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¿Para qué sirven los libros y cursos que divulgamos aquí?: el curso de milagros, el de amor, el de la maestría… (H. Schucman, M. Perron, Jayem…)   Leave a comment

(Enlace a este audio en ivoox)

AdelfaEste breve texto (que también podemos escuchar en audio desde aquí mismo o en ivoox) es una invitación en dos partes.

Y por cierto, esta invitación sirve como celebración de que pronto van a salir “al mercado” 🙂 versiones oficiales de algunos de estos cursos o libros que aquí divulgo y a veces traducimos o revisamos:

1. Ampliando nuestro ser

2. Reuniéndonos con esa ampliación

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1. Ampliando…

Mirad qué simple es todo.

Y es que en gran medida “lo espiritual” se va a sacudir ese aura de “antinatural”, de “raro”, o de cosa “poco normal”… ya veréis…

Y se va a sacudir ese aura pese a tanto dinero y esfuerzo que hemos empleado y seguimos empleando los humanos en hacer por ejemplo muchas películas y sistemas educativos que invitan a que este tema no sea simplemente lo natural.

Solamente hay dos opciones cuando dejamos el cuerpo atrás, es decir, tras eso que en general llamamos “muerte”, y que para muchas personas significa ya “transición”:

a. O bien es eso, una transición, y entonces queda algo de nosotros… algún tipo de “esencia personal”… después de “dejar el cuerpo”;

b. O bien no hay nada.

¿Por qué motivo nos decantaríamos por la primera opción?

Hay muchos motivos por los que al final nos decidimos por ella (una opción a la que parece que cada vez menos gente nos cuesta abrirnos de forma explícita):

– por simple “deportividad” 🙂 , es decir, a modo de hipótesis para jugar con ella… o de hipótesis a “probar”… si abrimos nuestra mentalidad.

– por haber sentido o percibido ya pruebas o sensaciones que nos hacen decantarnos por esa opción, y ya sea que las hayamos sentido en nosotros mismos o en los demás –pruebas que sean suficientes para nosotros, y que tienen que ver con distintos tipos de ampliaciones de nuestra “percepción”, sensaciones, etc.–.
(de hecho hay gente que “viene a este mundo” y más bien lo que intenta hacer o lo que tienen que hacer es evitar este contacto natural profundo con su ser… aun teniéndolo muy fácil y muy presente… en tanto que facilidad para experimentar cambios en la percepción… unos cambios que para los demás quizá son menos habituales.)

– por mera intuición… etc.

Una vez aceptada más o menos claramente esa primera opción, hemos abierto el paso a una ampliación del reconocimiento de lo que somos… del reconocimiento que podemos tener de lo que quizá somos (de lo que somos más “global” o “ampliamente” hablando).

Y entonces… vamos a la parte 2.

2. Reuniendo…

Una vez que estamos metidos “en el camino”… “en vereda”… tal como se hace en varios de nuestros queridos “cursos”… intentemos ir más allá de los variados nombres que le podemos dar a aquello con lo que nos estamos reuniendo si aceptamos esa especie de “ampliación de nuestro ser”.

Eso que diríamos que “queda” tras abandonar el cuerpo lo vamos a llamar “Yo ampliado” y a veces simplemente “Yo” con mayúsculas, por ejemplo.

(Y por cierto, esta referencia a “la muerte” es una forma de hablar rápida… pues en realidad ese Yo, por lógica, ya estaría aquí… aquí mismo… y entonces, nombrándolo así, con definiciones así (“lo que queda tras”…) nos quedamos claramente cojos.)

Lógicamente lo normal es que nosotros en principio NO nos relacionemos con las personas y con el mundo sintiendo claramente ese Yo ampliado, es decir, lo normal es que “no nos relacionemos desde ese Yo”.

Y precisamente se trata de eso, en cualquier curso o camino espiritual de los que tratamos aquí y que son “completos” o “vías completas”: se trata de normalizar algo que en realidad podría ser lo natural. Leer el resto de esta entrada »

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Comentarios y repasos (10): Vida, memoria, respiración, María, reconocerse, capítulo 9 (t-ucda-I)   Leave a comment

imagen florÍndice:
I. María
II. capítulo 9 (tratados, I. Un curso de amor)
III. más sobre la memoria y la relación
IV. el ejercicio del espejo (en Walsch)
V. un ejercicio básico sobre respiración y vida (Walsch)

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I. María

En este capítulo 8 del curso de amor (2º libro), de repente se comenta el poder simbólico de María, la madre de Jesús.

El “evento Jesús” de cierto modo abre un nuevo camino, una nueva era, como una especie de simple semilla en cuanto a la comunicación entre:
– este plano donde parecemos encarnar,
– y nuestro ser espiritual, que nunca hemos perdido (nunca separado del Origen, la Fuente).

Quizá esa “nueva era” podemos ver que queda más o menos reflejada en nuestro calendario, que no sería casualidad que empezara en un “año 0”, año en que más o menos nació Jesús.

Aunque aquí la voz nos explica, claramente, algo que tiene que ver con la encarnación de ese espíritu como Verbo, es decir, con la encarnación de la promesa del Padre-Madre-Vida, un Padre-Madre que nunca estuvo separado de nadie (que es nuestra esencia, y Todo Lo Que Es a la vez).

Así, en el evento Jesús, se habría dado una definitiva apertura a este hecho, con todas las consecuencias de tal “no-separación”.

Ahora lo consumamos, con la llamada “segunda venida”.

Para dicha apertura, el “espíritu” que encarnó en María… es decir, el “modo espiritual re-unido” de existencia que podríamos llamar “espíritu en María”… podríamos decir que tuvo que dar cierto asentimiento para albergar todo este “juego cósmico nuevo” que se iba a dar… para abrir la posibilidad de la encarnación de “lo realmente nuevo”. Leer el resto de esta entrada »

Comentarios y repasos (9): ser uno, la aceptación y la práctica, capítulo 7.   Leave a comment

imagen florÍndice:
I. ser uno
II. capítulo 7
III. comentarios sobre la aceptación y la práctica
IV. resurrección (cap. 8)

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I. ser uno

¿Cómo “elegís unión conscientemente”? (esta frase aparece en este breve capítulo 6, de la parte del curso de amor que estamos tratando)

Parece que un “llamado” que nos puede resultar más claro, un llamado hacia este “elegir unidad a consciencia”…, lo podemos encontrar en ho’oponopono (que digamos es la esencia del curso de milagros)…, pues quizá ocurre que en este curso de amor, y dependiendo de cómo vayamos… dependiendo de la “lectura” que hagamos…, se puede difuminar el sentido de lo que supone nuestra unión.

Todo lo que “nos pasa”, hemos querido que pase así en algún “nivel”, pues no se nos puede “victimizar”.

No hay víctimas.

Lo que no quiere decir que no nos tengamos que cuidar.

Entonces, con el gesto interior de ver que todo está ahí porque de alguna manera lo hemos convocado, nos hacemos más “acogedores”, al hacernos 100% responsables de lo que vemos y no proyectar, no echar balones fuera.

Practicar “el arte del pensamiento” ahí, en cualquier situación, es como lo llama el curso de amor (no solo practicándolo con el ejemplo que da, el de la puesta de sol, que es cuando es fácil).

Equivalente: practicar ho’oponopono: 100% responsabilidad, a cada segundo.

Pues estamos unidos literalmente como mente a todos quienes nos presentan cosas aparentemente “buenas” o aparentemente “malas”.

No estamos separados, no hay un alguien afuera de nosotros que pueda ser dueño de lo que sentimos –ni cuando nos estuvieran matando, que es el caso extremo de la cruz.

No hay un alguien afuera que nos pueda obligar a sentirnos de una manera u otra, ni aun siendo crucificados. Leer el resto de esta entrada »

Comentarios y repasos (8): T-I.5. Encerrados sin Espacio de Ser; memorias divinas   Leave a comment

imagen corazón en círculoÍndice:
I. T-I.5
II. encerrados sin el Espacio del Yo espacioso
III. memorias divinas

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I. capítulo T-I.5

En la humanidad hemos tomado la decisión por sufrir

Vamos repasando los Tratados del curso de amor, en el segundo libro, que es un acompañamiento para una especie de “práctica final”… en cuanto a deshacer el sistema de pensamiento del ego, de la separación… y con ello deshacer el miedo subyacente.

¿Cómo se deshace esa decisión que el humano ha tomado por el sufrimiento?

La raíz es que rechazamos “inconscientemente” el estado natural de Unidad…, un estado de certeza y observación dichosa, pacífica, que podemos “ejercitar” incluso estando en lo físico, pues para eso es finalmente lo físico (y así este mundo físico se “re-crea” y de cierta forma se “unifica” en dirección al centro, de nuevo hacia el centro).

Lo haremos, recrearemos el estado natural de Unidad… aunque nuestro modo habitual de estar aquí en lo físico haya rechazado esa posibilidad durante un tiempo ilusorio tan “largo”… dándonos toda esta aguda experiencia de “la dualidad”… al identificarnos con el Error que ahora sabemos que la Percepción es…, en vez de jugar con ella como seres espaciosos de Conocimiento… que juegan a entregar un simple error.

Esta entrega, como decía el curso de milagros… o esta “derivación”, en palabras de Alejandra Casado… es nuestra única “tarea” aquí, en este mundo donde ya no se trata de venir a buscar “quiénes somos”.

Se trata de SER YA quienes ya somos, pues ya somos completos…, reconocerlo aquí… en esta Nueva Era… para poder sentirlo en lo físico… respondiendo con nuestro “Ser unido al Origen”…, dejando que todo pase… que Todo, pase.

Dejamos que todo pase… que Todo, pase aquí… le invitamos… sin miedo a ser la nada de ese Todo… sin miedo a serlo Todo en esa nada.

Y debemos hacernos conscientes de que somos nosotros mismos los que rechazamos el estado natural…, ya que no hay nadie más que nos haga nada a nosotros.

Nosotros mismos rechazamos nuestro Ser, nuestro Yo en Unidad (la parte nuestra unida al Origen, al “Creador”… al amor abstracto)… debido a estar alojados en un cuerpo en una “actitud de separación”.

Y no hay ningún problema en esto. Podemos seguir y seguir. No hay culpa. Es creación de experiencia.

Pero la semilla de la llamada a otra experiencia…, a la experiencia de la resurrección desde lo físico…, vemos que ya ha sido desde hace mucho tiempo fuertemente plantada en nuestro planeta. Leer el resto de esta entrada »

¿Qué es la vida? La posibilidad creativa de convertirnos en espaciosos, para realizar la “tarea” que ha venido a hacer el alma   Leave a comment

imagen corazón en círculoVenimos de hablar sobre nuestro nuevo modo de vivir en las formas, cuando comentábamos el Día 12 de Los Diálogos de Un curso de amor (en el índice están todos los enlaces y pdf’s).

Y entonces, ¿qué es la vida?

¿En qué sentido vida es relación?

¿Cómo somos nosotros como relación, y solo en tanto que relación… como relación que incluye, abarca, trasciende todo?

¿Espacio? ¿Un Yo invisible en el espacio?

La vida va a tener que ver con el despliegue y el reconocimiento gozoso de una especie de relación interior, una relación que ya somos por y para toda la eternidad.

Nos reconocemos reconociéndonos en “los demás”, que nunca estuvieron separados… y en lo demás… que nunca estuvo separado… sino dentro.

Quizá esta verdad donde más intuitivamente se ve es en la relación de maternidad… y que es quizá modelo de acogida para cualquier otra relación… desde el ser espacioso “maternal” que somos, que abarca todo, desde su espacio abstracto.

Por eso el único mensaje, que era una invitación sin imposición, era solo este: “amaos los unos a los otros como YO os he amado”… y ese YO es un YO que busca y encuentra la inspiración en el Ser Uno para estar entre los muchos yoes, seres.

Ese YO es la constante demostración e invitación al estado de unión, a la “consciencia de Cristo”.

En estos capítulos (“Días”) casi finales del curso de amor, esto tan simple se detalla… esta mecánica divina se detalla (que es nuestra única tarea aquí), y así la voz nos invita a vivirlo y a quererlo aún más profundamente.

Así que vamos ya a comentar los Días 11 y 13.

«11.1 Somos un solo Ser. ¿De qué otra manera podríamos ser capaces de recibir lo que damos?»

Dar es recibir gracias a eso, porque somos un solo Yo, un solo Ser, un solo “Sí Mismo”.

Sigue:

«¿De qué otra manera podrían nuestras vidas ser capaces de no experimentar ninguna pérdida sino solo ganancias? ¿Por qué otra razón tendríamos que compartirnos a nosotros mismos para conocernos a nosotros mismos?»

Ese es el lema de nuestro curso de amor: para ser quien eres, debes compartir quien eres.

Para conocernos como quienes somos, debemos querer compartir y compartir quienes somos.

Así, en ese movimiento, experimentamos que somos un ser de “solo ganancias”… al expresar ese ser, al “sacarlo fuera”, gracias a la relación.

Así, el amor se re-conoce mediante este mundo de relaciones, el mundo de lo relativo.

«11.2 Debido a que somos un solo corazón, una sola mente, un Yo, un Ser, podemos conocernos solamente si compartimos en unidad y relación. Y solo podríamos compartir en unidad y relación por medio de una separación aparente de la unicidad en la que existimos.»

Es decir, solo separándonos aparentemente con respecto a la unicidad en la que existimos, podemos conocernos al compartir a la vez en unidad y relación. Así, para poder re-conocernos en unidad, hemos de separarnos en relaciones aparentes, y:

«Esta es la gran paradoja que unifica el mundo de la forma con el mundo del espíritu, el mundo de la separación con el mundo de la unión, al tiempo que esto no unifica el mundo de la ilusión con el de la verdad.»

El mundo de la ilusión no puede unificarse con el de la verdad, pero sí podemos unificar… (estamos aquí para ello):
– las formas objetivas y neutras, es decir, la separación “objetiva” y neutra…
– con el espíritu y la unión, con “lo real”.

«Compartir en unidad y relación es el método y el medio para poder ver más allá del mundo de la ilusión hacia la verdad de la unión de la forma y del espíritu, de la unión entre los yoes separados y el Yo Único, o Ser Uno.»

Nos compartimos y nos reconocemos a la vez como forma y espíritu, unidos en un Solo Ser, el Ser Uno, el Yo Único. De ese Ser Uno somos, de cierta forma, sus pensamientos, en despliegue eterno.

«11.3 La elevación del yo de la forma no es otra cosa que el reconocimiento del Yo Único dentro del Ser, del Yo.»

Nuestros seres en la forma, nuestros yoes de la forma, se elevan reconociendo esa unicidad de origen dentro del Ser. Leer el resto de esta entrada »

Un nuevo modo de vivir entre formas. Nuestro nuevo modo de vivir en el mundo. Ser seres espaciales, de “espacio que acoge”   Leave a comment

orquídeaComprendernos como espacio:
repasando
Un curso de amor, Diálogos, Día 12
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Un nuevo modo de habitar el mundo

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¿Cómo entendemos la Consciencia en acción, la consciencia de la unidad de amor (“consciencia de Cristo”) en acción?

La “espiritualidad” sabemos que sobre todo no es un asunto de meras palabras 🙂 , de meras “buenas intenciones”…, sino que apunta a otra forma real de habitar el mundo, como seres de “Consciencia”.

Para familiarizarnos con esto tenemos el curso de amor.

En él, la voz de nuestra Unidad de Amor ha ido invitando a esa especie de “consciencia universal”, en la estela del curso de milagros. Y aparte del curso de amor podemos reforzar todo esto con por ejemplo Walsch, Jayem, etc.

Ahora comentamos aquí, a placer, acerca de cómo hay una especie de “nuevo modo de habitar en el mundo”… ahora… en este “tiempo” o época que estos cursos llaman a veces “el tiempo de Cristo”.

Vamos a dar un salto en nuestro repaso del curso de amor, al ir mentalizándonos con un nuevo modo de habitar entre las formas.

Solo nuestro apego a lo impermanente hace que nos dé miedo el cambio total en nuestra relación con las formas del que aquí hablamos (un cambio que depende muy directamente del hecho de que nuestra vida es eterna, como “Vida”).

Este cambio no necesita del trance de “la muerte”, y esta posibilidad de asumir el cambio en vida hace que la vida eterna pase a ser mucho más que un concepto, como habrán reconocido en vida todos los “maestros”.

Sabemos que para alcanzar esa enorme etapa creativa que en realidad se da cuando “morimos”, ya no nos hace falta tal “morir”, sino aceptar una nueva manera de vivir entre las formas durante la vida física…, una “resurrección” ya aquí y ahora… y que depende de una aceptación en vida de ese “núcleo de amor” en nuestro ser más allá del tiempo.

Así que en esta entrada del blog aquí abajo hago un comentario de esa breve parte central del tercer libro del curso de amor (“Los Diálogos”).

En esa parte, se describe la nueva “visión” sobre nosotros mismos como seres de “consciencia”, de “espacio”, es decir, se describe de cierto modo nuestra “percepción verdadera”.

Usamos la metáfora del espacio, pero, como pasa siempre con el lenguaje y sus figuras… no nos vale… pues el lenguaje en general no vale, ya que deriva de la percepción, y nosotros “no somos percepción”, sino que la incluimos.

Somos el Ser del cual surge el universo… y el “problema” aquí es que lo somos “en Unidad”.

Y por ello se nos dan tantas y tan diferentes pistas e invitaciones, con o sin palabras, a nuestra futura aceptación de la Unidad, y para poder CREAR desde un espíritu más de transformación que de mera evolución. Leer el resto de esta entrada »

Protegido: Día 16. El paraíso reencontrado. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

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