Archivo para la etiqueta ‘psicología

La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

[Este texto en formato audio, para escuchar desde esta página:
Ir a descargar]

Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

Las madres como “fábrica” de machistas y de potenciales maltratadores y asesinos (más sobre las dolorosas consecuencias tragicómicas de no haber implantado el “carnet amoroso de padre-madre” :) )   4 comments

[Este texto para su escucha, en formato audio (en este botón y en el enlace):
Ir a descargar ]

parque

Dicen que muchas mujeres siguen educando a los hijos de forma machista.

¿Qué quiere decir “machismo”?

En realidad quizá sea más preciso decir que las mujeres (y los hombres) educan a los hijos de forma demencial, loca.

Literalmente mucha gente hoy cría a los niños potenciando la posibilidad de una literal locura de las personas, una literal enfermedad.

¿Por qué?

Se cría a los niños año tras año lanzándoles mensajes contradictorios. Y creo que el machismo, o los potenciales asesinos y maltratadores, son uno de los resultados más espectaculares que derivan de tal práctica “educativa”.

¿Qué es eso de “mensajes contradictorios”?

En realidad es un tema muy célebre en psicología, y es tan tragicómicamente divertido… que es una pena que no hayamos tratado más sobre ello en clases sobre psicología básica en la escuela elemental 🙂 .

Este proceso, el de ofuscar a las mentes infantiles con “mensajes contradictorios”, se llama doble vínculo (double-bind).

Es un proceso que queda ejemplificado en tres sencillos puntos, y que en seguida ponemos; el ejemplo es relativo al tema del “machismo”, y en él concretamos y ampliamos el sencillo esquema que aparece en el artículo que acabo de enlazar sobre el doble vínculo. Primero ponemos el esquema sin desarrollar, y luego con algunos pocos comentarios:

  1. El niño varón tiene que hacer tareas domésticas, debe hacerlas.
  2. En realidad, y a la vez, no tiene que hacerlas, no debe hacerlas.
  3. No se pueden hacer comentarios sobre lo absurdo de la situación –sobre esta contradicción.

Y desarrollándolo un poco más:

  1. El niño varón debería hacer tareas domésticas, o hacer más tareas.
    La madre quizá siente profundamente que lo lógico es eso.
    Y quizá hasta a veces se lo exprese al niño… y por tanto quizá el niño tiene claro, al menos a ratos, que sí, que tiene que hacer las tareas –aunque es muy importante tener claro que con los niños no hace falta que las cosas se expresen explícitamente, pues en realidad lo captan todo.
    Y además es bueno quizá tener en cuenta que a la mayoría de los niños les gusta mucho participar y sentirse queridos –es decir, sentir que ayudan.
  2. Por otro lado había y hay, en ciertos entornos, unas creencias muy claras que dicen que un niño pequeño varón no debe hacer ese tipo de tareas –o bien casi ninguna tarea–, lo que entra en conflicto con el primer punto.
    El entorno de las madres a veces actúa de forma muy visible, pues puede incluso que convivan con los abuelos, es decir, con sus propias madres y padres, reforzando las ideas distorsionadoras de muchas abuelas y abuelos.
  3. Además, y aquí está lo más pasmoso… no se pueden hacer comentarios sobre lo absurda o lo incomprensible que es la situación.

Este bloqueo, por llamarlo de alguna manera… el del punto 3… es muy chocante. Leer el resto de esta entrada »

La necesidad de instituir un “permiso” para ser padre/madre   2 comments

[Botón para escuchar la lectura de este texto desde aquí:
Ir a descargar ]

parque

Otro de los rasgos más tragicómicos de nuestra sociedad quizá sea el de que no tenemos una educación profunda y divertida para los “futuros padres” en torno a lo que conllevan los niños.

Y el ambiente que absorben los niños de pequeños es muy importante (literalmente lo absorben).

Esto es tragicómico porque es como una inmensa muestra de masoquismo generalizado, relacionado quizá con esa extraña frase hecha que dice que “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Es tragicómico tener un “carnet” o permiso de conducir automóviles, y no tenerlo para los hijos.

Y es que estamos viviendo una gran mentira, porque nosotros no somos animales, es decir, nuestro entorno no es directamente “natural” o “biológico”, sino cultural. Es decir, no salimos de nuestra guarida y nos comemos lo primero que nos encontramos por ahí, como hacen básicamente los animales.

Nosotros interaccionamos primero con un entorno de ideas materializadas e instituciones, y de gran parte de la humanidad casi literalmente se podría decir que “come dinero”.

Igualmente, por eso mismo, si queremos que las cosas funcionen con alegría, armonía, abundancia… no debemos dejar que los padres tengan hijos como los tienen los animales, es decir, “espontáneamente”.

Si queremos vivir en paz no nos podemos engañar: lo humano no es “espontáneo” en ese sentido.

Para nuestro estado humano lo “natural” sería que hubiera mucha comunicación en torno a la crianza, es decir, que los padres tengan una educación profunda, divertida, amable… sobre lo que significa la crianza, el amor, etc., pues, como hemos dicho, está demostrado incluso “científicamente” que los primeros años de los niños son fundamentales*.

Es decir, no hablamos de aplicar prohibiciones o restricciones, como las que creo que hay explícitamente en China en cuanto al número máximo de hijos… sino que hablamos de “saberes”, de sabiduría… es decir, de comunicación amable sobre la realidad de los sentimientos y de las necesidades de los niños y de las personas cercanas a los niños en general. Leer el resto de esta entrada »

Identificarse para protegerse de lo que nos lanzan mentalmente “los demás”: el acto mediante el que conseguimos “no ser nosotros mismos”, y con el que nos provocamos muchas enfermedades   1 comment

Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio:
(Ir a descargar el audio)

seta

Hay un par de curiosas sesiones breves de Seth (52 y 53), donde apenas puede hablar a través de Jane, y se tiene que despedir muy pronto, pues Jane tiene un intenso dolor en el cuello (para leerlas en formato texto, ir al índice de Seth donde está enlazado también el pdf).

Seth, en la sesión 52, termina dando algunas pinceladas más sobre los modos y los motivos por los que nos provocamos a nosotros mismos las enfermedades.

Al final, Seth tiene la oportunidad de contar, en esa sesión (y curiosamente lo cuenta a través del mismo subconsciente -el de Jane- que en ese momento se está provocando esa dolencia… 🙂 )… tiene la oportunidad de contar… algunas de las razones por las que es ella misma quien se provoca la dolencia.

Lo que cuenta Seth tiene que ver al final con cómo sucede que, en la vida, “conseguimos” no ser nosotros mismos… es decir, tiene que ver con cómo “usamos” a los demás para no ser nosotros mismos… mientras vamos viviendo la vida sin querer “sanarlo” todo.

En este caso, el dolor de cuello de Jane le sirve a ella para identificarse “de forma subconsciente” con su madre, con quien tiene cierta relación conflictiva.

Es decir, para facilitar esa identificación con su madre, Jane utiliza un dolor de cuello que la sintoniza con su madre, pues esta había estado postrada en cama muchos años y con dolores parecidos.

Una vez que Jane se identifica así con su madre (usando entre otras cosas ese dolor)… una vez que se identifica “mágicamente” así… puede entonces evitar (o eso cree, eso creemos todos cuando lo hacemos)… puede evitar… las proyecciones que percibe que su madre “dispara” contra ella, pues efectivamente la madre de Jane acusaba a su hija, a Jane, de ser la causa de su artritis, desde el parto (cosa que le reprochó de hecho en alguna ocasión).

Así que en vez de responsabilizarnos del dolor y de las proyecciones, nos identificamos con el otro para ponernos en su lugar (por ejemplo en su lugar de “enfermo”), y así intentar evitar las proyecciones que vienen de él, que nos lanza… pues una vez que en nuestra imaginación “somos el otro” (por ejemplo gracias a ese dolor de cuello), entonces parece que ya no nos van a poder llegar las “flechas” que salen de ese otro ser que nos odia, o que nos acusa… etc.

Así es que nos intentamos librar mágicamente de las flechas o las proyecciones que ese “otro” nos lanza.

Pero al final, como vemos, lo único que conseguimos así es no ser nosotros mismos. Leer el resto de esta entrada »

Lo que aprendemos con Seth (¡reSethéate!): nuestros muchos yoes, la separación dentro de la separación… la resonancia de los sentimientos   Leave a comment

imagen corazón en círculoHemos comentado ya cosas sobre la canalización de Seth en este blog; este mismo tema de las probabilidades ya fue tratado rápidamente. También traduje lo mejor que pude un capitulillo de un texto que creo que no está traducido.

Es muy interesante la mirada de Seth, y ya fue muy útil para mucha gente.

A todas luces parece que ha marcado mucho “nuestra cultura” (popular y no tan popular)…, pues sus conceptos riegan las películas más taquilleras, y esto no debe ser una casualidad (aparte de estar en otros tipos de “producciones culturales”).

Seth anuncia de forma maravillosa lo que iba a ser una especie de nueva época de transición para nuestras artes populares… inspirando a veces directamente seguro que a muchos cineastas, escritores, sanadores, escritores “New Age”, etc.

Es muy útil, también, porque su escritura está despojada de vocabulario religioso, y al mismo tiempo trata de cierta forma de exactamente el mismo “problema”… tratando de lo mismo que puede estar tratando Yeshua: de temas fundamentales como el de “la separación”, la separación con respecto a nuestro “ser interior”, nuestro “ser ampliado” en conexión perfecta con la fuente de todo (de la propia vida de nuestras funciones corporales por ejemplo)… es decir, ese ser que está, por así decirlo, “más” en conexión con todo y en conexión productiva simultánea de todo, más allá del tiempo, en mayor reconocimiento de la unidad de Amor (la Mente-Una… que en cualquier momento —al elegir solo amor— hace naturalmente que todo nuestro ego-yo pase a ser mecido en la verdad cuando así lo queremos plenamente desde aquí).

Leer el resto de esta entrada »

La dependencia y ser bondadosos   Leave a comment

Azalea, de Martin LaBar (going on hiatus), en Flickr

Azalea, de Martin LaBar (going on hiatus), en Flickr

Índice:

— La energía asesina de la dependencia.
— ¿Cómo se fabrica todo esto?
— Ser bondadosos. El “sí a todo” y no mirar al otro con el ego para “sanarlo”. Nota sobre las terapias o estilos “duros” de tratamiento, etc.

_____
___

La energía asesina de la dependencia

Esta descripción realista de la dependencia, como ‘energía asesina’, en las relaciones de dependencia por ejemplo entre familiares, y vivida cuando ya no toca, la vemos comentada así en Constelaciones familiares (por ejemplo por Brigitte Champetier).

Es similar a como Un Curso de milagros describe la sustancia de nuestras relaciones en general.

Todas las relaciones del mundo son por defecto lo que el curso denomina “especiales”, es decir, están usadas más o menos inconscientemente para reforzar nuestra inversión en “ser individuos”, “egos”, para reforzar nuestro deseo de ser especiales. ¿Cómo? Cuando somos aparentemente peor o mejor tratados en tales relaciones, pero siempre “especialmente tratados”: como “yoes” separados, que “valen” más, valen menos…, que existirán “más”, “menos” en función de esos campos egoicos caóticos de evaluación… y que querrán en general no tener la responsabilidad de su existencia, valorándose en función de cómo los ven y valoran “exteriormente”, con creencias y juicios que vienen del exterior y que son aceptados más o menos inconscientemente por todos nosotros en este mundo.

La relación especial se basa en carencia, en falta, es decir, en odio a nosotros mismos, a nuestro ser real cuyo valor es inmutable y siempre infinito.

Las relaciones de amor especial (parejas, etc.), o bien de odio especial (enemigos, etc.…) son siempre por defecto intentos imposibles de compartir dicho odio hacia nuestro ser real compartido, de “compartir” carencia, miedo, etc.

Dos advertencias previas:
— Obviamente esto no quiere decir que no podamos ni debamos relacionarnos, sino que nos da una base para comprender por qué podemos “perdonarlo” todo (es decir, podemos vivir sin juzgar, siempre), ya que aquí todos estamos en esencia haciendo lo mismo, la misma “barbaridad” —tal y como hablamos abajo en Ser bondadosos.
— Y esto tampoco quiere decir que haya que ir diciendo todo el rato a todo el mundo lo que hemos descubierto: “la sustancia” de este mundo sin sustancia (pues la única relación real no está aquí, sino en nuestro interior, y “aquí” solo se refleja).

Así, la sustancia usual del mundo es la de sus relaciones, y dicha sustancia es en realidad el intento de “compartir” lo que en realidad no se puede compartir: un odio salvaje hacia nosotros mismos al vernos carentes, deseando así “matar” nuestra “esencia”, que es completa (y que por ello no es de este mundo, que está en ese “amor puro” que, como dice Hellinger, “sana”).

Como también viene a decir el curso de milagros, todos estamos librando una batalla contra nosotros mismos que no queremos ver en tanto que batalla. Así, ponemos cara de inocentes, pero la libramos implacablemente contra nuestra verdadera realidad, eterna, y venimos al mundo del tiempo, y en general al de cualquier tipo de percepción, a hacernos literalmente los tontos.

Todas las relaciones especiales del mundo son sustitutos para nuestra verdadera y única relación real, interior, una relación que todos tenemos y que en realidad “somos”. Esta relación, contra la que reaccionamos al venir al mundo, es la relación con nuestra “esencia”, perfectamente “completa”: con un ser o una esencia que no puede sentirse necesitada y que es nuestra única verdadera realidad y que puede ayudarnos a salir, guiándonos en el camino de despertar de este mal sueño que llamamos ‘universo’.

En concreto el curso dice, entre otras cosas: “lo que ves en cualquier clase de sufrimiento que padezcas es tu propio deseo oculto de matar”. Nosotros, admitida nuestra relación real, no podemos sufrir, pase lo que pase en nuestros cuerpos y en nuestras relaciones, pues no somos cuerpos y nuestro contenido real no puede venir de ninguna de nuestras “relaciones psicológicas” que conforman en gran parte este mundo (por mucho dolor que veamos, alberguemos, etc.).

Así, deseamos intensamente “matar” nuestra relación interior con el Amor —que es lo único que realmente podemos compartir—, matando así, por puro miedo, nuestra realidad inmortal, y es por eso por lo que “venimos” aquí a juzgar a los demás, responsabilizando así a los demás y a lo demás de nuestro sentir: de nuestro aterrorizado sentido de ser “yoes separados”. Venimos pues a “unirnos” en macabras relaciones de amor especial o de odio especial, relaciones que en un principio simplemente comparten el deseo de morir que subyace a este mundo.

¿Deseo de morir? Sí, repetidamente, vida tras vida, en vidas enroscadas en relaciones de culpa, con los demás, en vidas de culpa compartida de forma más o menos miserable.

¿Cómo se fabrica todo esto?

Leer el resto de esta entrada »

La energía libre y Un Curso de milagros (y seres pránicos…)   Leave a comment

Tesla lee “tranquilamente”, en su mar de electricidad fría

«Tesla lee “tranquilamente”, en su mar de electricidad fría». Visto en http://artursala.wordpress.com

(Dedicado a Artur Sala y su blog, aunque seguramente ya “sepa” todo esto 🙂 )

Índice:
A. Vamos al grano: ¿Un Curso de milagros?
– Cambiar
– Proyección
B. …al grano II…: energía libre

_____
__

A. Vamos al grano: ¿Un Curso de milagros?

– Cambiar

Un Curso de milagros nos anima ante todo a cambiar de mentalidad, pues en la mente está la causa de todo, ya que literalmente estamos proyectando todos estos cuerpos desde la mente, y un día seremos completamente libres al respecto*.

En general, cuando cambiamos las cosas “fuera”, con el fin de “mejorar” algo, normalmente también estamos protegiéndonos de nuestra propia sanación, evitando nuestra propia sanación.

¿Por qué? Cuando nos sentimos molestos porque algo vaya mal “fuera”, nos estamos auto-atacando, es decir, estamos sintiendo en realidad culpa (auto-ataque). Esta molestia en realidad parte de nosotros mismos, que nos auto-atacamos, ya que solo nosotros podemos provocarnos dichas molestias a cuento de lo que parece suceder fuera (nuestro cuerpo físico está en realidad “fuera” de nuestra verdadera realidad, como ahora veremos, ya que no tiene nada que ver con ésta —pese a que el cuerpo refleje a menudo los cambios y “sanaciones” en el nivel de la mente que proyecta estos cuerpos).

Lo que va “mal” fuera puede ser algo muy global: el estado civilizatorio respecto al uso de la energía…, la ecología…, y también pueden ser cosas cotidianas vividas con familias, etc.

Dicho escape, que rápidamente intenta atribuir la responsabilidad a “lo de fuera”, lo que consigue hacer es en realidad lo contrario de lo que quiere hacer, pues lo que hace es multiplicar la causa de que las cosas vayan mal “fuera”. La causa de ver “mal” fuera es interior, y es muy simple: no queremos reconocer nuestra decisión interior por la culpa, por el auto-ataque (hemos elegido “mal” dentro, hemos elegido contra nuestra verdadera naturaleza de paz y dicha, y eso se ha de reflejar fuera necesariamente mientras no cambiemos la causa: nuestra elección en la mente; así de simple y de difícil de aceptar).

– Proyección

La proyección de nuestros cuerpos es literal, y sería tan sencillo como ese flash de luz que “fabrica” en una pantalla el cuerpo de nuestro actor o atriz favorito al apretar el botón del proyector.

Así de sencillamente estamos proyectando el universo dentro de nuestra mente, aunque vengamos aquí desesperados a hacernos los tontos (dicho sea sin acritud), y aunque nos duela tanto el universo por esa misma “tontería”, por la “tontería ambiente” que tan a gusto adoptamos aquí (que es lo que el curso llama “la cara de inocencia”, que defendemos enrolándonos a menudo en mil “causas” y “trabajos”).

El truco de esa proyección no lo podemos conocer hasta que no limpiamos nuestra mente del auto-ataque que inevitablemente contiene si creemos estar vivos aquí (esta “limpieza” es lo que se llama “purificación”). La “buena nueva” es que la limpieza no la hacemos nosotros ni la podemos hacer nosotros. Tal limpieza se hace estando meramente dispuestos a “dejarnos hacer”, aunque esto, ya por sí solo, nos cuesta horrores, porque todos los obstáculos los hemos puesto nosotros mismos y no queremos reconocer que es así.

Pero, aunque todo dependa de nuestra decisión interior, de la decisión de no seguir interpretando todo con el ego y “dejarnos hacer” por la otra interpretación (para de tal modo poder reunirnos con nuestra “verdad interior”, esa que no depende de nada de lo que parece pasar fuera, sea “bueno” o “malo”)… aunque suceda eso, a veces “necesitamos” fabricar testigos de ese reconocimiento interno, del novedoso reconocimiento  de nuestra vieja verdad interior (“amor”). Es decir, lógicamente muy a menudo en el “camino” necesitamos no maltratarnos, mimarnos, cambiar cosas, etc., y así, parece que surgen naturalmente ciertos cambios.

En realidad, en ese camino, lo importante es, como veremos, el hecho de que adoptamos interiormente el propósito del amor y la unión, cosa que nos permite “realizarnos” en el mundo en el sentido de que, en la unión con otras personas (y puede ser solo una mirada), nos permitimos verificar, para nosotros mismos, que somos una unidad, que estamos ya unidos —pero, lógicamente en otro universo (“el del amor”, nada que ver con cuerpos separados).

Los testigos de nuestro caminar en ese propósito pueden ser nuevos “inventos”, nuevas obras en cualquier campo, nuevas sonrisas, nuevos tipos de mimos o de bienestar. Pero, así como ocurre con todo lo que vemos aquí, todos esos testigos han de ser valorados por el hecho o la certeza de que nos ayuden realmente a despertar de este sueño, y no porque en sí vayan a “salvar a toda la humanidad” y cosas por el estilo (los cuerpos son neutros, podemos tener acceso a energía infinita, que viene parcialmente filtrada desde ese “amor que realmente somos”… y, aún así, dar paso a civilizaciones altamente destructivas para con el resto de mentes en estos universos).

¿Por qué? Porque, si nos damos cuenta, todo es muy simple, ya que lo que realmente nos gusta es poder “subirnos” al carro del “propósito verdadero” —y no tanto los resultados en sí y de por sí, ya que éstos siguen siendo cuerpos separados, “tecnológicos” o no, y, por tanto, manipulables en diversos tipos de configuraciones sociales.

Nuestra ansiedad presente, la ansiedad relativa a “no estar bien” en el presente, y a desear por tanto “un futuro mejor”, un futuro que así automáticamente separamos de nosotros (separando aquel “estar mejor” de nosotros mismos en nuestro estado actual)… esta ansiedad… será siempre la semilla de nuevos sufrimientos, pues todo pensamiento en el presente, que sea de disconformidad, de separación…, que contenga el más mínimo indicio de malestar en el presente… todo pensamiento está fabricando, en ese presente —y en todos los niveles de la mente— de acuerdo a su naturaleza. ¿Cuál es dicha naturaleza? La de la separación, una separación que siempre tiene una base de odio, tal y como aprendemos por ejemplo en el curso de milagros. Es decir, todo pensamiento que contenga malestar en el presente (normalmente todos) está multiplicando odio (miedo).

Es decir, fabricamos constantemente desde las condiciones del ataque, desde el auto-ataque que necesariamente se ve reflejado en todas las dimensiones universales y de diferentes formas, pues todo pensamiento fabrica forma en algún nivel, como nos cuentan el curso y quizá otras tradiciones.

Esta sería una enseñanza fundamental del curso, la cual nos invita a no engañarnos con la separación en este universo, pues la base de toda separación es una interpretación de ataque: interpretamos con ataque lo que realmente somos, y de ahí surgió la necesidad de esconderse en mundos de percepción donde podemos estar bien/mal, en dualidad, en ciclos de dualidad.

Nosotros no podemos planear nada respecto a nuestro proceso de “estar mejor” colectivamente, porque normalmente lo hacemos con el ego, dando crédito a lo que ocurrió en el pasado (haciéndolo real en nuestras mentes, lo cual prolonga el sufrimiento)…, o pensando que estamos alejados de “lo mejor”, que vendrá en el futuro, etc.

Es imposible, por otra parte, que podamos controlar todas las variables; solo podemos “fluir”. Por ejemplo, no sabemos lo que hay esperando “ahí fuera”, en el universo. Si ni siquiera cada uno conocemos el inmenso auto-ataque que contenemos como mentes aparentemente “individuales”… no podemos tener ni la menor idea de la inmensa cantidad de odio que existe “ahí fuera”, y, por tanto, de lo que planean y contienen las múltiples mentes que aparentemente separadas de nosotros están también soñando este universo de separación —aunque no les veamos, ya sean humanoides o no. En realidad el odio es el mismo odio en todos nosotros y en todo lo que vemos, aunque parezca ser, desde fuera, un odio mayor, menor, más agradable…, o con mayores o menores consecuencias.

Leer el resto de esta entrada »