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Potpurrí de noviembre (2018): ¿Muñecos? Lorber y Urantia se complementan. Política y espiritualidad (base)   Leave a comment

(enlace al audio en ivoox)

foto de malva; florEn este episodio de “mezcla” o potpurrí, en el canal de audios y audiotextos “Radio” UnPlanDivino… vamos a comentar tres temas interesantes que nos parecen divertidos o incluso emocionantes (como materia para conversar, sentir…).

Tratamos sobre varias cosas que últimamente nos importan (debido al resto de audios que estoy grabando… con la lectura de los libros de la revelación de Lorber, por ejemplo, etc.):

1. Tratarnos como muñecos
En primer lugar, tenemos el hecho de que nos tratamos como muñecos: nos metemos en muchos campos de radiaciones (wifi, etc.), como si fuéramos muñecos de trapo que se pueden introducir en hornos de microondas, y no pasa nada.
Simplemente hacemos eso… y por lo tanto, con ello no estamos criticando, sino diciendo lo que hacemos.
A raíz de esto, en el audio comento brevemente que el tema de “no identificarnos con el cuerpo” (ni con el planeta, etc.) es para así poder expresar nuestro ser de amor… es decir, es para poder expresar más cuidado, más amor… a través del cuerpo… en el planeta… y lógicamente no es para ser simplemente descuidados o cínicos (aunque en algunas fases quizá casi sea hasta necesario serlo).
Los personajes en la pantalla de un cine cósmico (que es donde estamos), al estar identificados con el personaje, y no con el amor, no pueden tratarse “bien” del todo (ni a sí mismos ni a los demás)*.

2. La complementariedad de la revelación de Lorber y de la del libro de Urantia.
Sobre este tema, nos centramos en un aspecto:
el de la vida consciente como algo que es en realidad una constante en todo el universo.
Los planetas y los astros de todo tipo estarían casi todos habitados, según la revelación de Lorber.
Si eso es cierto, no sería incompatible con el libro de Urantia, cuando este nos revela los astros que nuestra tradición llama “cielos”.
No sería incompatible, porque este último libro se estaría centrando, más bien, en revelarnos los astros “del futuro”… es decir, los que más nos importan, ya que son el marco donde se representará el destino de nuestra personalidad… el marco donde ella podrá seguir su crecimiento.
Son las sedes planetarias artificiales, que, además, según el libro de Urantia, fueron construidas incluso antes de que se desplegara todo el drama evolutivo que vemos por ejemplo aquí en nuestro mundo (en este sistema solar, y en tanto que tal, pues somos altamente dependientes del Sol).
Entonces, el hecho de que los astros evolutivos (incluso el Sol) estén habitados por “formas de poder creativo”, formas de proyección mental… con cuerpos de todo tipo… no es lo más relevante.
Pero, como también comentamos en el audio… si eso es cierto, sí que nos da una especie de aviso, o de puntapié mental… sobre cómo de autoengañados estaríamos en esta matrix de creencias humanas (con toda la manipulación en que consisten en gran medida las teorías básicas que aprendemos y repetimos como loros desde la escuela sobre el universo, el planeta, la Luna, etc…. y lo que dicen los medios oficiales de comunicación, o la NASA, etc.).

3. Política y espiritualidad.
Al final, tratamos sobre un tema básico: la polítíca es intrínsecamente espiritual (pues en el fondo trata del proceso de ir del miedo al amor).
Y la espiritualidad abarca la política (debido a muchos de los conceptos más básicos que aparecen en varias revelaciones… conceptos y observaciones muy simples, y muy aliviadores… y que, en el audio, comentamos un poco para el caso del libro de Urantia).

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Para ver el índice de algunos de estos audios y audiotextos,
en esta web,
acudir a esta página (índice de “textos propios”).

¡Gracias! 🙂

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Notas en asterisco:
*
En este sentido, parece que vivimos en una época donde incluso estarán mutando, de diversas maneras, en diversas líneas de probabilidad… estaran mutando, decíamos, las coordenadas incluso biológicas en las que nos encontramos ahora y en el futuro.

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Constelados con nuestra “familia cósmica”: ejercitando el “perdón cósmico”   2 comments

M42. Nebulosa de Orión (Fuente wikipedia: por Rochus Hess)

«Según esta manera de hablar, vuestros pensamientos siguen ciertas leyes. Su comportamiento y su actividad obedecen ciertas leyes que no comprendéis, a pesar de que decís que vuestros pensamientos son vuestros. Así pues, de manera independiente a vosotros, otros tipos de conciencia los manipulan como fenómenos naturales siempre cambiantes. La conciencia innata en este tipo de sistemas no es consciente del origen de estos fenómenos, ni tampoco de vuestra realidad. Ellos toman la evidencia que aparece ante sus sentidos como realidad, al igual que hacéis la mayoría de vosotros, y ni siquiera se les ocurre que estos fenómenos se han originado fuera de su propio sistema.» (Habla Seth II)

«… hablando en términos generales, ningún objeto físico puede construirse, ni ocurrir ninguna acción, sin lo que a ustedes les agrada llamar su­gestión. Ninguna acción ni ningún objeto material puede percibirse sin una aprobación y un deseo internos. Tras toda acción y toda construc­ción, se halla ciertamente la sugestión.
» La sugestión es, ni más ni menos, un deseo y una aprobación inter­nos para permitir que ocurra determinada acción; y este consentimien­to es el gatillo que dispara los mecanismos subconscientes que les per­miten construir datos internos en realidad física.» (supongo que con el último “construir” quiere decir fabricar, convertir, datos internos en realidad física) (El material de Seth)

Índice:
— Todos estamos constelados familiar y cósmicamente.
— Curación y constelación cósmico-social-tecnológica.
— 
Experiencias de conciencia fuera de lo normal: George Kavassilas, Inelia Benz, el material de Seth, Luis Fernando Mostajo Maertens, Jesús Torrellas, Santiago Rubio, etc.…: a la luz de ‘Un Curso de milagros’ y a la vez “dando luz” a la metafísica del Curso de milagros (o del mutuo y constelado enjaulamiento del espíritu —’granjas de egos’— entre 3D y 4D… y alusión a otras lindezas similares)
— Sobre la historia de “la humanidad” en el sueño; lo que podemos esperar en “el futuro”.
— A modo de conclusión (y notas a añadir y elaborar)

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Todos estamos constelados familiar y cósmicamente

Aunque en último término solo podemos curarnos nosotros a nosotros mismos porque todo está en la mente, resulta que como en realidad somos una sola mente, siempre estamos por defecto constelados inconscientemente —o intrincados— con nuestras familias, amigos, etc. (y en ese “etc.” vamos a incluir, por supuesto, todo tipo de conciencia-ego en el universo).

Es decir, viéndolo desde cierta perspectiva, nunca hay problemas individuales ni pensamientos privados; pero, si somos una sola mente, la única salida es responsabilizarse cada cual completamente de “lo suyo”.

Hablemos más de esto último. Por un lado, en un universo de cuerpos separados, como el que vemos o soñamos ahí fuera… es inevitable vérselas con “la separación”; pero, tal separación, que podría ser interpretada siempre de forma “neutral”, es interpretada más bien —y más o menos inconscientemente— como ataque —y de formas caóticas, desde la infancia.

Es decir, nuestra mente viene al universo a confirmar una carga de auto-ataque (ego), es decir, una carga de separación a nivel mental —aunque una separación siempre ya interpretada con dicha carga no neutral de ataque (auto-ataque = culpa).

Dicha confirmación (de ego) es obvio que es facilitada, y enormemente, gracias al programa de cuerpos —primero indefensos, que luego crecen hasta la edad adulta—… es facilitada por tales cuerpos y por el “programa” en el que se ven envueltos (una especie de destino genético fuera de nuestro control), puesto que dichos cuerpos —y en general el programa que llamamos “naturaleza” y “sociedad”…— son algo que se interpreta básicamente como susceptible de “abandonar”… de “atacarnos”… Así, los cuerpos nunca están meramente separados, sino que su sustancia mental en tanto que separados (según el ego como gran programa a nivel mental…)… su sustancia sería el ataque (y es obvio que en la infancia se tienen muchos motivos aparentemente claros para pensar así, pues como dijimos precisamente ocurre que venimos como “seres indefensos”).

Entonces, por duro que suene, aquella intrincación con familia, amigos, ambiente, etc., consiste en compartir ataque. Toda separación imaginada (imaginada gracias a la “prueba” aparentemente obvia de los cuerpos ahí “fuera”, separados…)… toda separación fantaseada es siempre acompañada por una carga de ataque (es decir, con un sentimiento generalizado de auto-ataque, es decir, la llamada “culpa”). Este sería “el mensaje” que cargaría y recargaría constantemente nuestra mente, y ya desde el estado fetal. Esta labor sería la del ego, desde siempre, en tanto que viene a confirmar identidad separada en mil formas diferentes, en mil personalidades diferentes (“todos somos diferentes”).

Tal auto-ataque es como si se guardara, inconscientemente, y ya desde nuestra primera infancia, donde por ejemplo tenemos que asimilar que la madre no es un “recurso” que está siempre ahí para nosotros y tal cosa la interpretamos “a la torera”; es decir, en el programa siempre ya hay expectativas destinadas a “fallar”… pues eso es el ego… en una especie de queja de fondo, constante, ya que como dijimos interpreta la separación con esa carga de auto-ataque llamado “culpa”. Tal asimilación, que nos separa individuándonos (que solo es “fatídica” por la interpretación mental que siempre inconscientemente hacemos… pero que es, además de “fatídica”… obviamente necesaria… necesaria una vez que creemos estar solamente en el mundo)… dicha asimilación… la obtenemos haciéndonos fantasías… es decir, mediante la creación de imágenes ilusorias en nuestra mente (tomando aquí la palabra ‘imagen’ en un sentido general, en de la mente ampliada).

El ataque es pues la sustancia de toda “relación”, pues el amor en realidad apunta hacia afuera, a la expansión (a tal amor podríamos llamarlo “amor espiritual”).

Entonces, si os dais cuenta, normalmente no existe nadie a quien libréis de todo tipo de reproche, de juicio que en general es “condenatorio” (lo sea sutilmente o no)… y por el motivo que sea. Y esto es lo que en el fondo nos “une” en las relaciones de tipo especial, donde guardamos secretos, expectativas, proyecciones, etc.

Es decir, sea cual sea el motivo por el que sentimos molestia con los aspectos de otras personas… aunque parezca mínimo o sin importancia… si miramos bien, nadie se salva en nuestra mente, siempre hay algún motivo de molestia… siempre hay algo que tachar en alguien (lo que se traduce en que siempre estamos reciclando la carga de auto-ataque o culpa con la que venimos como egos). Es decir, siempre conseguimos alimentar la sensación de ser diferentes mediante algo que —más o menos conscientemente— pensamos que “mejoraríamos” en los demás… que éstos tendrían que “mejorar”… o bien mediante algo sobre lo cual juzgamos que los demás son “mejores que nosotros”. Y esto lo usamos, entonces, desde niños… y para nuestra constante creación de identidad… ya sea “buena” o “mala”, sobre ese bajo de fondo de ataque. Este el mismísimo movimiento que arma el infierno del ego, ese ego que, como dijimos en otros lados, viene aquí a buscar confirmarse en tanto ego, como identidad separada (la esencia que nos une separándonos en el infierno caótico del ego: todo el mundo tiene una historia personal, identidad…).

Dicho de otro modo, también podríamos decir que lo que se comparte al compartir tal ataque es falta de perdón (“cósmico”, porque en último término no vendría de ningún lado); y este ataque es el remanente o “producto” de las interacciones espejeantes del ego… y conformaría la sustancia de las “relaciones especiales” con familia, amigos, etc. Y como dijimos: es la base de nuestro sentirnos especiales, diferentes.

Pero este tipo de intrincación además seguramente se extiende, como decíamos —y desde siempre— a toda la conciencia-ego que conforma el universo, y sea como sea que esté encarnada. Es decir: seres humanoides de todo tipo estarían desde siempre intrincados con “nosotros” en múltiples tipos de relaciones especiales, si bien esto quizá solo parezca ser “importante” para las supuestas “élites” del mundo; tales “élites” seguramente mantienen desde siempre con todo el secreto que pueden dicha interacción o esa “permeabilidad” entre los “tipos de conciencia-ego” por el universo (humanoides diversos, etc.). Estos tipos humanoides es de suponer que, en todos los niveles, estarán seguramente mucho más unidos a nosotros de lo que podríamos pensar por haber nacido aquí en la Tierra (es decir, por haber sido “condicionados” por nuestras culturas… cuerpos humanos… en esta determinada “granja de egos”, la “humana” —y más quizá en la cultura moderna… que en cierto modo podríamos entender que se dedicó ex profeso a liquidar testimonios (indígenas, etc.) y que aún gasta muchas energías en mantener una cierta normalización ambiente que a mucha gente pone nerviosa, pues parecen infinitos los casos de gente que “conoce” por experiencia propia esta realidad).

Curación y alusión a la constelación cósmico-social-tecnológica

Y bien, pero a la vez todos estamos enganchados a una especie de campo que perdona y deshace las consecuencias de todo ataque… y que hace tal cosa “por nosotros”, que hace absolutamente todo… pero si le dejamos (y hay que ponerse muy simples, inocentes, a veces, para dejarle “curarnos”). Esto lo podréis comprobar en ciertos tipos de terapias, donde en realidad os curáis vosotros a vosotros mismos enganchando más o menos inconscientemente ahí (pues ese “ahí” es un lugar donde también somos); este engancharnos con dicha fuente de los cambios de percepción o “milagros” es un proceso simple pero incomprensible para nuestro ego… un proceso que en realidad es generalizado, de “perdón” generalizado.

Para un tal campo no existen límites en cuanto a qué consecuencias del ataque se pueden deshacer, es decir, en cuanto a deshacer las consecuencias de ese ataque constante mental que es la base de todas nuestras personalidades —la base de nuestra falta de perdón sistemática conformadora de ego (más o menos “sano” para el mundo, aquí da igual “la normalidad”, pues todos estaríamos locos de remate).

Y además, como dijimos, estamos aprendiendo que todo en el universo es mental. Así, también podría ser útil aprender a mirar nuestros sistemas técnicos-tecnológicos-sociales, etc., en tanto que son ciertas implementaciones de dicha intrincación cósmica, la intrincación que pueda tener nuestra capa de consciencia-ego (ataque-culpa) “humana”… con las demás que están solo aparentemente separadas. Así pues, sistemas de todo tipo, y de forma global… estarían relacionados con faltas de perdón “cósmicas” (y vienen de aparentemente muy lejos en el tiempo quizá… y se mantienen quizá a oscuras para precisamente seguir alimentando relaciones especiales, donde los egos espejean (ya hablamos del secreto que alimenta nuestra diferenciación en relaciones especiales, lo cual es el truco del ego, lo que vinimos a buscar aquí al universo hasta que nos demos cuenta de que más bien somos espíritu y todo está “perdonado”, en cuanto queramos elegir tal cosa)).

Así, estas intrincaciones y estos sistemas vemos que conseguirían a menudo hacer todo más “masoquista” (vemos por ejemplo el actual paradigma del esfuerzo y el trabajo en la humanidad…)… o todo más megalómano… más egoico-“masivo”… etc. Por ejemplo, el antropocentrismo actual, artificialmente creado (lógicamente)… sería solo un aspecto más… y sería un antropocentrismo que oscurecería, por defecto, obviamente, el hecho de que siempre habríamos estado en contacto con otros tipos humanoides. Es decir, todo lo que tenemos a nuestro alrededor podría verse como la huella de nuestra constelación “familiar” humanoide ampliada a nuestra “familia cósmica” (y recordemos que a menudo en las familias es donde la gente peor se lleva 🙂 ).

Experiencias de conciencia fuera de lo normal: George Kavassilas, Inelia Benz, el material de Seth, Jesús Torrellas, etc.…: a la luz de ‘Un curso de milagros’ y a la vez “dando luz” a la metafísica del Curso de milagros (o del mutuo y constelado enjaulamiento del espíritu —’granjas de egos’— entre 3D y 4D… y alusión a otras lindezas similares)

Es fascinante ver qué bien encajan  las experiencias de conciencia “fuera de lo normal” con lo que hablamos en el blog últimamente; es decir, con ‘un curso de milagros’ (es decir, con este material “espiritual” que es “no-dualista puro”).

No somos expertos en esto, no somos por ejemplo “ufólogos“… pero estos testimonios muy directos que enlazaremos abajo son realmente fascinantes, por lo integradores o completos. En el caso de Inelia Benz, no se tratará de hablar de “extraterrestres”, sino simplemente de mostrar cómo se siente más conectada desde siempre a la Fuente… en una conexión que normalmente a nosotros nos costaría mucho más y que por otra parte no es algo que podamos forzar así como así (ya que incluso normalmente no lo queremos hacer).

Hemos dicho que:
— al igual que en una familia existen por así decirlo “lazos inconscientes” que parecen obligarnos a repetir patrones —digamos que debido a una fidelidad inconsciente al sistema—, y siendo el ego precisamente este ciclo absurdo de repetición de patrones, de identificación, de conformación de identidad o individuación demente…
— en la familia cósmica estaríamos “constelados”, intrincados en redes de “problemas”, de individuaciones, en este mismo sentido de “lazos inconscientes” (con “otros humanoides”). Leer el resto de esta entrada »