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La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

El espíritu y lo animal. La base animal para las inevitabilidades humanas. Reconfigurando la dualidad material/espiritual (en torno al libro de Urantia)   Leave a comment

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parque

[En este texto tenemos en cuenta o utilizamos, entre otras cosas, El libro de Urantia, Seth y Jeshua o Jesús. Al libro de Urantia lo llamamos ELU; utilizamos lo que se llama “traducción europea” de ese libro (ver urantia.org), y los números que a veces hay en este texto remiten a las partes de ese libro donde se habla de lo que estamos tratando. Por ejemplo el número 42:12.14 remite al párrafo 14 del apartado 12 del documento 42 de ELU.
(Si se quiere ver un texto anterior, en esta web, sobre ELU, y que sea relevante o anticipe un poco lo que aquí decimos, ver este.)]

Este texto a continuación es para tratar sobre la separación entre lo “material” y lo “espiritual”*.

Diciéndolo rápidamente, esa es una separación muy profunda, pero que hay que entender muy bien, pues “lo material” no es simplemente “una cosa tonta” y lo “espiritual” simplemente “una cosa inteligente y maravillosa”.

Para mí es muy instructivo situar esta cuestión en torno a los animales, en torno a “lo animal”… debido a que de cierta manera “materializamos” o “desespiritualizamos” demasiado a los animales (o, por decirlo de otra manera, “los materializamos mal”).

Y para situar la cuestión ahí podemos hablar simplemente de esa sensación de “dolor” que nos puede producir la visión de los animales cuando se matan entre sí para comerse.

Una revelación, como ELU, nos da una herramienta para saber dónde radica realmente la diferencia entre el mundo animal y el humano.

Esa diferencia tiene que ver con la dimensión de lo invisible, la del espíritu… de la cual podemos decir -como se dice desde siempre, en las revelaciones en un planeta como este…- que de hecho es la realidad creadora o arquitecta.

En nuestro mundo humano… ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza, y que tiene que ver con lo invisible, lo inmaterial?

Son los conceptos, pero por ejemplo unos conceptos que son muy prácticos, por así decirlo, como la valentía o el altruismo.

Parece claro que estos conceptos pueden tener una base animal, y quizá muchas personas a bote pronto pensaríamos que la valentía que vemos en los animales es simplemente la misma valentía que la que expresamos los humanos, y que el “altruismo animal” es en esencia igual que el humano… ya que por ejemplo una madre animal se comporta de forma “altruista” con sus cachorritos –si empleamos ese adjetivo, “altruista”, de forma flexible, claro.

En nuestra atmósfera cultural, que es a menudo tan extremadamente “laica”… no queremos saber nada sobre “el espíritu”, así que para empezar quizá de entrada mucha gente piense cómo acabamos de expresar arriba, con lo que acabamos de decir sobre la valentía, el altruismo, etc.

Y las revelaciones sirven en parte para ayudar a intuir y a “sentir” dónde radica la diferencia.

Así que haremos todo esto utilizando la revelación, es decir, “con mucho avanzado” ya en cuanto a las definiciones mínimas que necesitamos para hablar de “espíritu”.

Mucha gente no solemos contemplar a los animales “con el espíritu”, es decir, y por decirlo para empezar de manera sencilla… en tanto que son una manifestación neutral de un “impulso” o una serie de impulsos puros, “inocentes”.

De este “impulso animal”… ¿qué podemos decir? Constatamos claramente que de alguna manera controla los cuerpos, es decir, controla lo material de los cuerpos… y lo llamamos “instinto”. Leer el resto de esta entrada »

Entre dos absolutos – Algunos comentarios para leer o estudiar El libro de Urantia   Leave a comment

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(Otro artículo anterior, con “claves” sobre El libro de Urantia, es este: «Dimensión semilla».)

Pese a todo lo que nos pueda parecer, estamos en un viaje hacia un interior.

Para iluminar este viaje desde el lado más “teórico”, podemos reunir algunas cosas de El libro de Urantia (ELU).

El despliegue “cósmico” parece tratarse como de un proceso de encuentro, de un cierto encuentro entre lo personal y lo impersonal.

Esta es una gran dualidad, explotada de cierta forma por este libro. Pero no debe llevarnos a engaño, pues el concepto de “personalidad” en esta revelación no es el usual.

En esta especie de gran dualidad podríamos hacer rápidamente dos grandes agrupaciones toscas:
– en el polo personal meteríamos el tiempo, la personalidad y el espíritu,
– en el polo impersonal meteríamos el espacio y la energía-materia.

Y la mente, en nuestro caso, es la mediación entre ambos polos.

Empleamos aquellas palabras “físicas” (“viaje”, “interior”, etc.), pero lógicamente el propósito de los universos es algo real, que trasciende lo físico.

Por tanto, como este propósito es la clave, entonces las diversas revelaciones que proceden de nuestra “comunión” con nuestro interior “creativo”… siempre nos van a dar perspectivas que, de alguna manera, lo contemplarán “todo” desde ese interior —es decir, teniendo más y mejor en cuenta a ese interior (o a ese interior de interiores).

Entonces, y expresado en el lenguaje básico de ELU, estamos realmente en un viaje hacia el Paraíso, ni más ni menos.

Y a la hora de “mirar las cosas” desde el interior o “para” el interior… un concepto global clave es el de “absoluto”.

¿Absoluto?

Nosotros vivimos en realidades “relativas”, no absolutas —o diríamos que nosotros “somos” esas realidades relativas, que las “activamos”. Ese es pues nuestro ser “mente material” (y en el fondo ser “hijos ascendentes”, en el vocabulario de ELU).

Pero, en el fondo, estas realidades relativas solo pueden existir gracias a algo absoluto.

Y este “algo absoluto” está tanto en el lado impersonal, como en el personal —”trabaja” ambos polos.

Es decir, no solo sucede que no podríamos “ser relativos” sin algo “absoluto”… sin algo absoluto que “trabaje” en el polo “impersonal” . No solo eso, sino que, obviamente, nada podría llegar a su cumplimiento (“realizarse”) si no fuera también por las “acciones” de algo absoluto en el polo “personal-temporal” —algo absoluto que también, finalmente, como es obvio, radica en la Fuente-Centro Primera.

Así que… estamos en un viaje, pero para viajar necesitamos “tiempo”.

Pero ¿qué es el tiempo?

Para empezar, en cuanto a esto, veamos algunas cosas de ELU:

«Existen tres niveles diferentes de conocimiento del tiempo:
1. El tiempo percibido por la mente — la conciencia de las secuencias, del
movimiento y un sentido de la duración.
2. El tiempo percibido por el espíritu — la percepción del movimiento hacia Dios y la conciencia del movimiento ascendente hacia niveles de divinidad creciente.
3. La personalidad crea un sentido único del tiempo mediante una percepción profunda de la Realidad, más una consciencia de la presencia y un reconocimiento de la duración» («Personality creates a unique time sense out of insight into Reality plus a consciousness of presence and an awareness of duration».*).

Como sabemos, en ELU el concepto de personalidad es algo muy profundo. Se trata de un don del Padre Universal, así como también lo es el fragmento pre-personal que nos habita, el espíritu interior, el Ajustador.

«La personalidad humana no es simplemente una cosa que acompaña a los acontecimientos del tiempo y del espacio; la personalidad humana también puede actuar como causa cósmica de esos acontecimientos».

Es decir, ese circuito de “gravedad”, independiente del tiempo y del espacio, que es el circuito de la gravedad de la personalidad… puede servir para una cierta “causalidad” con respecto a ese “tiempo” y ese “espacio” que, por otra parte, también surgen del Paraíso, de alguna manera (cada uno a su manera).

Además, para liar más aún todo, el propio espacio en realidad se mueve:

«Sin embargo, el espacio es real. Contiene y condiciona el movimiento. E incluso se mueve.»

¿Por “dónde” “viaja” o “se mueve” el espacio? Aquí llegamos a un punto más de tantos puntos que hay en las revelaciones y que son como “deliciosamente inefables”… donde no hay palabras, y donde en todo caso habría que sugerir algo de matemáticas —recurrir a imágenes matemáticas analógicas…

Como nos dice ELU que lo único realmente “inmóvil” es el Paraíso, suponemos que el espacio “se mueve” con respecto al Paraíso. Además, “sabemos” que el Paraíso “no está en el espacio”.

Ahora recordemos algo muy básico sobre lo infinito, ya que caracterizamos a la Fuente-Centro Primera por su infinidad.

En general quizá podríamos decir que un infinito se podría “entender”, a grandes rasgos, rápidamente, como algo que, de cierto modo:
– “se sale” de un sistema,
– “surge” de ese sistema,
– y “no está en él”.

Si el infinito es productor (como quizá diríamos con ELU en la mano), es lógico entonces que los números (empleando lo más básico), los números elementales… que surgen de nuestra experiencia finita (1, 2, 3…. hasta el infinito), reproduzcan lejana y toscamente… y al revés… lo que en realidad sucede.

Y ¿qué es lo que sucede en realidad? Sucede que, de alguna manera, la infinidad “produce” la finitud (los absolutos “trabajan” lo relativo), y sucede pues que, de cierto modo, el “productor” está fuera de —aunque al final plenamente inmanente a— lo producido (y de entrada, como dice ELU, todo gracias a la presencia de algún Absoluto, que es aquello que consigue que algo se “condense”… para terminar dando por ejemplo energía-materia…).

ELU además otorga mucha responsabilidad al espacio, pues dice cosas como estas:

«El trabajo que se efectúa al mover la masa energética material de la creación es un trabajo del espacio, y no un trabajo de la energía-poder». (12:4.13)

ELU también llega a clasificar y a comentar algo sobre estos movimientos del espacio:

«Los movimientos del espacio se pueden clasificar más o menos como sigue: 1. El movimiento primario — la respiración del espacio, el movimiento del espacio mismo. […]».

Por otro lado debemos recordar que ELU dice que el tiempo y el espacio son independientes de los cuatro circuitos de gravedad (cósmica, mental, espiritual y personal).

También recordemos que estamos hablando sobre estar “capturados” alegremente, o en vistas de dejarnos capturar a fondo y alegremente, entre dos absolutos.

Y, más en concreto, ¿qué sucede en el lado de lo impersonal?

En el documento 42 se nos dice que, de cierta forma, todo lo material procede de la presencia, en el espacio, del Absoluto Incalificado. A partir de esa presencia, en el texto se esboza incluso una especie de “génesis” de la energía-materia.

Y, por tanto, si acaso podríamos decir lo siguiente —y casi solo como mero “truco mnemotécnico”: La energía-materia es «presencia ‘condensada’, o ‘calificada’, o ‘colapsada’», del Absoluto Incalificado.

Ahora entremos un poco en el polo personal-temporal. También ELU dice literalmente (en 12:5.2) que el absoluto del tiempo es la eternidad. Leer el resto de esta entrada »

«¡Cambiad el Mundo! ¡Decidid si nos debemos aparecer!»   1 comment

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A continuación transcribo aquí la traducción de un mensaje muy claro y breve (que encontré con varios errores traducido en internet y que he mejorado en lo que he podido).

Es para recordar cómo empezó todo… el viejo-nuevo tema donde en parte empezó todo para mí, fundamental (y tiene que ver con todo, pues “como es adentro, es afuera”).

Fue fundamental darse cuenta del salto de escala que estaba viviendo la humanidad, en cuanto a “era” en la que vivimos… en cuanto a lo que se está jugando aquí cuando hablamos de “política”…, con esta extraña centralización de poderes en una especie de autodestrucción programada en un juego extraño donde los gobernantes se escogen entre los más tontos (otro juego más…, pero que estamos decidiendo, interior y globalmente, no jugar ya más, en este planeta…), y que pretende contrarrestar la verdadera unificación de la humanidad que despierta y que se unifica realmente en la luz, “para la luz”, para la expansión de la consciencia.

Índice:
– Presentación del autor
– Introducción

– ¿Quiénes somos?
– ¿Por qué no somos visibles?
– ¿Quiénes sois vosotros?
– ¿Cuál es vuestra situación?
¿Deberíais esperar hasta el último momento para encontrar soluciones? ¿El dolor se debe prevenir o curar?
– ¿Quiénes son el “tercer partido”?
– ¿Cómo podríais ejercer vuestro libre albedrío bajo tales circunstancias, estando tan manipulado?
¿Para qué sois verdaderamente libres?
– ¿Qué os podemos ofrecer?
– ¿Qué recibiríamos nosotros?
– ¿Cuál es la pregunta que deseamos que contestéis?
– ¿Cómo podéis responder a esta pregunta?
– ¿Qué es el efecto palanca?
– ¿Cuáles serían las consecuencias de tomar una decisión positiva?
– ¿Por qué se da un dilema histórico así?
– ¿Por qué divulgar este mensaje entre vosotros?

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Presentación del autor:

«Por mi parte, deciros que he estado observando “OVNIS” durante años, y que he mantenido también algunos contactos con seres extraterrestres. Tengo 42 años [hace bastante tiempo de esto], mi educación es técnica (piloto militar y controlador aéreo), económica (master), y en dirección de aeropuertos. Desde los seis años de edad he tenido diversas experiencias espirituales que de manera continuada fueron cobrando más sentido y forma.

Entre los múltiples fenómenos que he vivido en los dos últimos años, por poner un ejemplo está la recepción de un mensaje que recibí sobre la naturaleza tri-dimensional del tiempo (podéis verlo aquí). Su recepción vino acompañada de varias “apariciones”.»

-Jean Ederman

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Introducción

Es irrelevante saber exactamente quién os transmite este mensaje, y debe permanecer anónimo. ¡Lo único importante es lo que haréis con él!

Cada uno de vosotros tiene la intención de ejercer su libre albedrío y experimentar la felicidad.

Estos son los atributos que nos habéis mostrado en los casos en los que os hemos contactado.

Vuestro libre albedrío depende del grado de conocimiento que tengáis sobre vuestro propio poder. Y vuestra felicidad depende del amor que dáis y recibís.

Como todas las especies conscientes que se encuentran en vuestro estado de progreso, podríais tener la sensación de que estáis aislados en vuestro planeta. Esta impresión os hace tener certeza sobre vuestro destino. Sin embargo, estáis a las puertas de grandes cambios y trastornos, de los que solo una minoría de seres humanos está al corriente.

No es nuestra responsabilidad cambiar o alterar vuestro futuro sin que vosotros mismos lo hayáis decidido así. ¡Considerad este mensaje como un referéndum a escala planetaria! ¡Y vuestra respuesta, un voto!

¿Quiénes somos?

Ninguno de vuestros científicos o representantes religiosos coinciden plenamente en la descripción de los acontecimientos celestiales que la humanidad ha estado atestiguando durante miles de años. Para conocer la verdad, esta se debe encarar sin ningún filtro, y las creencias son un filtro, por muy respetables que sean. Leer el resto de esta entrada »

La espiritualidad, la locura, la ciencia y la iluminación: ¿qué valor tiene lo espiritual y la locura para “el saber”, para “la ciencia”, el “conocimiento”?   Leave a comment

imagen corazón en círculoEs célebre esta unidad de ciencia y espiritualidad, esta unidad que, digamos, es como se suele invocar (a modo de colofón o guinda) aquel tema que podríamos caracterizar más tímidamente como el de la intrincación entre “intuición” y “conocimiento”.

Y esto es algo muy comentado.

Y no nos referimos a los resultados más o menos catastróficos que ambos devenires humanos —en general: “mente” y “corazón”— tienen y han tenido debido a su viaje en común pero en desarticulación… en una especie de auto-presentación que nuestra mente humana en unidad se ha hecho ante sí misma…, presentando esa desarticulación galopante entre mente y corazón, debida a la simple creencia en la separación (a la creencia en lo que en realidad ya está hasta “demostrado científicamente” que es una mentira).

Enfocaremos un rasgo de esta unidad o reunión, como hacíamos a cuento del Quijote, es decir, teniendo en cuenta:

— el indicio que nos dan las visiones de locura, típicas de la locura, como por ejemplo en ese caso prototípico del Quijote,

— y de la “inocencia” de un Sancho que se permite hablar calmadamente con don Quijote —es decir, sin meterle rápidamente entre los barrotes de alguna de esas categorías estúpidas a las que aún hoy estamos tan habituados: “loco”, etc.

Tenemos esa re-unión entre:

— el saber, ese saber digamos más separado, o más “separatista”, de eso que se ha llamado modernamente “conocimiento”…,

— y “lo espiritual”, que se enfoca en un cierto “dejarse hacer”, en cierto fluir desde el interior… en una especie de permiso cósmico que damos interiormente, permiso ante la unidad y la relación… y que hace así posible precisamente el descubrimiento interior y transformativo de esa misma unidad y esa misma relación, pero en nosotros, dentro —y eso es la célebre “beatitud”, como lo llamaban algunos…, o la “iluminación”, etc.

Esa beatitud es el resultado final, por así decirlo, clásicamente, de la ascensión por la escalera de la sabiduría, llamando “sabiduría” a la integración de mente y corazón, pero cuando se permite que sea este último quien “dirija” nuestra vida.

Así que:

— descubrimos nuestro verdadero ser —nos autoconocemos cuidándonos en ese proceso de autoconocimiento que apunta a ese ser,

— gracias al permiso que damos; es decir, gracias a la “fe”, en sentido amplio, ya que “fe” es también ese permiso interior que en realidad le pertenece a todo el mundo (y es por tanto más bien casi siempre una “fe” laica, o abiertamente atea).

Es decir, lo queramos o no, nos reuniremos con nuestro verdadero creador, “padre” cósmico —o si se quiere llamar “madre”—, que siempre fue precisamente aquel tan aparentemente abstracto Amor, amor universal, cósmico (Dios) (y todo lo demás es mero juego, ilusión mental sin consecuencias y que se da en base a jugar con las “reglas” de la separación ilusoria). Leer el resto de esta entrada »

Sancho y Quijote, o la innecesaria necesidad de unir dos “verdades” universales: inocencia y locura   Leave a comment

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La vía “mística” del Quijote, apuntes

Ni para bien ni para mal, sino todo lo contrario, se van hilando entre sí —o van acordándose— varias de las pequeñas certezas a las que la vida nos dirige.

En ese movimiento nos da por volver a mirar atrás a ver qué diríamos ahora de las cosas, con esta nuestra nueva “consciencia” incipiente*.

¿Qué cosas? Cosas que nos han ido llamando aquí y allá, pequeñas catas realizadas en la filosofía, que hace tiempo nos dirigieron —con escalofríos— hacia la simple verdad que nos cuenta Yeshua (“Cristo”) en el pistoletazo de salida de lo que es su Segunda Venida (Venida que vamos a ir siendo nosotros), Yeshua… en una de las vías espirituales hoy más celebradas.

A veces he soñado con repasar amenamente el texto de Cervantes, El Quijote, paso a paso… explicándomelo esotéricamente —quizá incluso sin leer todo lo escrito que sin duda habrá sobre el tema…, toda esa cábala que existirá sin duda sobre Don Quijote de La Mancha.

Normalmente hemos convertido el presente, y nuestra percepción de este mundo, en un infierno más o menos palpable (mucha falta de paz, innecesaria).

Y el Quijote curiosamente nos cuenta una historia que es lo que un día todos vamos a hacer sanamente: soñar dentro de este sueño, que es el mundo. Como “sabemos” que nos dice por ejemplo Yeshua, solo nos “salvaremos” -de esta prisión de la percepción falsa- soñando otra cosa.

Entonces,

La locura tiene una verdad.

La inocencia otra verdad. Aunque solo hay una verdad.

Hay una perspectiva loca de la verdad.

Esa perspectiva loca es el límite que podemos llamar “mentira”, “lo falso”.

La Mentira es pues nada más que el límite de las perspectivas de la verdad.

La locura es vista como “no-ser”. ¿Y quién la ve así? La presuntuosa “realidad”.

La gente, a esos “muy separados” que son los locos…, a los que alucinan…, los sentimos, muy profundamente, como “no-seres”, como no-siendo, como pertenecientes al No-Ser.

Es como si representaran, con todas las consecuencias, la “verdad” que todos hemos venido a creernos en un grado u otro: «la separación es real».

Para venir aquí, a este dantesco infierno, todo hijo de vecino cree, con más o menos inversión de su corazón, que es un ente separado.

Pero, como los locos y sus mentes son igual de reales que las nuestras (y nunca estuvieron, ni sus mentes ni las nuestras, en el cerebro, ni tampoco separadas de nada)… resulta que hay una experiencia de cierta forma real. Leer el resto de esta entrada »

6. El cuerpo y la elevación de la forma. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo

[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor.

Capítulo 6. El cuerpo y la elevación de la forma

6.1 A lo largo de este texto del curso has oído muchas ideas que o bien cambiaron o bien reforzaron las que ya tenías sobre ti mismo. Un curso de amor es un texto de enseñanza, y la meta de esta enseñanza se ha expuesto una y otra vez de tal manera que no olvidases el propósito del aprendizaje en el que estabas participando. Llegó un momento en que tu aprendizaje alcanzó un punto final cuando alcanzaste la meta de este curso, y eso también se te dijo. Digo esto para recordarte que el tiempo de la “enseñanza”, al igual que el del “aprendizaje”, ya tuvieron su espacio, además de sus métodos. Leer el resto de esta entrada »

Publicado 17 julio, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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