Archivo para la etiqueta ‘sufrimiento

La necesidad de instituir un “permiso” para ser padre/madre   2 comments

[Botón para escuchar la lectura de este texto desde aquí:
Ir a descargar ]

parque

Otro de los rasgos más tragicómicos de nuestra sociedad quizá sea el de que no tenemos una educación profunda y divertida para los “futuros padres” en torno a lo que conllevan los niños.

Y el ambiente que absorben los niños de pequeños es muy importante (literalmente lo absorben).

Esto es tragicómico porque es como una inmensa muestra de masoquismo generalizado, relacionado quizá con esa extraña frase hecha que dice que “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Es tragicómico tener un “carnet” o permiso de conducir automóviles, y no tenerlo para los hijos.

Y es que estamos viviendo una gran mentira, porque nosotros no somos animales, es decir, nuestro entorno no es directamente “natural” o “biológico”, sino cultural. Es decir, no salimos de nuestra guarida y nos comemos lo primero que nos encontramos por ahí, como hacen básicamente los animales.

Nosotros interaccionamos primero con un entorno de ideas materializadas e instituciones, y de gran parte de la humanidad casi literalmente se podría decir que “come dinero”.

Igualmente, por eso mismo, si queremos que las cosas funcionen con alegría, armonía, abundancia… no debemos dejar que los padres tengan hijos como los tienen los animales, es decir, “espontáneamente”.

Si queremos vivir en paz no nos podemos engañar: lo humano no es “espontáneo” en ese sentido.

Para nuestro estado humano lo “natural” sería que hubiera mucha comunicación en torno a la crianza, es decir, que los padres tengan una educación profunda, divertida, amable… sobre lo que significa la crianza, el amor, etc., pues, como hemos dicho, está demostrado incluso “científicamente” que los primeros años de los niños son fundamentales*.

Es decir, no hablamos de aplicar prohibiciones o restricciones, como las que creo que hay explícitamente en China en cuanto al número máximo de hijos… sino que hablamos de “saberes”, de sabiduría… es decir, de comunicación amable sobre la realidad de los sentimientos y de las necesidades de los niños y de las personas cercanas a los niños en general. Leer el resto de esta entrada »

«La celebración» (comentario de la Lección 2 de Jeshua en “La vía del corazón”)   Leave a comment

imagen corazón en círculoLa vía del corazón, 2.
Comentario sobre la celebración

Hace poco salía el tema de que para aprender no hay que sufrir.
Como vemos, todo el asunto aquí es que el ego parece entender que cambiar algo es sufrir, que cambiar algo va a suponer sufrimiento.
Y de ahí que la Lección 2 comente todo eso sobre los hábitos, para que de cierta forma podamos dejar pasar el miedo, dejarlo salir… para que entendamos qué cosas nos pueden facilitar el sentir y el dejar salir y dejar pasar el miedo que sostiene nuestras vidas -el miedo que mantiene “viva” nuestra identidad separada.

Así que las cosas significan lo que queramos que signifiquen.

Este parece el mayor regalo… tiene que ver con nuestra libertad, la libertad que es amor. Y amor es lo original, el ser que Dios creó, Vida.

Esta es nuestra libertad, como seres viviendo en un universo físico de consciencia.

Y en esa pantalla que es la consciencia, donde proyectamos nuestros pensamientos, SOMOS CONSCIENTES DE QUE SOMOS CONSCIENTES (es decir, somos “superconscientes”, tal y como habréis visto que lo llaman algunos).

Entonces, decía la Lección 1:

«La locura, que experimentas como tu dolor y SUFRIMIENTO, tus búsquedas y tus dramas, solamente procede de la elección errónea de volverte alguien que está IDENTIFICADO con lo que surge en el campo de tu consciencia, de tu discernimiento. Tú, por tanto, pierdes la perspicacia de la inocencia. Pues, de hecho, todos los acontecimientos son perfectamente NEUTRALES, y eres LIBRE de verlos de la manera que quieras».

Fijaos cómo, desde la lección 1, estamos añadiendo más y más cosas -en esta y en las siguientes lecciones muchas más- sobre el “drama” de la identificación: ese drama de ser, de cierta manera, los actores de nuestro propia crucifixión, pero como sin enterarnos.

Así que el sufrimiento es siempre una interpretación de acontecimientos neutrales.

Cosa esta que aún no se puede decir en general en público, pero que, a poder ser, sí “deberíamos” CELEBRAR, gozosamente:

– con quien pudiéramos… en meditación (como las que sugeríamos en enero), para unirnos en el espacio de la inocencia, que nosotros no hemos inventado…

– y en privado…

… reuniéndonos con la pura Vida original dentro, con Dios dentro… y por tanto con todo y con todos nuestros hermanos dentro… con todas las mentes que han soñado universos y que los van a soñar durante infinitas eternidades. Leer el resto de esta entrada »

Los deseos, los sueños, y las creencias sobre “la familia”   Leave a comment

imagen corazón en círculoPodemos aprovechar esta cita del curso de amor para comentar de nuevo algo elemental sobre la familia y sobre nuestras creencias “locas” colectivas:

«El sufrimiento se considera una condición de este mundo porque el mundo se considera un lugar donde nunca puedes convertirte en quien tú eres».

Una de las mayores locuras, en ese sentido (en el de haber idolatrado tanto la idea de sufrimiento, en nuestra civilización)… parece estar en la crianza de los hijos, con la tradición de “la familia”.

La familia a menudo actúa como una máquina de frustración de deseos. Pero en cierto modo los deseos son “sagrados” por la fuente que está detrás de ellos: la Vida con mayúsculas, la Vida de la vida.

Y si frustramos sistemáticamente nuestros deseos…, no habría en general verdadera maduración, sino una “maduración” hacia la amargura y la sequedad.

Todo esto tiene que ver con que todos somos profundamente “religiosos” en el mal sentido de la “religión”, es decir, en el sentido de creer que:
– solo podemos aprender a base de golpes, de sufrimiento.
– en el ser humano hay algo intrínsecamente malo.

Estamos dejando atrás la era donde hemos creído básicamente en esas dos cosas.

Esas creencias las tenemos a menudo alojadas profundamente aunque creamos superficialmente que no las tenemos.

Así que esta civilización, sin importar si los individuos son o no religiosos, “éticos”, etc., sigue manifestando y reforzando una adoración a la idea del sufrimiento y a la idea del error original (hay algo “malo” en todo ser humano), y, por tanto, seguimos alimentando la adoración a la idea de un universo hostil y de una Vida hostil… que confabula contra nuestro más íntimo anhelo.

Es decir, como sabemos, aquí permitimos que “reine” de cierto modo el ego, el ego tal y como lo concibe el curso de milagros, etc., el ego como esa idea loca, pero ahora normalizada, de que no podemos ser felices en realidad (por obligaciones, etc.), y de que no podemos revertir o deshacer los conflictos y fluir desde la paz.

Esta tradición de “la familia” afortunadamente parece que la vamos a ir poco a poco sustituyendo por la no-tradición del amor, pues en el fondo importa que haya amor, y no de dónde proviene este. Es decir, como sabemos, ese amor (que realmente es nuestro ser), no importa de dónde venga, sino solo que haya, que se reconozca, que fluya… entre quienes quieran dejarlo pasar, desde el centro de su ser… –y siempre avisando de que es contagioso 🙂 .

Cuántas veces, los padres, en las vidas, por asumir “obligatoriamente” el papel de “padres”, en este teatrillo inmundo… se han visto amargados y frustrados en sus sueños… y así, han favorecido por resonancia tal amargura en los hijos, de nuevo, en un mundo que tanto gusta de reforzar eso mismo –con aquellas sacrosantas ideas del sacrificio, del sufrimiento, la expiación de la culpa.

Es todo muy extraño:

– En muchos casos, por un lado, los padres usan a los niños (y con muchas razones objetivas) para frustrar sus sueños y deseos.
Pero no es un problema de ellos, ni de nadie en particular, pues todos actuamos en parte como programados por la creencia en “la familia”… desde nuestras raíces evolutivas primitivas, lógicamente:
los humanos aún actuamos (pese a entregar a los niños al Estado y a la TV en gran medida), aún pensamos que no hay nadie más, en el planeta, que pueda “dar amor” y comida a “los hijos”… y como si estos niños no pudieran aceptar esas cosas de otras personas, sanamente.
Además… como dar es recibir… a los niños a menudo se les está “quitando” la posibilidad de dar amor más “universalmente”, cosa que muchos seguro que harán encantados. Leer el resto de esta entrada »

Visibilidad emocional dentro, visibilidad social fuera   Leave a comment

imagen corazón en círculoComo es adentro es afuera:

  • dentro, individualmente, no nos gusta la visibilidad, desnudarnos emocionalmente (exponernos demasiado)…
  • y por tanto “afuera”, colectivamente, nuestros sistemas sociales reflejan un morboso apego al secreto, a la ocultación de datos fundamentales para el devenir de nuestra civilización.

Y es que:

«Visibilidad es simplemente otra palabra para referirse a la verdad», nos contaba la revelación de Walsch (*).

Y una gran pregunta a la que podemos jugar para sacar algunos sentimientos, para imaginar… es otra muy simple que aparece en Walsch:

«¿Qué sucedería si todo el mundo pudiera verlo todo?»

¡Con todo lo que apreciamos el miedo, el drama y lo externo! Eso sería desastroso para nuestro apego al caos, al desastre.

Ay, la cuestión de la visibilidad… nos altera.

Y cuando dice “verlo todo”, dice todo, pues esa revelación de Walsch nos invita a hacer un recorrido imaginativo, para que sintamos e imaginemos.

Por ejemplo, se trata de imaginar que realmente podríamos comenzar desde cero un sistema monetario mundial, donde toda transacción económica podría ser consultada por cualquiera.

Solo la visibilidad sana (conoced la verdad, y la verdad os hará libres).

Nada que esconder.

Y se acabó el juego del drama (¡con lo apegados que estamos al drama y al secreto! 🙂 ).

Todo lo más importante podría ser “público”, todo aquello que en principio no tendría por qué darnos vergüenza compartir -como por ejemplo el modo de “ganarse la vida”, dónde se invierte el dinero, sea poco o mucho.

Pero, como ya notamos claramente…, resulta que los humanos por lo general tenemos un auténtico pavor ante esta mera idea de la visibilidad “total”…, y llega un momento en que la voz en la revelación de Walsch lo relaciona con el miedo a Dios, con el miedo inventado que tenemos ante un “Dios” que juzgaría los actos de nuestras vidas y nos castigaría. Leer el resto de esta entrada »

Nuestro “ser original” y el nuevo tiempo sobre la Tierra, a partir de Un curso de amor (citas, etc.)   Leave a comment

imagen florRelacionarse desde nuestro “ser original” es igual a:
“ya estamos realizados” =

= “se acabó el tiempo de los intermediarios”
(el último intermediario fue lo llamado “Espíritu Santo”) =
= llega el tiempo de “vivir en unidad y relación”, compartiendo en cada relación quienes realmente somos… para poder ser quienes realmente somos.
[
para los textos del curso de amor, mirar el índice de entradas]

Lo que sigue nos puede servir para saborear hacia dónde vamos con el curso de amor (hacia apuntarnos al “nuevo tiempo” en esta Tierra… donde ocurre que, como nunca antes… 🙂 … ya no hace falta “la muerte” para experimentar nuestro yo verdadero…).

Precisamente, las palabras atribuidas a Jesús nos confirman todo el rato que, si los Maestros venían para algo (“Maestros” a los que nuestra común y bien compartida “idiotez humana” convierte a veces en “gurús”, en el sentido malo de la palabra “gurú”)… si los maestros venían “para algo” aquí…, es para ir acabando con el tiempo de los intermediarios.

En un caso, en el caso del mismo Jesús –o bien, digámoslo así: “la voz de nuestra Unidad de Amor”, que habla por Jesús–, en este caso, los dictados que da esta voz en el curso de amor, admiten que Jesús vino a traer el llamado “Espíritu Santo”, que sería “el último de los intermediarios”.

Y al final es como si alguien como Jesús, con su resurrección, ya hubiera colonizado digamos DIRECTAMENTE nuestros corazones (siendo eso mismo lo que significa tal resurrección).

De hecho, ya sabemos que eso mismo es lo que dice por ejemplo en el curso de amor, casi literalmente:

«T1:8.5 Como yo ya no sufro la separación, tú ya no necesitas sufrir la separación. A pesar de que la resurrección no devolvió la vida a la forma que una vez ocupé, me devolvió a ti en la forma del Cristo resucitado que existe en todos vosotros, trayendo así la resurrección incluso a vuestras formas. Me convertí en el Verbo hecho carne con mi resurrección en vez de con mi nacimiento.»

Solo ocurre que nosotros no queremos aceptar esa certeza, esa certeza de la falta de necesidad de “sufrir la separación”, en las formas separadas.

Como sabemos, el sufrimiento, que en el fondo es solo un problema espiritual y solo depende de la separación inventada en nuestra Mente… solo se debe, ese sufrimiento, por tanto, a nuestra adicción a la separación…, al yo separado…, y a todo lo que conlleva este en cuanto a “crear experiencia”.

Esto de “crear experiencia” es algo que “está muy bien” 🙂 …., pero lo que no hace falta es que lo hagamos identificándonos con las ilusiones.

Así que, aunque no lo reconozcamos, parece que el sufrimiento en esta Tierra ya forma parte del “pasado” (como idea)… pues de cierto modo ya estaría terminando esa “experiencia global” de vivir “con sufrimiento” entre estas ilusorias formas separadas que proyectamos. Leer el resto de esta entrada »

Comentarios y repasos (10): Vida, memoria, respiración, María, reconocerse, capítulo 9 (t-ucda-I)   Leave a comment

imagen florÍndice:
I. María
II. capítulo 9 (tratados, I. Un curso de amor)
III. más sobre la memoria y la relación
IV. el ejercicio del espejo (en Walsch)
V. un ejercicio básico sobre respiración y vida (Walsch)

___
_

I. María

En este capítulo 8 del curso de amor (2º libro), de repente se comenta el poder simbólico de María, la madre de Jesús.

El “evento Jesús” de cierto modo abre un nuevo camino, una nueva era, como una especie de simple semilla en cuanto a la comunicación entre:
– este plano donde parecemos encarnar,
– y nuestro ser espiritual, que nunca hemos perdido (nunca separado del Origen, la Fuente).

Quizá esa “nueva era” podemos ver que queda más o menos reflejada en nuestro calendario, que no sería casualidad que empezara en un “año 0”, año en que más o menos nació Jesús.

Aunque aquí la voz nos explica, claramente, algo que tiene que ver con la encarnación de ese espíritu como Verbo, es decir, con la encarnación de la promesa del Padre-Madre-Vida, un Padre-Madre que nunca estuvo separado de nadie (que es nuestra esencia, y Todo Lo Que Es a la vez).

Así, en el evento Jesús, se habría dado una definitiva apertura a este hecho, con todas las consecuencias de tal “no-separación”.

Ahora lo consumamos, con la llamada “segunda venida”.

Para dicha apertura, el “espíritu” que encarnó en María… es decir, el “modo espiritual re-unido” de existencia que podríamos llamar “espíritu en María”… podríamos decir que tuvo que dar cierto asentimiento para albergar todo este “juego cósmico nuevo” que se iba a dar… para abrir la posibilidad de la encarnación de “lo realmente nuevo”. Leer el resto de esta entrada »

Comentarios y repasos (9): ser uno, la aceptación y la práctica, capítulo 7.   Leave a comment

imagen florÍndice:
I. ser uno
II. capítulo 7
III. comentarios sobre la aceptación y la práctica
IV. resurrección (cap. 8)

___
_

I. ser uno

¿Cómo “elegís unión conscientemente”? (esta frase aparece en este breve capítulo 6, de la parte del curso de amor que estamos tratando)

Parece que un “llamado” que nos puede resultar más claro, un llamado hacia este “elegir unidad a consciencia”…, lo podemos encontrar en ho’oponopono (que digamos es la esencia del curso de milagros)…, pues quizá ocurre que en este curso de amor, y dependiendo de cómo vayamos… dependiendo de la “lectura” que hagamos…, se puede difuminar el sentido de lo que supone nuestra unión.

Todo lo que “nos pasa”, hemos querido que pase así en algún “nivel”, pues no se nos puede “victimizar”.

No hay víctimas.

Lo que no quiere decir que no nos tengamos que cuidar.

Entonces, con el gesto interior de ver que todo está ahí porque de alguna manera lo hemos convocado, nos hacemos más “acogedores”, al hacernos 100% responsables de lo que vemos y no proyectar, no echar balones fuera.

Practicar “el arte del pensamiento” ahí, en cualquier situación, es como lo llama el curso de amor (no solo practicándolo con el ejemplo que da, el de la puesta de sol, que es cuando es fácil).

Equivalente: practicar ho’oponopono: 100% responsabilidad, a cada segundo.

Pues estamos unidos literalmente como mente a todos quienes nos presentan cosas aparentemente “buenas” o aparentemente “malas”.

No estamos separados, no hay un alguien afuera de nosotros que pueda ser dueño de lo que sentimos –ni cuando nos estuvieran matando, que es el caso extremo de la cruz.

No hay un alguien afuera que nos pueda obligar a sentirnos de una manera u otra, ni aun siendo crucificados. Leer el resto de esta entrada »