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El corazón de la Tierra: explorando la hipótesis de la Tierra viva… con Jakob Lorber (1847)   Leave a comment

(Enlace al audio en ivoox)

fotografía de florSeguimos abriendo nuestra mente con la revelación de Lorber tras haber empezado nuestras aventuras con las misteriosas moscas aquí.

Ahora vamos a abrirnos a la curiosa idea de un corazón terrestre, que se hace muy plausible si aceptamos otros “axiomas” sobre la existencia real de tres ámbitos distintos (mental, físico, espiritual)… axiomas que son revelados por ejemplo en El libro de Urantia… (o bien, en general es plausible si aceptamos otras comprensiones y certezas que quizá obtenemos de la propia experiencia interna y de otras “revelaciones”).

Como estamos viendo desde que empezamos con esta web y con los canales de audios en ivoox… en general es posible que todo lo que proyectamos, como ideas… es posible que todas nuestras ideas… o conceptos sobre la naturaleza del proceso que posibilita la existencia en forma material sobre la Tierra… es posible que todo, todo eso… sea esencialmente falso* –falso por su propia naturaleza, pues ya nos avisa el mismo libro de Urantia, sin ir más lejos… que todos los marcos finitos de pensamiento son erróneos, sin excepción–.

Entonces, vamos a ir leyendo y comentando, en diversos audios, el libro de Jakob Lorber titulado «Tierra y Luna» (se puede acceder al pdf, parcialmente traducido según avancemos, en el índice 13).

El capítulo 2 lo hemos visto ya en este episodio de comentario, y aludimos a él un poco aquí abajo, en este breve comentario. Y el siguiente, el del capítulo 3, es el que presentamos como cabecera de este texto.

El capítulo 3 se titula: «La localización y la movilidad del corazón de la Tierra».

En este breve capítulo 3 vemos una idea maravillosa, y que parece muy básica.

Se trata de lo siguiente:

Por un lado tenemos la variabilidad de los cuerpos físicos. Por ejemplo, comparemos la firmeza y la solidez de la Tierra, como cuerpo físico… con la flexibilidad o la movilidad que proporcionan los brazos y las piernas al cuerpo humano.

Dicha variabilidad física está relacionada al parecer con otra variabilidad en el ámbito de los centros creativo-gravitatorios, es decir, en el ámbito de los “corazones vitalizadores” (que constituyen, por así decirlo, un principio más “mental-álmico”).

La variabilidad física (cuerpo terrestre, cuerpo animal) obliga a que los “corazones vitalizadores” existan y se relacionen de forma diferente con esos cuerpos físicos.

En el capítulo 1 el libro nos presentó un nuevo concepto de “centro de gravedad”… y por eso en el primer audio de esta serie hemos hablado de un “nuevo” concepto de gravedad.

En el segundo audio también vimos, en parte, eso mismo.

Y ese concepto de gravedad estará relacionado, lógicamente, con el de la “gravedad mental”, que nos presenta el libro de Urantia (ELU).

Esta “gravedad mental” ha de estar a su vez asociada con el “poder creativo mental”, es decir,  con lo que podemos caracterizar en parte como una “activación de los modelos o arquetipos paradisiacos”.

Como revela ELU, dicha activación la realiza la Mente –local y globalmente– a través de diversas “personalidades” espirituales o mental-espirituales, que son creadoras… y dependientes de la Fuente-Centro Tercera.

De esas personalidades somos, en cierta forma, “hijos”… y en parte sucede como si estuviéramos dentro de “gigantescos” úteros, mental-funcionales, de activación de posibilidades experienciales –y sometidos por lo tanto a una arquitectura interna de circuitos mentales y espirituales… y “usando” esa arquitectura–.

Así pues, como vemos, en general este libro nos presenta una visión de la Tierra que ya se puede ver expuesta o comentada en muchos sitios… y que se refiere a ella como una especie de ser vivo.

Dadas nuestras tendencias profundamente materialistas –que tenemos como humanos primitivos que aún somos en nuestra evolución espiritual–, unas tendencias por las que confundimos la “razón” con sus “resultados”, resulta que todas estas afirmaciones sobre la Tierra nos podían parecer increíbles.

Pero, por ejemplo, si entramos en el contexto de los misteriosos conceptos del libro de Urantia (como el concepto de la activación continua de los arquetipos del Paraíso por parte de la Mente)… creo que debemos abrirnos a considerar y sentir lo que nos dice esta revelación de Lorber.

Para terminar, y como ya vimos en la primera presentación de Lorber en esta web, esta persona, Jakob Lorber, a partir de 1840 estuvo escuchando y escribiendo todos los días lo que le decía la Voz interior, de forma muy clara.

Recibió más de diez mil páginas durante unos 24 años, y se trata de una revelación llamada, en su conjunto, «La nueva revelación» (NR).

En estos audios haremos a veces aclaraciones que nos pueden servir… o incluso “comentarios de conexión” con otras revelaciones importantes, como por ejemplo Las cartas de Cristo o El libro de Urantia. (Este último nos da unas informaciones y una “base conceptual” muy rica… que nos sirve para sentir que realmente no hay contradicciones.)

Para ver el índice de estos audios en esta web, unplandivino.net ver esta página:
https://unplandivino.net/lorber

La revelación se divulga en español por ejemplo a través de esta página web, realizada por una persona que además ha ayudado un poco en alguna parte de la traducción –una traducción que, por otra parte, está hecha, al parecer en su mayor parte, por los editores, «Muñoz Moya»–:

https://jlorber-nuevarevelacion.blogspot.com/

Gracias

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El animal llamado «mosca», visto espiritualmente. La sorprendente revelación de Lorber (1800-1864)   Leave a comment

(Enlace al audio en ivoox)

fotografía de insecto

Con este texto invitamos a una nueva serie de audios, que esta vez son para leer y comentar una sorprendente revelación, la de Lorber (veremos más sobre ello, abajo).

Si ya es increíble lo que encontramos o sentimos al pensar superficialmente sobre la naturaleza… al pensar “científicamente” (acumulación de millones de años de convivencia de animales deseando sobrevivir, expresar…)… imaginemos lo sorprendente que sería echar un vistazo –hasta donde nos permita nuestra intuición– en las intrincadas relaciones internas fundamentales y que sostienen todo:
los ámbitos y circuitos del espíritu y la “mente”…

Ese vistazo es a lo que nos invita este libro canalizado hace más de 150 años por Jakob Lorber, que escuchaba la voz interior tan tranquilamente como la escucharon otros ejemplos célebres posteriores, relacionados también con el dictado de libros importantes (el caso de Helen Schucman con el curso de milagros, etc.).

En este episodio sobre la revelación de Lorber (el #2 de esta serie) leemos y comentamos el prólogo y los dos primeros capítulos del breve texto titulado “La mosca”.

En este inicio aún no se puede captar del todo la dimensión espiritual de animales como la mosca… con toda la fascinante información que nos va a dar en los siguientes capítulos de este breve librito, y que nos invita a aguzar nuestra intuición –es decir, nuestra perspicacia espiritual, nuestra propia comunión con el espíritu original de la vida… y nuestro “despertar” real siguiendo activamente su guía–.

A partir de 1840 Lorber estuvo escuchando y escribiendo todos los días lo que le decía la Voz interior, de forma muy clara.
Le dictó más de diez mil páginas durante unos 24 años, y se trata de una revelación llamada, en su conjunto, «La nueva revelación» (NR) –para la cual iniciamos un nuevo índice en esta web: aquí–.

En estos audios haremos a veces aclaraciones que nos pueden servir… o incluso “comentarios de conexión” con otras revelaciones importantes, como por ejemplo Las cartas de Cristo o El libro de Urantia.
(Este último nos da unas informaciones y una “base conceptual” muy rica… que nos sirve para sentir que realmente no hay contradicciones.)

La revelación se divulga en español por ejemplo a través de la siguiente página web, realizada por una persona que además ha ayudado un poco en alguna parte de la traducción –una traducción que, por otra parte, está hecha, al parecer en su mayor parte, por los editores, «Muñoz Moya», y en muchas de sus partes parece bastante legible, está muy bien… aunque no ocurre así en todos los textos que podemos hojear de Lorber y que nos brindan estos mismos editores–:

https://jlorber-nuevarevelacion.blogspot.com/

Gracias

¿Qué es eso del ego? El concepto de “mundo” (con el que nos matamos y victimizamos)… frente a «la Tierra»   Leave a comment

(Botón de audio para escuchar la lectura y comentario de este texto:)
(Enlace a este audio en ivoox)
bicho¿Qué es esa cosa que llamamos “ego”?

Tomemos un ejemplo, el de la cocina.

Fijémonos en qué satisfacción nos puede dar ese arte de la cocina… esa técnica que hace tanto tiempo es también un “arte”.

Pero… yendo más atrás: Los seres humanos hablamos del “descubrimiento” del fuego.

¿Descubrimiento?

Será nuestra forma de decir: La “domesticación” de ese fenómeno “natural”, claro.

Y entonces, con estas sutiles o no tan sutiles formas de hablar (¿descubrimiento?)… desde pequeñitos aprendemos “ego” muy inocentemente… con los conceptos más simples pero no por ello menos “distorsionadores”.

Por ejemplo, nosotros, como humanos que orgullosamente hacemos civilizaciones (en el tiempo ilusorio)… es decir, que aparentemente estamos recién salidos de “las cavernas” en este ficticio ciclo histórico…
…”reforzamos ego” en la mente cuando colocamos antes el hecho “humano” que el hecho “terrestre”.

Es decir, alimentamos eso cuando, como colectivo de mentes algo enloquecidas (es decir, “inconscientemente” enloquecidas)… ponemos en un lugar prioritario el hecho de que hayamos “inventado” o “descubierto” cosas como el fuego…
… antes que el simple hecho de que haya universo.

Entonces, colocamos eso primero y a veces muy orgullosamente… lo colocamos en un lugar de nuestra mente que está por encima o antes que el hecho de que “simplemente hay fuego”… de que simplemente hay universo donde sentir o usar el fuego.

Entonces, “el mundo” (eso que es como una especie de concepto en el que habitamos… una casa mental construida cuando reforzamos “ego”… y que es un “castillo de naipes” sobre cimientos que parecen ser la nada)…
… el mundo… decíamos…
… es esa acumulación de “datos” (de lo ya dado o regalado)…
… esa acumulación de aquello que es regalado o dado…
… pero que por defecto no es agradecido.

Quiero decir… “mundo” es como un atributo de esa cualidad de no-agradecer –de nuestro “no-agradecer por defecto”.

Es decir, ¿en qué consiste todo ese conglomerado que podríamos llamar “mundo-ego”?

En esta mezcla:
– de no agradecimiento, con…
– acumulación de regalos.

Entonces… recordemos… hemos dicho que “por defecto” no agradecemos. Leer el resto de esta entrada »

La tragicómica sociedad humana “inteligente”: aplicar la increíble inteligencia para hacérselo pasar mal al cuerpo, a los niños, a la Tierra, etc. :) … El cachondeo macabro en estos planetas rebeldes   Leave a comment

En versión audio (este texto):
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liquen-Madrid

Visto de cierta manera, ya sabemos que estamos dando una especie de espectáculo, cósmico.

Este espectáculo lo hacemos en parte para poder decidir que ya no queremos esto

Es para facilitar el poder decidir (los seres “inteligentes” de todo el cosmos, en general) que esto no es lo que nosotros somos ni queremos.

El espectáculo, despojado del drama, es muy cómico:

Esos seres tan “inteligentes” que somos, empleamos a fondo la inteligencia para competir entre nosotros por la simple comida… o por el simple techo…
… y en parte para envenenar los cuerpos, comprando cosas que en realidad no nos sientan bien, o incluso que nos envenenan lentamente…
… y con un dinero que casi nadie sabe quién lo fabrica o lo regula (y lo más gracioso quizá es que este tema parece inabordable, como si el dinero lo fabricara el Dios de los antiguos).

Como se suele decir… el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor.

Los animales no son tan “perversos” como para crear una sociedad y luego, una vez en ella, competir incluso por tener un lugar donde hacer sus necesidades (pues en las grandes ciudades, los “animales” humanos, los hombres, pero más aún si cabe las mujeres 🙂 , necesitan dinero hasta para poder hacer pipí).

Así que parece que nosotros, sin embargo, vemos como algo normal nuestras distorsiones.

¿Qué distorsiones?

En estas fases primitivas, es como que no vemos claramente el objetivo que tiene el crear sociedades humanas.

Y el objetivo es la felicidad… poder ser felices en un contacto cada vez más directo con las fuentes originales de nuestro ser, que no son materiales, pero que al final son las fuentes de una inmensa y real felicidad.

El espectáculo que damos los humanos tiene pues aspectos muy cómicos.

Es como ver a un animal que, alucinado con su nuevo juguete (y ese juguete diríamos que es nuestro “nuevo” estado de consciencia “inteligente”, donde hay más libertad de elección en cierto ámbito interior)…
… ese animal, alucinado…
… está extrañamente atormentado por no se sabe qué…
… por una especie de conflicto interno.

Es un animal, pues… que se vuelve como loco…
… y consigue ser “peor” que un animal en muchos aspectos…
… en el sentido de ser menos práctico, menos sano…
… es decir, en el sentido de emplear de una forma menos sana y placentera su propio cuerpo y al final todo “el cuerpo” de su planeta… etc.

Hemos ido, por un tiempo,
en contra de integrar y de apoyarnos en los aspectos animales, corporales, o fantasioso-imaginativos-intuitivos… etc. –para que todo ello realce nuestra vida o consciencia.

Ya sabemos que, a menudo,
en esta especie de “etapa” que ahora estamos dejando atrás en el espectáculo cósmico…
la “cultura” (“lo oficial”) se basaba en rechazar parcialmente todo eso (cuerpo, intuición…),
y por tanto –y en parte– consistía en hacernos la vida un poco más difícil,
ya que no podemos dejar de respirar,
y nuestras células no pueden dejar de estar conectadas con las células de todo el resto de especies animales, vegetales…
y con las de los cuerpos de nuestros congéneres –y de formas insospechadas.

Así que por un lado tenemos ese tipo de “daño” tan trágico-cómico,
un daño del que no podíamos ni hablar
(pues así era la vida bajo la creencia en el Dios-Vida antiguo)
–el “daño” que nos hacemos al rechazar o despreciar lo animal y el cuerpo.

Es como si hubiera un secular desprecio a lo físico.

Y sobre el cuerpo y lo físico en general se ve claro que terminamos proyectando todos nuestros conflictos. El mundo “civilizado” se basaba en parte en eso, en una especie de barbarie tecnológicamente normalizada.

Por ejemplo, hoy pasan por inocentes o incluso por “buenas” muchas prácticas que se han vuelto normales. Una es sin ir más lejos la de ingerir inmensas cantidades de alcohol, que de cierta forma es un veneno para el sistema nervioso*.

En parte, muchos individuos seguimos en una eterna adolescencia, satisfechamente “consumista”, atiborrándonos más o menos “inconscientemente” de diversos tipos de venenos… venenos más o menos “suaves”.

Estas prácticas en realidad apuntan a un “conflicto”, y a la proyección de tal conflicto “interno” contra la naturaleza –para empezar, “contra” el cuerpo.

¿Naturaleza?

La naturaleza no para de darnos su regalo… de “servirnos”, de prestarnos servicio… por así decirlo
… y nosotros no paramos de mirar para otro lado con lo que hacemos.

No cultivábamos, en los sistemas educativos por ejemplo, el espíritu de lo que podríamos llamar “adoración”, es decir, el espíritu que nos permite sentir cada vez más a nuestro origen, nuestra fuente… tras los fenómenos naturales –por ejemplo.

Sin ir más lejos, las células de nuestro cuerpo son directamente seres animales. Somos pues colonias de animales, armonizadas increíblemente para terminar dando ese individuo que somos en lo físico, con unos métodos que estamos lejos de comprender**, ya que la última palabra no la tiene la química tal como la entendemos.

Así que esas células, a nuestro servicio, están organizados para “darnos” miles de millones de posibles experiencias…
… experiencias de conexión, de unidad…
… conexión con por ejemplo otros animales,
o con la Tierra misma…
… aparte de los placeres más conocidos –como el del mero ejercicio físico, el movimiento y su consciencia… el sexo, etc.

Sucede pues algo así: amábamos enormemente el sufrimiento (como ya sabemos un poco desde el curso de milagros… pues orgullosamente mostramos o enseñamos el sufrimiento a todo el universo…, tragicómicamente 🙂 … lo amábamos como “nuestro tesooooro”…).

Así que, como humanidad, creímos durante un tiempo que “el progreso” no puede integrar lo animal-corporal y la naturaleza en general…
sino que tenía que de cierto modo machacarlo, “imponerse sobre” ello.

Seth, desde sus primeros libros, nos daba alguno de los ejemplos más obvios del “mal” que nos hacemos a nosotros mismos por seguir ciegamente nuestras inercias de la civilización… sin escuchar “al cuerpo”.

Un ejemplo importante que daba Seth es el de los patrones de nuestro sueño, nuestro modo de dormir. Estar muchas horas tumbados (más de 5) sin mover el cuerpo, es biológicamente tóxico. Además, así nuestra consciencia se “dualiza” o se “extremiza” más y más… con esos periodos tan largos y tan marcadamente separados entre sí –de vigilia y de sueño.

Otro ejemplo obvio muy cómico es el modo en que tenemos organizadas las ciudades. Las calles, a veces estrechas, son unos canales que acumulan y encauzan el polvo y la contaminación de diversos tipos (automóviles, etc.).
Y entonces, las calles, a veces muy estrechas, tienen unas aperturas (ventanas) donde viven personalidades como nosotros, que eventualmente estamos “pasando” por este cuerpo… es decir, que manejamos y canalizamos vida, con nuestra mente consciente… hacia estas increíbles “máquinas biológicas” que son los cuerpos… –esos que estamos tan lejos de comprender.

Y cada vez que pasan los coches, los autos… sube y entra el polvo removido por el paso de coches y personas… así como la contaminación… etc…
… sube y entra por las ventanas…
… de esas colmenas o casas donde acumulamos e intoxicamos lentamente a esos maravillosos cuerpos –aparte de hacerlo un poco con la comida o incluso el agua, cosas que normalmente están también algo “envenenadas”.

Además, ese tipo de acumulación de personas tan brutal nos obliga a dar un curioso tratamiento a nuestros excrementos –un tratamiento también muy “dualista”, muy “anti-unidad”.
En general no sabemos adónde van nuestras cacas… pero resulta que estas, los excrementos, la caca… son por ejemplo un abono maravilloso para las plantas.

De hecho los animales y las plantas aman literalmente la caca, con toda su alma y su corazón… y sin embargo nosotros los mezclamos con productos venenosos, como son por ejemplo muchos de los productos de limpieza para el hogar… etc.

Todo va al mismo sitio… y este parece ser otro aspecto más de aquel gesto general de “mirar para otro lado”, pues no queríamos integrar el cuerpo, la tierra, la Tierra…

Y así podemos seguir y seguir contando más paradojas trágico-cómicas de una sociedad que,
en parte para no hacer la guerra, como medida preventiva contra la simple guerra… ahora consume sin parar…

Y este tipo de cosas, el consumo y el comercio…
… pueden ser algo más civilizadas que un simple matarnos entre nosotros sin más…
… ya que el comercio es en parte la mejor manera de “apaciguarnos” y reunirnos que hemos encontrado… aunque sea “inconscientemente”… reunidos como estamos ya todos “inconscientemente”… al tener productos manufacturados en todo el mundo (sobre todo oriental).

Así que esa es nuestra mejor y más práctica manera de “relacionarnos”…
y, aunque hagamos peligrar la salud de este sistema de especies que es la Tierra…
por aquí es por donde hemos pasado
— por esta especie de “versión extrema” de “civilización”… con este consumo “irracional” (para no hacer la guerra… que “algo es algo”…) y apaciguador…
… y que trabaja y cultiva a fondo, y “muy inteligentemente”, la “in-consciencia” sistemática sobre lo que pasa en el planeta, o sobre lo que pasa con nuestras cacas, etc. etc… 🙂

Además, quitándole el lado dramático,
es muy cómico que nos organicemos para competir entre nosotros por lo más básico, acumulados por millones, en ciudades.

Aplicamos pues una enorme inteligencia… toda la inteligencia de “las herramientas de la civilización”…
… para organizarnos en ciudades muy pobladas,
y para competir por la comida y el techo,
cuando sin embargo, en esos sitios precisamente no hay de eso… no están ni la comida, nos los medios materiales para conseguirla fácilmente (tierra, etc.)… ni los materiales o el espacio para hacer casas, “techos”…

Aquí es donde vemos cómo las ideas del “materialismo” se materializan intensamente…
… vemos cómo el “materialismo” se manifiesta a fondo…
y así conseguimos darnos la oportunidad de poder morir lentamente (o de hacer disminuir la intensidad y calidad de nuestras vidas corporales)…
… morir lentamente… debido a esas ideas… a nuestras ideas “materialistas” –aunque a la vez son ideas “contra” los “cuerpos” y contra la “intuición”…

Además, como ya decíamos… nos organizamos entre otras cosas para competir por un dinero –ese que nadie sabe bien de dónde sale ni cómo se regula, como si fuera un fenómeno natural más, como el aire–… dinero… que nos permita seguir haciéndonos estas cosas entre nosotros, y a los cuerpos biológicos y terrestres.

Y todo esto sabemos que depende de que en realidad no queremos solucionar los problemas –de que amamos los problemas.

Esto de “necesitar problemas” parece ser lo normal en cierta parte de la “dimensión alma”. Esto tendría que ver con el objetivo de los universos, que en cierto modo están para proporcionarnos oportunidades… contextos para vivir la ilusión del progreso…
… donde finalmente podamos vivir nosotros, unas criaturas que pueden elegir conscientemente “ser amor-vida-Dios” (y no simplemente ser por inercia esa vida que ya son: animales con unas necesidades determinadas, en unas relaciones más o menos “fijas”).

Es decir, si el mundo fuera quizá algo más “normal”… sería un poco menos tragicómico el hecho de que tengamos “situaciones difíciles”… pues con ellas crecemos practicando cosas como el altruismo, etc. (Pues esto es lo natural en nuestra experiencia humana, y termina siendo algo así como el objetivo de los universos evolutivos.)

Pero otra cosa sería cuando nos pasamos de locos en estas tierras retorcidas…,
… en una locura que parece normalizarse en estos planetas tan confusos
… donde realmente la gente se planteaba que debía ser “anti-espiritual” (cuando en realidad la “vida” y “dios” eran sinónimos).

Así es que… en el estado en el que estamos,
(el estado en cuanto a progreso tecnológico y a descompensación de dicho progreso con respecto al “crecimiento espiritual”)…
en este estado… parece que no vamos a seguir por mucho tiempo.

_____
Notas:
* Como es obvio, y como se ha comentado mucho en los ámbitos “espirituales”,
la sabiduría en el empleo de estas cosas (alcohol, drogas, etc.),
en esos “ritos de paso” entre las etapas de los individuos…
por ejemplo ese momento aparentemente tan importante del paso de la juventud a la edad madura…,
todo esto que ahora sucede así como “sin sabiduría”…
… parece ser algo que se cronifica en su “modo enfermizo”…,
se hace crónico en parte para poder ser aprovechado por diversas industrias, que están más o menos aliadas con los Estados (para vender por ejemplo alcohol… o medicinas para contrarrestar efectos de diversas cosas).
** Algunos aspectos maravillosos de esto mismo se revelan en parte por Seth, cuando habla de las probabilidades y las células; ver el índice de Seth en esta web. Los últimos libros que estoy traduciendo (de Seth) son apasionantes en este sentido de intersección entre “ciencia” y “espíritu”.

 

 

La civilización y la caca (II)   5 comments

mariquita en invierno

Hace un par de meses, esta mariquita en invierno, por el centro de España. Licencia CC.by-sa.2.0

[Aviso: algunas de las palabras empleadas en este artículo no suenan tan mal en mi país como quizá suenen en otros países de lengua hispana que no son el mío, España.
Aunque ahora, ahora que estamos todos más mezclados en el mundo, todos los hispanos de todas las regiones… quizá vayamos poco a poco a ir aceptando todos los usos, particularidades, etc.
]

La lección 2 de la vía del corazón, nos invitaba, en febrero, a llevar “consciencia” a cada cosa, a cada acto que hemos automatizado en la vida.

Esa consciencia va entre comillas porque es una “consciencia” que podríamos llamar “adorante”, frente a la consciencia usual, de la mera percepción.

En esa “consciencia” o adoración, se trata de permitirnos sentir unidad en cada cosa… sentir “Dios” (o lo que es lo mismo: “Vida”).

Pongamos un ejemplo. Pongamos que nuestro hábito o nuestro trabajo consistiera en matar gente (verdugo).

Si trabajamos en eso, es quizá difícil que pudiéramos lidiar con las sensaciones que nos vendrían a la mente cuando “lleváramos consciencia” a esos actos de “matar gente”.

Y así, al no poder seguir “trabajando” como verdugos, matando gente de forma automática tal y como solíamos hacer… así… cabe ciertamente la posibilidad de que dejáramos atrás ese “hábito”, ese trabajo… y nos rebeláramos contra aquel “yo” antiguo, nuestro “yo” del pasado, el “yo” que eligió esa profesión, en una elección donde diríamos que se dejó influir, como casi siempre, por la consciencia colectiva (sistemas de ideas, sistemas sociales, etc.).

Pues siempre en alguna medida nos dejamos influir,  “inadvertidamente”, por ideas y propósitos que, a menudo, no hemos “hecho nuestros”… es decir, que no nos hemos realmente responsabilizado por ellos, de todo corazón.

Y eso nos termina pasando con cada cosa que “hacemos”. Y en el fondo todas las cosas tienen algo “parecido” al ejemplo del verdugo (ya que no hay grados o niveles en las ilusiones, todo es la misma cosa).

Ya hice algún comentario (aquí) donde empezábamos a comentar y a sentir algo sobre los propósitos o las ideas que hay en torno al famoso acto de “hacer caca”.

Cuando hacemos caca, nuestra humanidad está (diríamos) en un cierto nivel de “desconexión” de la consciencia adorante, un nivel donde hemos automatizado un acto donde nos desentendemos socialmente (mecánicamente) de la caca.

Pero… mientras… la caca es literalmente una “joya”, es decir, es pura vida para muchos microorganismos del suelo y para las plantas (de hecho la caca está repleta de seres vivos).

La caca es un regalo, dentro de la relación que podemos llamar “ecosistema Tierra”, y que es en sí mismo también un regalo (si lo miramos con “Consciencia” más allá de la consciencia).

(Y con esto no estamos haciendo ninguna valoración. Es simplemente “un hecho” en el modo en que hemos construido nuestra realidad física como Mente que sueña universos físicos… y que, con estos universos, se da instrumentos para poder “adorar a Dios” a través de sus creaciones.)

Y bien, este es nuestro universo. Lo hemos creado de cierto modo Nosotros, como seres de luz que tienen poder creativo gracias a ser eso mismo, “seres de luz” (es decir, “hijos” de algo no físico)… y unidos además, todos, con múltiples “espíritus” que ahora desconocemos por completo… pero que son nuestros “hermanos”… en infinidad de “dimensiones”.

Hemos creado este universo en el poder creativo que somos en unidad…, como luz divina creada por el Padre-Amor de toda Luz. Leer el resto de esta entrada »

Quitarle hierro al mundo: el meollo de lo que significa cuidarnos. Las raíces espirituales y biológicas de la política   Leave a comment

imagen corazón en círculoQuitarle hierro al mundo: el meollo de lo que significa cuidarnos: Las raíces espirituales y biológicas de la política

Este es un recordatorio* para quitarle hierro al mundo: un recordatorio de algunas cosas muy simpáticas del material revelado de Walsch, el de “Conversaciones con Dios”.

El curso de amor, que seguiremos repasando y comentando, tiene muchos pasajes de un tono muy desenfadado y simpático…, y sobre todo se aligera al ir avanzando, ya que todo se hace más íntimo aún en los dos libros que siguen al primero.

Aunque lo más desenfadado que conozco, de entre las revelaciones más célebres, es lo dado por Walsch (un auténtico “superventas”, dicen).

Ya comenté un poco sobre esto en el blog, sobre por ejemplo cómo hablar de “valores” y de “relación” en un contexto más liviano.

Los valores serían literalmente cualidades de la relación… aunque, en el fondo, la relación simplemente ES… y simplemente es UNA SOLA…, porque en realidad en nuestra unidad real de amor todos somos UNO SOLO (aunque no iguales).

Todo esto venía en parte porque en los textos de Walsch se insistía en pensar de forma más liviana la siguiente triada:
– moral,
– justicia,
– propiedad…

… y sustituyéndola, de una cierta forma muy natural, por esta otra triada, muy vital:

funcionalidad (lo que funciona o no según lo que hemos decidido SER: si es que hemos decidido ser armónicos, pacíficos, alegres, abundantes… es decir, redescubrir ese nuestro ser más profundo, más real)
ajustes de adaptación: capacidad de realizar ajustes de adaptabilidad en función de lo que hemos decidido ser y de la observación de lo que funciona o no funciona respecto a ello,
sostenibilidad de lo anterior.

Y es una delicia profundizar o repetir estas simples maniobras que se hacían en el texto de Walsch con las anteriores palabras y también con conceptos que parecen tan de sentido común como los de: “conciencia”, “honestidad”, “responsabilidad”… que son de lo más normalito que hay como palabras.

Estas palabras pueden sonar un poco demasiado serias… pero ya dije que en realidad lo que se intenta es “quitarle hierro al mundo”… al usarlas de una manera más natural, “infantil”, “biológica”.

Así que se comenta algo que es de sentido común y se generaliza.

¿Cómo llegamos a una situación dada, individual y colectiva? Leer el resto de esta entrada »

Protegido: 7. El tiempo y la experiencia de la transformación. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

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