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Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad. Leer el resto de esta entrada »

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Las plantas “pre-conocen” (es decir, tienen “alma”). Una pequeña invitación a dos conceptos de Seth en «Realidad desconocida»   Leave a comment

Este texto en formato de audio, grabado:
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liquen-cerezo

Así que las plantas tienen “pre-cognición”, “pre-sentimiento”, como ya vimos en el caso de las células –que Seth tanto utiliza como ejemplo.

En estos capítulos del segundo volumen de Realidad «desconocida» (como en este capítulo 23, que aquí invitamos a escuchar o leer) surge de nuevo el concepto de ese “esoterismo” esencial que en realidad nos da vida… que es en sí la vida… esa gran desconocida.

Sin ese aspecto tan “esotérico” (esos aspectos que Seth empieza a comentar con un poco más de detalle: la precognición en las células, las probabilidades…, etc.) no habría esta vida que ahora conocemos y “habitamos” (esta vida que, pese a los avances teóricos en física, estamos aún lejos de poder comprender más profundamente).

Entonces, ni siquiera las plantas están predestinadas, como de alguna manera viene a decir Seth en este capítulo. Y esto está ligado a que toda consciencia nace con ciertos “desencadenantes” internos. Veamos lo que dice sobre ello en este capítulo 23:

«La consciencia no elige simplemente nacer en un cierto espacio y tiempo, sino que también dota a su organismo físico por anticipado de ciertos desencadenantes internos de modo tal que responderá a esas condiciones de unas maneras sumamente individuales».

Ahora veremos el ejemplo que pone Seth, pero estos elementos desencadenantes, contenidos en la consciencia antes de que ella vuelva a nacer a nuestro querido mundo físico (a este nuestro “mundo físico de olvido”…)… diríamos que nos sirven o que los usamos para “modelar”, de cierta forma “inteligente”… y con cierto pre-conocimiento… la relación que “habrá” entre nosotros –como organismo– y el entorno físico.

Esto también (y antes) lo tienen las plantas, y por eso es que no están “predestinadas” (es decir, dicho rápidamente, que ya tienen conocimiento “antes de nacer”… que tienen “alma”).

He aquí entonces el sencillo ejemplo que usa Seth:

«Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien. Pongamos que sea una planta de tomate, y que el dueño de la casa en cuestión decide cultivar una planta desde cero. Toda la vida celular es precognitiva, hablando en vuestros términos. La semilla sabe pues que el sol viene, pongamos, del oeste, en esta habitación en particular. Y comienza a reaccionar de esa manera antes de que surja el brote.

» El brote no se limita simplemente a reaccionar a la dirección de la cual proviene el brillo del sol, sino que siente esto mucho antes, y la semilla se sensibiliza a sí misma “anticipadamente” a esas condiciones. Podría crecer hacia el este igual de bien. El desencadenante no es la dirección del sol, sino el conocimiento innato que la planta tiene de esa dirección. La planta no está predestinada a crecer hacia el oeste, por ejemplo».

Así, vemos en este ejemplo que está teniendo en cuenta el “pre-sentimiento” celular (y de la semilla por tanto), que hace que la respuesta sea en realidad sumamente individual, pues depende de un “pre-conocimiento” que la planta tiene acerca de todas las probabilidades implicadas en su vida (ya que su vivencia del tiempo es diferente, y es práctica, da la posibilidad de su vida real, y en la práctica).

Por eso empezaba diciendo Seth…: “Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien”.

Aunque obviamente la planta no se hace una idea “mundana” como la que podamos tener nosotros acerca de lo que significa “el salón de una persona”… o “una casa”… la planta sí “sabe” por anticipado dónde se está metiendo –es decir, lo sabe en lo que respecta a las condiciones que a ella le interesan a la hora de “realizarse” como planta.

Vemos pues que aquí se habla de desencadenantes internos y, por tanto, se dice que de alguna manera toda consciencia “sale” al mundo físico con algo que de cierto modo “proyecta”.

Y entonces, ¿qué tendrán que ver estos desencadenantes con el tema de los anteproyectos, ese tema que Seth empezó a tratar un poco en el primer volumen de Realidad «desconocida»?

Veamos qué se nos decía en el capítulo 11 de ese primer volumen:

«Cada especie porta, en su psique individual y de masa, los anteproyectos de esas actualidades o realidades probables. Esos anteproyectos son biológicamente válidos, es decir, que permiten que exista el conocimiento precognitivo de las células, sobre el cual se basa el comportamiento en el presente. Esto se aplica no solo individualmente, de modo que la célula sabe cuál es, por ejemplo, su futuro patrón… sino que, de la misma manera, toda una especie puede tener inconscientemente el conocimiento de su propia realización “ideal” en su entorno mundial global».

Entonces, de cierto modo parece que estos anteproyectos…:
– por un lado son como “cartas blancas”,
– pero lo son de un tipo (“especie”) determinado,
– y ellos “permiten” que de alguna manera se dé un llenado, un llenado o rellenado de tales anteproyectos (o arquetipos, podríamos decir)…
– que es un rellenado de “precogniciones”, podríamos decir… o de “cálculos probabilísticos experienciales”, “hechos” por las plantas individuales y que también incluyen la suma de esos cálculos como especie.

Es decir, tenemos por un lado a los anteproyectos o “arquetipos”.

Estos están en esa invisible “psique”, es decir, en esos “yoes interiores”, tan amplios e interconectados… que todos los seres vivos de alguna manera tenemos y somos (dando, a partir de ellos, “especies de consciencia”, internas, “invisibles”).

Y bien, en esa cita se nos dice que estos anteproyectos permiten de alguna manera que se dé ese cierto conocimiento precognitivo que las células deben emplear en todo momento para darnos la “simple” estabilidad que llamamos “vida”… esta especie de estabilidad que vivimos y que luego nosotros (como ego digamos “más externo”) podemos usar para decir…: “yo soy”, o “yo me aburro”… etc.

Y, a su vez, dice, esta especie de “presentimiento” es la base para el “comportamiento” que vemos en el presente –en el presente, suponemos, de cualquier ente vivo.

 

Estamos en circuito: sobre el giro completo que está dando la humanidad en la concepción de la realidad: la pulsación de la consciencia en El libro de Urantia (continuamos con las intuiciones básicas de Seth)   Leave a comment

(Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio: Ir a descargar )

plantas

Invierno 2016 – centro de España

La semilla del texto que sigue a continuación es el descubrimiento de una aparición fundamental de la palabra “pulsación”, en El libro de Urantia (ELU), que va a dar una clave para reunir ciertas cosas. (Los números que vemos abajo son citas de ELU. Por ejemplo 117:5.7 indica el párrafo 7 del apartado 5 del documento 117.)

Entonces, la “consciencia”, como “vida”, podría ser algo que englobara muchas cosas… algo esencial e impersonal, en una especie de servicio ligado a una “experiencialización” creciente de las cosas que es fundamental en ELU gracias al concepto de Supremo, etc. (y perdón por emplear esa palabra, “experiencialización”, que ya “inventé” antes).

Esto creo que será importante a la hora de situar el “problema” de la elección y del proceso de elevación, tal y como es relatado en ELU, donde se dice que nuestra elevación tiene que ver con pasar a depender directamente de la mente cósmica (sin depender ya de los espíritus ayudantes).

Esa dependencia directa es inevitable en el nivel morontial, pero aquí es el resultado temporal de nuestra elevación.

Así que recordemos otra vez esa afirmación tan curiosa de ELU: que en último término lo material tiene su núcleo en el Paraíso (pues los ultimatones lo tienen, dice ELU):

«42:1.2 […] El ultimatón, la primera forma mensurable de energía, tiene por núcleo al Paraíso».

Podemos entonces siempre partir desde bases quizá cada vez más renovadas, si atendemos a estas cosas que parecen elementales… teniendo un poco en cuenta lo que hemos dicho por ejemplo en el anterior artículo.

Entonces, para empezar tenemos estas dos citas de ELU:

«111:1.2 […] Los yoes intelectuales tienen su origen en la mente cósmica de manera muy parecida a como las nebulosas tienen su origen en las energías cósmicas del espacio universal».
«9:5.4 […] El Creador Conjunto es el antecesor de la mente cósmica, y la mente del hombre es un circuito individualizado, una porción impersonal, de esa mente cósmica tal como es otorgada en un universo local por una Hija Creativa de la Fuente-Centro Tercera».

Con ELU entonces de alguna manera hemos de poder establecer alguna relación entre:

  • dónde “radican” los ultimatones,
  • y el hecho de que la mente es algo que está más allá del sistema de lo físico: la mente abrazaría dicho sistema físico gracias a que somos “yoes intelectuales” originados en realidad en la mente cósmica.

Entonces, el reto que parece que asumimos aquí, en este nuestro mundo de “olvido buscado” (olvido de que somos fragmento de mente cósmica “pura”)… es el de hacernos ser algo “más” que meramente “mente cósmica” –es decir, “ayudar” a que la mente cósmica asuma experiencias y crezca de esa manera.

Parece entonces que como humanos asumimos la experiencia de pasar en, o por, los siete espíritus ayudantes (esos circuitos, esas partes de la mente de la Ministra)… y todo gracias a la implantación aparente de estos circuitos en estos mundos materiales. (A esos circuitos, por cierto, quizá podríamos denominarlos “luces internas”, luces que diríamos que lo bañan todo, aunque solo puedan hacer contacto con las configuraciones energéticas “enseñables”.)

Entonces, podemos “experiencializar” ese fragmento aparente de mente cósmica que somos, gracias a que aquí hay implantado este sistema de circuitos de la Ministra… –aquí, es decir, en un mundo donde se dice que hay “vida”… esa vida que es definida en ELU como lo abrazado por uno o más de los cinco primeros espíritus ayudantes. Leer el resto de esta entrada »

Los átomos suspiran por nosotros: las unidades de consciencia y la memoria… (una invitación a algunas cosas de Seth IV y V, y de El libro de Urantia)   Leave a comment

Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio:
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seta

Sabemos que no hay separaciones reales.

Vamos a recordar un poco el vocabulario de Seth* ahora:

– hay un yo/ser interior. La entidad o “alma”.

– sus “ojos” serían las mentes conscientes.

– y dentro de ellas tenemos al ego. Este “ego” es definido como aparato de enfoque o de sintonización de esa mente amplia consciente — es decir, es una parte algo más concreta o especializada de esa mente.

– La “sustancia” que maneja ese yo interior, en parte, sería algo que no podemos entender materialmente, y forma parte de ese universo interior que tiene unas características comunes a todo sistema de realidad exterior o “camuflaje” (físico, etc.).

– Seth da un primer esquema para poder hablar de esa sustancia interior. En parte estaría compuesta por “unidades básicas de consciencia” (abreviado, UC) y que luego se “desaceleran” para dar unidades electromagnéticas “más físicas”, que terminan dando lo que nosotros entendemos como partículas físicas.

– Estas unidades UC las presenta Seth muy tardíamente, son inasibles (están más allá de cualquier concepción sobre partículas o campos).

– De alguna manera, una de esas UC (aunque solo serían separables entre sí en un sentido muy extraño para nosotros, lógicamente)… una de ellas… tiene “consciencia” de lo que “hacen” (lo que “hacen encarnar”) todas las demás UC (por algo son la “sustancia de la unidad”, o “la unidad como sustancia”).

– la mente consciente comunica al ego con el ser interior. Y este yo interior actúa aunque no lo notemos conscientemente, pues ahí, “dentro”, está la vitalidad o poder creativo que nos permite usar todo este regalo gratuito de los cuerpos, el universo entero, etc.

– De alguna manera, el yo o ser interior se manejaría directamente con los anteproyectos o arquetipos para toda realidad (los “blueprints”: indestructibles pero que de cierto modo son también dinámicos).

– Por tanto, nuestras creencias “dirigen” esta obra que vemos (que en el fondo “proyectamos”), pues la mente consciente es mucho más que el ego.
Nuestras creencias “dirigen”, pues, más o menos en consonancia con la enorme “sabiduría” innata que es el yo o ser interior… que en sí mismo es ese “yo interior”, en ese universo interior donde todos estamos coordinados de otra manera como “consciencia-unidad”, y donde nos coordinamos para de alguna forma “hacer versiones” de “Dios”, versiones de Todo Lo Que Es… en esta articulación que vemos, y que, como dice El libro de Urantia, se podría describir simplemente como cosas, significados y valores.

Entrando ahora en algunas notas para acercar lo que hemos dicho a El libro de Urantia (ELU):

– Quizá esas UC formen parte de la sustancia de lo que ELU llama circuitos (circuitos espirituales, mentales, etc.). Y esas UC tienen que manejar “códigos” para a su vez manejar los “arquetipos paradisiacos”.
Y recordemos que el Paraíso es para ELU la fuente de los arquetipos, y también que es algo “más que perpetuo”… siendo el “pie” o punto de apoyo donde se apoya todo, a partir del primer “acto” creativo revelado en ELU.

Así que la clave parece estar en unir “física” y “consciencia”.

Un verdadero avance en la comprensión de la inseparabilidad entre “lo espiritual” y “lo material” parece que se puede dar (y se está dando) al unir “física” y “consciencia”.

Para empezar, quizá tendríamos que ampliar la definición de “consciencia”.

Todo sería en cierto grado “autoconsciente”. Otra cuestión sería la capacidad de expresión “hacia fuera”.

Independientemente de la capacidad de expresión, para poder “fabricar tiempo”, todo tendría que tener cierto tipo de “memoria”. Esta memoria residiría en último término en las UC (que están todas conectadas entre sí).

La energía, de alguna manera, sería toda ella “inteligente” (la inteligencia no es nuestra prerrogativa –la inteligencia tal y como la entendemos).

La idea es que todo lo material funciona en realidad con “memoria” de algún tipo.

El tiempo “es memoria”.

Y la información es básicamente no-física, y de cierto modo es pues “perpetua”.

Entonces, un átomo, gracias a esas UC no-físicas que tiene en “su interior” (gobernando desde el lado “información no física”), puede echar mano de un banco de memoria, de un cierto tipo de memoria: la memoria o el recuerdo de todas las formas físicas por las que ha pasado, por ejemplo, ese mismo átomo.

Es decir, de cierto modo los átomos vuelven a “reencarnar” un banco posible de memoria, y añaden cosas a él. Leer el resto de esta entrada »

La “crisis espiritual” brevemente explicada: un confuso cóctel (invitación al capítulo 3 de «La realidad “desconocida”», II)   Leave a comment

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(Este es el enlace del audio del capítulo al que me refiero,  y aquí está el índice con la lista de audios de Seth y lo que llevo traducido y grabado de este libro en concreto (Realidad «desconocida»), que está enlazado en ese índice.)

¡Qué fácilmente podemos describir la situación planetaria de esta literal locura… tan contradictoria!

Así es como hacemos que este planeta sea literalmente “de locos”:

De cierta manera,
todo es “consciencia”…
es decir,
todas las cosas son diferentes “autoconsciencias”…
“vibraciones”…
aunque nos pueda parecer que una piedra no es “consciente”… sí que es algún tipo o “nivel” ilusorio de “consciencia”…

Así pues, todo es “mente”…
aunque nosotros seamos, además, cierta “esencia de personalidad”.

Y entonces,
la contradicción (esta “crisis espiritual”)
que parecía empujarnos con una enorme inercia…
con esa especie de enorme “bola de piedra mental” que hacemos que nos persiga…
… con la inercia de nuestras creencias…
… la contradicción… se da entre estas dos cosas:

1. Por un lado, desconfiábamos profundamente de la naturaleza, del cuerpo, de la biología…
Esta desconfianza tan aguda parece ser un subproducto de ese juego al que hemos accedido jugar…:
el juego de experimentarnos muy separados de la Tierra, de los demás seres vivos… etc…
y eso fue, digamos, para crear una especie determinada de “ego” (es decir, de forma de enfocar la mente consciente).

2. Por otro lado, mucha gente creíamos o seguiremos creyendo por encima de todo que estamos dentro del cuerpo, que nuestra “consciencia esencial” está completamente dentro del cuerpo.

Así que ya tenemos… ¡el conflicto asegurado! 🙂

Vaya cóctel:
Por un lado, en el punto 2, tenemos todas las creencias limitantes sobre la consciencia
(es decir, sobre lo que en el fondo es la naturaleza o la esencia del “universo” físico).
Y en la explicación del punto 1 veíamos que hemos elegido esas creencias
en parte para poder focalizarnos de forma extrema en “la manipulación física”.

Y entonces,
una vez que nuestras creencias “nos impiden escapar del cuerpo” 🙂 …
a ese ingrediente “mágico” del punto 2 le sumamos lo del punto 1, es decir:

una tremenda desconfianza hacia lo natural… e incluso un enorme maltrato a los alucinantes sistemas naturales (cuerpo, biología, naturaleza… aspectos “femeninos”… etc. etc.)…

Y todo ello, dicho sea de paso… así como “simbolizando” –a veces muy a lo bestia– esa nuestra “división interior”…
— la que surge de esos dos puntos, 1 y 2.

Así que toda esta confusión parece ser una especie de “plataforma” de “creación”…
donde nos cruzaríamos, ahora,
todos,
con y en muchas “probabilidades” terrestres…
y por tanto con diversos resultados posibles a mano…
según nos vayamos conectando y reconectando con un verdadero “nosotros mismos”…
y vayamos integrando más o menos nuestras elecciones y sus resultados,
“pasados” y “actuales”…

Una de las direcciones, o devenires, que ahora atraviesan a lo humano, es el de convertirnos en un medio para la vida de las máquinas   Leave a comment

imagen corazón en círculoÍndice

  1. La novedad humana
  2. En resumen: nuestro devenir “dictadura materialista”

 

1. La novedad humana

Saludamos nuestra maravillosa creación.

Todo es una sola relación.

Olvidarlo conlleva autodestrucción para los seres autoconscientes como nosotros, pues gracias al nivel de consciencia (de expresión de consciencia) que actualizamos aquí en lo físico, podemos inventar muchas cosas, y, como especie, dependemos en gran medida de un medio ambiente artificial, tecnológico.

Es decir, el medio ambiente donde vivimos está cargado de intenciones artificiales, de “inteligencia” humana que ha sido proyectada en procesos tecnológicos, en aparatos…

Y si nos despistamos del núcleo de la vida, esas intenciones que ya están ahí pueden gobernar nuestro proceso de vida, la ampliación de la relación que llamamos “ser humano”… y pueden convertirla en un proceso destructivo que afecte a la vida sobre la tierra (para ver algún ejemplo de esto, ver el punto 2 de este escrito).

Así que cuando nosotros nos olvidamos demasiado de “sentir esa unidad”, las tecnologías nos pueden literalmente “comer”, y con nosotros, prácticamente al resto de la vida sobre la tierra. Las tecnologías están en gran medida creando ahora la sociedad, en vez de nosotros crearla desde ese corazón del impulso humano, que está unido a toda la vida terrestre y “cósmica”.

Así que somos una sola relación.

Y esta relación, entre espíritu y formas… es una de abrazo, de perfecta acogida…

El Espíritu Único abraza el mar de las formas, realizando como una expresión, una expresión de diferentes niveles de autoconsciencia en el programa universal, en la gigantesca, última y perfecta “tecnología” que es este universo. Leer el resto de esta entrada »

El sexo y el individuo tal como los ve Seth: sus sorprendentes y claras afirmaciones en «The Nature of the Psyche»: la segunda pubertad (a la vejez ¡bombos posibles!). El origen de las guerras. Y otras maravillas   3 comments

Nadapa Rabari, por Meanest Indian, en Flickr

«…todo individuo sufre siempre que su identidad esté definida principalmente como una cuestión de orientación sexual» (Seth en «The Nature of the Psyche», p.83)

«Comienzas a programar la actividad sexual cuando la separas del amor y la dedicación. Es entonces muy fácil, para la iglesia o el estado, reclamar y atraer tus ya descentrados amor y fidelidad, dejándote con la expresión de una sexualidad despojada de sus más profundos significados.» (p. 87)

«La llamada guerra de sexos se origina en las divisiones artificiales que has establecido en la naturaleza del yo. La realidad de la psique está más allá de tales malentendidos. Su lenguaje original por lo normal se te escapa. Está íntimamente conectado con lo que puede ser denominado, en términos generales, el lenguaje del amor.» (p. 90)

Nuestra individualidad es de cierto modo esencialmente eterna y multidimensional, y está abierta a toda “metamorfosis” psíquica y física; precede a cualquier identificación con por ejemplo el sexo de nuestro cuerpo, ese “vehículo físico” para el “alma humana” (‘alma’ viene a ser el viejo nombre para algo muy de moda: “individualidad multidimensional de cierto modo eterna”).

Por norma, confundimos tal individualidad —que es algo del todo abierto, en realidad— con el proceso de identificación, físico y psicológico, al que estamos aparentemente sometidos dentro de esta tan concreta pero también enorme y liosa red de enredos histórico-culturales y biológicos.

Antes que personas-con-una-determinada-biología, somos “mentes” multidimensionales que, de cierto modo, están aprendiendo a reconocerse como tales, lo cual supone una liberación (y la libertad no es un lujo, es naturalmente una expresión del amor).

Tal liberación es posible prácticamente seas quien seas, hagas lo que hagas, dentro de unos límites lógicos relativos a tu paz mental (lo cual, por cierto, se expresaría “místicamente” por ejemplo con esta frase: todos somos Hijos de Dios, por igual).

Pero esta liberación conlleva un miedo atroz, aunque sea fácil decir cómo se puede alcanzar. ¿Cómo? Dejando que se eliminen en nosotros todos los conflictos que nos acosan, “interiormente”, mirándolos y afrontándolos honestamente, sin luchar contra nosotros mismos, pero sin miedo.

No queremos liberarnos, no por defecto, y por mucho que pensemos que sí de forma demasiado ingenua.

Estos conflictos son por ejemplo las confusiones que cultivamos por albergar creencias que no queremos mirar, o creencias y juicios contradictorios sobre nosotros y la realidad. Estas confusiones tienen consecuencias en todos los niveles, provocando “problemas” individuales o colectivos, culturales o biológicos.

Este tipo de observaciones sobre la libertad natural de la mente, que acabamos de hacer, tiene como siempre el potencial de “salvarnos” de todo conflicto.

Índice: 

– «The Nature of the Psyche»: pubertad real en la vejez
– ¿Por qué las guerras? La respuesta concreta de Seth en el nivel cultural y biológico: separación entre “sexo” y “amor”
– Libertad psicológica

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«The Nature of the Psyche»: pubertad real en la vejez

En el texto con ese título [“NP”], Seth vuelve a contar o a recordarnos, entre los años 1975 y 1977, cosas quizá aún inauditas o que se tienen poco presentes. Así, tras la seria introducción de arriba, y antes de volver a algo aparentemente más serio, hablemos de alguna de ellas.

Antes recordemos que Seth habla bastante de vejez en otros libros, y de una manera muy práctica que nos alerta sobre hasta qué punto somos “salvajes” en concreto en cómo nos comportamos con el fenómeno de la vejez. Es decir, al nosotros en general huir de la consciencia, de la mente, al desconocer en este paradigma social la importancia de los fenómenos de consciencia que por ejemplo se dan de forma natural en la vejez, podemos por ejemplo atiborrar a medicamentos a los ancianos, entorpeciendo con ello al parecer, fenómenos de auto-cuidado que están programados en la interacción mente-cuerpo… a menudo… o, al final, una natural y suave “salida” de la consciencia de nuestro cuerpo, la salida del cuerpo.

Dice en este otro libro Seth que tenemos a nuestra disposición, en la vejez, como seres biológicos, una segunda pubertad (!). Ésta no es solo figurada, sino que conlleva a veces una nueva fertilidad en mujeres y hombres, e, incluso, más raramente, cambios de sexo naturales (!). Esto lo dice literalmente por ejemplo en la pág. 66 de NP: «…a quite legitimate second puberty is possible, in which the male’s seed is youthfully strong and vital, and the woman’s womb is pliable and able to bear.»

Obviamente en general no “necesitamos”, y menos hoy en día en esta civilización, tener niños a esas edades (‘all you need is love‘), pero, si reconocemos entre otras cosas que todos tenemos esa posibilidad latente, podremos ir accediendo más fácilmente a otro sistema de creencias sobre la vejez, que es lo que queremos (en general otros sistemas de creencias básicas sobre la realidad y nosotros en ella).

Queremos cambiar o poder modular las creencias sobre la realidad, cosa que implica por cierto también cambios físicos en la “antena” que llamamos cuerpo: en los patrones o vías neuronales que arrastramos (por tanto con una cierta remodelación cerebral, tal y como podríamos llamarla).

Y queremos esto con el fin de ampliar nuestra percepción, pues tales cambios en los sistemas de creencias están naturalmente sometidos al propósito de una tal ampliación o liberación (si nos “dejamos llevar” lo suficiente por el movimiento de nuestra alma).

El vehículo biológico humano es capaz de vivir cosas insospechadas y aún no exploradas por “la ciencia”, pues ésta, y en general nosotros en nuestras vidas, siempre proyecta y proyectamos un sistema de creencias enormemente limitado sobre el mundo, y buscamos así, en éste, la confirmación de tal sistema, nada más (sistema basado más o menos inconscientemente por ejemplo en la “creencia en la escasez”).

Ya antes de este libro, de NP, —que desgraciadamente creo que aún no aparece traducido en español, así como gran parte de los otros— Seth nos ha alertado, aparte del hecho de que en general no comprendemos nada, sobre que no comprendemos la experiencia de los ancianos, con su natural ampliación de la percepción o consciencia. Éstos tampoco la comprenderían en general, dando pie por ello a muchos conflictos o al arrastre inercial de conflictos.

En un nivel, esta incomprensión se debe obviamente al tipo de cultura que aceptaron y que aceptamos todos por el mero hecho de “venir” aquí, a este sistema de probabilidades donde estamos aprendiendo nuestras lecciones, tan extrañas lecciones (que en general son lecciones de “perdón” del mundo y sus seres, según diríamos con UCDM en la mano).

¿Por qué las guerras? La respuesta concreta de Seth en el nivel cultural y biológico: separación entre “sexo” y “amor”

El problema de este mundo es un problema de creencias a un nivel muy básico, pues como sabemos, muy abstractamente, el problema es “la separación”, la creencia en la separación. Esto lo podéis trabajar dentro del simple pero precioso “nivel” místico-individual-íntimo con por ejemplo Un Curso de milagros.

¿Por qué comentamos esto tan abstracto sobre la separación? Por las referencias a la ‘separación’ y la ‘división’ que podéis ver en el párrafo que traduzco abajo —de Seth, en NP.

Las guerras humanas podemos enlazarlas con el sexo de una manera muy clara según Seth, para así intentar hablar sobre “causas” en este nivel mundano cultural-biológico —aunque es obvio que ya están enlazadas con el sexo si vemos cuál de los sexos las impulsa normalmente en este momento.

Veremos por qué dice Seth que se trata obviamente de un asunto cultural, es decir, depende de cómo percibimos el sexo, es decir, de qué creemos sobre él, armados de nuestras distorsiones culturales que proyectamos para recoger de la realidad la confirmación de nuestras creencias. Leer el resto de esta entrada »