Archivo para la etiqueta ‘crear

La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

[Este texto en formato audio, para escuchar desde esta página:
Ir a descargar]

Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana de comentarios sobre el curso de amor… y otras cosas (VI)   Leave a comment

imagen corazón en círculoAhora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.
Esta es la anterior.

Ahora, estas páginas serán más “personales”, comentaremos a veces sobre cosas muy variadas… sin seguir literalmente el curso de amor… y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para enlaces a estos textos o a los pdf enteros del curso, etc.

___
_

I.  capítulo 29
II. lógica biológica
– III. más allá de los buenos deseos
– IV. manifestar
– V. arte del pensamiento

___

I. capítulo 29

En esta entrada vimos algo sobre el cap. 28, aquí pasamos a comentar el cap. 29 (que también fue comentado un poco en esta otra).

Cuando decimos que sentimos la vida en relación y unidad, estamos refiriéndonos a esa unidad espiritual original, más allá del tiempo, a nuestro ser UNA SOLA relación YA con todos… y con todo.

Esa relación siempre está en el “presente”, es un presente, un regalo, en el presente… en el que no nos subimos, no nos montamos… para poder volar en ella a cada instante (pues preferimos inercialmente el miedo).

Así que aquí en el 29 se nos invita de nuevo a retirar nuestra atención del pasado y del futuro imaginario.

Esa unidad es pues la que sentimos por ejemplo cuando nos acordamos de aplicar el tierno recordatorio que hacía este libro en el capítulo 13, el de buscar solo el reconocimiento sutil del “otro”, de “los demás”, del espíritu del otro… en un reconocimiento que nunca contiene algo distorsionado… para ver que, realmente, somos en unidad.

Así “servicio” es lo que hacemos desde ahí, desde esa ternura del espíritu que ya desde siempre es algo “unido”, y que anhela silenciosamente que lo observemos.

El servicio es pues también prolongar el reconocimiento de esa unidad original a través de las sombras del mundo —este mundo que proyectamos para experimentar lo que no somos y que así el Origen se re-experimente sin fin a Sí Mismo desde Fuera.

Recordemos nuestro “mantra del curso”, el colofón del capítulo 32 en forma de frase que despliega el núcleo central:

solo en la relación de un aspecto de la creación con TODO el resto (a la vez, infinitamente), solo ahí… en una especie de relación “infinita”… es donde reside nuestro sentido de ser “únicos”. Y exactamente lo que decía en el 32 es esto:

«Es en la diferente relación de un aspecto de la creación con todo el resto donde existe esa diferencia que tanto aprecias como tu cualidad de ser único. Y solamente en relación eres únicamente tú. La relación es lo único que existe, pues el Amor es relación».

Esa relación es con todos, y ya es.

La idea de “servicio” que está de nuevo presentando aquí, en el cap. 29 (servicio a Dios), hay que enmarcarla en esa relación.

Nosotros ya nos conocemos, ya conocemos todo…, ya “nos” conocemos en el “nivel” del espíritu… el real creativo… y solo venimos aquí a dejarnos mecer “incondicionalmente” por ese mar de “relación sutil espiritual” que en realidad somos… frente a todas nuestras elucubraciones mentales sobre identidades, circunstancias, etc. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (V)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___
_

I.  capítulo 22
II. capítulo 23
– III. capítulo 24
– IV. ¿qué es el error?
– V. capítulo 25
– VI. capítulo 26
– VII. capítulo 27

___
_

I. capítulo 22

Vamos a recurrir a la imaginación, pero de conceptos que toquen a nuestro corazón… como ha dicho en el anterior capítulo 21.

En este capítulo 22 de cierto modo vamos a darle “vida imaginativa” a la expresión: “no hay nada fuera de ti”.

Cuando nos encontramos con algo y alguien, y resulta que además estamos interiormente “en el ego”, con el “ego” como sistema de pensamiento de la separación…, entonces somos divididos por los encuentros…, nos dejamos dividir por la idea de que aquello con lo que nos encontramos está fuera de nosotros.

Nos encontramos con otro y pensamos que aquello que tenemos en común nos deja a nosotros incompletos.

Así, creamos ocasiones donde retenemos en realidad lo que no se puede retener, ya que en el fondo no significa nada: el miedo.

Pero para que nos podamos permitir sentir que realmente no significa nada, hemos de dejarlo pasar, dejarlo atravesar.

Dice en 22.9:

«es en el pasar a través donde el significado ocurre por sí mismo.»

Nos debemos dejar atravesar por los miedos, vengan de donde vengan en apariencia… para que se puedan ir solos, en su intrínseco “no significar nada”.

Si retenemos miedos por nuestra cuenta…, por ejemplo al pensar que algo se nos puede quitar en un encuentro (donde entonces nos habremos identificado con cuerpos), etc…., entonces, estaremos dando significado a algo que en el fondo no lo tiene…, y lo estaremos conservando, el miedo… lo estaremos reteniendo, y por tanto, al final, lo tendremos alojado como resentimiento, como resentir, como remordimiento, etc., etc…., y terminará “creando” todo aquello que pensamos que en el fondo ya no queremos: los efectos del miedo, es decir, tristeza, impotencia, cansancio vital, etc. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___

_

I.  capítulo 13: la definición del “plan divino”
II. capítulo 14
– III. capítulo 14 (II): la adoración verdadera; los universos privados
– IV. capítulo 15
– V. capítulo 16
– VI. capítulo 17
– VII. capítulo 18
– VIII. capítulo 19
– IX. capítulo 20
– X. capítulo 21

___
_

Este núcleo invulnerable…
que fue creado sin límites…
… siendo ese Amor que está detrás de todo…
… y como “en medio” de todo, en este universo…
… como si fuera una Única Relación con todo…
y que permite la proyección de todo un universo…
… ese núcleo…
… quienes no tengamos un mínimo respeto por ese núcleo garante de toda una eternidad…
… podremos ver a veces este poco respeto reflejado en las vidas…
… sintiendo lo poco que reclamamos o reivindicamos nuestro poder de ser quienes realmente somos aquí… en esta pantalla-mundo…
… en esta pantalla reducida de “expresión”, la que llamamos “mundo”…
… ese mundo que está a nuestro servicio para la plena expresión del Ser Que Realmente Somos (amor en la Creación, como una sola relación santa)…
… igual que nosotros, a la vez, estamos de cierta manera al servicio de ese mundo como una recreación en la creación de lo realmente Nuevo…
sirviendo a la Creación…
a la creación interior…
… para dejar pasar a Dios a este mundo de sombras…
… para dejar pasar la mirada del Amor…
… y el verdadero Poder…
… mediante nuestra resurrección aquí.

___
_

I. capítulo 13

Llegamos al crucial broche final de esta primera etapa del curso de amor, de 13 capítulos, con aquel inspirador Preludio y la Introducción del principio.

Aunque este es un curso sin muchos ejercicios, esta especie de “test” que nos presenta en el 13 de una forma desenfadada, como siempre… este test… nos confronta enormemente, pues hay muchas personas ante los cuales no querríamos hacer este “ejercicio” en todo su detalle, con toda la tranquilidad que se requiere, y con la disposición a abrirse a algo tan amablemente sutil (aunque solo sea “en la imaginación”).

En esta etapa del curso ya hemos abordado lo más tormentoso de nuestras creencias “separatistas”… el sistema del ego… que ha sido abordado indirectamente, pues solo a partir de ahora, del cap. 14, hará un nuevo tratamiento directo del asunto del “sentirse especiales”, del “especialismo”, es decir, de nuestra separación elegida como sustitución del Amor. Como sabemos, usamos esa separación para intentar “dar cuerpo”, en estos cuerpos, a “la ilusión”, es decir, al sentido de “ser especiales” en tanto que “yoes separados” según dicte “el ego”…, un “ego” que en realidad nos quiere solos y nos quiere muertos (en la representación ilusoria de los cuerpos).

En ese abordaje indirecto hemos visto qué recursos más “divinos” 🙂 utilizábamos para nuestro autoperdón… viendo cómo en realidad asociamos el amor con el dolor… viendo qué es lo que nos hace retener un núcleo duro central… viendo lo que nos hace apartar, con toda lógica, el amor del mundo… o viendo lo que nos hace buscar miedosamente equilibrios, equidad egoica…, entre lo que damos y lo que recibimos… etc. Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (III)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___

_

I.  todo es un regalo
II. nada es lo que parece
III. capítulo 10
– IV. apariciones de “la virgen”
– V.  capítulo 11
– VI. capítulo 12
– VII. una breve conversación básica de refuerzo mantenida con A.

 ___
_

Nuestra disposición a ver todo en “modo mundo real”… la podemos practicar con todo…
Solo hay una vida.

Cualquier cosa que veamos en la vida, y que no queramos sentir como un REGALO… nos aparta de la unidad real de amor… pues estaremos usando esa cosa para ello: para apartarnos a nosotros mismos… al no “sentir regalo”.
Los clavos de la cruz seguro que Jesús los sentía como regalo… “subido” seguramente a su “Yo en Unidad de Amor”… ya que siempre debió estar “consciente” de estar con Él… en una sola vida… en un solo corazón…
como todos en realidad estamos: cada uno en su posición en la Unidad de Amor…, allí con Él…, mirando la película de cuerpos… viendo “solo espíritu”.
Cultivemos “regalo” situándonos ahí… dando espacio para que aparezcan “percepciones verdaderas”.
Mientras el Espíritu Santo nos habla muy bajito…
🙂

I. Todo es un regalo

Vamos a adelantar como dijimos un paso más, solo hasta T-I.2.
…para motivar una especie de “práctica”, una práctica de “anudar cielo y tierra”… mientras repasamos de nuevo el primer libro.
Como vemos, en el curso se iba ahondando el significado, el “sentir”, de aquel compromiso que hacíamos al principio: el de “dedicar todo pensamiento a la unión”.

Por “aplicar el arte del pensamiento” se entiende un paso más en dicho compromiso, para profundizar en el hecho de que esa unión es Unión con y en la Unidad de Amor…, que todo lo integra… todo lo abraza… todo lo trasciende… y a la luz de todo lo sentido, lo vivido, lo entendido… en el primer libro:- el papel de la imaginación… el hecho de que somos un ser de intersección… que hace productiva esa intersección como algo que permite que el sentido se dé por sí solo, y crezca a través nuestro… sin interponernos en la realidad del sentido… del significado…- la “necesidad” de “bajar” al Abrazo… al centro del Ser o Yo en Unidad…

– el hecho de que somos mente que alberga el cuerpo… somos un ser espacial… un “ser en el espacio”…

– nuestro ser espiritual… un sutil ser espiritual en unidad, donde todos estamos en todos…, sin rencores…, donde, en la mirada de todos, podemos encontrar aspectos de “nuestro espíritu”…

– y nuestro “mantra” preferido del cap. 32… ese que aglutina de cierta manera lo más elemental sobre la relación…, y que ahora repetimos aquí abajo.

El texto del final del primer libro, en C32, donde se daba nuestro “mantra preferido”… era este (que comentamos por pasos):

 «La manera en que experimentas la relación con cada aspecto de la creación es diferente a pesar de la unicidad de la creación.»

Comparemos la creación con un cuerpo biológico, con el nuestro.
Nuestro cuerpo es una unidad única, es decir, una unicidad…, una unidad integrada de múltiples funciones, aunadas todas para terminar dando un resultado único, una apariencia única, en “el mundo exterior” –así que este es el sentido de “unicidad”.

Imaginemos que nosotros fuéramos una célula, dentro de un tejido concreto del cuerpo, una célula por ejemplo del hígado.

Somos esa célula del hígado, ahí encerrada.

Esa célula, aunque no lo vea, podría experimentar o sentir, dentro de sí, su DIFERENTE relación con cada aspecto del cuerpo, experimentando así la UNICIDAD de ese cuerpo.

Esa célula YA tiene y YA es una diferente relación con cada aspecto, con cada otra célula.

Ella puede sentir, si quisiera, y de forma diferente, por ejemplo a las células encargadas de la creación de hueso…, o podría sentir el fluir de un glóbulo rojo por la sangre…, o a una célula encargada del crecimiento de un pelo… o a otra dedicada a la absorción intestinal.

Con todas esas cosas, con todos esos comportamientos celulares…, nosotros…, como célula diminuta en el hígado, también única… nosotros…, estaremos relacionados con todo…, gracias a la unicidad viva y dinámica que es este cuerpo único donde nos encontramos y que nos engloba o abraza en su “garantizar todas las relaciones”, al simplemente Ser Uno, Ser Único.

Nuestro “mantra” continuaba diciendo esto:

Leer el resto de esta entrada »

Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (II)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

___

_

I. el preludio y la percepción verdadera
II. otra vez el tonto del bote
III. retener
IV. muerte y luz
V. más sobre la muerte
VI. capítulo 9
VII. capítulo 8
VIII. Santa Teresita
IX. De nuevo el capítulo 9. USAR frente a CREAR
– X. una mirada no identitaria a las ideologías, la vida y los valores

Ya “sabemos”…
que todo era un despliegue cósmico impresionante para jugar a estar solitos 🙂 …
solitos en el mundo de lo relativo…
y así poder re-engrandecernos…
al redescubrir lo que sí somos…
al redescubrir de nuevo el Sí 🙂  …
en unidad con el Creador personal que nos creó a nosotros mismos como futuros “creadores personales”,
en una ascensión eterna en la verdadera gloria.

 ___
_

I. El Preludio y la percepción verdadera

En el curso de milagros teníamos una primera “bofetada” cariñosa, una bofetada a nuestro modo usual de estar en el mundo.En esa actitud, como sin querer y sin ser muy conscientes de ello…, íbamos pensando que tiene que haber algún tipo de SEPARACIÓN real (y, como el pensamiento de cierta manera “crea” nuestra experiencia…, y como la separación conlleva de cierto modo “miedo”…, entonces, así nos va 🙂 ).

Por eso, en ese “primer” curso de milagros se tenían que dar las afirmaciones más básicas y universales, en cuanto afirmaciones que puedan empezar a desestabilizar la base de nuestro sistema de creencias…, para que dejemos de valorar nuestra perspectiva usual.

Esa perspectiva la podríamos llamar:
– “valorar hacia fuera”…,
– “mirar fuera intentando SER lo de fuera”… etc.

Es una actitud que alimenta una idea muy “loca”… : la de que hay algo “afuera”…

Y esto a su vez alimenta la idea de que esa cierta “consciencia” más elemental que somos en un primer momento…
…esa consciencia que da pie a todos estos juegos en cuerpos…
…alimenta la idea de que esa consciencia estaría realmente dentro de un cuerpo, de un cuerpo separado del “afuera”.

La puerta de salida de esto, de esta separación…, de esto que nosotros mismos hemos elegido para obtener experiencia “en separación”…, la salida… lo que nos daba la posibilidad de “salir de esto”…, tenía un nombre en el curso de milagros, y que podríamos decir así:

crecer en percepción “verdadera”, en percepción “corregida” o “correcta”, percepción “recta”.
Leer el resto de esta entrada »

Día 39. Quién soy Yo para ti. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido a Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres libros, fue publicado en un solo volumen, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor

Día 39. Quién soy yo para ti

39.1 Amada mía, amado mío,

39.2 Ahora es el momento de llegar a tu propio descubrimiento de quién Soy Yo para ti. Nadie puede darte esta respuesta, ni siquiera yo, porque esta es la naturaleza de quienes nosotros somos. Los seres individuados son quienes son en relación el uno con el otro. Leer el resto de esta entrada »