocional respecto al evento, entonces está impidiéndose a sí misma encontrarse con su hijo, y en esa resistencia a sentir puede provocarse enfermedades a sí misma que la lleven a dejar el cuerpo físico.
─ Otra cosa que tiene tendencia a impedir que la gente se involucre en el estado de sueño, es que, cuando hay personas queridas que han muerto, estas personas han pasado en una condición mala, y los parientes o amigos, al irse a dormir, en el estado de sueño, pueden ver la condición mala del ser que echan de menos, y eso les puede perturbar mucho ─y mucho más que el hecho de no dormir, de no querer o no poder dormir─. Mucha gente evita dormir para evitar la verdad.
─ También sucede que en el estado de sueño sabemos que nuestra pareja nos engaña, etc., pero en vigilia queremos permanecer completamente inconscientes de eso, y así, evitamos dormir. Hay, pues, muchas razones.
─ El lugar al que aluden sobre los encuentros en el estado de sueño, es al parecer (según los comentarios de Jesús y María M.) un lugar del mundo espiritual, sí, pero tiene la peculiaridad de que replica esa cualidad de la Tierra, en cuanto a que aquí en la Tierra podemos estar personas de cualquier condición emocional, desde la más baja a la más alta. Lo mismo pasaría en ese sitio particular del mundo espiritual, que puede usarse para que almas que están en todo tipo de condiciones se encuentren entre sí.
─ En el mundo espiritual, al dormir, somos capaces ya de visitar las localizaciones donde podríamos terminar viviendo si «muriéramos» ahora.
─ Conforme expandimos nuestra capacidad de vivir en desarmonía con el amor, degradamos nuestra condición, y en muchos casos sucede que las localizaciones que podemos visitar cuando estamos dormidos son de mejores condiciones que los sitios donde podremos vivir cuando «pasemos al otro lado».
─ Lógicamente, el reconocimiento del estado de sueño ayudaría a sanar creencias falsas fundamentales que a menudo guían nuestras decisiones malas, como la creencia en la muerte.
─ A veces, cuando los niños mueren, los únicos momentos de infelicidad en el mundo espiritual tienen lugar cuando tratan con sus madres o padres que aún viven en la Tierra, pues los niños en el mundo espiritual tienen muchas cosas que descubrir y aprender, pero cuando ven a sus madres, etc., puede que sólo estén sintiendo las heridas de la madre «proyectadas» hacia ellos : «por qué no te veo, por qué no estás aquí, etc.».
─ Sacerdotes vs profetas: los sacerdotes es una cuestión de controlar la voluntad, forzar a la ley, mientras que la tarea de los profetas es inspirar. Esto se puede ver en la biblia, y por tanto casi siempre que hable un sacerdote se puede descartar la información ─no así con mucha de los profetas─.
─ Sobre la referencia que hace el texto a la cruz: recordemos que el cuerpo físico de Jesús termina siendo torturado otra vez, y esta vez hasta la «muerte física», debido al rechazo de la verdad y del amor en el entorno, la falta del amor y la verdad ahí.
─ La verdad nos libera, y así, ni siquiera esa «cruz», esa crucifixión hecha a un Jesús que por otra parte ya estaba en unidad de amor con Dios ─desde hacía unos pocos años antes de ese evento─, ni siquiera esa cruz, puede matar la verdad, que resplandecería como realidad poco después de la cruz, al Jesús demostrar esos poderes y capacidades de la unidad con Dios, reapareciendo a los pocos días.
─ Así, el test de la cruz tiene que ver también con el hecho de que el amor y la verdad van juntos; es decir: para crecer hemos de comprobar y respetar ambos aspectos, sentirlos… en cada cosa.
─ Jesús se responsabilizó por lo que enseñaba, y si hubiera huído de esa tensa situación que le iba a llevar a la tortura, habrían sufrido de todos modos sus amigos debido a sus enseñanzas, así que él quiso asumir la responsabilidad. (Como también vimos, los amigos y los enemigos en realidad buscaban ─por diferentes motivos─ algún evento crítico, que detonara crisis, de todas maneras.)
─ Si en nuestra vida no estamos recordando el estado de sueño, podríamos preguntarnos, para crecer: ¿de qué tipo de cosas en particular estoy aterrorizado de saber, de conocer sobre mí mismo?
Versión en español
CAPÍTULO XIV
LA RELACIÓN DEL SUEÑO CON LA MUERTE
Para entonces habíamos vuelto a cruzar las nieblas, lo que me recordó mi deseo de determinar la posición relativa de los dos estados entre sí. Mi compañero, accediendo inmediatamente a mi petición, me condujo a un punto adecuado para hacer la observación. Para entonces ya me había acostumbrado a la penumbra que cubría el terreno sombreado, y como de nuevo las luces y las sombras se mezclaban en un suave crepúsculo sobre la frontera, no tuve ninguna dificultad en obtener mi información. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 14: La relación del sueño con la muerte»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en esa página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Y, como en otros audios, hice un comentario al final del audio, tras la lectura del texto. En el comentario vemos algunas ideas importantes y a veces aclaramos algunas cosas.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
─ Vemos que el sueño, el hecho de que duermen literalmente a las personas en el cuerpo espiritual, sirve para protegerlas del tirón que la Tierra ejerce sobre ellas, recién fallecidas.
─ ¿Hay algún tipo de «pena pura», o sea, de proceso de un «sentir puramente la pena profunda» de un duelo, etc.? Sí, y conlleva sentir la pérdida, abrazarla y liberarla, rindiéndose. Pero lo que aquí vemos es que Sara siente algo de su pérdida, pero no se rinde, no cede, tal como dice literalmente el texto (Sara, que está viva físicamente, no está realmente haciendo el duelo con plena humildad, no cede, aunque esté «llorando la pérdida»).
─ Parece que la protagonista de la primera ilustración, Lizzie, es joven, quizá. Lizzie murió va, como arrastrada, a «visitar» a Sarah, por estar experimentando el empuje hacia la Tierra. La recepción y el cuidado que Lizzie ha recibido en el mundo espiritual ─que vimos en el anterior capítulo─ quizá es debido ─ese cuidado─ a que, para ella, «la ley de compensación», en el aspecto negativo, no es aún muy intensa, por ser joven. Podemos comparar esto con el caso de Marie, unos capítulos atrás, donde veíamos que Marie se empleó durante años ─era más mayor cuando murió─ en sembrar «compensación negativa», mediante sus ánimos de venganza, etc., mientras que en el caso de Lizzie, en su vida no habrá ejercido tanto pecado, suponemos.
─ Hay un poema en el texto, sobre el que podemos decir esto conforme a lo que comentan en S2: Hace referencia al río Jordán como analogía. Los israelitas, al ser expulsados de Egipto, quedándose un tiempo detenidos, tenían ante sí la perspectiva de atravesar ese río, que estaba muy crecido. Era la barrera natural que les separaba de la «tierra prometida». En analogía, pues, el río representa «la muerte», con la barrera de los miedos que pueden provocar nuestras creencias falsas en torno a la muerte, pero tras ella está la «tierra prometida» del «cielo». Y en realidad, la muerte es en realidad vivida como «onda de nube», etc.
El resto del poema alude a que no hay esas otras cosas con que solemos acompañar el tema de la muerte: «terribles valles», o pruebas para pasar puertas guardadas, etc.
Vemos pues que hace referencia a estas creencias falsas (y por tanto a miedos) que albergamos y que nutrimos en la vida física, tan artificialmente «alejada» por ahora de:
~ nuestra propia vida que ya tenemos ahora como cuerpo-espíritu, incluso mientras vivimos en la Tierra, en el estado de sueño,
~ y luego de nuestra vida tras la supuesta «muerte».
─ En la segunda ilustración, vemos que los espíritus, al llegar a un sitio con más amor, sienten el entorno más visible. Ese sería el diseño de Dios: que la gente no tuviéramos problema en ver a la gente fallecida, ni estas personas problemas en cuanto a «no reconocer la Tierra». Pero eso se daría así en un entorno amoroso (más «luminoso»), donde no atraeríamos espíritus bajos en amor (como nosotros), porque sencillamente no habría personas así. Pero, si efectivamente hay personas así, como muchos somos ahora en realidad (ya que es la condición usual de nosotros y de muchos espíritus), entonces es una provisión amorosa el no poder ver espíritus que están tan degradados o más que nosotros, para no estar aterrorizados todo el tiempo y no bajar a condiciones todavía peores en amor.
─ En esa parte parece que visitan la casa de R. J. Lees, el receptor del material, y el hecho de que Fred y R. J. Lees estén en similar condición (esfera 1 en su parte de arriba o comienzo de la 2) hace que los espíritus como Fred puedan ver y hablar fácilmente.
Versión en español
CAPÍTULO XIII
DOS ILUSTRACIONES
Entramos en el recinto de un cementerio. Pude ver los vaporosos monumentos que, como fantasmas vestidos de gris, custodiaban los lechos donde dormían los muertos. A poca distancia de nosotros había una mujer que, a primera vista, identifiqué como el objeto de nuestra solicitud. Estaba de pie junto a una tumba recién hecha, sobre cuyo túmulo distinguí en seguida a otra mujer joven, sentada con la cabeza entre las manos, llorando. No fue necesaria ninguna explicación para saber que se trataba de una de las amigas cuyo dolor incontrolable había arrastrado a esta alma de hermana desde la paz y la felicidad a una experiencia de cuya naturaleza, por el momento, no tenía la menor idea. Estaba más que interesado. Era mi primera lección objetiva sobre el poder del amor para vencer a la muerte. Aquellas finas líneas púrpuras, a las que he aludido antes, eran ahora más brillantes y más fuertes, uniendo sus almas en una unión más estrecha, mientras yo veía continuos destellos de simpatía que iban y venían, leídos y comprendidos completamente por la una, pero por la otra, desgraciadamente, ignorados y desconocidos, tan ajena estaba ella al deseo de su corazón. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 13: Dos ilustraciones»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Y, como en otros audios, hice un comentario al final del audio, tras la lectura. En el comentario vemos algunas ideas importantes, y a veces aclaramos algunas cosas.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
─ A Fred le tienen que de cierto modo prestar energía, y ello aunque vaya a la Tierra, un lugar que ahora en general tiene menor condición en amor que él. Y estos «préstamos de energía» se deberían a que Fred se ve bombardeado por muchas experiencias, y aquí es este contraste de visitar de repente un medio más lleno de miedo, etc.
Creencias
─ Un tema fundamental que se expone en el texto: La manera en que nuestras creencias y expectativas limitan nuestras experiencias.
─ Nuestras creencias nos pueden volver «ciegos».
─ En general, ¿qué creencias y emociones tenemos en común, con espíritus que nos influyen, o con gente en general?
Vínculos, y simpatía o «atracción empática»
─ «Simpatía» es en general usado aquí para denotar relación o atracción «empática», digamos. Es decir, donde en el lado receptor hay una «apertura» a recibir algo, y en la parte dadora hay «disposición» a dar algo. Vimos un ejemplo en el capítulo de Marie, con la vinculación entre Charlie y ella.
─ Las relaciones se establecen a menudo de forma no ética, en codependencia, en cuanto que estamos dispuestos a recibir algo que no estamos dispuestos a dar por nuestra parte.
─ Incluso con nosotros mismos, si no estamos dispuestos a darnos algo a nosotros mismos ─a responsabilizarnos de algo─, podemos dar ciertos sentimientos a otra persona para que ella lo haga por mí.
─ Esto podríamos llamarlo «atracción empática», o «simpatía».
─ «Simpatía» tiene un significado de afinidad, aparte del sentido positivo popular de «simpatía». Y tiene también un significado digamos «técnico fisiológico», en cuanto que se habla de que nos puede doler una parte del cuerpo en simpatía con cierta lesión que tengamos en otra parte.
─ En el ejemplo anterior, de algún aspecto «sin ética» en una relación, eso no es exactamente un vínculo, en cuanto que miramos el aspecto de la codependencia. Es decir, la interacción con esa persona no se ve propulsada por una creencia en común, o no lo miramos así. La codependencia es: «tú me das algo, y así me libro de tal cosa, aunque yo no estaría dispuesto a darte lo que tú me das«.
─ Por ejemplo, en las parejas: «tú me das seguridad económica, cosa que yo no estoy dispuesto/a a darte, pero yo a cambio consigo que tengas emociones de aprobación sexual al tener sexo contigo«.
─ Con espíritus o con personas en general podemos tener relaciones que pueden parecernos conexiones/vínculos amorosos, pero donde estamos simplemente entregando nuestra responsabilidad, o usando las relaciones para no ser responsables en algunas áreas de nuestras vidas.
─ Si compartimos una creencia con alguien, se crea un vínculo, pero si la creencia no es amorosa no hay crecimiento.
─ Podemos establecer vínculos, conexión en torno a creencias amorosas, y esto es algo que fomentará nuestras relaciones y hará crecer el amor (min. 50, S2).
─ Las relaciones de pareja nos cansan por ejemplo a los dos o tres años, debido en parte a que la ley de compensación nos pasa factura. Es la compensación negativa debida a la codependencia, a las adicciones emocionales en las que hemos estado con la pareja.
─ Lo anterior es el aspecto de «atracción empática», en cuanto que compartimos cosas donde cada persona está dispuesta a recibir algo que no desea dar.
─ Eso no sería a lo que nos referimos cuando hablamos de vínculo en general («rapport») (y como no es vínculo, tampoco es un «vínculo amoroso», es decir, basado en una creencia amorosa), ya que usamos a los demás para mantener en esos tipos de intercambio no éticos de los que hemos hablado.
─ El aspecto de «vínculo» tendría que ver con el mero compartir creencias (creencias emocionales).
─ Una relación de codependencia o de «atracción empática» (no de vínculo) posible con espíritus es este caso: Una mujer tiene accesos de enfado con su pareja, un hombre. Ella quizá ya no tiene la creencia de que «está bien enfadarse con alguien», y quiere, sin reprimirlo, entender el enfado como «mensaje» para ella sanar algo. Pero los espíritus (mujeres) utilizan a esa mujer para que vehicule los sentimientos de ellas, de esos espíritus mujer ─de enfado con los hombres─. Esa mujer en realidad puede darse cuenta de que a veces ni siquiera es su propio enfado el que de hecho proyecta a su pareja (sino el de esas espíritu), y la mujer puede ver entonces que en realidad siente miedo de esas mujeres espíritu. Éstas no pueden controlar a la mujer a no ser que ella tenga miedo ─que proteja o conserve ese miedo─, el cual tiene que ver con heridas emocionales relativas a su madre. Esta es una codependencia donde vemos que no hay un vínculo o conexión como tal, en el sentido de que eso requeriría estar de acuerdo totalmente en la creencia, por ejemplo, de que: «está bien proyectar el enfado a hombres».
─ Esto quizá puede estar más claro si pensamos en la interacción con espíritus cuando buscamos verdad de parte del mundo espiritual, y atraemos espíritus que realmente están mejor en sus almas que nosotros. Si estamos en codependencia (en eso que hemos llamado la «atracción empática», que no es ética, en la cual estamos dispuestos a recibir algo que no queremos dar), entonces, en esa búsqueda no puede entrar mucha verdad. Así, abiertos a sentir sobre esto, quizá podemos darnos cuenta de qué tipo de creencias son las vinculantes con los espíritus ─si son falsas, etc.─.
─ Si hemos conseguido vincularnos con espíritus más elevados, es gracias a nosotros sentir y tener alguna creencia en común con ellos. Si lo hacemos, ya tenemos un ejemplo de esa vinculación para discernir las codependencias que quizá son la marca distintiva de otras interacciones que tenemos y de las que no nos dábamos cuenta ─en las que quizá estamos tratando con espíritus de una condición similar o peor a la nuestra─.
─ Todo ello hay que entenderlo en el marco de que la ley de atracción, como «mensajera» de la verdad, y en general de las leyes, ya que toda ley de Dios es amorosa.
─ Ejemplo: podemos tener la creencia falsa de que: «si no conozco algo, o no lo sé, o no lo veo, entonces estoy a salvo ─algo no puede herirme, no me afectará, no tengo que afrontar el miedo respecto a eso─«. Algunos espíritus pueden aprovecharse de eso, y ellos no comparten esa creencia nuestra. Vemos pues que no es un «vínculo (rapport)», tal como lo hemos definido (al menos no lo es en el aspecto de esa creencia), sino una codependencia, una «atracción empática». Ellos pueden tener otra creencia falsa, que no es la nuestra, y estar con nosotros en un trueque o transacción emocional no ética.
Caridad
A la hora de dar y recibir con amor, nos surgen emociones y creencias a sentir, o que pueden estar impulsando la situación no tanto desde el amor, sino desde otras cosas:
─ Carencia, falta, escasez:
cuando damos de corazón quizá es cuando más sentimos el error de «va a faltarnos en el futuro». Sin embargo, es en ese momento que estamos experimentando el regalo de poder liberar ese error, simplemente sintiendo y confiando en que Dios y sus leyes amorosas nos van a «cuidar», si seguimos responsabilizándonos de sentir el error y la verdad que lo sustituya.
─ Transacción, trueque,
─ Culpa,
─ Obligación.
Versión en español
CAPÍTULO XII
TRAS LAS NIEBLAS
Por primera vez, quizá debido a lo que Siamedes me había dicho, me di cuenta de que no caminábamos; y mi rápido paso por el aire era tan agradable como novedoso. No había ningún esfuerzo en mi vuelo, de hecho no era consciente de ejercer ningún poder de locomoción. Cushna me tomó de la mano y tal vez ejerció la fuerza necesaria para llevarnos por el camino. Durante un tiempo considerable no habló ni dio la menor indicación de que fuera consciente de mi presencia. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 12: Tras las nieblas»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Y, como en otros audios, hice un comentario al final del audio, esta vez más breve, tras la lectura del texto. En el comentario vemos algunas ideas importantes, y a veces aclaramos algunas cosas.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
─ Al final vemos lo que le sucede a una persona recién «muerta» que se ve atraída por el tirón, el arrastre de los seres que deja atrás en la Tierra, que empujan a esa mujer a volver a la Tierra (un empuje que ella literalmente «no puede evitar», y vuelve).
─ Cuando Fred habla de «cordones de amor», ahí sólo se estaría refieriendo de forma imprecisa o vaga al «amor», ya que se trataría de una atracción adictiva, y no de amor realmente.
─ Este arrastre ocurre porque las personas que nos quedamos en el cuerpo físico (los «vivos») a menudo no hacemos el duelo realmente por las pérdidas, sino que egoístamente lloramos en la adicción, en una especie de falso duelo por no tener satisfechas las adicciones emocionales que nos unían con la persona que hemos perdido (adicciones como «evitar sentir nuestra emoción de soledad», etc.).
─ Con el falso duelo a menudo nos sentimos «necesitados» o culpables, todo ello cultivando cierto narcisismo.
─ Con el «falso duelo» también evitamos afrontar nuestras creencias falsas sobre la muerte, es decir, evitamos la verdad sobre la continuidad de la vida, y estamos más pendientes de nosotros mismos y de nuestras supuestas pérdidas, que de la persona «que se va» y su felicidad.
─ Al no tener ya satisfechas las adicciones emocionales con esas personas «que se fueron», los que quedamos «vivos» tenemos también enfado, frustración, y nos sentimos exigentes, así como proyectando una demanda, una exigencia hacia «la vida», hacia Dios y/o hacia las personas que «se fueron».
─ La frase donde dice: «Recuerda que mientras están aquí [en la vida espiritual], su alegría está en correspondencia con [cómo sea] tu participación en ello».
─ Parafraseando eso, tal como lo entiendo: el amor que ahora pueden experimentar los recién muertos en estos primeros cielos, ese amor, que nos anime a participar de ello, con alegría, para que ellos se vean capaces de alegrarse en el sitio donde están, sin tener que «ir al pasado», digamos. La frase en inglés es: «Remember while here their joy corresponded to your participation therein«.
Versión en español
CAPÍTULO XI
EL HOGAR DEL ASIRIO
Las observaciones de mi amigo arrojaron una sombra de depresión sobre mi recién nacido entusiasmo, e iniciaron en mi mente un repaso de probabilidades que me volvió indiferente, por el momento, a su intento de cambiar de tema. Pero su segunda tentativa me hizo tomar consciencia del panorama que se presentaba ante mí y consiguió, al menos por el momento, poner fin a todo sentimiento de pesadumbre. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 11: El hogar del asirio»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado (como en algunos de los anteriores audios, hago un comentario al final de este, tras la lectura del texto, para ver algunas ideas importantes, y a veces para aclararnos con algunas cosas).
Reuniré todos los textos de este primer libro de la trilogía de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago principalmente con deepl y google, y apenas requiere de algún cambio de palabras por ahora. Y digo «primera» versión en el sentido de «para aquí, «para mi web»).
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Versión en español
CAPÍTULO X
UNA EXPLICACIÓN
Tengo un vívido recuerdo de la temerosa diversión y la nerviosa valentía con que, de niño, buscaba curiosidades arrastradas por la marea, chapoteando con los pies desnudos en las fluctuantes aguas de la playa. No me cabe duda de que en mis aventuras llevé a cabo toda la gama de heroicidades infantiles; y estoy seguro de que hubo interludios de sorprendentes y rápidas recesiones cuando mi ojo vigilante divisaba alguna ola que avanzaba, calculada para extender sus brazos unos centímetros más allá de su predecesora. La esperanza y el miedo, el éxito y el fracaso, el placer y la decepción se alternaban irregularmente en mi experiencia hasta que, empapado por el agua y el frío, mi guardián me sacaba de la escena de mis hazañas, con apenas suficiente tesoro en mi posesión para condenarme por hurto menor. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 10: Una explicación»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado (esta vez no hago comentario tras la lectura del texto; ese comentario está en otro audio).
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl y google) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
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Notas al capítulo
(Notas sobre lo que ha surgido en la lectura para hacer el audio, y sobre lo que resaltan en estos enlaces (María Magdalena, Jesús y el público)…:
─ 20120829 Through The Mists – With Mary – Chapter 9 S1
─ https://www.youtube.com/watch?v=I_TbJCbaMQU
─ 20120905 Through The Mists – With Mary – Chapter 9 S2 https://www.youtube.com/watch?v=zOuvTKNIw-o )
─ La referencia de «hasta que Él los encuentre» referiría a la parábola de la oveja perdida (Lucas 15).
─ Vemos a Fred emprender unas primeras labores de ayudar a Cushna en su tarea, y de ayudar de cierto modo a Marie, al interesarse por ella.
─ El texto nos habla de Marie como estando en alguna localización en el mundo espiritual, digamos indefinida, ya que no nos dice qué piensa sobre cómo llegó allí.
─ Ella está así como «sin terminar su transición», pues por lo que vemos, está «inconscientemente» ligada a la Tierra.
─ Podríamos decir que a Marie, y en general a cualquiera de nosotros, nos puede pasar que, o bien no hemos traspasado las nieblas (estamos así como «totalmente pegados a la Tierra» cuando «morimos»), o bien no somos conscientes de haberlas atravesado.
─ Marie fue una persona fría en su vida, y al final vemos que, sin darse cuenta de su «muerte», se va a pasar mucho tiempo en ese estado, como estando «congelada», en su primera fase.
─ Marie misma llama, a esa transformación en alguien «congelado», como algo «infernal».
─ Ella había «muerto» tras haber enfermado de repente, así como colapsada por y en sus adicciones emocionales (su resistencia a las emociones), en una crisis.
─ Hay eventos que a veces detonan algo muy grande del pasado, que nos hemos saltado, evitado. Y se pueden detonar crisis, etc.
─ Ella parece como si toda su vida la hubiera empleado en forcejear contra la ley de compensación, y, como vemos en el texto, era como si desarrollara un gusto por las sensaciones y las motivaciones que rodean al pecado (mentir, etc.).
─ Y lógicamente ella también luchó contra la ley de compensación tras su «muerte», pues la muerte no cambia automáticamente nuestras actitudes.
─ Vemos cómo la emoción domina completamente su vida tras morir; aunque vemos que todavía parece poder preguntarse «¿dónde estoy?», etc. Pero no parece poder reflexionar bien, lógicamente, ya que tiene ideas muy peregrinas (como que están conspirando contra ella, manipulándola… que es justamente lo que ella ha hecho toda su vida).
─ Las condiciones de su propio «infierno» son creadas por su propia alma.
─ Pero al principio no se trata todavía del «pleno infierno» de lo que ella tiene dentro, en el alma ─no todavía─.
─ Ella no quiere sentir la emoción de miedo, y esa falta de humidad se traduce en furia. Luego pasa a experimentar la ley de compensación más tiempo, y lo hace como más directamente, digamos, y tras ello algo termina «mejorando».
─ Cuando se agota, y habla de ese literal «olvido» de su existencia, vemos que el olvido formaría parte de la expiación en su ley de compensación, ya que había entrado en un proceso de «pagar», de recibir su compensación, aunque, como veremos, algunos eventos le van a detonar más cosas para que sienta sus errores y heridas.
─ Las emociones que ella niega es lo que le hace ir zumbando de un sitio a otro, lo cual le resulta muy confuso.
─ En un momento dado, ocurre el que parece ser el evento principal, detonante de esta siguiente fase: Charlie pensó en ella (él todavía estaba vivo físicamente), y ella, ya «muerta», se vio atraída hacia él, debido a que ella no ha tratado con la emoción causal de ese «duelo por Charlie», o de «las cosas con Charlie».
─ Vemos quizá cómo aparece, aquí, en la vida del alma de Marie, un tema, un sólo tema muy concreto, en cuanto «el siguiente tema a sentir» ─por así decirlo─.
─ Parece que ella, hasta entonces, apenas había tocado la superficie sus miedos, y en seguida le llegan más arrebatos de ira.
─ ¿Por qué ella, como espíritu, no puede ver a la nueva mujer e hijo/a de Charlie? (En el audio de comentario vemos un poco más despacio estos eventos que parecen traducir entradas y salidas de la espíritu Marie en el aura de Charlie.)
─ Parece, según María Magdalena, que es en este punto de la visita a Charlie donde comienza la interacción (al menos la más fuerte interacción) con otros espíritus (la influencia de ellos en Marie se daría más en ese punto).
─ ¿Por qué es interesante esa relación entre Marie y Charlie («interesante» para otros espíritus, pegados a la Tierra, que se acercan a aprovecharse)? Porque esos espíritus pueden usar a Marie para por ejemplo proyectar emociones hacia Charlie, ya que él está abierto hacia ella.
─ Los espíritus pueden entonces querer mantener a Marie en ese estado. Ella proyecta rabia asesina hacia él, en ese ambiente, pues ella dice que lo mataría ante los ojos de la nueva pareja de él. Es esa típica emoción extrema: «Si él no es para mí, tampoco para ti«.
─ Hay pues como una venganza contra una mujer, también, y eso podría ser la proyección de lo que le pasó a ella con su padre y su madre: Quizá una especie de querer «competir por el padre», ya que Marie no habría procesado el duelo en torno a «la falta de amor en la infancia», la falta de amor o de atención por parte del padre de Marie.
─ Los ayudantes que (como Cushna) van a poder aparecer en esta fase, van a poder ayudar a duras penas a Marie.
─ Esta fase dura 20 años, al parecer, tal como nos cuentan al final. Es decir, son 20 años de vivir pegada a la Tierra con celos, y suponemos que viviendo intermitentemente entre el terror y ese ataque que se representa en las escenas donde literalmente Marie entra en el aura de Charlie cuando éste todavía está en la Tierra viviendo en su cuerpo físico.
─ El objetivo de Cushna y de espíritus ayudantes es que Marie se dé cuenta de que «sólo ella se interpone en el camino de su paz».
─ La relación de Marie con Charlie es de ataque/apego, más que de cubrimiento («overcloaking»).
─ Vemos cómo los deseos asesinos renovados en Marie la llevan en seguida otra vez a tener esa experiencia de tipo más oscuro y frío, tras ese reencuentro inesperado con Charlie (aunque tiene esa experiencia mientras está presenciando y oyendo justo lo que no querría vivir, ver).
─ Luego implora por sentir, llamando incluso al «infierno», mostrando que se rinde a su sufrimiento, que está más dispuesta a sentir su dolor. Es como que acepta más plenamente la ley de compensación, aceptando quizá de este modo toda la extensión de su condición real en el alma.
─ Y si no hubiera hecho eso, ningún espíritu puede ir a ayudarla ─sin esa «chispa» de deseo─.
─ Nota sobre la misericordia:
1:28:54 de S2, María Magdalena: «La misericordia se ve en el hecho de que, cuando en la Tierra evitamos aprender, no nos vemos confrontados de inmediato con las consecuencias de eso, de modo que tengamos la posibilidad de tomar una decisión diferente de nuevo, en base a nuestra propia voluntad«.
Captura de la sesión sobre el libro (parte 2), donde hay una lista posible de los errores emocionales de Marie, con los que pasó al otro lado (en negación miedosa de ellos): arrogancia, posesividad, socarronería, superioridad, sentir que se merece todo (expectativas), sentir que tiene la razón sobre lo correcto, celos, condescendente, obsesiva, manipuladora, fraudulenta, fría, en la fachada, inmisericorde, vengativa, controladora, exigente, que trama, egocéntrica-narcisista, autoritaria, desconsiderada.
Un tema principal en el texto es el del servicio.
«Servicio» como un estar «preparados para hacer a los demás lo que hacemos por nosotros mismos» ─así lo dice literalmente Jesús en estos encuentros─.
Entonces, no es tanto lo de «quererse uno mismo primero para poder querer a los demás», sino «ser uno mismo» en amor y verdad, y eso nos da cierto «sentimiento real de la igualdad«, para así poder realizar esa «preparación» a la hora de «hacer cada vez más espontáneamente por los demás aquellas cosas que nosotros estamos preparados y dispuestos a hacer por nosotros».
Necesitar ser perfectos antes de ayudar es arrogante. No queremos estar dispuestos a ser humildes con nuestras «imperfecciones» y queremos poner una fachada de perfectos, etc. Pero el deseo en armonía con Dios es muy poderoso en todas partes (nos ponemos la excusa que sea para ir contra un deseo puro o para no purificar nuestros deseos).
Hemos de distinguir entre compasión y conmiseración: La experiencia de Marie en el mundo espiritual no es «injusta» ─podríamos conmiserarnos con ella al leer su historia─.
Por ejemplo, es muy fácil conmiserarse con nuestra familia, padres, madres…: «hicieron lo que pudieron», etc. Pero cuando nos sentimos así, estamos poniéndonos de acuerdo con el error, o estamos de acuerdo en tener ese error: «está bien tener ese error», diríamos. De ese modo justificamos el error que existe dentro de nuestro padre, madre, etc… y justificamos el error que existe en nosotros. Y en ese momento les estamos ayudando a evitar error, a otros (a los padres, etc.), y estamos siendo desamorosos.
La compasión es firme con la verdad, y amorosa a la vez con la persona ─firme en cuanto a reconocer la verdad de la falta de amor, de error, que está presente─.
También hemos de tener cuidado con el sentimiento de que la infancia de Marie «creó su vida». Evitar las emociones es lo que «crea nuestra vida». ¿Qué podía haber sido diferente ─podemos preguntarnos─?
Si nos conmiseramos con Marie, quizá es que hemos sentido que lo que le pasa es «injusto». Así, puede que estemos conectando con nuestros «sentimientos no resueltos de injusticia», es decir, el duelo acerca de ello, pues realmente sí existieron cosas injustas en nuestra infancia, pero sólo las traspasamos si las sentimos, si somos humildes, y no las traspasamos si nos quedamos diciendo y sintiendo que «es injusto».
Por otra parte, la justicia de la ley de compensación es amorosa ─es «justa», es «buena»─, pues en la vida somos nosotros quienes tomamos las decisiones, y si éstas hieren realmente a los demás y a nosotros mismos, entonces sembramos cosas en nuestra alma, cosas que recogerán una compensación negativa para nosotros y el potencial de eso mismo para los demás ─o el daño directo a los demás, un daño directo muy claro en los niños, pues ellos apenas se pueden defender emocionalmente de nada─.
En el audio comento esta impresionante descripción de la influencia de los desencarnados y de las vivencia de una de ellas, Marie, a la que vemos que Fred visita en un lugar donde reposa tras la agonía que sufrió durante años, pegada a la Tierra por celos.
Estas son las partes del audio de comentario de este capítulo (diferente al de lectura): 1) Empiezo comentando algún detalle sobre el receptor del material, Robert J. Lees. (Comento parte de la nota que hay en la página B.9) 2) Luego pasamos a comentar las notas que hay aquí arriba. 3) Luego, más despacio, vamos repasando por encima todo el texto, así como invitando a leerlo mientras intentamos aclararnos en algunas cosas, o nos hacemos algunas preguntas sobre esta información que parece tan importante.
Versión en español
CAPÍTULO IX
LA COSECHA DE LOS CELOS
No tengo ni la más remota idea de la distancia que recorrimos durante nuestra conversación, pero si el cambio de aspecto del país constituyó algún criterio de la distancia, no fue en absoluto desdeñable. Cuando tuve la libertad de fijarme en lo que nos rodeaba, descubrí que atravesábamos una comarca que tenía como característica principal una multitud de parajes solitarios y retiros tranquilos, pero sin ninguna indicación de camino que guiara a un forastero, y por lo tanto era un laberinto interminable para cualquiera que no conociera perfectamente sus claves; pero al mismo tiempo un asilo seguro para el cansado y el atormentado que se hallara necesitado de tal refugio. La atmósfera era pesada en comparación a la que yo había estado acostumbrado recientemente; el viento, aunque no frío, tenía una cualidad destemplada que no había experimentado antes; los árboles tenían un aspecto más sombrío, con sombras oscuras que persistían bajo ellos; las flores habían perdido el brillo y la fragancia que tanto me habían impresionado en el Hogar del Descanso, mientras que la influencia del lugar parecía susurrar que la severidad de la tristeza se estaba marchando, aunque todavía era una cuestión de duda si la paz podría ser inducida a aceptar la vacante así creada. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 9: La cosecha de los celos»
Índice ─ Introducción ─ Enlaces al audio ─ Texto del esquema
─ Versión en inglés
─ Notas
───
Introducción
Vemos en audio y en texto el siguiente esquema del grupo organizado por Jesús y María Magdalena en el 2016, sobre «Desarrollar la voluntad de amar«. Es el relativo a la sesión sobre: «El dolor, el placer y mi voluntad«.
Los demás materiales se pueden ver enlazados y ordenados en la página dedicada a estos materiales del 2016 y del 2019: unplandivino.net/2016-grupos/
Texto del esquema
Introducción
La mayoría de los asistentes y el mundo en general:
No comprenden cuánto dolor se están causando a sí mismos o a los demás.
Creen que alimentar adicciones tiene como resultado el placer cuando en realidad crea dolor.
Creen que vivir en una fachada tiene como resultado el placer cuando en realidad crea dolor.
Creen que el comportamiento desamoroso es en realidad amoroso.
Creen que el comportamiento amoroso es desamoroso.
Creen que vivir en la verdad es dañino.
No pueden ver el daño que le están haciendo a su propia alma.
No pueden ver el daño que le están haciendo a las almas de los demás.
No pueden ver cómo sus elecciones basadas en el alma están dañando al mundo.
Tienen poco o ningún deseo de detener el daño que están causando personalmente. Continuar leyendo «Esquema de «El dolor, el placer y mi voluntad»»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado (como en el anterior, hago un largo comentario al final del audio, tras la lectura del texto, para ver algunas ideas importantes, y a veces para aclararnos con algunas cosas).
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepl.com) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
Notas al capítulo
(Notas sobre lo que ha surgido en la lectura para hacer el audio, y sobre lo que resaltan en este enlace ─del grupo que hicieron en inglés sobre este capítulo─:
─ 20120630 Through The Mists – With Mary – Chapter 8
─ https://www.youtube.com/watch?v=QwMfwBNxxbA )
El amor hacia Fred, de parte de sus amigos o «maestros», lo vemos en cómo se preocupan de que él interiorice las respuestas (Fred está algo ansioso preguntando, y recordemos, está recién llegado a esta parte del mundo espiritual).
Con esto, podemos preguntarnos y sentir sobre el uso amoroso de hacer preguntas ─nuestras motivaciones cuando preguntamos─.
Nuestra falta de humildadimpide que se dé un buen uso de esa capacidad de preguntar y aprender. En el capítulo también vemos que nuestra falta de humildad distorsiona la comunicación o impide tener una buena actividad de comunicación con espíritus ─una buena influencia positiva de parte de espíritus─. Cuando estamos en la Tierra y contactamos con desencarnados, la falta de humildad nos impide aceptar verdades o buscarlas sinceramente.
Por otra parte, en el comentario tras la lectura del audio tuve que resaltar el tema de ese cierto «hilo» sobre el que habla Cushna en un momento breve, aunque no sea el tema del capítulo.
Ese hilo sería el que conecta:
─ por un lado el niño (el alma del niño que intentó rescatar Fred ─el suceso que vimos en el cap. 1─)
─ y por otro lado su cuerpo (su cuerpo-espíritu, su cuerpo espiritual).
Ese hilo sería pues el «cordón» que conecta el alma con el cuerpo espiritual, y de alguna manera tal cordón parece que permite que los espíritus puedan saber cosas precisas sobre los demás, sintiendo y «consultando» el alma de las personas, directamente.
Otro tema que surge es el orden de establecimiento y disolución de la Coral, que sorprende a Fred, pues contrasta con lo que sucede en nuestro mundo normalmente, ya que nos comportamos con adicciones emocionales, con mucha fachada, a la hora de tratar con los demás.
Es decir, tras una reunión (como por ejemplo una de carácter espiritual o religioso) se pueden dar todo tipo de comportamientos más o menos ansiosos en sus expectativas, y con los que nos manipulamos entre nosotros, de maneras más o menos egoístas:
─ querer reconocimiento, sentirnos reconocidos,
─ buscar hacer comparaciones con los demás o entre los demás,
─ forzar a que nos escuchen,
─ conseguir tener la razón,
─ sentir una compasión que esperamos o deseamos dar adictivamente,
─ dejar de sentirnos solos,
─ evitar cualquier dolor emocional o físico,
etc.
Versión en español
CAPÍTULO VIII
LA ESPERANZA FLORECE EN PROMESA
Me sorprendió ver que Cushna estaba tan dispuesto a marcharse como lo habían estado sus dos compañeros, pues el hecho de que pudiera celebrarse una ceremonia o servicio tan gigantesco sin dejar ningún detalle por arreglar después, estaba en total desacuerdo con toda mi experiencia anterior. El orden con que se separó aquel público fue tan perfecto como el que había caracterizado cada rasgo de la Coral, y contrastaba más que favorablemente en todos los aspectos con las escenas a las que estamos tan acostumbrados en la Tierra. No había esfuerzos indecorosos, por la voz o el gesto, para atraer la atención de un amigo; no había interrupciones descorteses en aras de una palabra casual; no había carreras de un lado a otro en la multitud para encontrar a alguien que faltaba; ni toscos empujones en un vano intento de llegar a tomar un tren. Continuar leyendo «A través de las nieblas | Capítulo 8: La esperanza florece en promesa»
Está en el apartado de esa página dedicado a Robert J. Lees (buscar «Robert» en la página).
Para los audios:
En esa misma página estarán enlazados y ordenados. El audio de este capítulo ya está allí enlazado. Como en otros, hago un largo comentario al final del audio, tras la lectura del texto, para ver algunas ideas importantes, y a veces para aclararnos con algunas cosas. También comento las notas al capítulo (ver abajo), cuando las hay.
Reuniré todos los textos de este primer libro de R. J. Lees (A través de las nieblas) cuando vaya terminando de hacer esta «primera» versión de la traducción (que hago con ayuda de deepL, google, etc.) ─»primera» versión en el sentido de «para mi web»─.
Notas al capítulo
(Aquí sacaremos algunas cosas del material de Divine Truth donde se habla sobre este capítulo en grupo:
─ 20120620 Through the Mists – With Mary – Chapter 7
─ https://www.youtube.com/watch?v=RX9oJZMQVxQ )
¿Deseo puro?
Evidentemente, entre otra cosas, el capítulo gira en torno al deseo. Puede que entonces nos detone algunas cosas sobre eso en nuestra vida.
Normalmente no nos quedamos en el deseo puro, no permitimos humildemente que alcance su plenitud, si es que llegamos a sentirlo. Y con eso, por ejemplo lo convertimos en seguida en algo a lo que nos aferramos, y por tanto se convierte en adicción o expresa adicciones emocionales.
Así, al no permitirnos la plenitud del deseo, también impedimos que Dios nos enseñe que en realidad a menudo no se trataba de un deseo puro (y nos lo enseña via Sus Leyes, via Sus Sentimientos, via los guías, etc.).
Nos impedimos aprender entonces sobre nuestra alma (nuestra personalidad única es la fuente de los deseos puros). Nos impedimos crecer, desarrollarnos.
O bien, si era puro, si no sentimos y expresamos, nos impedimos obtener realmente el resultado, el que intrínsecamente conlleva, ya que un deseo puro, plenamente sentido y «actuado», conduce a la obtención de lo sea que deseemos.
Fijémonos, un deseo, si es puro, no puede ser malo si el objetivo previsto es realmente amoroso (cosa que puede que no sepamos del todo), ya que, si el deseo es puro, en el deseo por ejemplo no está escondido subrepticiamente ningún otro fin, como pueda ser el objetivo de «evitar mi miedo», «evitar confrontar mi vergüenza», etc.
El deseo puro no quiere conseguir otras cosas además de lo que desea; por ejemplo, no quiere conseguir seguir alimentando una adicción emocional.
Por ejemplo, los deseos (impuros) de tener sexo: Normalmente estos deseos esconden objetivos subrepticios:
─ «sentirme valorado»,
─ «sentir que alguien me quiere»,
─ «sentirme con poder»,
─ «sentirme poderoso y controlador de otra persona, o controlando una situación»,
─ «evitar sentir mi vergüenza sexual»,
─ «seguir en rebelión por lo que me pasó en la infancia (abusos, etc.) y que no quiero sentir», etc.
(Recordemos que esto no es una condena del sexo, ya que todos tenemos un alma gemela, solo una, que es nuestro mismo ser, nuestra «otra mitad», y de forma natural es con ella con quien deseamos puramente tener intimidad, en la tierra y en el mundo espiritual.)
¿»Lo bueno» procede de Dios?
Por otra parte, ¿en qué sentido todas las cosas buenas proceden de Dios?
Dios habría creado nuestra alma, con sus potenciales, y por tanto todo lo que potencialmente podríamos experimentar y que esté en armonía con Dios (con el amor y la verdad), procede de Dios.
Es decir, el «regalo» inesperado que recibe la persona que aparece como ejemplo en el capítulo ─que recibe 10.000 libras inesperadas─, eso, el regalo, es disfrutable sólo porque Dios nos creó como almas que pueden disfrutar de un universo gratuito (!), y experimentar cosas como la «abundancia», etc.
¿Con los regalos, dones o talentos «viene la responsabilidad»?
Por otra parte, ¿en qué sentido «con los regalos o dones viene la responsabilidad»?
La responsabilidad de ser humilde y sentir: sentir los regalos hasta el final, plenamente, como regalos, dones, talentos. En sociedad, donde a menudo somos quejicas, exigentes, con expectativas, etc., estamos más ocupados a menudo en exigir todavía más y más regalos, antes que en reconocer, sentir, agradecer de manera responsable y alegre lo que recibimos y que a menudo damos por hecho ─como un dato, lo damos por descontado─.
Versión en español
CAPÍTULO VII
LA PUERTA DE LA ESPERANZA ENTREABIERTA
La multitud se había marchado, la sala estaba casi vacía, los todavía desconcertados iniciados habían recibido las felicitaciones de sus amigos personales y se habían retirado al hogar del que habían sido tan recientemente sacados, quedando los tres jefes como los únicos ocupantes de la arena; pero yo permanecía en mi asiento, abrigando una esperanza que no expresaría a mi compañero a causa de su audacia, pero pensando desenfrenadamente que podría ser gratificada por alguna circunstancia fortuita o coincidencia inimaginable. No podía considerarme responsable de su presencia, ya que vino a mí sin haber sido solicitada, inesperada y sin estar preparada, una de esas súbitas incursiones del deseo que, llegando como una inundación, se lleva el corazón en su torrente antes de que la resistencia sea posible, incluso si fuera aconsejable; pero cuando llegó, y me di cuenta del placer de su anticipación, no tenía ningún deseo de pensar en oponerme, sino más bien de aferrarme tenazmente a la idea, como si fuera el secreto y la llave de la vida. También se parecía a una inundación de una manera secundaria: su fuerza se gastó en su primer torrente salvaje; pero a medida que pasaban los momentos su corriente disminuía, bajaba, bajaba y bajaba, hasta que la pequeña corriente tembló a punto de estancarse, y el remolino de la reacción susurró que todo había terminado. Me levanté para marcharme a regañadientes, cuando una lengua de luz se dirigió hacia nosotros desde el pequeño grupo, y mi compañero dijo: